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Lola Huete Machado

Los dioses juegan al fútbol

Por: | 23 de enero de 2012

“No era un balón, era una serpiente lo que venía hacia mí. Por eso tuve miedo, no me atreví a tocarlo y me aparté”, así respondía Ali, el portero del Real Madrid de Madina (Sierra Leona) a la pregunta de cómo se había dejado meter un gol tan tonto. Ante mi cara de asombro, el señor Cole, el “hechicero” del equipo, me dijo: “Esto no es Europa. Aquí el fútbol no sería lo mismo sin el yuyu”.

Image1           Espectador de un partido de fútbol. Foto Kent's Diaries. 

  
El sábado dio comienzo la Copa de África de Naciones (CAN), el equivalente a nuestra Eurocopa, en Bata (por cierto, GuinGuinBali está haciendo un buen trabajo publicando noticias en castellano sobe la competición). Aquí va la canción oficial del campeonato, Celebrons l’Afrique.

 

Quería yo saber dónde se iban a reunir los seguidores de los distintos equipos africanos que participan en la CAN para ver los partidos, en Madrid, y le pregunté a mi amigo Luke, un nigeriano que vende La Farola a la puerta de un supermercado. Eso fue motivo para que me diera un discurso sobre sus previsiones y apuestas sobre quién ganará. Pero lo que me sorprendió de esa conversación fue que me recordara (él lee este blog) que hace tiempo prometí hablar de fútbol y yuyu y que todavía no lo he hecho. Le dije que me ponía manos a la obra, y él me advirtió: “Pero tú ya saber, tú no poder contar todo lo que tú saber”. Como siempre, las impresiones engañan y debe pensar que sé algo sobre el tema.

 

Este es un vídeo que grabé en el Estadio Nacional de Accra. A cualquier profano le podría parecer que el señor entrado en carnes y pintado con los colores de la bandera de Ghana es algún tipo de hechicero o algo por el estilo. Nada más lejos de la realidad, es un simple fan que está animando a su equipo. Y es que no todo lo que se ve en África es magia.

Voy a comenzar exponiendo algunas premisas a sabiendas de que son una generalización y simplificación (lo digo de cara a los posibles expertos que pueden tener aquí mucha munición para acribillarme en los comentarios).

En el mundo tradicional africano, la religión difícilmente puede separarse de la vida diaria o de cualquier actividad. Los antropólogos coinciden en que es parte integral de África. La tradición dice que las fuerzas sobrenaturales, como dioses, espíritus o los antepasados, influyen y controlan nuestro mundo.

Aquí, nada pasa por casualidad, sino que todo lo que sucede se debe a la intervención de esas fuerzas sobrenaturales. Esto es cierto de la enfermedad, la muerte, la desgracia… que tienen su causa en los poderes malignos invocados por un enemigo. Pero también trabaja con la buena suerte, cuando las fuerzas sobrenaturales están contentas y deciden ayudar o proteger.

Image1           Asistentes a un partido de fútbol. Foto Pieandbovril

Si esto es así, nadie se atreve a iniciar una actividad o negocio sin solicitar la intervención de esos seres. El fútbol es una más de las acciones que puede emprender el ser humano, por eso, para la mayoría de los africanos, la religión también tiene mucho que decir y hacer en este campo. De ahí que jugadores, directivos y seguidores invoquen a las fuerzas malignas en busca del fracaso del equipo contrario y ofrezcan sacrificios a los antepasados y espíritus benignos esperando su asistencia y bendición para alcanzar la victoria.

Para conseguir los resultados buscados hay que acudir a los hechiceros, que son los “especialistas” que saben cómo utilizar sus fuerzas sobrenaturales para derrotar a los espíritus del mal o de los brujos. Un yuyuman (que es el que controla la magia negra), como se les conoce en Sierra Leona, o un marabout, como son llamados en otras partes, por ejemplo, puede preparar un amuleto o yuyu que será colocado o enterrado en un campo de futbol para hacer que el equipo contrario pierda el partido.

Image1           Curandero Tradicional. Madina (Sierra Leona). Foto Chema Caballero

En la liga del Tonko Limba, en el norte de Sierra Leona, raro es el partido donde no hay denuncias de brujería. Si alguien pasea detrás de la portería contraria se le acusará de estar realizando un sortilegio para que el portero no pare los balones que le tiren, por ejemplo.

De ahí respuestas como la que me dio Ali o que los jugadores atribuyan sus lesiones o su mal juego, a la intervención de un hechicero. Muchos de ellos acuden a los especialistas en busca de protección. El yuyuman les puede proporcionar los medios que necesitan: a veces se trata de aceite de palmera, al que se han añadido otros elementos y bendiciones, con el que los jugadores tienen que untarse el cuerpo antes del partido. Otras veces se trata de amuletos (yuyus o grisgrís) que tienen que llevar atados a algunas partes de su cuerpo, como por ejemplo alrededor de las caderas (al no estar permitido a los jugadores llevar collares o pulseras, donde, de forma habitual, sueles colgarse estos objetos).

Para prevenir contaminarse de los ritos de los contrarios, un equipo de fútbol puede entrar descalzo al campo, para no pisar con sus botas los sortilegios depositados en los vestuarios, saltar la verja que separa el césped, para no entrar por la puerta principal, donde se creen pueden estar los hechizos…

En el caso del Real Madrid de Madina, el señor Cole nunca se olvida de advertir a los jugadores el ritual que tienen que seguir. Luego, antes de empezar un partido, da una vuelta al campo para detectar los yuyus ocultos en él y descubrir a los posibles hechiceros que acompañan al otro equipo. No falla, su sentido especial los localiza enseguida e informa a las autoridades presentes para que el individuo sea expulsado del estadio.

Yo nunca he puesto en duda la autoridad y el poder del señor Cole. Pero reconozco que lo que mejor hace es curar las lesiones después del partido e infundir ánimos al equipo. Una mezcla de tradición y psicología, no en vano es director de una escuela primaria y herborista o persona que cura enfermedades de forma tradicional.

Estos días he aprendido mucho sobre el tema del yuyu y el fútbol leyendo un libro que compré en el bar del Estadio nacional de Accra. Lleva por título Juju, Magic and Witchcraft in African Soccer: Myth or Reality?, escrito por el Rev. Francis J. Botchway (pastor de la Iglesia presbiteriana de Ghana). El autor entra en profundidad en el tema y entrevista a jugadores, entrenadores y dueños de clubs africanos que describen los ritos realizados. Todos coinciden en que es una práctica muy habitual en el fútbol africano.

Image1           Portada de libro. Foto Ch. C.

El recurso a la magia y al yuyu es normal en muchas partes de África, hace solo un par de días leía en un periódico que tres personas han sido detenidas en Burkina Faso por estar en posesión de 71 buitres y las cabezas de tres más, que iban a ser transportados a Nigeria donde se usarían para rituales de yuyu o vudú, como dice el diario. Es algo real con lo que hay que convivir. Cuando llegué a África por primera vez, me reía de estas creencias, pero muy pronto entendí que no había que hacerlo, que es algo real y hay que respetarlas.

Image1  Chozo a la entrada de una aldea de Tonko Limba (Sierra Leona). Supuestamente, guarda los yuyus que protegen a la poblcaicón. Foto Ch. C.

Lo cierto es que yuyu y fútbol van unidos en África. Seguramente muchos de los equipos que van a participar en la CAN llevarán, como miembros de su expedición, un hechicero. Algunos antes de ir al hotel asignado irán directos a sus embajadas donde pasarán la primera noche, en una especie de vigilia, mientras los especialistas invocan a las fuerzas sobrenaturales. Son rituales que se repiten en muchas competiciones.

El problema surge cuando nos preguntamos por la eficacia de todos estos ritos. Si realmente funciona el yuyu, ¿Porqué ningún equipo africano ha ganado el mundial hasta ahora? ¿Por qué será? Si tienes alguna opinión al respecto, no dejes de compartirla con nosotros.

 

Hay 10 Comentarios

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Gracias por todas las contribuciones. No estoy de acuerdo, para nada, con algunas de las afirmaciones que se han vertido en algunos comentarios, o en el video que propone Mela, pero respeto todo. Yo quería poner de manifiesto algo que se vive en el día a día de muchos países de África. No juzgo. Pero el debate abierto, aunque se aleja del fútbol que era el elemento central de esta entrada, puede ser interesante.

¿Dónde hay información de la campaña en la que trabajas, Chema? Kalekatu, yo creo que la espiritualidad es muy importante en África, por lo poco que sé. Mucho más importante que aquí. Me parece que Europa tiene otras muletillas. De todas maneras, esta mañana vi a un viejito que por poco se mata al sacar el coche del aparcamiento por persignarse ante una iglesia. Me gustaría creer en una Europa laica, respetuosa y más sabia, pero hay un trasfondo que no es quizás estrictamente religioso o de fe, pero tiene algo que ver. Llámalo superstición, tradición o no sé cómo.

Para mi desgracia todavía no conozco África, y puede ser cierto que la religiosidad no domine tanto en Europa, al menos tanto como lo hacía antes. Y me parece muy bien que cada uno crea lo que quiera, siempre y cuando no obligue a los demás a hacer lo mismo, por supuesto. Sólo quería resaltar que a veces los europeos vemos estas cosas con un deje de superioridad que nos lo deberíamos hacer mirar, porque los comportamientos ante lo desconocido o lo mágico son muy parecidos, parece que todas las culturas necesitan sus dosis de misterio. Y si el portero de un equipo necesita un ritual determinado para hacerlo bien... quizá sea más necesario que el esfuerzo :-)

Discrepo con Kalekatu. La religiosidad no domina la vida cotidiana en Europa y en eso consiste precisamente la idea de Europa. Tal vez ese paralelismo que establece entre las supersticiones africanas y las europeas encuentre mejor acomodo en EE.UU., donde ciertamente se vive conforme al Viejo Testamento.

Perdonad que no haya contestado antes, pero he estado todo el día reunido. Vamos a lanzar un proyecto de promoción del fútbol de amputados a nivel de toda África. Dar las gracias por las aportaciones. Creo que Kalekatu tiene mucha razón, no son los ritos mágicos o religiosos sino el esfuerzo lo que hará que un equipo sea campeón.

Acabo de leer un tuit que te encantaría, Chema: "La coupe d'Afrique des Nations sera décernée au pays qui a les marabouts les plus puissants" ;) Y totalmente de acuerdo con Kalekatu. Tengo familia que echa "rezados" a los niños cuando se ponen nerviosos y les mete lacitos rojos dentro de los pañales contra el mal de ojo. Supongo que todo es lícito, si quieres creer en algo, siempre que no hagas daño a nadie.

Desde luego esas creencias supersticiosas no tienen absolutamente nada que ver con que aquí la gente tenga un ritual en el que dice que come el cuerpo y bebe la sangre de su Dios, bueno, para ser exactos, de una de las tres formas que tiene su Dios. Esta forma, concretamente, fue concebida por su madre sin que interviniera varón, por cierto, conservando así la virginidad, como todo el mundo sabe.
Tampoco tiene nada que ver con que en el vestuario de mi equipo, concretamente el Athletic de Bilbao, se rece un padrenuestro antes de cada partido, o que si el equipo gana o al principio de la temporada, haga una ofrenda a la Virgen de Begoña (es que la madre de esa forma rara de dios tiene la ubicua virtud de aparecerse en múltiples lugares)...
Estas supersticiones africanas me parecen la misma patraña que las de Europa, sólo que como tienen distinta forma y no estamos habituados, resultan exóticas y tendemos a reírnos de ellas. Pero es lo mismo, exactamente lo mismo...

A la pregunta final, diría que una mezcla de ingenuidad y, sobre todo, falta de confianza. Lo de Ghana y Costa de Marfil en el último mundial fue para llorar. Y sobre los brujos y los yuyus, te pondría algunas de las experiencias de Marc en Senegal. Baños con un agua especial antes del partido, amuletos y grigris bajo la ropa. Luego llegan a Arabia Saudí, los acusan de brujería y los matan :(

Es cierto Chema, desde Europa se ve toda esa parafernalia como una gran gilip.. hechiceros, brujos y cosas así parecen sacados d alguna peli surrealista. Pero hay q vivir en Africa para comprender los por qués de esas creencias en un contexto religioso-cultural muy específico. Si no ganan un mundial es pq aún no les ha llegado su momento o pq no son lo suficientemente buenos. Aun así pienso q tanta creencia pseudo-religiosa no es buena, pero tiene q haber d todo.

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Sobre los autores

Lola Huete Machado. Redactora de El País y El País Semanal desde 1993, ha publicado reportajes sobre los cinco continentes. Psicóloga y viajera empedernida, aterrizó en Alemania al caer el muro de Berlín y aún así, fue capaz de regresar a España y contarlo. Compartiendo aquello se hizo periodista. Veinte años lleva. Un buen día miró hacia África, y descubrió que lo ignoraba todo. Por la necesidad de saber fundó este blog. Ahora coordina la sección Planeta Futuro.

Chema Caballero Chema Caballero. Llegó a África en 1992 y desde entonces su vida giró en torno a sus gentes, su color y olor, sus alegrías y angustias, sus esperanzas y ganas de vivir. Fue misionero javeriano y llevó a cabo programas de educación y recuperación de niñ@s soldado en Sierra Leona durante dos décadas, que fueron modelo.

José NaranjoJosé Naranjo. Freelance residente en Dakar desde 2011. Viajó al continente para profundizar en el fenómeno de las migraciones, del que ha escrito dos libros, 'Cayucos' (2006) y 'Los Invisibles de Kolda' (2009), que le llevaron a Marruecos, Malí, Mauritania, Argelia, Gambia, Cabo Verde y Senegal, donde aterrizó finalmente. Le apasiona la energía que desprende África.

Ángeles JuradoÁngeles Jurado. Periodista y escritora. Trabaja en el equipo de comunicación de Casa África desde 2007. Le interesa la cultura, la cooperación, la geopolítica o la mirada femenina del mundo. De África prefiere su literatura, los medios, Internet y los movimientos sociales, pero ante todo ama a Ben Okri, Véronique Tadjo y Boubacar Boris Diop, por citar solo tres plumas imprescindibles.

Chido OnumahChido Onumah. Reputado escritor y periodista nigeriano. Trabaja como tal en su país y en Ghana, Canadá e India. Está involucrado desde hace una década en formar a periodistas en África. Es coordinador del centro panafricano AFRICMIl (en Abuja), enfocado en la educación mediática de los jóvenes. Prepara su doctorado en la Universidad Autónoma de Barcelona. Su último libro se titula 'Time to Reclaim Nigeria'.

Akua DjanieAkua Djanie. Así se hace llamar como escritora. Pero en televisión o en radio es Blakofe. Con más de tres lustros de carrera profesional, Akua es uno de los nombres sonados en los medios de su país. Residente en Reino Unido, fue en 1995, en uno de sus viajes a Ghana, cuando llegó su triunfo televisivo. Hoy vive y trabaja entre ambos países. La puedes encontrar en su página, Blakofe; en la revista New African, en Youtube aquí o aquí...

Beatriz Leal Riesco Beatriz Leal Riesco. Investigadora, docente, crítica y comisaria independiente. Nómada convencida de sus virtudes terapéuticas, desde 2011 es programadora del African Film Festival de NYC. Sissako, Mbembe, Baldwin y Simone la cautivaron, lanzándose a descubrir el arte africano y afroamericano. Su pasión aumenta con los años.

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