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3500 Millones

Hepatitis C: ganan las patentes, pierden los pacientes

Por: | 31 de julio de 2014

Esta entrada ha sido escrita por David Hammerstein (@DaHammerstein), del Diálogo Transatlántico de Consumidores, en contestación al anuncio de compra de medicamentos contra la Hepatitis C realizado recientemente por el Gobierno español. En una publicación anterior de @3500M se hace una reflexión general sobre el efecto de las patentes en los tratamientos contra la  enfermedad. Esta entrada se publica conjuntamente con el blog Health is Global de @ISGlobalorg.

Captura de pantalla 2014-07-30 a la(s) 23.46.19Pastillas de Simeprevir. Foto: Andrew Karpenko, University of Washington. 

Existen curas eficaces y relativamente sencillas para los millones de personas afectadas por la hepatitis C. Pero no será mediante el medicamento Simeprevir, tal y como daba a entender el diario El País hace unos días, cuando el Gobierno español anunció la compra de este fármaco para su sistema de salud pública. Al contrario, lo que está pidiendo a gritos la sociedad civil española y mundial es un precio asequible y justo para un tratamiento universal, algo bien alejado de la desorbitada cifra de 25.000 euros por tratamiento que está dispuesto pagar el Gobierno. A este precio, tratar a solo un tercio de los afectados españoles por la hepatitis C costaría a los contribuyentes más de 7.500 millones de euros.

Por si fuera poco, Simeprevir -el fármaco producido por el laboratorio Jannsen para el tratamiento de la hepatitis C- tiene desventajas significativas frente a otro fármaco llamado Sofosbuvir.

Simeprevir cubre a una población de enfermos más limitada y supone para el paciente graves efectos secundarios, derivados del uso de otro fármaco necesario para el tratamiento. A diferencia de Sofosbuvir, Simeprevir debe ser tomado diariamente como parte de una triple terapia que incluye la ribavirina y un inyectable interferón pegilado que tiene importantes efectos secundarios, lo que excluye del tratamiento a un gran grupo de pacientes, como aquellos que también sufren el HIV/SIDA. Es también importante tener en cuenta que este medicamento que comprará el Gobierno español no sirve para personas que no tengan unos genotipos determinados. Sofosbuvir es eficaz para más genotipos y, al no exigir el interferón complementario, permitiría tratar a muchos enfermos que actualmente no son elegibles. Según algunos investigadores, uno de los tratamientos más eficaces contra la hepatitis C sería combinar Simeprevir con Sofosbuvir, algo imposible ahora dado el alto precio de estos productos patentados.

Si las aplicaciones del Simeprevir son más limitadas que las del Sofosbuvir, ¿cómo se explica la opción del Gobierno? En mi opinión, es una cortina de humo que desvía la atención de la manifiesta debilidad de España y de las instituciones europeas e internacionales, incapaces de reducir los desorbitados precios impuestos por la empresa farmacéutica que tiene la patente sobre el medicamento. En la medida en que inflan los precios de forma desproporcionada, las patentes suponen un muro entre un remedio certero y los más de 150 millones de personas en el mundo que sufren esta enfermedad, que causa un millón de muertes cada año. La noticia publicada en este diario daba la falsa impresión de que el problema de la curación de la hepatitis C está "en vías de solución" mediante la compra del Simeprevir. Por desgracia, con este costoso medicamento estamos muy lejos de un acceso universal al mejor tratamiento disponible. Es inaceptable que por culpa de un perverso modelo de patentes farmacéuticas privadas y monopolísticas haya que pagar 1.000 veces más de lo que realmente cuesta la producción de las pastillas. Se trata de un precio arbitrario, abusivo e inmoral que no guarda relación alguna con el coste real de las inversiones realizadas en su proceso de investigación y producción.

Existe un clamor mundial en favor de la bajada del escandaloso precio del Sofosbuvir patentado por la farmacéutica Giliad (55.000 euros por un tratamiento de tres meses). La cura de la hepatitis C mediante este fármaco tiene claras ventajas frente a todas las alternativas disponibles. Lamentablemente, docenas de millones de afectados en el mundo (y centenares de miles de pacientes españoles) siguen esperando este tratamiento eficaz de la enfermedad, al que no acceden debido al altísimo precio de dicho fármaco. A pesar de su precio disparatado y excluyente, las ventas de Sofosbuvir a los pacientes más pudientes ya han reportado la farmacéutica Giliad unos beneficios de casi 3.000 millones de euros… en los últimos tres meses. Según un estudio de la Universidad de Liverpool, el coste de producción de cada pastilla es de unos pocos céntimos, aunque Giliad vende cada unidad a 600 euros. Incluso cobrando un euro por pastilla (100 euros por tratamiento) en una versión genérica, el medicamento dejaría un beneficio sustancial para la empresa. Si no cambiamos radicalmente el actual modelo de innovación biomédica -dominado por la mal llamada "propiedad intelectual"- no veremos una versión genérica de este producto hasta el año 2025 o 2030.

La pasividad del Gobierno en un asunto que afecta las necesidades colectivas en materia de salud resulta escandalosa. Si la Unión Europea ha establecido normas de transparencia y unos estrictos precios máximos en asuntos como el roaming telefónico, ¿no deberían tener los medicamentos esenciales un tratamiento similar?

No resulta sensato ni decente que el "precio justo" de un medicamento que puede salvar muchas vidas sea el resultado de una simple negociación mercantil entre un gobierno como el español y una empresa farmacéutica. O que sea el fruto de una imposición comercial por parte de una compañía que tiene el privilegio del monopolio sobre el medicamento mediante una patente. Es inaceptable que el interés común se arrodille ante el negocio privado de una empresa farmacéutica. La única respuesta política aceptable es asegurar que tanto los precios como el conjunto del proceso de innovación médica se adecúen a las exigencias universalistas del derecho a las prestaciones sanitarias, una condición que ha de ser establecida por las instituciones públicas y no por un vaivén de actores y beneficios económicos en el mercado.   

Hay 6 Comentarios

No estaria de mas que dijesemos que el tratamiento antiguo es entre un 5 y un 10% mas eficaz que este nuevo en el caso del genotipo 3 (cosa que nunca se dice no se por que).

Hay algo que me da casi mas miedo que las decisiones politicas en sanidad, y es el hecho de que esas decisiones se basen en lo que diga la prensa.

Me alegro de haber entrado en este blog, ya que no tenia ni idea de este tema, el cual me parece muy interesante. Me hare seguidora para mantenerme al dia de este tipo de noticias

Hay otra respuesta politica aceptable, al menos eticamente. Personalmente desconozco el peso legal que tienen los acuerdos de Doha sobre Salud Publica, pero en ellos se reconoce el derecho de los paises a sobreponer el interés publico que pueda tener un medicamento al derecho de patente. Es decir, la solución está en la fabricación de un genérico. El mundo está lleno de leyes. Leyes que se retuercen como un espagueti, se voltean como un calcetin, o se ignoran cuando conviene.
Lo que se necesita es voluntad.
Voluntad y Humanidad.

De acuerdo con el señor Antonio Bernal. Me imagino que el sr. Hammerstein estará al corriente de dicho hecho. Tengo entendido que a esto se le ha llamado la "tarifa plana". Aún así, el artículo es políticamente efectivo, y creo que resalta muy adecuadamente los problemas de acceso, preciación, y cierta confusión generada por el reciente anuncio de inclusión del simeprevir (el inhibidor de la proteasa) y no del sofosbuvir ( el inhibidor de la polimerasa) en los sistemas españoles de sanidad. Me gustaría enfatizar que muchos estudios independientes aluden al uso combinado del Sofosbuvir+Simeprevir+Ribavirina como uno de los mejores tratamientos en cuanto a la Respuesta Virológica Sostenida al cabo de 12 semanas. Por tanto, la inclusión del sofosbuvir debería de ser un imperativo por el que asociaciones de enfermos, de médicos y ONGs deberíamos luchar (con el valor añadido de ser una terapia libre de interferón pegilado, por lo que mucha gente excluida del actual tratamiento debido a ser co-portadores del VIH además de hepatitis, o presentar cuadros de inmunodepresión, quedarían cubiertos). Un Saludo!

De acuerdo con usted en casi todo. Una sola rectificación, por si la información no le ha llegado. El sofosbuvir al igual que el simeprevir se aprobará según ficha técnica para aplicar en triple terapia con interferon en los genotipos 1 y 4, los mas prevalentes.
Coincido en que la unión de simeprevir y sofosbuvir es de una efectividad muy alta , especialmente para coinfectados y pacientes intolerantes al interferon.
El precio del simeprevir es el que indica pero con la importante salvedad de que apartir de que se invierta en su compra el mismo importe invertido el año anterior en triple terapia, todos los tratamientos serán gratuitos, por lo que , se puede aplicar indiscriminadamente en todos los pacientes que los hepatologos recomienden sin restricciones por fases iniciales o no. Incluso una vez cubierto el techo de pago al ser gratuito facilitaría lo que usted recomienda que sería su unión al sofosbuvir, le agradezco su claridad en su escrito y espero que las administraciones autonómicas faciliten el acceso lo antes posible.

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Sobre los autores

3.500 Millones es un blog coral dirigido por Gonzalo Fanjul. Este espacio es el resultado de un esfuerzo colectivo en el que los protagonistas de la lucha contra la pobreza comparten su experiencia y sus propuestas.

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  • Gonzalo FanjulGonzalo Fanjul lleva más de veinte años dedicado al activismo contra la pobreza, impulsa la iniciativa porCausa y colabora como investigador con diferentes think tanks, universidades y ONG

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