Ramón Lobo

Los niños afganos viven mejor que los de Londres

Por: | 24 de noviembre de 2010

 

Una palabra errónea puede destrozar una buena novela, una frase estúpida puede arruinar una cumbre. De nada ha servido la publicitada reunión de la OTAN en Lisboa (19-20 de noviembre), en la que cada presidente, primer ministro o ministro lanzó las frases entrenadas con sus asesores de imagen, más destinadas al consumo interno que a resolver el Gran Embrollo. No ha servido de nada porque todos los líderes siguen en Babia. Nadie se atreve a decir que el rey está desnudo.

La frase que desnudó a la cumbre de las buenas intenciones pertenece al jefe civil de la misión de la OTAN en Kabul, el ex embajador británico Mark Sedwill, quien el lunes dijo: "Los niños están probablemente más seguros en Kabul y en otras ciudades [de Afgansitán] que en Londres o Glasgow". Después ha matizado. Sostiene que no se le ha interpretado correctamente. Pero las palabras están grabadas y no admiten demasiadas vueltas. Son la demostración de por qué todo va mal.

Es muy difícil, imposible, que un diplomático, y menos un jefe civil de la misión de la OTAN, salga de la embajada o del cuartel militar donde vive ultraprotegido y se pasee por las calles de Kabul con las manos fuera de los bolsillos para saludar y conversar con sus habitantes, sean adultos o niños. La seguridad le impide interesarse por sus problemas y entender las necesidades de una población para la que dice trabajar. No es sencillo mantener un diálogo fluido con alguien que viaja en un vehículo blindado, viste chaleco antibalas y se hace rodear de un ejército de mercenarios armados hasta los dientes llamados seguridad privada.

Gentes como Sedwill son los encargados de asesorar a presidentes, primeros ministros y ministros sobre la realidad de un país que desconocen profundamente. La realidad huele, mancha, no basta con estudiarla en un think tank o en una universidad. La realidad no es una estadística.

Sedwill perdió una excelente ocasión de cerrar la boca. Al día siguiente, el Pentágono reveló en su informe al Congreso de EEUU que 2010 es el peor año desde el inicio de la guerra, con un aumento del 70% de los incidentes. Si se tiene en cuenta el periodo 2007-2010, en el que los talibanes recuperan la iniciativa, el aumento de ataques y atentados es del 300%. El informe reconoce también escasos avances en la lucha contra la insurgencia. Faltan datos actualizados por edades. El año 2009 fue el peor para los niños. Murieron 1.050. ¿Mejor que Londres?

 

 

En la cumbre de Lisboa se pactó un plan, que aún está por cocinar pese a que se vendió listo para consumir. El deseo es transferir la seguridad de forma paulatina a las autoridades afganas para que se pueda iniciar una retirada de las tropas extranjeras (hoy 145.000 soldados) en 2014.

¿Autoridades afganas? Tenemos un presidente, Hamid Karzai, que ganó fraudulentamente las elecciones en agosto de 2009 y ahora tenemos un Parlamento que surge de otras elecciones tramposas. Ni uno otro tienen autoridad ni prestigio.

Ese Parlamento debería haber sido el instrumento esencial, la institución capaz de generar leyes que transformen el país a medio y largo plazo. Las elecciones del 18 de septiembre eran un paso en la creación de una legitimidad que ayude a derrotar a los talibanes.

Diez semanas después de que 5,6 millones de personas (un 40% de los que tienen derecho a voto; este ya es un primer dato hinchado) depositaran su voto en las urnas se han hecho públicos unos resultados parciales. Un 25% de los votos han sido anulados y 24 de los candidatos ganadores, descalificados, algunos de ellos aliados de Karzai. El parsimonioso escrutinio y la falta de transparencia son una burla a los países que pagan la factura (España entre otros). Nadie cree el resultado. Ni dentro ni fuera. Los diputados honestos están en minoría. La OTAN, también. Entre tanto desastre político, un único ganador: los talibanes. Ellos tienen el tiempo, nosotros solo el reloj.

Hay 7 Comentarios

Muy buen post!, y a propósito de la diferencia entre la realidad de los niños y lo que puedan creer que hacen los ejércitos salvadores, me acorde de una película que se llama "Turtles can fly" de Bahman Ghobadi. Un relato antibelicista que muestra la verdadera violencia contra los niños en las guerras. Muy recomendada.
Saludos!

Lo extraño es que extrañe que esta nueva casta (los políticos en general) meta estos gambazos. Viven tan aislados de todo rodeados por su cohorte de correveidiles que todo lo que no huela a lujo y exclusividad le es totalmente ajeno.

Patético por reincidente, pero en absoluto sorprendente.

Nosotros somos mejores. Nosotros les vamos a enseñar a ustedes, afganitos, cómo vivir, portarse y elegir. Nuestro sistema es el mejor. Nuestra superioridad se puede oler.
Esas fueron las premisas (mejor empaquetadas, claro) que precedieron la invasión de un país en pleno nuevo milenio.

O sea: se estaba empezando una supuesta depuración moral con un gran crimen en la raíz (la invasión).

Ahora los talibanes se ríen.
Y las palabras del ex embajador británico Mark Sedwill demuestran que los invasores siguen sin aprender la lección.
Peor aún: denota su nivel mental. Garantía de nada, obviamente y por desgracia.

Gracias por su artículo, Ramón.

El que crea que Afganistan es un lugar seguro que mande a sus hijos a vivir allí...Seguro que los de Londres y Glasgow estarían encantados...se me ocurre que pueden hacer un intercambio con los niños afganos de la calle huerfanos y sin futuro. !Pero que tonterias hay que leer y oir! en estos "tiempos líquidos" (Bauman).
Estas cumbres solo sirven para que se junten los poderosos y se intercambien información interesante solo para ellos y también para gastar mucho dinero en tiempos de crisis. Propongo que se supriman y esa inversión se haga para erradicar las diferencias sociales.

Me puso piel de gallina leer solo la portada.

Desde luego, la OTAN y otros organismos multinacionales se lo tendrían que hacer mirar...

Pues yo estoy de acuerdo con el señor Sedwill: ¿alguna vez habeis estado en las zonas chungas de Londres? O, ¿alguna vez habeis estado en Glasgow? ESOS lugares si que son peligrosos!

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Sobre el autor

Nací en otro siglo, en Venezuela, mitad español, mitad inglés. Siempre me gustaron las noticias internacionales. Con El País he viajado a guerras en medio mundo. He aprendido mucho, sobre todo a escuchar.

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