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Lola Huete Machado

El africano moderno es un hombre gordo que siempre roba... y otros tópicos típicos

Por: | 18 de noviembre de 2011

P2150022-222x300"Binyavanga Wainaina y África en el lenguaje, un clásico". Así se podría haber titulado este texto, pero nos pareció más descriptivo este otro, para narrar lo que sigue: que ha sido abrir este blog, y llegarnos una y otra vez la siguiente sugerencia: "¿Sabes que el escritor keniano Binyavanga Wainaina, publicó un artículo titulado ¿Cómo escribir sobre África? donde daba algunos consejos a los que redactan sobre este continente para conseguir éxito garantizado?". Silencio. Pues sí. Sí sabíamos, y hasta escribimos sobre ello hace rato (tanto Chema Caballero en el blog de Dyes como yo, citándole a él)... igual que muchas otras cientos de personas (blancas) más en este mundo. Porque hubo un momento en que el artículo estaba en boca de todos, fue super trending topic, digamos; un clásico luego, y un fenómeno, tan inesperado siempre, que pilló desprevenido al propio autor y a la revista que lo publicó en 2005, Granta (esa edición fue de las más difundidas de su historia)he aquí el original. Hasta permiso para escribir, asegura Binyabanga, que le pedían allá donde iba, después de su aparición. Incluso dramatizaciones le han dedicado al texto de marras, veánlo a continuación. Para responder a tanto éxito, hace nada Binyavanga escribió un Cómo escribir sobre África II. La venganza en la revista Bidoun dando detalles de su gestación e impacto. Lo explica él mismo en una entrevista en Bomb magazine y en vídeo al final de este comentario.

  

Jesse Dylan, de FreeForm, filmó así el texto con el actor de Benin, Djimon Hounsou

¿Por qué tanto revuelo? Por algo sencillo. Este keniano (ganador del Premio Caine en 2002, el mismo que acaba de ganar la autora de Zimbabue NoViolet Bulawayo) daba en Cómo escribir sobre África recomendaciones precisas para todo autor/narrador/periodista que se precie y desee pintar con bonitas y típicas palabras el continente, o localizar allí su texto/novela/relato, e impactar de inmediato al lector. Así que, como tal actividad descriptiva no decae, vale la pena reproducirlo aquí una vez más, sobre todo, teniendo en cuenta que hasta al propio Binyabanga ¡los tópicos le han funcionado la mar de bien!  

A una de sus recomendaciones, por cierto, se debe el título de este blog. Así que le damos las gracias, antes de enumerar aquí algunas otras:

1) En tu texto trata a África como si fuera un solo país (…) No te enredes con detalles y descripciones precisas. África es grande: 54 países y 900 millones de personas [así era entonces] que están demasiado ocupadas pasando hambre, muriendo, guerreando y emigrando para leer tu libro.

2) Nunca pongas la imagen de un africano de clase media en la portada de tu libro, ni dentro, a no ser que haya ganado un premio Nobel. Un AK-47, costillas prominentes, pechos desnudos: utiliza éstas.

3) Temas tabú: escenas ordinarias de la vida cotidiana, amor entre africanos (a no ser que esté relacionada con la muerte), referencias a escritores africanos o intelectuales, la mención de niños que van al colegio y que no sufren virus, ni Ébola, ni mutilación genital femenina.

4) Entre los personajes no puede faltar la africana hambrienta, que vaga por el campo de refugiados prácticamente desnuda y espera la benevolencia de Occidente. Sus hijos tienen moscas alrededor de los ojos y tripas hinchadas. Sus pechos están planos y vacíos. Debe aparecer como una mujer completamente indefensa. No debe tener ni pasado ni historia; estas pequeñas diversiones arruinan el dramatismo del momento. Los gemidos y las quejas son buenos.

5) Asegúrate de que muestras cómo los africanos tienen la música y el ritmo profundamente arraigados en sus almas y comen cosas que ningún otro humano come. No menciones el arroz, la ternera o el trigo; el cerebro de mono es el preferido en la cocina africana, junto a la cabra, la serpiente, los gusanos, las larvas y todo tipo de carne de caza. En tu texto, muestra cómo fuiste capaz de comer dicha carne sin estremecerte y, por supuesto, describe cómo aprendiste a apreciarlo, porque África te importa.

6) Hablar generalizando es bueno. Evita que los personajes africanos se rían o luchen para educar a sus hijos. O mejor, simplemente evita representarlos en circunstancias mundanas. Los personajes africanos deben ser coloridos, exóticos, más grandes que la vida, pero vacíos por dentro, sin diálogo, sin conflictos o resoluciones en sus historias, sin profundidad o rarezas que confundan la causa.

7) El africano moderno es un hombre gordo que siempre roba, se niega a dar permisos de trabajo a los occidentales cualificados que de verdad se preocupan por África, es un enemigo del desarrollo y siempre utiliza su puesto gubernamental para dificultar el trabajo a los pragmáticos expatriados de buen corazón que quieren poner en marcha una ONG o Áreas de Conservación. O bien es un intelectual educado en Oxford que se ha convertido en un político asesino en serie vestido con trajes de marca. También puede ser un caníbal al que le gusta el champagne y su madre es una médico-hechicera que es quien realmente dirige el país. 

8) Recuerda: cualquier trabajo en el que la gente aparezca mugrienta y miserable será alabado como la “África real”, y eso es precisamente lo que tú quieres que ponga en la contraportada de tu libro. No sientas malestar por esto: estás intentando ayudarles para conseguir ayuda de Occidente. Tomes el ángulo que tomes, asegúrate de dejar la fuerte impresión de que sin tu intervención y tu importante libro, África estaría condenada. 

9) Los elefantes son bondadosos y comprensivos... También los gorilas. Nunca, nunca se te ocurra decir nada negativo acerca de un elefante o un gorila.... Tú ponte siempre del lado de los elefantes. 

10) Después de los activistas célebres y los trabajadores humanitarios, los conservacionistas son la gente más importe de África. No les ofendas. Necesitas que te inviten a su rancho de 30.000 acres -o área de conservación-, y esta es la única manera en la que conseguirás entrevistar al célebre activista. A menudo, una portada con un heroico conservacionista en ella funciona a las mil maravillas para las ventas. Cualquier blanco bronceado que vista de khaki y que alguna vez en su vida haya tenido un antílope como mascota o una granja es un conservacionista, uno que está preservando la rica herencia africana. Cuando le entrevistes, nunca le preguntes cuántos fondos tiene; no le preguntes cuándo dinero gana con su reserva y mucho menos cuánto paga a sus empleados. 

11) Los lectores se verán desencantados si no mencionas la luz en África. Y los atardeceres, claro. Los atardeceres son una obligación. En ellos el sol siempre es grande y rojo.Siempre hay un enorme cielo. Los espacios salvajes y enormes son críticos en África: África es la tierra de los Espacios Salvajes y Enormes. 

12) Para ir terminando, siempre necesitarás un club nocturno llamado Tropicana donde mercenarios, diabólicos nuevos ricos africanos, prostitutas, guerrilleros y expatriados salen juntos por las noches. 

13) Por fin, cierra siempre tu libro citando a Nelson Mandela diciendo algo acerca de arcoiris y renacimientos. Porque a ti, África te importa.

      

 

Hay 7 Comentarios

El artículo sobre la carretera del Serengeti es un ejemplo clarísimo de los tópicos de Wainaina: ¡¡¡Alarma!!! ¡¡¡Van a hacer una carretera cerca del Serengueti!!! ¡¡¡Los nativos van a tener una carretera, y eso desilusionará a los turistas, que prefieren verlos en la miseria!!! ¡¡¡Espantoso!!!!


La "contradiccción entre desarrollo y ecología"... ¡¡¡Por favor!!! Si se trata sólo de llevar un poco de dignidad a las personas, pero al parecer hasta las jirafas tienen más derechos que los tanzanos.....


O cuando salen noticias sobre la guerra civil del oriente del Congo (la RDC, no el otro Congo) y lo único que le importra a los periodistas es cuando matan a un par de gorilas: ¡¡¡escándalo internacional!!! Pero cuando matan a 10.000 "nativos", la prensa ni siquiera lo menciona....

El otro d;ia estuve leyendo una novela -bastante buena- ambientada en Addis Abeba (la fría y verde capital diplomática de Africa), pero claro, en la portada aparecían dos niños negros nadando en una laguna tropixcal rodeada de palmeras.... Como si las palmeras crecieran a 3.000 metros de altura, en una ciudad fría como Addis cuyo clima no es muy diferente al del norte de Europa..... Por supuesto, a Wainaina se le olvidó mencionar que SIEMPRE africa es tropical y calurosa, y que en toda África hay leones y jirafas que circulan por las calles.... jajajjajaja

Aprende a seducir : Está claro que un continente tan grande como Africa tiene tal variedad de personas y personajes que no se puede explicar . Dices que hay mucho pirado ¡ y mucho más que pirados! hay musulmanes extremistas , paises donde se sigue lapidando, azotando , donde la ablación está a la orden del día, donde se cortan manos a machetazos, y otras barbaridades reales , no tópicos ,y ¿ gente tierna y buena ? seguro que tambien la hay por supuesto , como en todas partes .¿pobreza? en abundancia , gente de clase media : en muchos paises muy escasa . Pero gente buena , cálida y tierna seguro que también la hay igual que en españa ( decir mucho más humana que la tenemos aquí es mucho decir ,aquí también tenemos gente muy humana)

Nice! Thanks a lot for post.

Loable esfuerzo de la señora Huete por traducir en líneas generales el comentario lúcido y divertido, tan profundamente apesadumbrado, de quien sabe de lo que habla.

Está claro que los estereotipos venden, cuanto más raro y loco nos parezca más vamos a leer y más nos vamos a interesar. En África hay mucho pirado, pero también mucha gente tierna y cálida, mucho más humana que la que tenemos por aquí.

javier Reverteee, hablan de tí...
Desde Kapuszinski no he vuelto a leer un reportero que hable sobre los paises africanos sin caer en topicazos.
Por otra parte es verdad que en muchos paises del continente pulula una fauna de cooperantes, ecolojetas, políticos corruptos y mercenarios que son para echar a comer aparte y que forman parte del folklore local.
Supongo que pasa como con España, que ya no sacan bandoleros pero a la que te descuidas los escritores extranjeros te ponen toreros, gitanos y flamenco.

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Sobre los autores

Lola Huete Machado. Redactora de El País y El País Semanal desde 1993, ha publicado reportajes sobre los cinco continentes. Psicóloga y viajera empedernida, aterrizó en Alemania al caer el muro de Berlín y aún así, fue capaz de regresar a España y contarlo. Compartiendo aquello se hizo periodista. Veinte años lleva. Un buen día miró hacia África, y descubrió que lo ignoraba todo. Por la necesidad de saber fundó este blog. Ahora coordina la sección Planeta Futuro.

Chema Caballero Chema Caballero. Llegó a África en 1992 y desde entonces su vida giró en torno a sus gentes, su color y olor, sus alegrías y angustias, sus esperanzas y ganas de vivir. Fue misionero javeriano y llevó a cabo programas de educación y recuperación de niñ@s soldado en Sierra Leona durante dos décadas, que fueron modelo.

José NaranjoJosé Naranjo. Freelance residente en Dakar desde 2011. Viajó al continente para profundizar en el fenómeno de las migraciones, del que ha escrito dos libros, 'Cayucos' (2006) y 'Los Invisibles de Kolda' (2009), que le llevaron a Marruecos, Malí, Mauritania, Argelia, Gambia, Cabo Verde y Senegal, donde aterrizó finalmente. Le apasiona la energía que desprende África.

Ángeles JuradoÁngeles Jurado. Periodista y escritora. Trabaja en el equipo de comunicación de Casa África desde 2007. Le interesa la cultura, la cooperación, la geopolítica o la mirada femenina del mundo. De África prefiere su literatura, los medios, Internet y los movimientos sociales, pero ante todo ama a Ben Okri, Véronique Tadjo y Boubacar Boris Diop, por citar solo tres plumas imprescindibles.

Chido OnumahChido Onumah. Reputado escritor y periodista nigeriano. Trabaja como tal en su país y en Ghana, Canadá e India. Está involucrado desde hace una década en formar a periodistas en África. Es coordinador del centro panafricano AFRICMIl (en Abuja), enfocado en la educación mediática de los jóvenes. Prepara su doctorado en la Universidad Autónoma de Barcelona. Su último libro se titula 'Time to Reclaim Nigeria'.

Akua DjanieAkua Djanie. Así se hace llamar como escritora. Pero en televisión o en radio es Blakofe. Con más de tres lustros de carrera profesional, Akua es uno de los nombres sonados en los medios de su país. Residente en Reino Unido, fue en 1995, en uno de sus viajes a Ghana, cuando llegó su triunfo televisivo. Hoy vive y trabaja entre ambos países. La puedes encontrar en su página, Blakofe; en la revista New African, en Youtube aquí o aquí...

Beatriz Leal Riesco Beatriz Leal Riesco. Investigadora, docente, crítica y comisaria independiente. Nómada convencida de sus virtudes terapéuticas, desde 2011 es programadora del African Film Festival de NYC. Sissako, Mbembe, Baldwin y Simone la cautivaron, lanzándose a descubrir el arte africano y afroamericano. Su pasión aumenta con los años.

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