Ramón Lobo

El ciclo de la vida en Pakistán

Por: | 18 de septiembre de 2010

Pak
Campo de Sukkur, la vida sigue. / ADEK BERRY (AFP).

La foto es hermosa. Tiene fuerza y mucha esperanza. La mano de la abuela Janal sostiene la de su nieta de tres días (nació el 6 de septiembre), entonces sin nombre. Solo dos manos, una arrugada, negra, castigada por la vida; otra, casi sin estrenar, sin todo su color. El mano del bebé se aferra al pulgar de la experiencia. Cuando miro la foto no sé quién es más afortunada, si la abuela que ya vivió pese a sus muchas penurias, o la nieta sin nombre que aún está por vivir. No es Pakistán, y menos el campamento de desplazados de Sukkur, un lugar para la ilusión. Pese a ello, la foto es una ventana abierta a la que asomarse y respirar.

Hay 5 Comentarios

Fuerzas diferentes, pero ¡qué fuerza tienen ambas manos!

La vida es más tozuda que nuestra especie. Por esa razón, a pesar de nosotros m ismos, aún seguimos en este planeta ,agarrados a la manita de un bebé. No nos confiemos, por si acaso.

ok

Comparto lo expresado por Gianna. Creo que no se puede agregar a tan hermosas palabras para tan bella foto.

hermosa foto.
el principio de la vida con todas las esperanzas en ese niño y el final con todo lo hecho, bueno o malo, y los recuerdos.

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Sobre el autor

Nací en otro siglo, en Venezuela, mitad español, mitad inglés. Siempre me gustaron las noticias internacionales. Con El País he viajado a guerras en medio mundo. He aprendido mucho, sobre todo a escuchar.

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