Ir a Planeta Futuro
Lola Huete Machado

¿Traición en Malí?

Por: | 11 de mayo de 2012

Autora: Rose Skelton

Sentada en un sofocante restaurante libanés de comida rápida con las televisión atronando y emitiendo videoclips malienses desde una esquina de la habitación, mi amigo, al que llaman a Yaya, hunde sus hombros y mira furtivamente alrededor de la sala por si le oyen. "Cuando las personas se enfrentan a problemas, miran hacia su pasado", dice, preocupado de que en el restaurante alguien nos pueda escuchar. "Y la democracia", dice, "no esta allí". 

DSC_0192

En marzo, en Malí, un grupo de soldados derrocaron el Gobierno de Amadou Toumani Toure o ATT como es conocido, y un soldado relativamente desconocido, el capitán Amadou Sanogo, se proclamó jefe de Estado. 
ATT se estableció en el poder tras las elecciones de abril. Cuando me reuní con Yaya, hacia apenas una semana del golpe de Estado y la estación de TV estatal, ORTM, reproducía vídeos de música bambara incesantes y cada vez los militares aparecían haciendo una declaración, de una nueva Constitución, o propaganda, mostrando a diversos grupos de la sociedad civil apoyando el nuevo régimen.

Pero una vez que las tiendas abrieron nuevamente y las gasolineras volvieron a bombear gas sin la presión de los rifles de la policía en las colas de clientes, la vida más o menos volvió a la normalidad. Fue duro, una semana después del golpe de Estado, darse cuenta de que nada había cambiado mucho en realidad. Aunque algo sí.

El hecho de que el Gobierno hubiera caído en cuestión de horas tras una pelea que estalló en un cuartel entre soldados enojados y el ministro de Defensa, muestra lo frágil que es el marco social y político de Malí. El golpe de Estado trajo a la superficie grietas que habían sido hasta ahora bien enfoscadas.

En los días siguientes al golpe, mientras entrevistaba a trabajadores del Gobierno, vendedores de zapatos, músicos y estudiantes que, en su mayoría, me decían que eran felices, que la era ATT había pasado y tal vez los militares podrían hacer mejor trabajo, me esforcé por entender cómo las cosas en este país considerado 'modelo de Democracia", como tan casualmente escribió la prensa extranjera, había terminado de este modo. Porque hay muchas cosas que una outsider puede pasar por alto echando sólo un vistazo a la superficie.

DSC_0151

Luego, las sanciones de la ECOWAS y la Unión Africana obligaron a los soldados a entregar a un Gobierno Provisional que organizara las elecciones en 40 días. Pero la insurgencia rebelde en el norte, donde los tuaregs luchan por su propia patria, Azawad, y las milicias islámicas que pelean por el control, dejaron el país efectivamente dividido en dos y los problemas profundamente arraigados que provocaron el golpe de Estado aún están donde estaban. Luego han sucedido otras cosas, pero hoy aquí no es el tema.

El poder en Malí cayó en manos de los soldados por su disgusto con la forma en que el Gobierno estaba tratando con la insurgencia rebelde en el norte. ATT fue quizás ingenuo en su manejo del mismo, la financiación de los grupos en un intento por evitar los conflictos. Pero lo más peligroso, los soldados malienses fueron enviados a los desiertos del norte, desarmados y desnutridos, mientras que la cúpula desviaba fondos y equipamiento para su propio beneficio. La corrupción y el nepotismo que se extendió a través del Ejército se repetía en los escalones más altos del Gobierno. Cuando Yaya y yo hablamos de la corrupción -de la que él sabe porque trabaja para una agencia gubernamental y lo ve todo de primera mano-, él se reía. 

Contando con los dedos, me enumera todos los incidentes que conoce de donantes en que el dinero fue desviado por los altos funcionarios del Gobierno, y habla de los sobornos a empresarios obligados a pagar a los funcionarios gubernamentales con el fin de obtener contratos. Una práctica común. "La corrupción se ha extendido como una gangrena en todo nuestro Gobierno y en la sociedad civil, tanto como en el Ejército", dice. "La gente piensa que los políticos sólo aspiran al poder para enriquecerse, y cuando ATT llegó, sus ayudantes se hicieron de oro, incluso si no eran competentes. En una democracia, hay que respetar la competencia no, el nepotismo" (*). 

Lo que me dice Yaya lo repiten como un eco sin fin una y otra vez aquellos con los que me encuentro. Sólo unas pocas personas afirmaron estar disgustados por el modo en que el Ejercito tomó el poder. La mayoría aseguran estar cansadas ​​de luchar ante la falta de trabajo y de dinero, y de las pocas perspectivas de conseguirlos. Y de todos modos, opinan los más jóvenes, las elecciones, probablemente, fueron amañadas y ATT, probablemente, tenía ya alguien en segunda fila para ocupar el poder en su lugar. Nada iba a cambiar a través de las urnas, probablemente, aseguran.

Rápidamente se hizo evidente después del golpe la falta de apoyo de los malienses a los procesos democráticos ordinarios. Leyendo las noticias extranjeras, procedentes en gran medida del exterior del país (las fronteras fueron cerradas y tan sólo los periodistas que ya estaban dentro del país cuando ocurrió pudieron informar sobre el terreno) sin embargo, parecía que los ciudadanos se oponían profundamente. Pero no, casi todo el mundo con que hablaba parecía apoyarlo. 

Debido a que ATT había sido elegido por la mayoría, la prensa extranjera y el mundo occidental, asumió automáticamente como un hecho que las cosas estaban sucediendo de tal modo. La rapidez del cambio de poder en marzo y el apoyo que tuvo, mostraron muy rápidamente cuán frágil puede ser una imagen preconcebida. 

 

Yaya tiene su propia interpretación de por qué el común de los malienses es tan feliz con el golpe de Estado. El sistema de votación democrática sólo existe desde hace veinte años y Malí es, en cambio, un país famoso por su historia de reyes nobles, guerreros valientes y grandes imperios, ninguno de los cuales fue elegido a través de las urnas.

La música de Malí, interpretada por griots o cantantes consagrados como Oumou Sangare, Bassekou Kouyate y Bako Dagnon, narra la historia de figuras heroicas como Sundjata Keita que derrotó a los gobernantes despóticos y liberó al pueblo de los ejércitos invasores. "Hemos tenido un pasado glorioso", dice Yaya, "con muchos grandes imperios a través de nuestra historia. Los malienses son gente muy orgullosa".

Baja la voz y se inclina más cerca, para dejar caer uno de esos detalles que un outsider puede dejar pasar facilmente: "Así que... ¿un general que no puede garantizar la seguridad del país? Eso hizo sentir a la gente muy incómoda. Al final, se apoyó el golpe de Estado, porque ATT traicionó la memoria histórica de Malí". 

(*) Vean el artículo 'El arte de las elecciones en África', de Hortense Yawa Djomeda, en el último Cuaderno Africano de Casa África que pueden descargarse aquí.

Hay 2 Comentarios

En mi modesta opinión, la fragilidad se sustenta en la falta de apoyo real. Creo que Amadou Toumani Touré representa a los imprescindibles, entre tantos que no lo eran ni lo son.
En cuanto a la supuesta democracia, ¿Acaso podemos vivirla o disfrutarla en países de continentes supuestamente desarrollados? ¿Puede presumir la Administración de un país como España de ser democrática? Por favor... Rigor

Supongo que ya habreis visto esto. Yo lo encontré el otro día por la red y precisamente hoy lo comenté con un compañero que también había dado con ello. ¿Qué es? podeis judgarlos vosotros mismo. Es un movimiento social...una reivindicación...un grupo de personas...no importa lo que sea exactamente lo realmente interesante es lo que les une. Para los que trabajamos en algo relacionado con la tecnología, esta gente ha venido a alumbrar nuestro camino, pues le han dado una nueva visión a todo este mundo. Bajo su lema "la emoción nos pertenece" muestran cómo la tecnología es capaz de emocionarnos. Yo he visto sus videos y la verdad, se me ponen los pelos de punta. Inlcuso en twitter, ya hay varios personajes famosos que hablan de ello. Os dejo la web y no dejeis de verla porque es realmente interesante!

http://www.nospertenece.com/

Publicar un comentario

Si tienes una cuenta en TypePad o TypeKey, por favor Inicia sesión.

Sobre los autores

Lola Huete Machado. Redactora de El País y El País Semanal desde 1993, ha publicado reportajes sobre los cinco continentes. Psicóloga y viajera empedernida, aterrizó en Alemania al caer el muro de Berlín y aún así, fue capaz de regresar a España y contarlo. Compartiendo aquello se hizo periodista. Veinte años lleva. Un buen día miró hacia África, y descubrió que lo ignoraba todo. Por la necesidad de saber fundó este blog. Ahora coordina la sección Planeta Futuro.

Chema Caballero Chema Caballero. Llegó a África en 1992 y desde entonces su vida giró en torno a sus gentes, su color y olor, sus alegrías y angustias, sus esperanzas y ganas de vivir. Fue misionero javeriano y llevó a cabo programas de educación y recuperación de niñ@s soldado en Sierra Leona durante dos décadas, que fueron modelo.

José NaranjoJosé Naranjo. Freelance residente en Dakar desde 2011. Viajó al continente para profundizar en el fenómeno de las migraciones, del que ha escrito dos libros, 'Cayucos' (2006) y 'Los Invisibles de Kolda' (2009), que le llevaron a Marruecos, Malí, Mauritania, Argelia, Gambia, Cabo Verde y Senegal, donde aterrizó finalmente. Le apasiona la energía que desprende África.

Ángeles JuradoÁngeles Jurado. Periodista y escritora. Trabaja en el equipo de comunicación de Casa África desde 2007. Le interesa la cultura, la cooperación, la geopolítica o la mirada femenina del mundo. De África prefiere su literatura, los medios, Internet y los movimientos sociales, pero ante todo ama a Ben Okri, Véronique Tadjo y Boubacar Boris Diop, por citar solo tres plumas imprescindibles.

Chido OnumahChido Onumah. Reputado escritor y periodista nigeriano. Trabaja como tal en su país y en Ghana, Canadá e India. Está involucrado desde hace una década en formar a periodistas en África. Es coordinador del centro panafricano AFRICMIl (en Abuja), enfocado en la educación mediática de los jóvenes. Prepara su doctorado en la Universidad Autónoma de Barcelona. Su último libro se titula 'Time to Reclaim Nigeria'.

Akua DjanieAkua Djanie. Así se hace llamar como escritora. Pero en televisión o en radio es Blakofe. Con más de tres lustros de carrera profesional, Akua es uno de los nombres sonados en los medios de su país. Residente en Reino Unido, fue en 1995, en uno de sus viajes a Ghana, cuando llegó su triunfo televisivo. Hoy vive y trabaja entre ambos países. La puedes encontrar en su página, Blakofe; en la revista New African, en Youtube aquí o aquí...

Beatriz Leal Riesco Beatriz Leal Riesco. Investigadora, docente, crítica y comisaria independiente. Nómada convencida de sus virtudes terapéuticas, desde 2011 es programadora del African Film Festival de NYC. Sissako, Mbembe, Baldwin y Simone la cautivaron, lanzándose a descubrir el arte africano y afroamericano. Su pasión aumenta con los años.

Otros autores

Facebook

MAPA

mapa de África

Nube de tags

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal