Ángeles Espinosa

¿Puede un musulmán ir a Marte?

Por: | 02 de marzo de 2014

   a. Si encuentra transporte

   b. Si puede pagárselo

   c. Si tiene billete de vuelta

Aunque de momento el tema de los viajes a Marte no está al alcance de cualquier mortal, he descubierto estos días que los musulmanes lo tienen más difícil. ¿Qué cómo lo sé? Paciencia. Ahora lo cuento todo.

Mars1
Las proyectadas capsulitas de Marte./ https://www.mars-one.com/

 

El pasado enero leí en un periódico local que un residente en Dubái había sido seleccionado entre más de 200.000 personas para la misión Mars One, un proyecto que pretende establecer una colonia humana en Marte a partir del año 2024. Dado el carácter esta ciudad Estado donde prima el espíritu de que nada es imposible, no me sorprendió demasiado. Además, pensé que era un plan similar al de Virgin Galactic para viajar al espacio por 250.000 dólares (unos 200.000 euros). Si de dinero se trataba, ningún sitio mejor que éste.

Pero la cuestión es más complicada. Resulta que el viaje que propone la Fundación Mars One no es de ida y vuelta, si no que los voluntarios viajan al Planeta Rojo para quedarse. En unas capsulitas muy monas, según los planos, pero sin muchas indicaciones de cómo van a conseguir la comida o a qué van a dedicar su tiempo una vez construyan el enclave. No me extiendo con los detalles porque pueden consultarse aquí.

El caso es que el asunto ha debido de inquietar a alguien porque ha merecido un pronunciamiento del Comité de Fetuas de la Autoridad General para Asuntos Islámicos y Donaciones, que es la autoridad encargada de emitir esos edictos religiosos en Emiratos Árabes Unidos. Y ha dicho que no, que ningún musulmán que se precie puede prestarse a esa aventura.

Según ha informado la agencia oficial Wam, el Comité recibió una pregunta “sobre el caso de que humanos viajen a Marte y no regresen”. Los cuarenta muftíes (hombres y mujeres) que trabajan en el centro para atender las dudas de los creyentes musulmanes concluyeron que “basándose en los textos [sagrados], no es permisible viajar a Marte y no regresar si la vida no es posible allí, y la expectativa de muerte es mayor que la posibilidad de vida, debido a que esta acción le expone a uno a la autodestrucción”.

La Fundacion Mars One no tardó en responder. Pide a las autoridades religiosas de Emiratos que cancelen la fetua para que “la mayor Rihla de todos los tiempos esté también abierta a los musulmanes”. Rihla es la palabra clásica árabe para viaje, en el sentido de travesía. Además, la Fundación apela a la tradición exploradora de los musulmanes, recordando los viajes de Ibn Batuta que en el siglo XIV recorrió medio mundo, pero sobre todo insiste en que no se valoren los riesgos a día de hoy sino que se tengan en cuenta “las medidas de seguridad que van a ponerse en pie” antes de despachar a la primera tripulación.

No ha conmovido a los eruditos islámicos que el pasado martes reafirmaron su edicto. Como me recordaba recientemente en Twitter mi apreciado Fernando del Canto, las fetuas no son imperativas. Pero sí tienen un gran peso moral para los creyentes. Así que es previsible que el interés por ir a Marte del joven seleccionado u otros aspirantes, pierda fuelle.

Y por cierto, la respuesta correcta era la C.

Lamento que el premio no pueda ser un viaje a Marte.

Hay 7 Comentarios

Excelente noticia al menos una de nuestras estúpidas religiones no irá a contaminar Marte, solo hay que impedir de algún modo que los cristianos y los hinduistas también lo hagan. A los cristianos hay que decirles que si mueren en Marte no irán al cielo terrestre para que se caguen. Las religiones no saldrán de la tierra, morirán morirán aquí con sus propios dogmas.

Excelente noticia al menos una de nuestras estúpidas religiones no irá a contaminar Marte, solo hay que impedir de algún modo que los cristianos y los hinduistas también lo hagan. A los cristianos hay que decirles que si mueren en Marte no irán al cielo terrestre para que se caguen. Las religiones no saldrán de la tierra, morirán morirán aquí con sus propios dogmas.

Parece ser relajante reírse del musulmán. Por simpatía, me río con vosotros y disfruto de vuestro sentido del humor tan ocurrente y tan sútil. Y ya puestos permetidme esta bromita:
En un artículo del último "País Semanal", un tal Caparrós dice que según la revista Science de enero, se ha hecho constancia de que los españoles tienen un legado genético del 20 % del Neandertal, debido a la mezcla entre los homosapiens llegados desde África con los Neandertales españoles autóctonos.
Diría que la prueba de ese neandertalismo remanente es precisamente el burdo humor que hoy ocupa esta página. El viaje a Marte sin vuelta es un suicidio voluntario, pero es un suicidio un tanto especial, ya que hay que comprarlo por una millonada.
Los especialistas en el marketing duchos en venderte cualquier cosa a un precio desorbitante, han convencido a muchos tontos a comprar su propio suicidio. Lo han enmascarado con palabras grandiosas tal como Cosmos, Marte, Orbita, Nave espacial, Astronautas, Alta tecnología, etc.. Y con ello han conseguido engañar a unos cuantos tontos ricos.
La fetua es lógica y va dirigida a la salvación de esos tontos de la trampa que les han tendido los tiburones del marketing hijos del capitalismo salvaje.
Los que se ríen aquí del musulmán no hacen más que retratar su legado neandertal.
Dicen que el neandertal era salvaje y canibal, pero tenía una sensibilidad artística ya que le gustaba pintar escenas de caza en las paredes de las cavernas, lo que me recuerda a Picasso que amaba tanto pintar murales con toros y caballos. Me viene primero su cara, luego su cuerpo y sus ademanes y no me dejo de sorprender del parecido con el físico del neandertal que sale en la revista. ¿El ovacionar tanto al pintor de murales no sería la alegría secreta del encuentro con los orígenes?.

Está claro. Si aún no ha estado en la Meca, renuncia a la peregrinación e incumple una de sus obligaciones. Además, si sabe que no va a volver renuncia a ser enterrado en tierra, otro incumplimiento. Y de que la comida sea halal ni hablamos.

Por favor, que se lo faciliten. Que se lo faciliten.

La respuesta es sencilla... la Tierra es propiedad de los judíos, Mercurio es propiedad de los cristianos, Marte es propiedad de los mahometanos y Júpiter es propiedad de los laicos. Para los que tienen dudas el viaje a Urano es ideal, allí encontrarán un buen cobijo. Espero que el Sol no sea propiedad de nadie. El problema es saber que secta ideológica es propietaria de la Galaxia en donde está ubicado el sistema solar.

Y luego está la complicación de rezar mirando a La Meca.

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Sobre la autora

lleva dos décadas informando sobre Oriente Próximo. Al principio desde Beirut y El Cairo, más tarde desde Bagdad y ahora, tras seis años en la orilla persa del Golfo, desde Dubái, el emirato que ha osado desafiar todos los clichés habituales del mundo árabe diversificando su economía y abriendo sus puertas a ciudadanos de todo el mundo con sueños de mejorar (aunque también hay casos de pesadilla). Ha escrito El Reino del Desierto (Aguilar, 2006) sobre Arabia Saudí, y Días de Guerra (Siglo XXI, 2003) sobre la invasión estadounidense de Irak.

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