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3500 Millones

Los seis retos del cooperante

Por: | 08 de septiembre de 2014

Esta entrada ha sido escrita por Alex Prats (@alexpratstweets) desde terreno.

Chris con niños

Chris con niños. Foto: ACNUR

Desde el año 2006, el 8 de septiembre se celebra en España el Día del Cooperante. Esta fecha coincide con la firma, en el año 2000, de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, un compromiso histórico adoptado por representantes de 189 países para erradicar la pobreza en el mundo.

La celebración del Día del Cooperante es una buena ocasión para reivindicar el valor del trabajo realizado por las ONG de Desarrollo (ONGD) y las y los cooperantes que las integran, pero es también un buen momento para hacer autocrítica y reflexionar sobre los retos a los que nos enfrentamos para crear un mundo más justo.

Yo propongo estos seis retos:

 1.     Superar la lógica Norte/Sur. El modelo ‘personas solidarias de países ricos en el Norte cooperan para contribuir al desarrollo de personas pobres en el Sur’ ha pasado ya a mejor vida. Muchos de los problemas que causan pobreza e injusticia son problemas sistémicos de dimensión global y nos afectan - aunque con forma e intensidad distintas – tanto en el Norte como en el Sur. Este es, por ejemplo, el caso de la galopante desigualdad entre ricos y pobres que se ha venido produciendo en las últimas décadas, sea en España, Estados Unidos, Brasil, India o Kenia. El cambio climático es otro ejemplo. Debemos superar la lógica Norte/Sur. El reto es cómo cooperar, de igual a igual, con otras personas y organizaciones, estén donde estén, para encontrar soluciones efectivas a problemas comunes que producen pobreza e injusticia.

 2.     Combatir con inteligencia y valentía las relaciones desiguales de poder.  Es difícil que hagamos buena cooperación para erradicar la pobreza y crear un mundo más justo sin una clara voluntad de incidir tanto en las reglas del juego como en la forma cómo las reglas se llevan a cabo. En el contexto actual, muy marcado por la captura de la política por parte de las élites económicas, esto implica, de forma automática, la necesidad de combatir las relaciones desiguales de poder para que todas y todos podamos influir en decisiones que afectan de forma directa a nuestras vidas. No es posible comprender las dinámicas de la pobreza – y por tanto erradicarla - sin comprender las dinámicas – muchas veces injustas - de la riqueza. El reto es abandonar la ingenuidad del pasado y conocer mucho mejor los entresijos del mundo en el que trabajamos; debemos desafiar y cambiar - con inteligencia y valentía - las ideas, los comportamientos, las instituciones - los modelos en definitiva - que causan pobreza e injusticia.

 3.     Forjar más y mejores alianzas. Honestamente, creo que nuestra capacidad para sumar fuerzas con otros para lograr un objetivo común es muchas veces decepcionante. No me refiero únicamente a alianzas con actores gubernamentales, sindicatos, empresas, centros de investigación o universidades, sino incluso entre ONGDs o con movimientos sociales. Las ONGDs sólo podremos ser útiles en el futuro si cooperamos mejor entre nosotras y si aprendemos a trabajar con actores con los que apenas, hasta hoy día, hemos trabajado.

 4.     Innovar para encontrar nuevas soluciones e influir en otros para que esas soluciones lleguen a millones de personas. Las ONGDs seguiremos siendo útiles si somos capaces de encontrar mejores soluciones a viejos y nuevos problemas, pero para ello es indispensable salir de nuestra zona de confort. Debemos vencer la inercia que nos lleva a hacer la cosas, una y otra vez, de la misma manera. Es muy difícil lograrlo si no hay un decidido esfuerzo, como he señalado antes, para dialogar y trabajar con otros, si no tenemos la mente suficientemente abierta para probar nuevas cosas o hacerlas de modo distinto. En este sentido, por ejemplo, es muchísimo los que nos queda por aprender sobre el uso de nuevas tecnologías. Pero no basta con encontrar nuevas soluciones para unos pocos: el reto es también influir en otros actores para que las esas nuevas soluciones puedan llegar a millones de personas que las necesitan, por ejemplo, influyendo en las políticas públicas o en los productos y servicios ofrecidos por empresas.

 5.     Esforzarnos mucho más por conocer, comprender y aprender del resultado de nuestro trabajo. Debemos admitir que no siempre hacemos todo lo necesario para conocer el resultado de nuestras intervenciones, y aún menos para comprender correctamente la relación entre la intervención y el resultado - sea bueno o malo - y en consecuencia, para aprender de nuestros aciertos y errores. Debemos ser, en mi opinión, más rigurosos en la forma como diseñamos, monitoreamos, evaluamos y aprendemos de nuestro trabajo. De lo contrario, es muy difícil explicar por qué seguimos siendo necesarios.

 6.     Repensar la forma como nos relacionamos con nuestras bases sociales. Las organizaciones que no sean capaces de conectar con la sociedad difícilmente podrán desarrollar un proyecto de largo plazo. Pero ya no se trata únicamente de conectar con la misma gente durante un largo periodo de tiempo, sino de conectar, una y otra vez, con personas - e instituciones - cambiantes, a menudo por cortos periodos de tiempo. Para lograrlo, además de avanzar en los cinco puntos anteriores, creo que hay tres vías básicas que, por cierto, tantas veces exigimos a los demás: más participación, más transparencia y más rendición de cuentas. Yo admiro a las ONGDs que no sólo explican sus logros, sino también sus fracasos y las lecciones que han extraído para el futuro. Y es eso lo que espero especialmente de aquellas organizaciones con las que he compartido ambiciones, esfuerzo, tiempo o dinero.

 

Estos seis retos están relacionados entre sí, de forma que avanzar en uno ayuda a avanzar en otros. Me parecen una agenda necesaria para que las ONGDs sigamos siendo relevantes en las próximas décadas del siglo XXI. 

Hay 3 Comentarios

Maravilloso trabajo por las diferentes ONGs, pero se requiere además el compromiso y entrega de cada uno de los gobiernos, una sola golondrina dificil. De todas maneras felicitaciones y pues adelante.

Muchas de tus reflexiones/propuestas son las del Partido X, con el que colaboro!
Me alegra saber que ya hay un grupo grande de personas intentando cambiar las reglas de juego.
Saludos

El texto esta bien, pero yo creo que la mayoria de ONG estan medio sentenciadas. Muchas no tienen agallas para molestar a los que mandanm por miedo a que les corten el grifo.

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Sobre los autores

3.500 Millones es un blog coral dirigido por Gonzalo Fanjul. Este espacio es el resultado de un esfuerzo colectivo en el que los protagonistas de la lucha contra la pobreza comparten su experiencia y sus propuestas.

Autor

  • Gonzalo FanjulGonzalo Fanjul lleva más de veinte años dedicado al activismo contra la pobreza, impulsa la iniciativa porCausa y colabora como investigador con diferentes think tanks, universidades y ONG

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