Ramón Lobo

Una Administración Obama caótica y sin rumbo en Afganistán

Por: | 22 de septiembre de 2010

   

EEUU tuvo hace casi 30 años un secretario de Defensa que estableció la estrategia de las operaciones militares en el exterior después del trauma de Vietnam. Se llamó Doctrina Weinberger. Constaba de tres puntos: objetivos definidos, puerta de salida clara y apoyo de la opinión pública. Su jefe, Ronald Reagan, y sucesores la aplicaron en la isla de Granada, Panamá y en las intervenciones menos visibles de El Salvador y Nicaragua. Las guerras del siglo XXI de Irak y, sobre todo, de Afganistán, demuestran que la doctrina se ha olvidado. En Afganistán no hay objetivos claros, ni puerta de salida ni apoyo social. El periodista Bob Woodward, investigador junto a Carl Bernstein del Watergate, ha publicado un libro titulado Las guerras de Obama, en el que disecciona una Administración Obama dividida y confusa sobre qué hacer en el país asiático.

El panorama que dibuja Woodward, quien tuvo acceso a documentos y personas, incluido el presidente, no solo es desalentador para el futuro de la guerra de Afganistán (ya se ha superado en septiembre el número de muertos de todo 2009; 530 frente a 521), sino que lo es más para el futuro político de Obama, pues muestra una Administración caótica repleta de odios y enfrentamientos.

El diario The New York Times obtuvo una copia del libro antes de su publicación y estas son algunas de las perlas que ha entresacado:

  • Barack Obama no quería aumentar las tropas, pero se vio empujado por el sector militar. En noviembre de 2009 firmó el envío de 30.000 más. Pidió ayuda a su vicepresidente, Joe Biden, para poner una fecha para comenzar la retirada. "Tengo dos años en esto con el pueblo americano (...) No puedo arriesgarme a perder todo el Partido Demócrata", dijo Obama según el libro.
  • El asesor militar del presidente, general Douglas Lute cree que la revisión de la estrategia (con envío de tropas) se quedó corta. El enviado especial en Afganistán y Pakistán, el diplomático Richard Holbrooke, dice que esa estrategia "no puede funcionar". El general Stanley McChrystal, que perdió el puesto de jefe de las tropas en Afganistán por hablar demasiado, tenía una pésima opinión de él y del embajador de EEUU en Kabul (Karl W. Eikenberry). El vicepresidente Biden no se queda corto con Holbrooke: "Es el bastardo más egoísta que jamás me he encontrado".
  • El general de Marines retirado James Jones, asesor de Seguridad Nacional, no despierta simpatías entre los miembros del círculo de la Casa Blanca. Woodward emplea la palabra "desprecio". Jones no se amilana y llama a algunos de los asesores de Obama "El Politburó". Tampoco existen buenas relaciones entre el jefe del Estado Mayor, almirante Mike Mullen, y su segundo, general James Cartwright, que no le considera un "guerrero". El jefe del Pentágono, Robert Gates, está preocupado de que Obama sustituya al criticado Jones por su número dos en Defensa, Thomas Donilon, del que no debe de tener la mejor de las opiniones, pues dice: "Sería un desastre"
  • Tampoco hay una buena relación entre el general David Petraeus, actual jefe militar en Afganistán, y el asesor político de Obama, David Axelrod, que el militar considera un spin doctor (agitador de opinión pública; manipulador). El general no tuvo acceso a las reuniones dominicales de la Casa Blanca hasta la caída de McChrystal.
  • Del presidente afgano, Hamid Karzai, tampoco hay buenas noticias en el libro. Woodward sostiene que los informes de los servicios de espionaje de EEUU indican que padecen depresión maniaca y que recibe medicación por ello. Esto podría explicar sus cambios de humor y de rumbo.

En esta entrevista, realizada por Larry King en diciembre de 2009, Michael Moore explica por qué se opone al aumento de tropas y su decepción con Obama:

 

El libro de Woodward, un periodista exquisito con información de calidad, llega en un momento en que los aliados que siguen en Afganistán tienen dudas y buscan su puerta de salida. Mal asunto si, detrás del telón, el más fuerte también tiene dudas. La guerra en Afganistán se resume hoy en la célebre frase del tuareg Muoussa Ag Assarid: "Ustedes tienen el reloj, pero nosotros tenemos el tiempo".

Hay 26 Comentarios

no se quejen, ustedes votaron por Obama y lo apoyaron... y ahora, todos ustedes los que votaron por el mesias se merecen el titulo de: idiotas!

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Sobre el autor

Nací en otro siglo, en Venezuela, mitad español, mitad inglés. Siempre me gustaron las noticias internacionales. Con El País he viajado a guerras en medio mundo. He aprendido mucho, sobre todo a escuchar.

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