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Lola Huete Machado

Campañas: ¿El fin justifica los medios?

Por: | 16 de marzo de 2012

NOTA: El contenido de un vídeo incluído en este post puede resultarle violento

Al hilo de la polvareda (informaciones, polémica, críticas y efectos) levantada por el vídeo Kony 2012, rastreamos por curiosidad en la Red algunos de los llamamientos que existen para actuar y acabar con las injusticias de este mundo. Encontramos algunos que podrían haber sido tan sonados como el de Invisible Children sobre el asesino Joseph Kony y su ejército asesino con nombre religioso, el LRA, pero que no lo fueron a pesar de usar métodos bien efectivos (en otro comentario, daremos lista). Quizá porque es ahora la maña en el control de las redes sociales lo que cuenta para hacer audiencia, y la estrategia usada en este último fue de expertos, tal como explicó el blog vecino Trending Topics.

F588b3f38ae5aed2fc5943a9769a9f079acf8d66Contenido de impacto y técnicas de difusión. Ese es el secreto, quizá ya desde hace mucho, para hacer que el mensaje llegue lejos. Un colega me decía el otro día que el fin justifica los medios. Y que ahora, gracias al vídeo Kony2012 todo el mundo sabe quien es el sanguinario Joseph Kony. Sí. Debemos felicitarnos por ello. Y me quedé pensando en el asunto. Porque sí esto es así, entonces las campañas (no me voy a detener en intervenciones militares y las llamadas "guerras necesarias", ese es otro tema) que ponen en marcha algunas organizaciones para llamar la atención sobre crímenes, hambrunas, asesinatos... ¿deberían poder usar cualquier método para alcanzar su fin, ese sueño de hacer justicia, desenmascarar a los criminales y los malvados? ¿Deberían mostrar, por ejemplo, la realidad tal cual es sin tapujos? ¿Podrían usar cualquier estrategia para que se sepa del horror que está sucediendo en este mismo instante en muchos lugares del mundo? 

Pongamos un ejemplo sobre la República Democrática del Congo (RDC), país también de actualidad ahora en los medios internacionales al hilo de una buena noticia: la condena del líder rebelde congolés Thomas Lubanga por el TPI, otro militar de conducta intachable cargado de crímenes. Hablo de una iniciativa de la ONG británica Save The Congo (congoleños en su mayoría que habitan en Reino Unido) que en otoño pasado puso en marcha la campaña Unwatchable

Incluye un vídeo (ver debajo; imagen de una de las protagonistas, arriba), y al abrirlo avisan de que contiene violencia sexual que "algunos espectadores y compañías telefónicas encontrarán desagradable". 

WARNING

THIS FILM CONTAINS SEXUAL VIOLENCE THAT SOME
VIEWERS AND MOBILE PHONE MANUFACTURERS
MAY FIND DISTURBING

 

Se trata de un corto de ficción con el que querían llamar la atención sobre las atrocidades que se comenten en la RDC y que se esconden detrás del lucrativo negocio de los teléfonos móviles, esos que usamos cada día, tanto necesitamos y de los que tan orgullosos estamos. Quieren hacer un llamamiento a los gobiernos y las empresas implicadas en esta industria. Un asunto, los negocios bañados de sangre de los que algo sabemos si se trata de diamantes (en Sierra Leona, sobre todo; Leonardo Di Caprio hizo mucho por la causa en la película Diamante de sangre) pero un poco menos si aluden a objetos de nuestra vida cotidiana. Chema Caballero ya lo apuntaba ayer al hilo de los niños soldado: "...Pero aquellos que pueden hacer algo, los países occidentales que se benefician de las guerras africanas para acceder a los recursos naturales del continente y venden las armas que matan, no quieren terminar con esta realidad de la que se sirven para hacer negocios de sangre".

Está basado en la verdadera historia de Masika, una mujer de clase media que cuenta su vida en otro vídeo más abajo. Es decir, lo que sucede en las imágenes, es parte de su experiencia. El corto está dirigido por los famosos Isabel Whitaker y Marc Hawker, del dúo DarkFibre, autores de otros trabajos para otras organizaciones, como Amnistía Internacional.

El filme se desarrolla en una idílica campiña inglesa, en Cotswolds, sur de Inglaterra. Una familia feliz. El marido lava el coche, la esposa se ocupa de la cocina, la hija adolescente llega del colegio, la niña pequeña juega en el jardín... De pronto, caen bengalas del cielo, arrojadas desde un helicóptero con combatientes que, como ellos, parecen ingleses. Irrumpen en la casa, y violan repetidamente a la hija adolescente sobre la mesa de la cocina, en una escena brutal, mientras obligan al padre a observarlo todo. Después lo arrastran fuera, lo matan de un tiro, le arrancan los genitales... La hija pequeña mira y corre. 

¿Les parece atractivo y provocativo el argumento? ¿Lo aceptaríamos si estuviera ocurriendo aquí?”, explicaban los organizadores de la campaña sobre su idea. La polémica el otoño pasado fue grande, muchos periódicos y medios online se hicieron eco, he aquí algunos: The Guardian, en varios artículosGlobalpost, ZDNet, Letras Libres, The Huffingtonpost, La Información, The Commentator, Red Pepper...

¿Dónde está el límite? ¿Soportamos estas imágenes o nos producen cierto desasosiego insoportable? ¿Este medio sirve o alcanza el fin buscado? 

 

 

  

 

Hay 15 Comentarios

Decir lo mismo de otra manera se está haciendo. De hecho casi siempre ni se dice de otra manera. Si de verdad te hace daño descubrir la violencia que se vive todos los días en un vídeo, quizás no estás hecho para este mundo. El ser humano solo cambia cuando se ve al límite, cuanto antes cambie menos gente morirá.

Hola. Coincido bastante con Ángeles Jurado en sus diversas puntualizaciones y también en no querer ver el vídeo. El tema me remite directamente a la campaña que ha llevado recientemente la congoleña Caddy Azuba sobre el mismo tema. Cuando oí su narración en el corto dirigido por Ouka-Lele me produjo el efecto contrario al supuestamente buscado. El sensacionalismo en mi opinión no suma, sino que resta fuerza. La única información que, al menos a mí, me hace efecto es la más neutra, escueta, directa y despojada de efectos emocionales. Me escandaliza y despierta mucha más conciencia un párrafo en un periódico escrito con claridad y bien documentado que toda la sangre de una dramatización "realista", por bien intencionada que esté.

Mi respuesta a esta pregunta, es no, nunca el fin justifica los medios, basandonos en la afirmacion contraria, se han hecho barbaries en este mundo

Para saber si el fin justifica los medios.habria que pensar a que plazo estan nuestros objetivos. Si son inmediatos, podriamos pensar que la estartegia es buena. Pero cuando estamos pensando en procesos de cambio que forzosamente son largos, en cambios estructurales, en terminos a largo plazo, estos fogonazos pueden quemar la receptivdad del publico y conseguir pocos cambios. Creo que es importante saber donde tenemos el horizonte y no querer tirar de las hojas para hacer crecer la planta

Este video tiene muchísimas diferencias respecto al de Kony. Creo que venía a perseguir el efecto que perseguían los spots de Tráfico que mostraban crudamente los accidentes. Se montó el mismo debate. El caso de Kony ha ido por otro lado y, sinceramente, creo que el éxito no es solo del video en sí, sino de la brutal campaña viral concentrada en tres o cuatro días en las redes sociales. Eso sí fue lo nuevo y en eso también el fin justificó los medios: simplificar el mensaje para bombardearlo mejor. Al cuerno con los matices. Quizás pensaron que los matices solo les importarían a los ugandeses.

He visto el vídeo y sí, en este caso el fin, parar el horror (o al menos concienciarnos de él) justifica los medios, la dramatización de algo que está pasando realmente. Cambia el color, rubitos por personas de tez oscura, y el paisaje. Quizás así, solo tal vez, nos podamos sentir reflejados y afectados por lo que pasa ahí afuera. No veo dónde está el problema en este tipo de denuncia. No me parece mal tratar de conseguir la mayor audiencia posible. Appel lo hace cada 6 meses modificando un circuito de su Pad, y todos a dormir en la calle para comprar los primeros un chip carísimo que no aporta nada nuevo. Bueno sí, enormes beneficios a la gente que tiene sus manos y cuentas llenas de sangre.

Mi respuesta inmediata sería no. Quien pone limite al fin ? y a los medios ?. Pero hay que respetar también el derecho de expresión, difíciles equilibrios. Supongo que se pueden encontrar alternativas tan eficaces como puedan ser estas, que tampoco esta claro puesto que los teléfonos móviles siguen siendo un gran mercado. Y quien resigna a ellos ?, yo confieso que tengo uno.
salud

una fuerza importante que se encuentra detras del homicidio burocratico es el imperativo tecnologico . éste es la compulsion clásica de las organizaciones modernas de llevar la tecnologia a sus limites y explotarlas al maximo .

los nuevos descubrimientos de tecnos., letal vienen acompañados por ideologias y estructuras organizativas nuevas, que ofrecen la absolucion a hombres honorables cuando planean el homicidio a nombre del estado.

si, señora lola."el fin justifica los medios", no dices nada de los Homicidios Buracraticos. por ejem., te cuento uno.
durante mucho tiempo desde que se tomo la decision de bombardear a Alemania para lograr su sumision de parte de USA en la 2 guerra.

El ataque incendiario sobre ToKIO EN 1944 , Cuando bombas incendiarias incineraron a miles de residentes hizo época.

Muy buen planteo Lola. Lo que no deja de asombrarme es que aún haya millones de personas que consuman tontamente las tecnologías logradas inescrupulosa y aberrantemente, con lo cual fomentan la continuidad de cosas como éstas.
Para peor, muchos no entienden y hasta niegan a la relación hay entre estas empresas monstruosas y los norteamericanos (más sus aliados) con sus manipuladoras estrategias políticas en la ONU; la OTAN y varios otros organismos internacionales.
Los políticos de otros países en general son subyugados (y presionados a sumisión) por el poderío económico y la influencia que logran mediante el mismo, pero SIN CONDENAR a las atrocidades que implica el sustentarlo y hasta justificándolas como un "todo vale" en lo político y económico.
Esto no significa que los del mundo islámico o los del comunista sean santitos. Significa que las personas comunes deben madurar y comprender que todos somos CO-responsables de lo que acontece en el planeta y, por ello, debemos vivir atentos a evitar facilitar que continúen las irregularidades y perversiones que tanto abundan.
Como bien dijo alguien popular: El problema no reside en los que hacen el mal, sino en los que no hacen nada por tratar de evitarlo.

En el caso concreto de esta campaña sobre la RDC, están hablando de algo que es verdad, que pasa al lado nuestro porque vivimos en un mundo global e interconectado y que es terrible. Nos están despertando con una confrontación directa con la violencia. Y no han añadido una coma: es una dramatización directa de un caso real que supongo y espero que tenga la aprobación de su víctima.

Supongo también que enseñas esta campaña en RDC y los congoleños que han sufrido esa violencia se sienten reflejados. Y los que no sean congoleños y que vean la campaña, se sentirán movidos a hacer algo o conmovidos o indignados. O, por lo menos, se harán una idea aproximada de lo que puede ser vivir en RDC para mucha gente.

No la he visto. Hago caso de tu advertencia ;) No soporto la visión de la violencia explícita. Habrá gente como yo a la que esta campaña no llegue o repugne y que pensará que el fin no justifica los medios y que puedes decir lo mismo de otra manera.

Hola, Lola :)

Mi respuesta a tu pregunta sigue siendo no. Y matizo.

Mi crítica básica a la campaña de Kony es que, entre otras cosas, miente y tergiversa. Si los ugandeses han forzado que no se pueda seguir visionando en su país y han protestado como han protestado, no sirve. StopKony te mueve a actuar basándote en supuestos que no son reales o que fueron reales hace ocho años.

Además, propone soluciones que no se ajustan a la actualidad de Uganda y que, más que ayudar, sirven para lucrar a una organización y para justificar una escalada en la intervención de Estados Unidos en la zona que puede ser mucho más contraproducente para los ugandeses. Encima de todo esto y de apoyar una agenda geopolítica que está más marcada -en mi opinión- por la lucha por recursos y control de la zona que por la bondad de Obama, propone una visión simplificada y maniqueísta de la realidad y da más argumentos a la gente que mira hacia África como uninfierno lleno de demonios y estereotipos que, además, necesita que la salvemos de sí misma.

Sigo...

Una pregunta bastante relativa, ya que dependeria de que fines y de que medios se usan para conseguir tales fines, aun asi contestando tambien de manera generica, nunca estaria de acuerdo con aprobar tal cosa, ya que siempre debe haber limites de ciertas acciones, aunque lo que se desee conseguir haga mucha falta.

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Sobre los autores

Lola Huete Machado. Redactora de El País y El País Semanal desde 1993, ha publicado reportajes sobre los cinco continentes. Psicóloga y viajera empedernida, aterrizó en Alemania al caer el muro de Berlín y aún así, fue capaz de regresar a España y contarlo. Compartiendo aquello se hizo periodista. Veinte años lleva. Un buen día miró hacia África, y descubrió que lo ignoraba todo. Por la necesidad de saber fundó este blog. Ahora coordina la sección Planeta Futuro.

Chema Caballero Chema Caballero. Llegó a África en 1992 y desde entonces su vida giró en torno a sus gentes, su color y olor, sus alegrías y angustias, sus esperanzas y ganas de vivir. Fue misionero javeriano y llevó a cabo programas de educación y recuperación de niñ@s soldado en Sierra Leona durante dos décadas, que fueron modelo.

José NaranjoJosé Naranjo. Freelance residente en Dakar desde 2011. Viajó al continente para profundizar en el fenómeno de las migraciones, del que ha escrito dos libros, 'Cayucos' (2006) y 'Los Invisibles de Kolda' (2009), que le llevaron a Marruecos, Malí, Mauritania, Argelia, Gambia, Cabo Verde y Senegal, donde aterrizó finalmente. Le apasiona la energía que desprende África.

Ángeles JuradoÁngeles Jurado. Periodista y escritora. Trabaja en el equipo de comunicación de Casa África desde 2007. Le interesa la cultura, la cooperación, la geopolítica o la mirada femenina del mundo. De África prefiere su literatura, los medios, Internet y los movimientos sociales, pero ante todo ama a Ben Okri, Véronique Tadjo y Boubacar Boris Diop, por citar solo tres plumas imprescindibles.

Chido OnumahChido Onumah. Reputado escritor y periodista nigeriano. Trabaja como tal en su país y en Ghana, Canadá e India. Está involucrado desde hace una década en formar a periodistas en África. Es coordinador del centro panafricano AFRICMIl (en Abuja), enfocado en la educación mediática de los jóvenes. Prepara su doctorado en la Universidad Autónoma de Barcelona. Su último libro se titula 'Time to Reclaim Nigeria'.

Akua DjanieAkua Djanie. Así se hace llamar como escritora. Pero en televisión o en radio es Blakofe. Con más de tres lustros de carrera profesional, Akua es uno de los nombres sonados en los medios de su país. Residente en Reino Unido, fue en 1995, en uno de sus viajes a Ghana, cuando llegó su triunfo televisivo. Hoy vive y trabaja entre ambos países. La puedes encontrar en su página, Blakofe; en la revista New African, en Youtube aquí o aquí...

Beatriz Leal Riesco Beatriz Leal Riesco. Investigadora, docente, crítica y comisaria independiente. Nómada convencida de sus virtudes terapéuticas, desde 2011 es programadora del African Film Festival de NYC. Sissako, Mbembe, Baldwin y Simone la cautivaron, lanzándose a descubrir el arte africano y afroamericano. Su pasión aumenta con los años.

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