A vueltas con España

Sobre el blog

Este blog tiene por objeto el análisis económico y político, combinado con la aportación de claves informativas de la realidad española. Su autor es un convencido de esa máxima que dice que periodismo es todo aquello que los poderosos no quieren que se sepa y que lo demás es propaganda. En este oficio de contar las cosas, el modo de hacer periodismo puede cambiar pero su esencia siempre es la misma.

Sobre el autor

José Luis Gómez

, gallego de Brión (A Coruña), es columnista de El País y OTR/Europa Press, así como colaborador de TVG, Radio Galega y La Región. Es editor de Mundiario. Fue director de La Voz de Galicia, Capital y Xornal de Galicia, cuya versión digital fundó en 1999. También fue director editorial del Grupo Zeta. Es autor y coordinador de varios libros de economía, entre ellos 'Cómo salir de esta'.

Eskup

Buenas noticias pero muy insuficientes

Por: | 31 de julio de 2012

La Unión Europea y Estados Unidos llaman a la cooperación internacional para superar la crisis del euro

La posible reactivación de la compra de deuda española en el mercado secundario por parte del Banco Central Europeo, combinada con una actuación estelar del fondo de rescate adquiriendo deuda en el mercado primario, podría dar como resultado una financiación a coste más bajo para España. Es lo que se espera en los mercados y lo que algunos ya están descontando, de ahí que la Bolsa se recupere –con altibajos proporcionales a las declaraciones que van llegando- y la prima de riesgo se haya contenido, sin que por ello pueda considerarse que está en un nivel aceptable. De hecho, el diferencial de rentabilidad entre el bono español a diez años y su equivalente alemán sigue por encima de los 525 puntos básicos (5,25%). En el mejor de los casos, se trataría de buenas noticias para la deuda pero todavía muy insuficientes para la economía y el empleo.

¿Todo esto es gratis para España? No. Si el Gobierno de Rajoy pide al fondo de rescate que actúe en su beneficio deberá someterse a estrictas condiciones macroeconómicas, que se sumarán a las ya derivadas del rescate bancario de los 100.000 millones de euros, un proceso al que no son ajenas las tensiones con las comunidades autónomas, algunas de las cuales se resisten a aplicar severos planes de ajuste a sus ciudadanos. En definitiva, estaríamos ante una intervención en toda regla, compatible con que el Tesoro español pueda seguir operando en los mercados de deuda, rasgo diferenciador con respecto a las intervenciones en Grecia, Portugal e Irlanda. Dicho en palabras más llanas: la tendencia de fondo comprenderá impuestos más altos y salarios más bajos con mucho desempleo, al menos durante unos años. Por tanto, el horizonte de la crisis de 2008 se amplía, puede que hasta completar un ciclo de al menos diez años.

Angela Merkel, que es quien gobierna de facto en España, hace la hoja de ruta del ajuste. Lástima que no trace de paso el camino de la producción para superar la recesión y aumentar el empleo. Sería el mejor camino para darle la razón a los grandes empresarios españoles que, liderados por César Alierta (Telefónica), Emilio Botín (Santander) e Ignacio Sánchez Galán (Iberdrola), hicieron un informe para avalar al ministro Luis de Guindos cuando dijo que la percepción de la situación de España es peor que su realidad, observación que secunda el líder de la Oposición, Alfredo Pérez Rubalcaba.

La verdadera salida de la crisis llegará cuando las reformas hayan culminado y el país esté menos apalancado, para lo cual también será necesario ocupar el espacio que dejó el hundimiento del sector inmobiliario. Sin deudas y con un nuevo modelo productivo, España podría recuperar su posición de potencia intermedia en Europa y en el mundo. Pero eso a día de hoy suena todavía a cuento de la lechera. Lo que prevén los analistas para el año que viene es una recesión el doble de fuerte que la del Gobierno, debido a la caída del consumo. Es lo que hay. @J_L_Gomez


 

 

España, una ‘autonomía’ de un Estado federal en construcción

Por: | 29 de julio de 2012

El PP se desploma en un mes, según Metroscopia

Sea o no cierto, en una franja creciente de la ciudadanía se va instalando la idea de que el PSOE gestionó mal el estallido de la burbuja inmobiliaria y su propio desarrollo, que heredó de los tiempos de Aznar, y de que el PP no sabe manejar una economía en recesión. Y ante la falta de alternativas, por mucho que UPyD e IU se vayan abriendo paso, van cogiendo cuerpo la abstención o la indiferencia pero también una cierta agitación social. Al menos es lo que se desprende, a grandes rasgos, del barómetro de verano de Metroscopia que publicó el diario El País, cuyo editorial al respecto ofrece pocas dudas: “una víctima de esta crisis podría ser la propia organización de la democracia, si los dos grandes partidos, que se han alternado en la mayoría de las instituciones, quedaran deslegitimados a los ojos de los ciudadanos”.

Desde la izquierda del PSOE e incluso en su ala más radical se preguntan por qué determinados medios e intelectuales progresistas insisten tanto en el pacto entre PP y PSOE, en vez de abogar por un pacto de las izquierdas. Parten de la base de que si la respuesta al desgaste del PP y al estancamiento PSOE es un consenso a la griega, ambos partidos seguirán multiplicando su desgaste. Por eso no falta quien rechaza frontalmente eventuales acuerdos entre los llamados líderes del desprestigio, teniendo en cuenta que los ciudadanos desaprueban masivamente tanto al conservador Rajoy (69%) como al socialista Rubalcaba (76%). La solución, acaso la única realista, es un gran pacto social y político –no solo entre partidos-, de manera que los costes de la crisis se repartan de la mejor manera posible, como había sucedido en los ya históricos Pactos de la Moncloa, que hicieron posible asentar la democracia en medio de una crisis económica. En cualquier caso, lo que parece evidente es que Rajoy tiene difícil salir adelante en solitario -de hecho, lo insinuó él mismo en el Congreso-, a pesar de su indiscutible mayoría absoluta.

España, mientras tanto, profundiza en su nueva condición de ser una autonomía de un Estado federal que aun no existe, la Unión Europea, pero que ya da instrucciones a través de Alemania y de sus delegados en la Comisión Europea y en el Banco Central Europeo. Incapaz de sanearse por sí sola, la España de Rajoy precisa ayuda para recuperar su economía e intentar producir a mejores precios, para exportar más y, en definitiva, mejorar la balanza por cuenta corriente. Su única ventaja tal vez sea ahora mismo que es lo suficientemente grande como para que sus socios no la dejen caer del todo, ya que con España también caería el euro, pero esa teoría tan extendida no deja de ser un pobre consuelo. De entrada, la salida probable se orienta a que el BCE reactive la compra de deuda en el mercado secundario y a que el nuevo fondo de rescate compre deuda en el primario. El resultado previsible: una financiación a coste más bajo para España. Veremos. @J_L_Gomez

 

El paro entraña riesgos de conflictividad

Por: | 28 de julio de 2012

La EPA del segundo trimestre del año sitúa el paro en niveles desconocidos hasta ahora

El análisis del mercado de trabajo de la Encuesta de Población Activa (EPA) y las malas proyecciones  de empleo en España del Fondo Monetario Internacional (FMI) ponen de manifiesto que no hay una estrategia económica para contener el paro que trae consigo a recesión. De entrada, la tasa de desempleo alcanzó en el segundo trimestre el 24,63%, según la EPA, una vez que el número de desocupados aumentó en 53.500, hasta un nuevo récord de 5.693.100 parados. La EPA constata, pues, que se está agravando la situación de mucha gente en su día a día, al tiempo que se mantiene la brecha con el entorno europeo, donde si bien hay mucho desempleo viene a ser la mitad que aquí. De hecho, en España, solo el País Vasco tiene una tasa de paro (14,5%) que se acerca al entorno comunitario, aunque cada vez menos. Y todavía hay algo peor: como alerta EL PAÍS en su editorial, el mercado de trabajo empeorará hasta final de año y, en consecuencia, aumentará el riesgo de un otoño conflictivo.

Por muchas vueltas que se le quiera dar a la economía española, que se le dan muchas, dentro y fuera del país, el problema siempre es el mismo: la ausencia de crecimiento y de creación de empleo. Y eso es así porque la economía española, que está en recesión, no puede recuperar el crecimiento y estabilizar el diferencial del pago de intereses por su disparatado endeudamiento público y privado. ¿La salida? A falta de capacidad para salir sola, España requiere una intervención, ya sea con la ayuda del Banco Central Europeo, que es lo que puede hacerse de manera más inmediata, o de los fondos de rescate europeo, cuando estén plenamente instrumentados. No hay otra, salvo la marcha del euro, que supondría un empobrecimiento del país que casi es preferible no imaginar.

Todo lo que vemos estos días es consecuencias de esta grave situación: 1) más desempleo, lo cual es lógico teniendo en cuenta la ausencia de actividad económica; 2) informes más desfavorables del FMI y de otros organismos y agencias de calificación, cuyo fundamento es el mismo, y 3) subidas y bajadas de la Bolsa y de la prima de riesgo, que siempre hay que leer a la vista de cómo cotizan las expectativas, ya que los mercados de acciones y de deuda no solo valoran el momento, sino que también procuran descontar -anticipar- lo que puede venir.

Si algo debería preocupar -de verdad- es el paro. Para tener perspectiva del asunto puede considerarse que frente a los 20,3 millones de personas que tenían trabajo en 2007 ahora solo quedan 17,4 millones empleadas. Casi tres millones de personas más en el paro en menos de cinco años, con el agravante de que más de 1,7 millones de familias ya tienen a todos sus miembros sin trabajo. Son situaciones que no podrán remediarse de un día para otro, pero cuanto más se tarde en reaccionar, peor será. Para todos. @J_L_Gomez

 

 

Bajo presión, Alemania se mueve más

Por: | 26 de julio de 2012

La prima de riesgo se redujo de golpe en 50 puntos y bajó de los 600 puntos gracias a una dura advertencia del presidente del BCE

“El BCE hará lo necesario para sostener el euro. Y créanme, eso será suficiente". Una frase de Mario Draghi, el presidente del Banco Central Europeo (BCE), ha hecho caer la prima de riesgo de España 50 puntos y ha provocado la mayor subida del Ibex en dos años, un 6%, en una jornada de alzas generalizadas en los mercados europeos. El alivio no solo es para España, también para Italia, mientras que desde el Fondo Monetario Internacional (FMI) se insiste en que Europa –léase Alemania- tiene margen para tomar medidas. Hasta aquí los hechos de una jornada que parece importante, no solo por los resultados vistos en los mercados, sino también porque puede suponer un cambio de rumbo de Alemania y, por extensión, del BCE.

Si algo se prueba con todas estas cosas es que Berlín y Bruselas no acaban de tomarse en serio la urgencia del problema financiero de España, de modo que solo reaccionan cuando Alemania se ve salpicada por las tensiones de los mercados: en este caso ha bastado una advertencia de dos agencias de calificación sobre una posible rebaja del nivel de Alemania, para que ésta moviera ficha.

¿Que subiese la Bolsa y bajase un poco la prima de riesgo significa que se han arreglado los problemas de fondo? En absoluto. El Banco Central Europeo apenas ha comenzado a barajar sus múltiples opciones para relajar las presiones de los mercados, como ha relatado Claudi Pérez en El País, pero aunque diésemos por encauzado el problema de la financiación -¡ojalá!-, quedaría por delante todo el ajuste presupuestario y fiscal.

A día de hoy, todo indica que España sigue asomada a una profunda recesión, que podría prolongarse hasta mediados del año que viene; es decir, el PIB podría caer este año más de lo previsto y seguiría cayendo en 2013, en contra de las previsiones iniciales del Gobierno. El propio presidente Rajoy así lo reconoce.

En definitiva, el horizonte de la crisis de 2008 se amplía, puede que hasta completar un ciclo de al menos diez años. Y si nada cambia, podríamos estar hablando de la destrucción de otro millón de empleos. Ojalá que no… @J_L_Gomez

 

 

Los mercados exigen más intereses para descontar una quita

Por: | 25 de julio de 2012

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, retratado por Manuel H. de León

España está perdiéndole el miedo a hablar del rescate total e incluso en algunos medios ya se analiza la vuelta a la peseta, mientras ciertos bancos se prestan a especular sobre el nivel de la depreciación monetaria y la caída del PIB. Todo ello es debido a la precaria situación económica del país -“está peor que Irlanda”, dice el ex gobernador del Banco de España-, pero tiene mucho que ver con que los mercados donde España se financia dan poco valor a las medidas de ajuste para ahorrar 65.000 millones de euros, a pesar de que incluyen cosas tan antipopulares como la subida del IVA, el recorte de la prestación por desempleo a partir del sexto mes o la suspensión de una paga extraordinaria a los funcionarios. Tampoco la ayuda financiera de la UE para recapitalizar la banca parece que resulte convincente, a pesar de su dimensión: 100.000 millones de euros, un 10% del PIB español. Digamos que ante los mercados ya ‘cotiza’ más la depresión de la economía que el ajuste presupuestario, en la medida en que nadie cree que solo con recortes se vaya a salir de la recesión. A medio plazo, España deberá recuperar el crecimiento pero, mientras, tiene un grave problema de corto: es indispensable la intervención del BCE o el rescate soberano.

Todo tiene una explicación. Los bonistas, por ejemplo, exigen cada vez más intereses porque así descuentan eventuales quitas de la deuda española. Finlandia les dio la pista cuando exigió cláusulas específicas para contribuir al rescate de la banca. En otras palabras: cuando el bono a tres años se dispara podría estar descontando la inmediata intervención de España, que el ex ministro Jordi Sevilla sitúa en octubre, teniendo en cuenta que entre octubre y noviembre vence mucha deuda que será casi imposible refinanciar sin ayuda. ¿Qué pasaría si acierta quien le iba a enseñar economía a Zapatero en dos tardes? Si hay rescate, la experiencia demuestra que, además de subir los impuestos, los pensionistas, funcionarios y parados sufren más recortes.

Por si fuese poco, los rescates autonómicos agravan la desconfianza en la precaria solvencia española y desde la periferia también llegan noticias políticas alarmantes. Según El Confidencial, CiU ya avisó a Rajoy de que o hay pacto fiscal para Cataluña o habrá elecciones y opción a la independencia. Palabras mayores en medio del naufragio, donde de momento toca rescate. Incluso de Cataluña, el motor económico de España.

Claro que mientras los mercados se cierran para España, con una deuda histórica, privada y pública, camino de los 4 billones de euros, también se abren los inversores oportunistas que miran a España en busca de activos en liquidación. Para algunos, no hay mal que por bien no venga. @J_L_Gomez

 

Madrid juega a ser Bruselas

Por: | 23 de julio de 2012

Las cuentas autonómicas de 2012

Varias comunidades autónomas tienen crisis de liquidez como consecuencia de vencimientos de deuda por valor de casi 16.000 millones de euros de aquí a diciembre. En realidad, se trata de vencimientos de títulos de deuda pero también de préstamos y de líneas de crédito que agravan la desconfianza en la precaria solvencia española. Consciente de ese problema, el Gobierno central creó el Fondo de Liquidez Autonómico  (FLA), dotado con 18.000 millones de euros, que ya tiene prácticamente asegurados tres clientes de partida: Cataluña, la Comunidad Valenciana y Murcia, mientras que otras autonomías –entre ellas, Andalucía, Canarias, Castilla-La Mancha y Baleares- se lo están pensando. ¿Problema? Como Madrid juega a ser Bruselas, las condiciones del FLA reproducen las que le impone la Unión Europea a España, ahora al borde de la intervención general, a expensas del recurso de Mariano Rajoy a Italia, que sufre casi los mismos apuros con los tipos de interés que abona por colocar su deuda.

Da la impresión de que el Gobierno se olvida de que las comunidades autónomas también son Estado –así lo recoge la Constitución-, de ahí que choque tanto que Rajoy decidiera que el incremento de ingresos sobre el presupuesto de 2012 vaya a parar íntegramente a las arcas del Gobierno, sometiendo a las autonomías a un ajuste del déficit -0,7% en 2013- que es tan poco realista como el que Bruselas le impone a Madrid. Y para que no haya margen de escapatoria, el Gobierno ya decidió que la devolución de los créditos quedará garantizada por la retención de los recursos del sistema de financiación de cada comunidad autónoma.

Todo parece indicar que con ello se da un paso más para hacer recaer sobre las comunidades autónomas el peso de la reducción de las administraciones públicas -de entrada, Madrid aprovechará el rescate para desmantelar el sector público autonómico-, un objetivo del que, sorprendentemente, están salvándose las diputaciones provinciales donde todavía existen, ya que en las autonomías uniprovinciales fueron diluidas en los gobiernos autónomos, la más clara señal de que son prescindibles. Se está haciendo todo tan rápido y con tan poco consenso político que parece difícil que no tenga consecuencias; máxime cuando los duros ajustes económicos de la Transición se cerraron mediante pactos con fuerzas sociales y políticas, y el Estado de las Autonomías integró, además, a los nacionalistas. Todos esos procesos se hicieron con España fuera de la entonces llamada CEE, la actual UE, desde donde sus más altos funcionarios advierten de que la credibilidad de España está bajo mínimos, al borde de un rescate no solo bancario.

Por sí sola, la economía española, que está en recesión, no puede recuperar el crecimiento y estabilizar el diferencial del pago de intereses por su deuda. La conclusión es del diario El País: “Todo ello aumentará la desconfianza en la deuda, la presión de los mercados y la urgencia de una intervención, sea la del BCE, que es la inmediatamente posible, o la de los fondos de rescate europeo”@J_L_Gomez


Ante los mercados ya ‘cotiza’ más la depresión que el ajuste

Por: | 21 de julio de 2012

Dos décadas en la prima de riesgo, según El País

Los datos son conocidos: el Gobierno hizo nuevos recortes de gasto e incrementó el IVA, los ciudadanos se movilizaron en todo el país, España anunció que seguirá en recesión en 2013 y una de sus autonomías importantes -la Comunidad Valencia- pidió el rescate. Los resultados también saltan a la vista y combinan un 7,26% de interés para el bono a diez años con el Ibex desplomado un 5,82% y una prima de riesgo -o diferencia frente a la misma referencia alemana- de 610 puntos básicos. Estamos ante un país en cifras de rescate total, y no solo financiero. Situado al borde del precipicio, a ese ritmo duraría poco tiempo en pie.

La situación es tan grave y tan absurda que la principal partida de gasto de España en 2013 será pagar su deuda, con un desembolso de casi 40.000 millones de euros, un 31,6% más que este año. En otras palabras, la carga extra de intereses a pagar en 2013 consumirá prácticamente lo que el Gobierno pretende recaudar con la subida del IVA. A esos niveles, la Unión Europea debe asumir que no basta con sus drásticas medidas de austeridad: ni España puede seguir pagando ese precio ni los mercados recuperarán la confianza. La doctrina Merkel está fracasando y los inversores están apostando por el rescate total de España. ¿Es eso lo que le conviene a Europa? ¿Tiene manual de instrucciones para hacerlo?

Sin ayuda exterior, no es exagerado decir que España es un Estado inviable, salvo que prescinda de servicios hasta ahora considerados básicos para su población. Es evidente que los mercados donde España se financia no creen suficiente la subida del IVA y los recortes del salario de los funcionarios y de la asignación que reciben los parados, lo cual plantea la terrible duda de hasta dónde puede llegar el ajuste que ‘necesita’ el Estado. En realidad, el problema puede ir más allá y cuestionar el futuro del euro. Ante los mercados ya ‘cotiza’ más la depresión que el ajuste.

La salida a medio plazo pasa por recuperar el crecimiento, pero a corto se hace indispensable la intervención del Banco Central Europeo (BCE). Desde una perspectiva ciudadana, a los sufrimientos ya padecidos y los que están anunciados se suma algo inquietante, no menos terrible: nadie sabe cuál es el horizonte y nadie precisa para qué sirve todo lo que está pasando.

La ausencia de pedagogía política impregna la acción del Gobierno de Rajoy, que parece superado por los acontecimientos y busca refugio en el BCE y en la herencia recibida, sin afrontar su principal deber, que es gobernar la realidad. Menos responsable parece todavía la actitud del Banco Central Europeo, que teniendo medios no los utiliza en beneficio de la cuarta economía de la zona euro. @J_L_Gomez

 

Toca ganar menos y pagar más al Estado, con menos servicios

Por: | 19 de julio de 2012

El presidente del Gobierno se saltó el debate de los recortes y sólo acudió al Congreso para votar

El Congreso convalidó, solo con los votos del PP, el mayor recorte presupuestario de la historia democrática. Son medidas que desataron ácidas críticas de toda la Oposición y que tampoco son del agrado del Gobierno de Mariano Rajoy, que las justifica por ser imposiciones de la Unión Europea, en la antesala de la refinanciación de la banca con fondos comunitarios. En definitiva, un paso más, que no el último, en el cumplimiento de la agenda alemana para España. Esta vez, los recortes de los gastos afectan a las prestaciones de desempleo, la dependencia y el salario de los funcionarios, mientras que el incremento de los ingresos se vincula a la subida del IVA. Nada nuevo, pero no por ello menos grave. En paralelo, el Parlamento alemán aprobó el rescate de la banca española con la idea de que las entidades no viables deberán ser liquidadas y de que será el Estado el que responda del crédito de hasta 100.000 millones para sanear el sector. Los sindicatos, por su parte, del mismo modo que algunas fuerzas de la izquierda, exigen al Gobierno de Rajoy un referéndum sobre los recortes, al entender que aprueba medidas que no iban en el programa con el que el PP ganó las elecciones con mayoría absoluta. No deja de ser un planteamiento político razonable, pero no parece que tenga mucho recorrido. También tiene su lógica que los recortes de Rajoy saquen a la gente a la calle el día de su aprobación, como titula El País. Otra cosa es que eso sirva de algo, ya que una cosa es que la indignación contra los recortes logre desbordar las calles de toda España y otra que eso se traduzca en una marcha atrás del Gobierno y de Bruselas, que es donde realmente se deciden las grandes líneas.

La conclusión de todo ello es evidente: a corto plazo, impuestos más altos y salarios más bajos, con mucho paro. A medio y largo plazo, todo dependerá de lo que pase con las exportaciones, los tipos de interés de la deuda y, en general, con la reactivación económica, ya que a fin de cuentas el problema de España es la falta de modelo, tras la caída de la construcción y la burbuja inmobiliaria. El país debe mucho –demasiado- y produce poco.

En España se habla tanto de déficit, deuda y prima de riesgo –ahora por las nubes- que entre todos nos olvidamos de lo más sustancial: la balanza por cuenta corriente, concepto que apenas se menciona en el debate político y que comprende los saldos por transferencias, mercancías y servicios; es decir, un dato que resume lo que es un país. En palabras llanas, se puede tener mucho déficit si hay con que pagarlo, caso, por ejemplo, de Japón. Pero si, como sucede en España, los ingresos caen, entonces no dan ni para pagar los servicios ni los intereses de la deuda. Y de 2007 a 2011, en la caja entran 40.000 millones menos, debido básicamente a la menor recaudación del impuesto de Sociedades.

En resumidas cuentas: España precisa producir más y exportar más, ése es el reto de fondo, y mientras no lo haga seguirá agobiada con sus deudas, tanto públicas como, sobre todo, privadas. No olvidemos que, entre todos, debemos 4 billones de euros, es decir, cuatro veces el PIB, y que la mitad se la debemos al exterior, por falta de ahorro interno. Y los que nos prestan, mandan. Esos son los mercados que nos conducen a ganar menos y a pagar más al Estado, con menos servicios públicos. @J_L_Gomez

Cosas en las que Rajoy puede gastar menos e ingresar más

Por: | 18 de julio de 2012

Diputación provincial de Zaragoza

Las grandes líneas de actuación del Gobierno de Rajoy contra la crisis comprenden la llamada consolidación fiscal -léase ajuste presupuestario-, facilitar el crédito mediante la costosa recapitalización bancaria, elevar la competitividad de la mano de la reforma laboral, luchar contra el desempleo con más crecimiento económico, y modernizar las Administraciones públicas, lo que incluye una reforma municipal todavía pendiente y diversas armonizaciones autonómicas, entre otras medidas. Traducido a un lenguaje más de la calle: impuestos más altos y salarios más bajos con mucho desempleo, al menos durante unos años. Así es lo que podríamos llamar la agenda alemana para España, que a este paso corre el riesgo de encadenar movilizaciones de protesta que ya han empezado a aflorar, a medida que aumenta el número de afectados entre los funcionarios, parados, asalariados y dependientes.

Si España sigue en el euro, será obligatorio reducir el déficit público, si bien podrá discutirse cómo recortar y/o ingresar más, al objeto de rebajar un tipo de interés cada día más insoportable para las arcas públicas. El Gobierno ya ha tomado muchas medidas de ajuste pero todavía quedan cosas en las que Rajoy puede gastar menos e ingresar más. ¿Dónde tiene margen el Gobierno para rebajar el gasto y aumentar los ingresos? Curiosamente, en varios frentes de los que apenas se habla desde el Ejecutivo, quizá un poco más desde la Oposición, pero tampoco demasiado.

España puede recortar gasto público, por ejemplo, eliminando las diputaciones provinciales y cediendo sus competencias municipales a las comunidades autónomas –ya se hizo en las uniprovinciales sin el más mínimo trauma-, pero también reduciendo el número de ayuntamientos, cambiando el Senado, eliminando los coches oficiales y las tarjetas de crédito de los altos cargos, salvo en casos contados, y reduciendo a la mínima expresión el número de asesores políticos. ¿Por qué no se hace? ¿Es prioritario no hacerlo frente a ciertos recortes sociales o incrementos fiscales? Quienes suelen beneficiarse de ese tipo de cosas suelen argumentar que ahorrar en coches o comidas es el chocolate del loro y hace años puede que tuviesen razón económica, que no ética, pero a día de hoy ni eso, porque hay demasiados loros.

Del mismo modo, España también puede ingresar más si lucha, de verdad, contra la economía sumergida –su nivel dobla el de la media europea y puede mover hasta un 25% del PIB-, si eleva la fiscalidad de las grandes empresas y de las grandes fortunas, y si aplica una tasa a las transacciones financieras. ¿Por qué apenas se trabaja en esta dirección?

El Gobierno debería explicarlo y la Oposición debería saber preguntárselo. ¿O no? @J_L_Gomez

Los trabajadores están pagando la crisis

Por: | 16 de julio de 2012

Foto de Bernardo Pérez de la manifestación en la Puerta del Sol de Madrid en la huelga general de marzo de 2012

Los números cantan. La crisis la están pagando los trabajadores. Veamos las grandes cifras para demostrarlo. Tras los ajustes del pasado Consejo de Ministros, la recaudación por ingresos tributarios en 2012 aumentará en 5.300 millones de euros con respecto al presupuesto aprobado, según estimaciones realizadas a raíz de los datos que se han ido conociendo. El total quedaría ahora en casi 175.000 millones frente a los menos de 170.000 que aprobó el Congreso. Es la cifra más alta de los últimos años, lo cual puede parecer chocante, pero no lo es, ya que el Estado, a pesar de los recortes, también tiene ahora más gastos, sobre todo financieros -con emisiones al 7%- y en prestaciones por desempleo, debido al incremento del paro, que se ha disparado.

La partida que sigue aportando más ingresos a las arcas públicas es el IRPF, con más de 73.000 millones, seguida del IVA, con casi 51.000 millones. Por sorprendente que parezca, este año, ya con cuatro meses de fuertes aumentos de los tipos impositivos -de septiembre a diciembre-, se recaudará lo mismo por IVA que en 2007, con tipos mucho más bajos, lo que quiere decir que la caída de la actividad económica es impresionante. La prueba más evidente está en el impuesto de Sociedades, que en 2007 recaudaba unos 40.000 millones, mientras que ahora, a pesar también de los aumentos previstos, solo aportará 22.000 millones.

Si comparamos el nuevo escenario presupuestario para 2012 con el año 2007, el último de la bonanza económica, vemos tres grandes claves: el IVA recauda lo mismo, el IRPF aporta ahora casi 10.000 millones más y Sociedades se reduce poco menos que a la mitad. En pocas palabras, la crisis la pagan los contribuyentes por IRPF, es decir, los trabajadores, a pesar de ser cada vez menos los que tienen nómina y de que sus salarios, lejos de aumentar, disminuyen, como consecuencia de la devaluación interna a la que está sometida España debido a la crisis del euro.

El Gobierno de Rajoy no está siendo muy transparente al facilitar este tipo de datos, pero de los que va filtrando en inglés, para los mercados, se puede ir reconstruyendo el nuevo cuadro de ingresos tributarios, antes de la cesión de fondos a los entes territoriales. Sobre eso todavía existe menos información. Sí se sabe, en cambio, que en el presupuesto para este año estaba previsto ceder a los entes territoriales unos 50.000 millones de euros, unos 7.000 millones menos que con el Gobierno de Zapatero, en 2011.

>MÁS RECESIÓN EN 2013, SEGÚN EL FMI

Y por si fuese poco, lluvia de malas noticias, por muy soleado que esté el verano. El FMI rectifica su previsión inicial de crecimiento para España y prevé ahora que prolongue la recesión a 2013, con una caída del 0,6%. Considera, como otros organismos y expertos, que las medidas de ajuste tendrán un impacto a la baja en el PIB, sobre todo en 2013, hasta el punto de que la economía española será la que más retroceda de las grandes el año próximo. @J_L_Gomez

 

El País

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