Ángeles Espinosa

De sorpresas y reformas

Por: | 29 de septiembre de 2011

Mujeres saudíes en Riyadh
Hace tiempo que la idea de escribir un blog me rondaba la cabeza. Muchos amigos y compañeros me lo sugerían con insistencia. “Hay muchas cosas que nos cuentas que no tienen cabida en tus crónicas”, me decían. Sin embargo, dudaba. Con la proliferación de bitácoras, ¿alguien tendrá tiempo para leer una más? Supongo que dependerá de que interese lo que cuente y, al parecer, existe una gran curiosidad por esta parte del mundo tan manoseada por las noticias diarias como desconocida en su cotidianidad.

Durante los seis años que viví en Irán me sorprendió la sorpresa que causaban las más simples de mis actividades. “¿De verdad tienes que taparte la cabeza aunque seas extranjera?”, me preguntaba insistentemente un colega. “Sí, hasta para bajar a echar la basura”, le respondía cada vez para su perplejidad. Otra amiga me miraba incrédula cuando le decía que mi marido y yo volvíamos andando a casa a la una de la mañana tras haber cenado en casa de una documentalista que vivía en nuestro mismo barrio. ¿No era un país tan peligroso? A menudo la peligrosidad política, no tiene nada que ver con la inseguridad ciudadana. Al contrario, las dictaduras suelen ser lugares muy seguros para quienes no se implican en la contestación política.

De la misma forma, a este lado del Golfo Pérsico / Arábigo a donde me he trasladado a vivir, la gente tiene aspiraciones muy similares a las nuestras aunque a menudo queden enterradas bajo la losa de las tradiciones o de nuestros propios estereotipos. Arabia Saudí, donde me encuentro al iniciar este blog, es el mejor ejemplo de ello.

Rey Abdala (Foto: AP) He venido a cubrir unas medio elecciones municipales, en las que sólo puede participar la mitad de la población adulta (los hombres) y sólo se elige a la mitad de unos consejos municipales que además tienen escasos poderes más allá de aprobar el presupuesto de cada localidad. Habrá quienes piensen que no merece la pena dedicar un minuto de nuestro tiempo a esa farsa. Sin embargo, dadas las dificultades de acceso a este país, es una gran oportunidad para tomar el pulso a una sociedad que pese a las apariencias, está cambiando.

El anuncio por el rey Abdalá de la extensión de los (escasos) derechos políticos a las mujeres ha vuelto a poner sobre la mesa una de las principales anomalías de este país. Durante años justificada en una controvertida y radical interpretación del islam, la segregación y discriminación que sufren las saudíes no tiene parangón en ningún otro país del mundo, incluidos todos aquellos cuya población es mayoritariamente musulmana.

Cierto que el gesto tiene más de titular que de contenido. “Es como invitar a alguien a servirse de una bandeja vacía”, me confiaba gráficamente una feminista local (sí, también aquí hay feministas aunque sus objetivos no necesariamente coincidan con los de nuestras feministas). Pero también es verdad, que envía un mensaje muy poderoso a quienes se opone a esos (¿inevitables?) avances, escudados en la cultura, las tradiciones o la religión. Y no han faltado las cartas al director en los periódicos locales que, sin atreverse a cuestionar la decisión real, han advertido de lo que ven como un peligro: “¿Por qué las mujeres no luchan también para ser teólogas islámicas? Parece que sólo pelean por cosas terrenas, estén permitidas o no”, advertía un lector.

Muchos comentaristas han especulado estos días sobre las credenciales reformistas del rey Abdalá y el posible efecto de la llamada Primavera Árabe. Cuando le entrevisté en junio de 2007, tuve la impresión de reunirme con un hombre cordial, extremadamente curioso para su edad y con los pies en el suelo. A diferencia de los dirigentes iraníes, el monarca me dio la mano sin remilgos (ya lo había hecho en una audiencia anterior) y se mostró más abierto a responder a mis preguntas que los asesores que las habían revisado previamente. Su discurso resultó razonable, pero no eclipsó el hecho de que me encontraba ante un monarca absoluto cuyo principal objetivo es mantener el poder en manos de su familia de la forma menos costosa posible. Las cautelosas reformas, cuando se producen, tienen ese propósito.

Hay 19 Comentarios

Ángles,
Qué bueno leerte de este modo. Los blogs permiten un espacio para esos matices que quedan fuera en el periodismo.
Gracias por acercarnos relatos cotidianos del Golfo!
Un saludo desde el sur del mundo!

Interesante blog sobre países raros de verdad. Porque vaya si no es raro que haya países que estén políticamente (y religiosamente, apartheid contra la mujer incluido) en el siglo XVII en pleno siglo XXI. El petróleo ayuda, claro, pero creo que los Saud tienen tanto futuro como los Románov. A menos que sean más listos de lo que parecen, que no sé si es el caso.

A pesar de que pensemos que la mujer en los países Árabes o Musulmanes es de todo sumisa, estamos equivocadas, creo que están haciendo su propia revolución, lo único es que nos llegan pocas noticias de ello. Espero que otras mujeres que actualmente están en esos países por los motivos que sean, nos informen de ello, no sólo nos dejemos influenciar por las noticias de la prensa, a veces sólo quiere dar una imagen muy esteriotipada de las cosas, en este caso de las mujeres Árabes.

Porqué España tiene miedo al Moro?

No hay que centrarse mucho en arábia, hay que tener en cuenta que la identidad islámica va mas allá de las fronteras geográficas. Según ustedes los saudies, y los musulmanes en general, viven en la edad de la piedra, vale, somos unos retrasados, pero creemos que ustedes viven en la prehistoria, moralmente. Usted ve un palo en el ojo de su vecino pero no ve la viga que tiene en el suyo, cuanto me gusta este refrán español!!

Qué placer el leerte siempre, y ahora de este modo, relatando la vida cotidiana de esta pequeña parte del mundo de la que tanto dependemos, detalles que observas y escuchas, una suerte para los que no estamos allí pero, contamos contigo. Ahora con tu presencia en la red lo único que espero es que te dejemos tiempo para también descansar, o darte un chapuzón en algún oasis arábigo.
Me despido sin ningún miramiento a la hora de enviarte besos y abrazos, y no porque se me permita hacerlo por mi "condición femenina" .....

Ojalá un día no haga falta el petróoleo para que esos patanes vuelvan a ser los camelleros que siempre han sido.

Arabia Saudí es un ejemplo de retraso y hipocresía total, en todos los aspectos, religioso, social, económico, político etc..., con los recursos que tienen y aun andan si la mujer es un ser con derechos completos ó no, si puede conducir ó no, si se puede casar un por horas ó no, ojalá algún día tengan mas margen de libertad y democracia y puedan llegar a ser algo. ésta es una crítica de un musulman árabe.

Lo del monaraca seguirá siendo así mientra el petróleo y los monopolios sigan abasteciendose al servicio de las grandes potencias, y en especial de los estados Unidos.
Los de las liberalidades respecto no solo de la mujer, sino también de sus vieja cultura ancestral seguramente tendrá que abolirse muy pronto, en la medida que el internet y los medios de comunicación continúen dentro de los dominios de esos nuevos imaginarios para aquellos arabes que muy probablemente tienen la oportunidad de ver nuevos canales y nuevas formas de vida en nuestro mundo occidental.Me los puedo imaginar en medio de los desiertos soportando el frió de las noches entre las arenas y la luna resplandeciente, en sus habitaculos de nomades legendariso, comunicandose con su teléfono satelital, viendo algun programa de televisón, con us muchas mujeres, y sus hijos todos reunidos en aquella carpa, mientras alguno de estos beduinos comparte una comunicación con otro familiar mediante el messenger y la comunicación de Google o Yahoo.
Si hay oportunidad, la seguiré leyendo, pues así podremos saber de la vida en aquellas latitudes, como en los sueños de "Las mil y una noches"
La invito a leer mis blogs.
Entre ellos:
http://lacomunidad.elpais/jesusantog
www.viajandoconunautista.blogspot.com

De agradecer un blog escrito desde ese lugar, nuevo epicentro del planisferio mundial, por riqueza y situación, donde Asia dominará y donde la influencia del capitalismo, la globalización y la revolución tecnológica, están modificando comportamientos que pensábamos inalterables.

Angeles tiene la cualidad de llevarnos minuto a minuto la realidad que se vive en los lugares más duros (fijaros en las notas de Eskup), tiene mucho valor, debe de tener un carisma especial para poder informar de esta manera, para mí, es una periodista excepcional, la seguiré con mucha atención, me alegro de que tenga un blog, es de lujo

Me ha gustado mucho sú articulo Angeles, utiliza un vocabulario que permite que sus escritos resulten amenos y fáciles de leer, y eso es muy dificil.... Voltair decia que la escritura debía de ser llana y huir de cualquier tipo de grandilocuencia, y eso usted lo hace muy bien...

A Ángeles Espinosa el monarca le dio la mano. Si hubiese sido un hombre le habría dado un beso.

No sé de dónde saca, sidi Yusuf al 'azizi, que nadie de fuera quiera cambiar su religión. Son ustedes mismos los que tendrán que cambiar, cambiando o sin cambiar su conjunto de creencias basadas en textos medievales, de actitud frente a la modernidad, frente a la extensión de la iIustración y de los Derechos Humanos, un invento de la humanidad tan importante o más que la rueda. Si quieren convertirse en ciudadanos en lugar de en súbditos, claro. Si no, pueden seguir igual hasta que les llame al Juicio Final su deidad.

Un placer encontrar este espacio, casi de casualidad. Con la suerte de haberlo pillado en su nacimiento, aprovecho para darle rienda suelta a la curiosidad, añadirlo a favoritos y leerlo con regularidad.
Saludos de un estudiante de Traducción e Interpretación con ansias de cruzar muchas fronteras. Suerte con el blog.

No soy el único que lo dice, lo dicen 1500 millones de criaturas. De todas maneras me bastaría el Coran y la Sunna.

Por fín, un periodico bueno, Yusuf, tienes razón, todos los respetos ..
Casi no me lo puedo créer, ojalá, que por fín tengamos información buena,
Mi enhorabuena!!

El hecho de que te de la mano o no, no es propio de Abdalá, sino es un fundamento de nuestra religión, nuestro profeta (la paz y bendiciones de Al.lah sean con Él) dijo en muchos hadices que era ilícito para un hombre musulmán dar la mano a una mujer ajena a su familia, es decir a todas esas que con ellas es posible contraer matrimonio.
No hace falta ir tan lejos, en Marruecos (a 15 km de la península), sobretodo en el norte, la mujer no da la mano a un hombre extraño.
Está muy claro que ustedes quieren modificar el Islam, pero no lo van a conseguir nunca.

Es de agradecer este blog. Siempre he echado de menos una cobertura internacional mayor por parte de un medio en castellano, algo con la profundidad de lo que hace la BBC.
La zona del Golfo da para mucho y espero que esta sección sirva para romper con muchos esterotipos.
Mucho ánimo en KSA y esperamos noticias.

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

Sobre la autora

lleva dos décadas informando sobre Oriente Próximo. Al principio desde Beirut y El Cairo, más tarde desde Bagdad y ahora, tras seis años en la orilla persa del Golfo, desde Dubái, el emirato que ha osado desafiar todos los clichés habituales del mundo árabe diversificando su economía y abriendo sus puertas a ciudadanos de todo el mundo con sueños de mejorar (aunque también hay casos de pesadilla). Ha escrito El Reino del Desierto (Aguilar, 2006) sobre Arabia Saudí, y Días de Guerra (Siglo XXI, 2003) sobre la invasión estadounidense de Irak.

Eskup

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal