Ir a Planeta Futuro
Lola Huete Machado

Parir es un acto político

Por: | 19 de junio de 2012

Intenté escribir un guión de entradas en este blog antes de empezar este viaje a Kenia al que nos ha invitado el International Reporting Project (IRP) con sede en la Johns Hopkins University de Washington, para dar una idea aquí del programa del que nos vamos a ocupar en estos próximos días. Pero como todo es interesante en el camino, no ha sido posible... hasta ahora mismo. Así al llegar a Nairobi acabé sumergida en ese oceáno de datos y sinsabores que es la superpoblación y la salud reproductiva, el efecto de sus múltiples cruces. Y recordé que ya tratamos un aspecto importante del asunto a principios de este año en El Pais Semanal. Fue en el reportaje titulado Unos 300 niños nacen mientras usted lee esta pagina, concebido -nunca mejor dicho- a partir de las imagenes de José Salvador Gutierrez, todas ellas englobadas bajo el sugerente nombre Luz al mundo.

Unos 300... Eso si tarda un minuto. Porque si se demora una hora, serán 18.000 los recién nacidos; en un año alcanzarán los 150 millones; 1.070 varones por cada 1.000 niñas. La manera como se viene al mundo depende del mundo al que uno viene. Así, de ellos, cuatro millones no sobrevivirán al primer mes, y más de medio millón de mujeres fallecerán en el proceso de ser madres: una por minuto; 70.000 de ellas, menores. Si vive en Níger, tendrá muchas posibilidades de pasarlo mal: una de cada siete morirá durante el parto, mientras que en zona desarrollada será una de cada 8.000.

Parir es asunto político, decia entonces. Y vaya sí lo es. Y concebir. Y todo lo que hay antes, durante y despues de ello. La salud al completo de la mujer (tambien la del hombre, naturalmente, pero estamos hablando de ellas) está sometida a unas variaciones extraordinarias, desde la falta o no de matronas y/o clínicas u hospital cercano, a la escasez o no de información o de infraestructuras o hasta de medidas higienicas. Si alguien tiene la tentación de concluir que hay mucho de personal en ello, y que uno se cuida y es limpio y sano sólo por querer serlo, independientemente de donde esté, resida o haya nacido, parénse a pensar, por ejemplo, lo que representa tener la regla tal día como hoy sin agua corriente en casa o ni siquiera cerca, carecer de compresas con o sin alas y de tampones... para movernos ligeras por la vida. Lo que supone la cura de una episeptomia o una mastitis inoportuna; coger una infección de las simples u otras más complicadas... O peor aún, caer rendida ante el temido HIV, que sólo aquí, en Kenia, representa el día a día para mas de un millón y medio de personas. Ya les contaré.

La manera como se viene al mundo depende del mundo al que uno viene. Parir es un asunto político. El mundo a donde uno viene determina el tiempo que uno sobrevive. Para hacerse una idea, y siguiendo el informe de Unicef, Salud materna y neonatal, en un año -el tiempo que el fotógrafo empleó-, más de medio millón de mujeres murieron por ese estado de buena esperanza, que para ellas se tornó en fatídico final. Fallece una mujer cada minuto hoy en el mundo por estas cuestiones, según estableció la ONU en 2000. Desde 1990 han sido alrededor de 10 millones de ellas, y unos cuatro millones de recién nacidos cada año no sobreviven más de 28 días.

Las diferencias entre lo que la mayoría de las mujeres del mundo no poseen y/o disfrutan y lo que las demás apenas apreciamos (el desarrollo de un sistema sanitario que ha costado decadas levantar y hay que defender ahora a capa y espada de la voracidad recortadora) es abismal en asuntos tan cotidianos como la menstruación, la esterilización de biberones, el acceso a medicinas o preservativos o la planificación familiar... Y no digamos ya la posibilidad siquiera de morir o no durante el parto.

Un año estuvo viajando por cinco países el fotógrafo del citado reportaje para averiguar diferencias. Y las encontró. Una de cada siete mujeres muere en Níger al parir. Una de cada 8.000 en lugares desarrollados. La mayor. Un drama para la desaparecida o para el padre que espera; para el recién nacido, que hereda la perdida y las condiciones (físicas, sanitarias, todas) de sus progenitores, para el país mismo, pues el dato lo define.

Basta a ir a lugares de crecimiento tan brutal como este de Kenia (se espera que doble sus 40 millones de habitantes en 2040, nacen hoy un millón de personas cada año) para reafirmar lo sabido: nacer por nacer para ver si uno de los múltiples retoños sobrevive lo bastante no tiene sentido. Y lo tendría aún menos si los ya nacidos disfrutaran de las condiciones mínimas necesarias para salir adelante y garantizar aquello que las familias en entornos rurales buscan: manos para trabajar (aqui en Kenia el 49% de la población vive con menos de un dólar al día), sustento para la casa y la vejez (la mortalidad de menores de cinco años se ha reducido del 11 al 7%). Erradicar de una vez por todas la pobreza. Algo que debería estar en todas las agendas. Y dado que el avión en que viajo está repleto de misioneros de toda orden y condición, pienso que esto es ese algo que la Iglesia con mayúsculas, desde aquí y desde allá, y en todas sus variaciones, debería atajar y plantearse como objetivo del milenio eclesiástico, digamos. Cortarla de cuajo, ponerse a ello con todas sus armas (que son muchas) y fondos (aún más) en vez de andar distrayendo a su rebaño con asuntos tan personales e intransferibles como es el derecho al aborto, la oposición al matrimonio gay, la limitación en el uso de métodos anticonceptivos o la educación para la ciudadanía...

Nota: El International Reporting Project, creado en 1998, está sostenido por la Fundación Bill y Melinda Gates, la Carnegie o la de The New York Times. Doce periodistas de toda edad, origen, condición, soporte y medios participamos en este programa para hablar de salud y población. Es la primera vez que el IRP se abre de modo, digamos, tan internacional, pues hasta ahora estaba enfocado a periodistas de o en EE UU. Hace un rato, antes de salir hacia los suburbios de Nairobi, Samuel Siringi, editor de The Nation Media Group y coordinador local ha presentado su informe Kenia 2012, una semblanza del pais y el tema que nos ocupa. Les iré contando. 

Hay 7 Comentarios

Ayuda para el desarrollo
en AFRIC;
no es HUMANO
que sus gentes se vean abocadas
a vivir en condiciones terribles
y sufriendo plagas devastadoras.


Siwema - Lady JayDee

http://www.youtube.com/watch?v=dvxnmnzu-58&feature=endscreen

Habrás viajado mucho con un fotógrafo, o con un grupo de periodistas por África y sabrás un montón de datos sobre nacimientos en Níger y en España..... pero ese ultimo comentario sobre la iglesia y los misioneros me hace ver que no tienes absolutamente ni idea de lo que están haciendo los misioneros en Africa. Relacionar esto ultimo con la educacion para la ciudadanía creo que va mas allá de la demagogia para caer en la ignorancia.

A quien se interese por el tema "Desarrollo sustentable" y se comunique conmigo a rzmontevideo@gmail.com le enviaré un artículo (PDF) que se sale de lo común. Roberto Zamit, escritor. www.robertozamit.com

La culpa de ser pobres en parte es suya por tener tantos hijos.

Vivir es un acto político, también. Parir es sólo parte de él. Parir es partir un poco, todas lo sabemos pero... parir o no parir, ésta podría ser la cuestión.

Besos a ellas y cachetitos a ellos.

Pues a ver si ahora que volveremos a ser africanos, nos ocupamos mas de lo importante y menos de nuestro monedero.
O nos enfrentamos con imaginación al terrorismo financiero, ó nos sometemos como borregos, que es por donde vamos.
Y no hace falta ni preocuparse de la pobreza. Que ya está aquí. Ni siquiera del hambre, que vendrá después. Con que falte el agua...se acabó.

Mientras los países desarrollados mantengamos nuestros niveles de vida y consumo, necesitaremos que el Tercer Mundo siga siendo precisamente éso, el último de la cola, el despojo postcolonial sobre el que dejar la miseria. Es inviable que 7.000 millones de personas se suban en este tren del que muy pocos quieren bajarse.
Mientras tanto, la acción local de las ONGs y la Iglesia será como una cerilla para calentar un castillo.
http://pasosypedales.blogspot.com.es/

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Sobre los autores

Lola Huete Machado. Redactora de El País y El País Semanal desde 1993, ha publicado reportajes sobre los cinco continentes. Psicóloga y viajera empedernida, aterrizó en Alemania al caer el muro de Berlín y aún así, fue capaz de regresar a España y contarlo. Compartiendo aquello se hizo periodista. Veinte años lleva. Un buen día miró hacia África, y descubrió que lo ignoraba todo. Por la necesidad de saber fundó este blog. Ahora coordina la sección Planeta Futuro.

Chema Caballero Chema Caballero. Llegó a África en 1992 y desde entonces su vida giró en torno a sus gentes, su color y olor, sus alegrías y angustias, sus esperanzas y ganas de vivir. Fue misionero javeriano y llevó a cabo programas de educación y recuperación de niñ@s soldado en Sierra Leona durante dos décadas, que fueron modelo.

José NaranjoJosé Naranjo. Freelance residente en Dakar desde 2011. Viajó al continente para profundizar en el fenómeno de las migraciones, del que ha escrito dos libros, 'Cayucos' (2006) y 'Los Invisibles de Kolda' (2009), que le llevaron a Marruecos, Malí, Mauritania, Argelia, Gambia, Cabo Verde y Senegal, donde aterrizó finalmente. Le apasiona la energía que desprende África.

Ángeles JuradoÁngeles Jurado. Periodista y escritora. Trabaja en el equipo de comunicación de Casa África desde 2007. Le interesa la cultura, la cooperación, la geopolítica o la mirada femenina del mundo. De África prefiere su literatura, los medios, Internet y los movimientos sociales, pero ante todo ama a Ben Okri, Véronique Tadjo y Boubacar Boris Diop, por citar solo tres plumas imprescindibles.

Chido OnumahChido Onumah. Reputado escritor y periodista nigeriano. Trabaja como tal en su país y en Ghana, Canadá e India. Está involucrado desde hace una década en formar a periodistas en África. Es coordinador del centro panafricano AFRICMIl (en Abuja), enfocado en la educación mediática de los jóvenes. Prepara su doctorado en la Universidad Autónoma de Barcelona. Su último libro se titula 'Time to Reclaim Nigeria'.

Akua DjanieAkua Djanie. Así se hace llamar como escritora. Pero en televisión o en radio es Blakofe. Con más de tres lustros de carrera profesional, Akua es uno de los nombres sonados en los medios de su país. Residente en Reino Unido, fue en 1995, en uno de sus viajes a Ghana, cuando llegó su triunfo televisivo. Hoy vive y trabaja entre ambos países. La puedes encontrar en su página, Blakofe; en la revista New African, en Youtube aquí o aquí...

Beatriz Leal Riesco Beatriz Leal Riesco. Investigadora, docente, crítica y comisaria independiente. Nómada convencida de sus virtudes terapéuticas, desde 2011 es programadora del African Film Festival de NYC. Sissako, Mbembe, Baldwin y Simone la cautivaron, lanzándose a descubrir el arte africano y afroamericano. Su pasión aumenta con los años.

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