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3500 Millones

Alimentos que acaban con el hambre

Por: | 17 de octubre de 2013

Mujer campesina de Burkina Faso
Mujer campesina de Burkina Faso. Por Pablo Tosco/@oxfamintermon

El hambre para mí es la sensación de estomago vacío. Cuando tengo hambre como. Disfruto comiendo, me gusta elaborar los alimentos y utilizar las recetas de El Comidista. Pero esa es una visión muy simplista de persona privilegiada. Ya lo sé.

Hace un año y medio mi compañera María Herranz visitó Burkina Faso durante la crisis alimentaria del Sahel en África. Me contaba que lo que más le había impresionado era como la gente comía hojas de los árboles con una sorprendente dignidad.

Ver de cerca una crisis humanitaria como la de Sahel es la otra cara de la moneda. Es ser testigo  de lo que significa la pobreza arraigada y el hambre con nombre y apellido. Todas y cada una de las personas con las que hablamos en las comunidades que visitamos en el centro y en el norte del país habían reducido el número de comidas al día. En el mejor de los casos de 3 a 2…en el peor de 3 a 1 cada dos días!!! El menú: cereales con hojas del árbol baobab para adultos pero también para sus hijos. María Herranz. Sahel,verano de 2012.

En definitiva el hambre es mucho más que un estomago vacío por la falta de comida. El hambre es no poder reír, no poder jugar, no poder defender los derechos humanos. El hambre es tener capacidad únicamente para pensar en cómo encontrar algo que comer para poder sobrevivir.

En un brillante artículo, Francesc Mateu, director de Oxfam Intermón en Cataluña, narraba la historia de un poblado al borde de un río. Un día el río empezó a traer a gente medio ahogada. En el pueblo se organizaron para poder rescatarlos. Cada día el número de gente arrastrada por la corriente aumentaba. Pasados varios días un grupo de habitantes del pueblo decidió marchar río arriba para ver por qué esa gente caía al rio. Encontraron un puente roto y comprobaron que esa era la causa de todo el problema. Lo arreglaron.

El hambre se evita con alimentos. Como en la fábula de Francesc, podemos comprar un paquete de arroz para suministrárselo a aquellos que no tienen que comer. Pero eso no evitará que el número de hambrientos siga creciendo. El alimento que cambia la vida de las personas es el que producen o adquieren ellas mismas. Son alimentos que permiten a los hambrientos dejar de ser dependientes, alimentos gracias a los cuales los niños pueden reír, estudiar y aprender a luchar por sus derechos.

Si nos preguntan, todos queremos acabar con el hambre en el mundo pero no sabemos cómo. El tema parece demasiado grande. Pero en realidad el principal problema del hambre es que no es contagiosa, como suele decir el excepcional José Esquinas, si lo fuera ya la habríamos erradicado hace tiempo. Tienen muchas opciones para poner su grano de arena en conseguir que los alimentos que cambian vidas lleguen a más gente de todo el mundo. La primera es exigir un sistema de gobierno justo, en el que se defienda a los más vulnerables. Si este tema les interesa les recomiendo que se lean las conclusiones del contunden estudio de la Trampa de la Austeridad. La segunda opción es apoyar a aquellas organizaciones que luchan por erradicar el hambre. En muchos casos con muy poquito podemos conseguir grandes resultados. No esperen a que haya otra crisis alimentaria en algún sitio que inhunde nuestros telediarios de historias como la que nos contaba María.

Nuestros programas de humanitaria han llegado y está llegando en el momento más duro. Están siendo efectivos para mucha gente. En Konean pudimos hablar con beneficiarias que nos explicaban que si no hubieran recibido esta ayuda en ese momento “ni sus hijos ni ellas hubiesen sobrevivido, habrían muerto”.  No les temblaba la voz al decirlo. La barrera entre la vida y la muerte es mínima pero lo afrontan  con una valentía y firmeza dignas de admiración. María Herranz. Sahel, verano de 2012. 

Si les ha interesado el tema de los alimentos que cambian vidas, les recomiendo que visiten la campaña de Oxfam Intermon, Alimentos con Poder, donde encontrarán las historias de una patata que mejora la vivienda, un azúcar que da trabajo digno o un maíz que evita la migración. Lean y no lo duden, apoyen. 

Este artículo forma parte del monográfico sobre Hambre y Alimentación que realizamos esta semana con motivo de la celebración del Día Mundial de la Alimentación. Otros artículos publicados en este mongráfico

Hay 1 Comentarios

Como me gustaria que hubiera mas articulos como este, que ademas de dar cuenta de una situacion, nos orientan para hacer algo.

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Sobre los autores

3.500 Millones es un blog coral dirigido por Gonzalo Fanjul. Este espacio es el resultado de un esfuerzo colectivo en el que los protagonistas de la lucha contra la pobreza comparten su experiencia y sus propuestas.

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  • Gonzalo FanjulGonzalo Fanjul lleva más de veinte años dedicado al activismo contra la pobreza, impulsa la iniciativa porCausa y colabora como investigador con diferentes think tanks, universidades y ONG

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