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3500 Millones

España tiene dinero para armas, no para SIDA

Por: | 29 de julio de 2013

 

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Una enfermera toma una muestra de sangre a un bebé de madre seropositiva en Malawi /UNICEF

De acuerdo con la información recabada por este blog, el Gobierno español ha tomado la decisión de no realizar en 2013 la contribución de 10 millones de euros prometida al Fondo Mundial contra el SIDA, la Tuberculosis y la Malaria. El compromiso había sido realizado de manera formal hace ahora un año (la nota de Moncloa está colgada aquí, mientras dure), pero cobra especial importancia cuando se acerca la fecha clave de la Conferencia de Aprovisionamiento del Fondo, que tendrá lugar en pocos meses. Francia ya ha anunciado que en esta ocasión comprometerá 1.080 millones de euros y EEUU estaría dispuesto a llegar a los 5.000 millones de dólares.

En una carta remitida a Salud por Derecho y Médicos Sin Fronteras –las dos organizaciones que más han peleado este asunto- el Gobierno invoca las obligaciones de la lucha contra el déficit. Pero el celo presupuestario se aplica con un doble rasero: mientras se niegan 10 millones de euros a los enfermos de SIDA o de malaria, la semana pasada se aprobó un nuevo crédito extraordinario para compras de armamento, esta vez por valor de 877 millones de euros (el año pasado la “extra” fue de 1.782 millones). En un giro que resultaría folclórico si no fuese sencillamente obsceno, España ha decidido cumplir sus compromisos con las empresas de armamento e ignorar el que contrajo con los enfermos de SIDA, malaria y tuberculosis en algunos de los países más pobres del mundo.

Es difícil exagerar la importancia de este asunto. La decisión de España descabella el compromiso con una institución que ha jugado un papel clave en la promoción de la salud global durante los últimos años y en la que nuestro país llegó a tener un papel destacado como cuarto donante. De acuerdo con sus propios datos, el Fondo Mundial gestiona el 82% de la financiación internacional contra la tuberculosis, el 50% de la de la malaria y el 21% de los recursos contra el HIV. Sus programas de atención con antirretrovirales, diagnósticos rápidos o mecanismos preventivos han sido determinantes para que el número de muertes anuales por SIDA haya descendido de 2,2 millones a mediados de la década pasada a 1,7 millones en 2011. Lo mismo puede decirse en el campo de la lucha contra la malaria, donde la mortalidad ha caído un 25% gracias en parte al esfuerzo preventivo y paliativo desplegado por el Fondo Mundial.

Desde una perspectiva menos filantrópica, dar la espalda al Fondo supone cortar uno de los pocos hilos que todavía sostienen la credibilidad de España en el mundo. Es bien conocido que la involucración en las iniciativas globales de salud (como el Fondo o el GAVI) fue determinante para lograr el acceso de nuestro país al G20 y la posibilidad de construir un perfil internacional que ni la diplomacia, ni la economía, ni el ejército son capaces de otorgarnos. Resulta enternecedor escuchar al Gobierno mencionar la posibilidad de incorporarse el próximo año al Consejo de Seguridad de la ONU, cuando casi toda la estructura que nos une a la agenda de la comunidad internacional está siendo sometida a un proceso de voladura controlada.

Hay 5 Comentarios

Eso es mezclar la velocidad con el tocino. El autor lo sabe de sobra, pero queda muy guay que es lo que importa.

Los años del derrochador Zapatero se han terminado y eso es lo que fastidia a los intermediaros del buenismo, que han perdido su bicoca.

Juan, igual de importante debería ser cumplir contratos que respetar los pactos alcanzados. No parece que a este gobierno le importe mucho respetar los contraidos con el Fondo mundial contra el Sida, la tuberculosis y la malaria. Marca España.

Yo no defiendo a este gobierno, pero lo que hace ahora tiene, al menos, lógica. Sin entrar en quienes y porqué firmaron los contratos de programas de armamento, si ahora dejáramos de pagar, pasarían varias cosas. Menciono sólo dos: Primero, las empresas españolas que tienen contratos derivados de esos programas o tendrían que cerrar o que reducir plantillas. O sea, más gente a la calle. Segundo, los contratistas nos denunciarían y, dentro de unos años, con sentencias seguro que favorables, pagaríamos no solo lo que debamos sino multas y recargos. Entonces habría que recortar de otras partidas para hacer frente a esos pagos adicionales, y esas partidas mucho me temo que serían las de gasto social o las de infraestructuras, o sea, más paro y desatención. Más nos vale ser serios y cumplir los contratos. Es una pena, pero con los pobres o enfermos no se firman contratos, pero es el mundo que hemos construido tras décadas de elegir políticos por sus palabras, no por sus hechos y no pedirles responsabilidades. A los de nuestra ideología se les perdona todo y a los otros no. Y así nos va yendo.

De acuerdo con la "ética" que rige la política, es mejor morir a balazos que morir de sida. En efecto, resulta mas rentable matar que enfermar. Y gracias a esa supuesta ética el mundo está como está... con millones y millones de pobres, hambrientos y desamparados, y millones y millones de dinero gastado en la fabricación de armamentos. Tal es la lucrativa actividad mercantil de bombas, misiles, obuses, pistolas, etc., etc.

Yo no lo veo lógico que se quite una cosa para el compramiento de armas, ya que si quitas todo esto no tendrán los suficientes recursos para combatir esta enfermedad que es muy grave en los paises subdesarollados.

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Sobre los autores

3.500 Millones es un blog coral dirigido por Gonzalo Fanjul. Este espacio es el resultado de un esfuerzo colectivo en el que los protagonistas de la lucha contra la pobreza comparten su experiencia y sus propuestas.

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  • Gonzalo FanjulGonzalo Fanjul lleva más de veinte años dedicado al activismo contra la pobreza, impulsa la iniciativa porCausa y colabora como investigador con diferentes think tanks, universidades y ONG

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