Ramón Lobo

La verdadera democracia es comer tres veces al día

Por: | 17 de diciembre de 2010

Actualizado el 17 de diciembre a las 20.16 /

La presión internacional aumenta sobre el todavía presidente de Costa de Marfil, Laurent Gbagbo, que se niega a abandonar la presidencia pese a perder las elecciones del 28 de noviembre. Los incidentes en Abdiján del jueves, cuando seguidores de Alassane Ouattara trataron de ocupar la televisión y en los que murieron una veintena de personas, han colmado la paciencia de la antigua metrópoli, Francia. Nicolas Sarkozy ha dado de plazo a Gbagbo hasta el fin de la semana. Se desarrollan intensas negociaciones, en las que participa EEUU, para evitar una nueva guerra civil. Entre las opciones que se ofrecen al presidente es un exilio dorado en Francia o en otro país africano.

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Continúa el post publicado el miércoles

Para votar como nosotros hay que vivir como nosotros: tres comidas al día, agua potable de calidad -como la de los retretes occidentales-, ducha caliente con un leve giro de muñeca, asfalto, infraestructuras que ahorran tiempo y dinero, transporte público, zapatos, escuela y hospitales para todos. No es lo mismo gastar todas las energías en sobrevivir cada día que estar convencido de que la vida es eterna. Los primeros no planifican, no ahorran, apenas sueñan; solo una ilusión: emigrar. Los segundos tienen tiempo libre para la eduación, la cultura, el ocio. Tampoco sueñan, solo se quejan de su mala suerte.

 

Casi 11 años de guerra civil, paz con alfileres, luchas étnicas, guerrillas, manipulación y muerte han conducido a Costa de Marfil al punto de partida. El hombre para gobernar vuelve a ser Alassane Ouattara. Es lo que quiere el 54.1% de los costamarfilenses, según el escrutinio de las elecciones presidenciales del 28 de noviembre.

Todos los esfuerzos, leyes inventadas, golpes de Estado y contragolpes que comenzaron en diciembre de 1999 con el general Robert Gueï no han servido de nada. La historia es un torrente tozudo: el agua corre por donde debe correr por muchos fantasmas que construya el hombre. Le sucedió a los estadounidenses en Vietnam, le sucede a los franceses en la República Democrática de Congo y en Ruanda, y nos sucede en Afganistán.

Costa Marfil era el país más estable del continente, la Suiza de África, una comparación con gafe. Le pasó a Líbano, la Suiza de Oriente Próximo.

Costa Marfil fue un oasis de estabilidad hasta 1993, fecha de la muerte del padre de la independencia, Félix Houphouët-Boigny. Tras su fallecimiento los dos delfines se disputaron el trono; el primer ministro de entonces, Ouattara, y el presidente del Parlamento, Henri Konan Bédié, mantuvieron un pulso legal. Ganó el segundo, quien se impuso sustentado por el apoyo del partido y de los militares, y más tarde de las urnas. Bédié perdió pronto la compostura, persiguió a periodistas críticos y disidentes.

El conflicto de fondo no es étnico -aunque tiene elementos peligrosos con los mende y kran que afectan a Liberia y Sierra Leona-, sino económico. Un tercio de la población es de origen extranjero, trabajadores que acudieron a las plantaciones de cacao en busca de trabajo. La mayoría son musulmanes y viven en el centro y norte del país. Proceden de Burkina Faso, Malí, Benín y Ghana. Bédié se inventó una identidad marfilense, la ivorité, con el fin de separar los auténticos costamarfilenses, cristianos y animistas del sur, de los inmigrantes musulmanes.

Tras el golpe de Gueï, el primero que sufrió el país desde 1960, se abrió un periodo de inestabilidad. Las elecciones de 2000 fueron robadas por el general. Las revueltas posteriores llevaron al poder a Laurent Gbagbo, el líder opositor. Gbagbo sufrió del mismo mal de altura que Bédié: tomó gustó al poder, y trató de conservarlo a cualquier precio. Apuntaló las leyes que impedían presentarse a Ouattara por no ser totalmente marfileño; su madre es de Burkina Faso.

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Las elecciones de 2002 degeneraron en una guerra civil y en la partición del país. El norte, de donde es originario Ouatatara, sigue bajo el control de la guerrilla Nueva Fuerza. Tras los acuerdos de paz de Ouagadougou, en 2007, el jefe guerrillero, Guillaume Soro, se conviritó en primer ministro. Gbagbo ha trabajado este año muy duro para boicotear los acuerdos, deshacerse de Soro y posponer las elecciones. Cuando se celebraron, el presidente venció en la primera vuelta, pero perdió en la segunda. Bédié, que había quedado tercero con cerca del 23% de los votos, apoyó a Ouattara. La tribu baulé, esencial en Costa de Marfil, se decantó por el candidato del norte, quien rindió pleitesia a los ancianos de la etnia en una vista que acabó con su nombramiento como ciudadano boulé honorario.

Perdidas las elecciones, Gbagbo logró anular suficientes votos en varios distritos del norte para quedar primero por escaso margen. Le apoya el Ejército, que ha desplegado carros de combate en las calles. El fraude ha sido burdo y visible. La ONU, la UE, Barack Obama y los países africanos de la zona reconocen a Ouattara como presidente. Gbagbo tiene dos opciones: ceder y negociar su salida o provocar un baño de sangre.

Mañana está prevista una marcha de los partidarios de Ouattara hacia la televisión. El Ejército defiende el edificio y acosa la sede del partido de Ouattara. Todos parecen sentados sobre un barril de pólvora.

Costa de Marfil es algo más que un nuevo caso de elecciones sucias. Era una experiencia piloto, un ejemplo destinado a ser imitado por otros países. Entre ellos, los vecinos Liberia, Sierra Leona y Guinea Conakry, unidos por fronteras, tribus, historia y mala suerte. Cualquier guerra en uno desestabiliza a los otros. Es un dominó.

La democracia no es una urna repleta de votos. Lo importante es que cada papeleta represente la voluntad libre de un individuo libre. La democracia es la consecuencia de un desarrollo económico, educativo y cultural; es una necesidad social. Occidente expide sus certificados de buena conducta democrática con la fotografía de la urna llena. Es lo que vende. Se contenta con poco porque el objetivo real no es construir un sistema justo donde hay guerra, hambre y analfabetismo, el objetivo es más simple: simular que hacemos algo.

África es un continente que sufre de pobreza extrema, enfermedades mortales, gobernantes corruptos y empresas multinacionales que se lucran con la carestía de muchos y de la endeblez de las leyes, como la farmacéutica Pfizer, que en en los papeles de Wikileaks aparece como una empresa que en Nigeria compra jueces, fiscales y ministros para evitar la ley.

Para entender la esencia de lo que sucede en el África negra basta un libro: Todo se desmorona, de Chinuá Achebe. Describe la llegada del hombre blanco al delta del río Níger y el impacto que tuvo en un mundo salvaje que funcionaba a su manera. El hombre blanco cambió los dioses, la organización social y se lucró con la esclavitud. África es desde entonces un continente que navega entre el mundo antiguo que se hundió y uno nuevo que nunca termina de llegar. África es un mundo perdido en ningún sitio.

Hay 43 Comentarios


Pa' aunke not' register!. Donde esta el respeto' debido,
por la sua' memoria a bombazos'!.

Acordemeosnos siempre que muchos' ni idiomas
hablamos. Muchas veces proponemos' cosasincreibles'
totalmente y desgraciadamente de forma tragica, al
peperepe'!

¿Existe la “civilización”?

Will Durant solía decir que “la civilización existe con permiso de la geología y está sujeta a cambios sin previo aviso”, lo cual ciertamente tiene sentido, si partimos de la base de que algún tipo de civilización es posible en primera instancia.

Este, como cualquier otro, no es un tema de reflexión nuevo, a nivel individual. Desde Platón a Nietzsche, desde Gandhi a Ortega y Gasset, muchos pensadores han reflexionado acerca de los orígenes, el futuro, las ventajas, los inconvenientes, lo que es, lo que no es y lo que debería o no debería ser. No obstante todos ellos parten de un mismo paradigma: La civilización existe.

Yo, presuntuosamente, difiero.

Civilización, en su más arcaica interpretación, como la definición del comportamiento de la gente en contraste con la barbarie, no pasa de ser otro de esos grandilocuentes vocablos, vacíos de cualquier contenido empírico -como democracia, justicia, etc.-, que por repetido hasta la saciedad, no deja de ser mas que una palabra hueca, producto de un lenguaje que se creó y se ha perfeccionado, únicamente para que nos podamos seguir engañando los unos a los otros y, así, sobrevivir en esta jungla salvaje en la que cada día que pasa estamos más inmersos.

Si por civilización hemos de entender que la gente ya no se pega con un garrote, sino que las injustas imposiciones se aplican de una forma más sofisticada, efectiva y soslayada, entonces si hemos avanzado en ese sentido. Pero no es la civilización lo que ha evolucionado, sino la barbarie, que se ha vuelto más subliminal y menos evidente, auque no por eso menos brutal con la mayor parte de los individuos de la especie humana y -por extensión- de otras muchas especies. Además, esto no puede ser considerado como civilización, sino, como mucho, como civismo. Un civismo, eso sí, impuesto a base de una educación sesgada y deficiente, acompañada de porras y barrotes -características que, curiosamente, definen la barbarie- y que solo beneficia a unos pocos, siempre los mismos: las clases dirigentes. Un civismo que cuando la porra y los barrotes no son suficientes, recurre a la más pura expresión de la barbarie: la guerra. Un civismo impuesto -palabras estas ya de por sí antagónicas- que, al igual que la religión, nunca tuvo demasiados reparos con el quinto mandamiento.

Ciertamente el concepto de civilización ha sido ensalzado desde el poder, de arriba hacia abajo, al ser ese mismo poder una –autoproclamada- característica fundamental de lo que nos han ensañado debe ser una sociedad civilizada. En otras palabras, la ficticia civilización debe ser buena y necesaria, porque sin civilización las estructuras políticas más complejas -el estado y la iglesia, entre ellas-, no podrían existir.

De hecho, estas instituciones aberrantes y arbitrarias se han fortalecido a costa del resto de la sociedad, de modo que pretenden ser capaces de sobrevivir, incluso cuando la barbarie campe de nuevo por sus fueros, a lo largo y ancho de esta bolita verde-azul que flota graciosamente indiferente alrededor del sol.

Así que la cuestión hoy día ya no es si la civilización existe o ha existido nunca. La cuestión es una cuestión de tiempo: ¿Cuánto va a tardar esta falsa ilusión de civilización en volver a llamarse por su nombre de siempre, barbarie pura y dura?

Hay dos factores que están acelerando exponencialmente la transición de la cruda falacia a la cruda realidad, de la barbarie sofisticada a la barbarie del palo: el abuso y las matemáticas.

El virus de la deficiente educación -creado en un principio por la clase dirigente como medio de embrutecimiento de la clase media y como posible recambio de la mayor mentira jamás creada para sojuzgar a la gente: la religión-, como todos los virus ha mutado, para terminar infectando a sus propios creadores, convirtiendo a la clase financiera y sus subalternos, los políticos, en seres tan ignorantes como el resto de la sociedad. De ahí, que el ser una persona brillante, en términos actuales, sea sinónimo de egocentrismo o de acaparar riqueza hasta límites insospechados.

Siempre me he preguntado ¿Qué clase de inteligencia es esa, que hace que un individuo dedique su existencia a amasar, digamos, mil millones de dólares? ¿Piensa que se los va a llevar a alguna parte? ¿Piensa que va a ser más feliz con su familia? ¿Piensa que va a pasar a la posteridad como benefactor de su especie? ¿Piensa que es más feliz que una persona que tiene justo lo que necesita para realizarse y, al mismo tiempo, goza de tiempo para su familia, sus amigos y todas esas cosas pequeñas que nos hacen sentirnos a gusto? ¿Piensa, en definitiva, que es un ser inteligente? No. No lo es. No pasa del nivel de zafio listillo y es el mero producto de la sociedad de ignorantes que su propia ralea decadente ha contribuido a crear. Y además, ADEMÄS el muy cabrón se va a morir como todos los demás; pero sin haber vivido la vida que realmente cuenta. Pobre bastardo, que desperdicio.

Y el político que jamás a satisfecho los deseos de sus electores, ni los más mínimos, ¿puede considerase a si mismo inteligente? ¿Se considera realizado con el plato de lentejas que el sistema financiero le facilita a cambio de esquilmar a sus semejantes para beneficio de ellos, que ni siquiera de él? Pobre ignorante inculto; que desviado de la realidad se encuentra.

Y entre ambos grupos de incompetentes dirigentes se establece como norma el abuso. Y como la ignorancia es el único inquilino en sus azoteas, el abuso se convierte en desproporcionado y sin límite, con lo que no se consigue otra cosa que matar a la gallina de los huevos de oro.

Y la prueba está ya ahí, en la calle.

Los unos, primero crean una sociedad basada en un ochenta por ciento en el consumo, para, a continuación, cargarse a los consumidores. Los unos y los otros, crean una política de crecimiento infinito basada en la emisión de deuda, que se basa, a sí mismo, en el propio crecimiento infinito; en vez de lo que se ha de basar toda deuda -privada o pública-, que es en la capacidad de devolución de la misma. Para ver lo ridículo que es este último planteamiento, imaginemos que tú vives en un barrio y que planeas pedir una hipoteca de 100.000 euros. Lo normal es que te sientes en la mesa de la cocina, con tu señora, hagas números y veas si el sueldo de tu mujer y el tuyo van a ser suficientes para repagar dicho crédito. Lo que no sería normal es que basases tu petición en el esperado crecimiento económico de tus vecinos del barrio, algo que solo te afectaría tangencialmente, si fueras el fontanero de la zona; y que en ningún caso sería el baremo que definiría tu capacidad para devolver lo prestado.

Y entre ambos grupos de dirigentes brillantemente estúpidos, espejo de la sociedad que ambos han creado -decía-, se esta llegando al punto de que, una vez que se ha exprimido completamente a los consumidores y la emisión de deuda ya no es más una solución (el papel no es otra cosa que papel), poco queda que rascar para las clases dirigentes. Los unos, ya lo poseen todo. Y los otros… bueno, los otros nunca han contado realmente y son irrelevantes.

Pero la gente hambrienta no se va a quedar con los brazos cruzados. O ¿es que son tan inconscientes que piensan que un padre va a dejar morir a sus hijos de hambre o de frío sin mover un dedo? Mientras haya para un cortadito en el bar de la esquina… vale. Pero ¿frío y hambre? No creo que esa rueda de molino vaya a colar.

Y sí, ya conocemos su respuesta. Llegado el caso piensan que pueden contar con las fuerzas armadas y la policía. Ese es un tema que han estado cuidando desde hace bastante tiempo. Pero es que esas fuerzas armadas y esa policía no son de su clase, sino parte de la clase media a la que han estado esquilmado -incluso denigrando- y, a medida que estas organizaciones se conviertan en más y más imprescindibles, no tardaran en darse cuenta de que a los que no se necesita, es a ese uno por ciento que lo acapara todo. Esas organizaciones en solitario podrán dominar lo que quede del mundo, sin necesidad de engreídas élites político-financieras. Ellos, después de más de cien mil años de evolución, tienen el único poder real: la fuerza bruta. Y, encima, la mayoría de los pobres ignorantes de la clase media -los únicos que producen todo y pagan todos los impuestos- apoyarán esta involución. Al menos al principio.

Y entonces habremos regresado a la barbarie del palo -de la que nunca, en realidad, nos hemos alejado demasiado.

Por otro lado están las matemáticas. La más elemental aritmética, para ser más exactos. Todo este sistema está basado en el crecimiento infinito. ¿Cómo se puede ser tan inconsciente como para basar el futuro de una especie en el crecimiento infinito, cuando esta habita en un sistema finito y limitado como es el nuestro? ¿Hasta donde se piensa que podemos seguir creciendo?

Si un hogar compuesto por dos personas, puede vivir razonablemente bien. ¿Como vivirá el mismo hogar con 5 personas y el mismo sueldo? ¿Y con diez personas? Esa es, proporcionalmente, la evolución de la humanidad en los últimos 80 años, y la respuesta es tan evidente que no hace falta formularla. Y en vista de esta panorámica, cuando la solución debería ir por el lado de la cautela, la solidaridad y el ahorro; nuestra sociedad es exclusivamente educada en el derroche, la competición y el gasto.

Y, por otra parte, el crecimiento se ha ido tanto de las manos, que aunque quisiéramos empezar a rectificar el problema ahora mismo, nos encontraríamos, en un breve espacio de tiempo, con un mundo superpoblado de ancianos, que se destruiría a si mismo por haberse convertido en un callejón evolutivo sin salida, lo que ya está ocurriendo en el “primer” mundo.

La aritmética nos conduce al mismo destino, pero por un camino diferente y, como toda aritmética, inexorable. En realidad se solapa con el abuso, acelerando el proceso.

Es una perversa combinación: crecimiento infinito… de la estupidez.

¿Civilización?

¡MI CULO!

1. El "pucherazo" del señor Gbagbo fue condenado en principio por la UA, que ahora recula, aunque no sea un indicador fiable de nada. La CEDEAO y la ONU están haciéndole el juego a Francia como siempre. La comunidad internacional, n este caso, se reduce al Consejo de Seguridad, la UE arrastrada por Francia, Estados Unidos y algunos países africanos seguidistas. No es comunidad internacional para mí.

2. Cuando se impidió dar los resultados en un primer momento fue porque no estaban consensuados entre las dos partes. Los pro-Ouattara decidieron darlos unilateralmente, como al final hicieron fuera de tiempo y ante los medios extranjeros en su propio cuartel general.

3. También puedes ver aun vídeo de otro miembro del CEI intentando hablar con la prensa de por qué había retrasos en el anuncio de los resultados y de lo que estaba pasando en el CEI y cómo los dispersaron: http://www.youtube.com/watch?v=NtYzxM9QxuA.

4.Gbagbo organizó las elecciones por las presiones de la denominada comunidad internacional, no porque el país estuviera preparado para ellas. Está visto que no estaba preparado porque con unos rebeldes armados ocupando la mitad del país no se puede votar en paz. El trabajo de la ONU y la UA esarmando a los rebeldes y garantizando las condiciones para la elección no se hizo.

5. Francia y Estados Unidos son muy criticables. Están ignorando la opción de la negociación y la paz y subiendo la escalada de violencia y tensión. Vamos a la guerra por ellos y la ONU, gracias.

6. Gbagbo está hablando de Costa de Marfil como país soberano. Ouattara apela a la religión para explicar su rechazo. Hay votos para todos en todo el país así que el concepto de la etnia no tiene sentido. Hay bétés pro Ouattara y baules proGbagbo.

7. Tienes razón en que es algo más sencillo de lo que nos quieren hacer creer y en lo de los tramposos: Ouattara, Soro (que pide una intervención militar sabiendo que va a darse un baño de sangre y morirán muchos marfileños) y Sarkozy, entre otros.

Leo algunos comentarios tristemente desacertados.

El pucherazo del señor Gbagbo es de ordago. Lo ha condenado hasta la Union Africana, que si me apuras es capaz de negar la mayoría de las injusticias del continente.

El vídeo que podéis encontrar en YouTube sobre como amenazan al presidente de la comisión electoral para evitar que anuncie los resultados al tercer día para que así los amigos - del constitucional - anuncien al día siguiente un resultado en su favor es escandaloso.

El sr. Ouatara, con intereses o sin ellos, le ha ganado a Gbagbo en unas eleciones que ha organizado el propio Gbagbo porque ya no podía evitar seguir en el poder por su cara bonita y sus amiguetes. Los esfuerzos diplómaticos y financieros que se han dado en el último decenio (pagados con los impuestos de muchos miembros de la comunidad internacional que de buena fe creían en la voluntad del poder marfileño de pasar por el veredicto de la urnas) son innegables.

Basta ya de criticar a EEUU y a Francia.

Que algunos ojos occidentales le hayan dedicado más atención a este país que a otros (Gabón o Guinea Ecuatorial - por ejemplo) es normal. Este país basó su riqueza en el trabajo de la tierra - excepción de la excepciones en el Africa postcolonial - y ya solo por ello, merece la mayor de las atenciones...

Si Costa de Marfil cae al poder que se financia o bien de petroleo y recursos grises o bien a través de la corrupción y de la usurpación de la gente que trabaja la tierra... entoncés no queda esperanza...

Así, que espero que Francia y EEUU - y quien esté dispuesto a tomar iniciativas y asumir riesgos - consigan poner de acuerdo a la comunidad internacional para intervenir rápidamente...

Ni etnicidad, ni religión, ni intereses economicos de unos o otros, ni pobreza... ni wikilieaks ni tonterías.

El caso de Costa de Marfil es mucho más sencillo de lo que nos quieren hacer ver... un tipo y un régimen de tramposos que tienen miedo de aceptar la realidad...

Me estás hablando de países donde hay unos intereses occidentales y una presión occidental importante.Te olvidaste de Compaore en Burkina Faso, que mató a Sankara y acaba de ganar las elecciones con un 84 % de los votos tras casi treinta años en el poder. Sin que nadie levante el labio, porque es un protegido de Francia. Lo de Gabón fue made in Francia también y también hubo muertos, aunque casi no aparecieran en nuestras televisiones. O de países donde hay un nivel de corrupción significativo, que no sólo no molesta a Occidente, si no que le favorece, o de figuras como Bachir, Obiang o los Mubarak y las dinastías en el poder, algo que también encanta a Occidente. Pero fíjate en Ghana, donde hubo una transición política pacífica y que no debe ni puede ser la excepción. O en Sudáfrica, tras el apartheid y otras desgracias. Costa de Marfil iba bien hasta que las cosas se calentaron, hubo fraude y la comunidad internacional no pudo quedarse con las manos quietas o, como mínimo, moverlas de una manera constructiva. Me parece que es obvio que antes de unas elecciones debería existir un proceso de paz y un control legal de todo el territorio, una mínima transparencia. Que los rebeldes han llevado y llevan el terror a todo el país. Y sobre todo, que la comunidad internacional no apoyó a Gbagbo cuando llegó al poder en las anteriores elecciones democráticamente, tras la dictadura de Guei, y se encontró con una rebelión armada salvaje. La comunidad internacional no hace nada por nada. La comunidad internacional son Francia y Estados Unidos. Francia, que en tiempos de crisis, mantiene al BIMA en Costa de Marfil y que lleva 60 años allí, vigilando lo que pasa, que apoyó a Outtara y los rebeldes, que bombardeó a los marfileños en el 2004. Lo de Estados Unidos en política internacional no creo que haya que explicarlo. Ni con Obama ni sin él cambia.

No estoy errando cuando digo que la mayoría de las elecciones africanas son fraudulentas. Podemos hacer un breve repaso: Gabón, Sudán, Libia, Egipto, Angola, Guinea Ecuatorial, Chad, Cameroun, Kenia... no quiero seguir. Gobernantes que llevan entre 25 y 40 años gobernando y aún ganan con mayoría aplastante en las elecciones, ¿será una broma no?. Pues zapatero con solo dos mandatos de 4 años cada uno ya está mas que achicarado, quemado, frito.
Por otra parte, Gbagbo, puede que sea un buen presidente para su país, pero él comotió un grave error y eso se paga muy alto. Todo era tan sencillo como convertir a Henry Konan Bedie en aliado suyo en la segunda vuelta de las elecciones, o por lo menos evitar que Ouattara se aliara con Bedie. Si Bedie representaba el 27% del apoyo popular, conseguir convertirle en aliado es hacerse con la parte más grande del pastel. Si Gbagbo no lo supo hacer es su problema, amén de lo bueno o lo malo que puede ser Ouattara, lo cierto es que ganó porque fué más astuto. En el juego de la democracia no siempre ganan los mejores, si no, que se lo pregunten a J. W. Bush y Algor.
Gbagbo y Ouattara deberían de poder tener alguna oportunidad en el futuo para dirigir Costa de Marfil, pero con lo que ya han liado, sus carreras políticas están marcadas y condenadas.

Completamente de acuerdo con Angie. Hay informaciones que Occidente no cuenta. No nos olvidemos que Soro es un jefe rebelde (que luchó en contra de lo que había decidido el pueblo), que todos los militares protegidos ahora por las tanquetas de la ONU y que arropan a Ouattara se olvidaron en el 2002 de que habían jurado lealtad a una constitución cuando iniciaron una guerra en el bando rebelde. Que muchos de esos militares sin ninguna escuela se han colgado galones que no merecen porque en el norte durante estos años no ha habido ni ley ni orden. Recuerdo que el pueblo marfileño votó que querían que su preidente fuera de padre y madre marfileño y el Sr? Ouattara empezó una guerra (apoyado por Francia) para sentarse en ese sillón que por fin está acariciando. Europa no defiende solo la democracia que quiere hacernos creer.

Decir que el fraude es común en las elecciones africanas me parece simplista, soberbio y, además, falso. Decir que Gbagbo ha hecho fraude, también. Quizás no ganó las elecciones, pero al menos Gbagbo ha seguido el procedimiento legal. Si Ouattara estaba tan seguro de que ganaba, debía haber respetado ese proceso y recurrir ante el Tribunal Constitucional, no autoproclamarse presidente ante los medios extranjeros. Ha demostrado muy poquita consideración por la Constitución y el estado que debería defender. Y ha forzado la situación para que haya muertos, llamándolos a la calle para ocupar la RTI en vez de garantizar que la gente se queda en casa tranquila y facilitar una negociación. Aquí sólo veo un ejército y un gobierno legales y una panda de guerrilleros rebeldes protegidos por la ONU y la comunidad internacional y que arropan a alguien que quiere hacerse con el poder a cualquier precio. Gbagbo no lo está haciendo bien. Pero Ouattara lo está haciendo peor. Y la comunidad internacional ... ni te digo.

Por una vez que la comunidad internacional reacciona rápido, algunos pretenden ver conspiraciones baratas. Según algunos, hay que dejar a Gbagbo que salga con la suya, aunque todos saben que ha hecho fraude, como es común en las elecciones africanas. ¡Que se marche ya Gbagbo!

K será por Kafka. No se trata de talento sino de intereses creados. Quinientos años y 30 millones de esclavos después Africa tiene el derecho a hacer lo que le dé la gana. ¿Existe Costa de Marfil? No. Existen los rezagos del colonialismo europeo que se repartió el continente como quien tiene un derecho natural sobre un territorio rico, inmenso y ajeno.

K será por Kafka. No se trata de talento sino de intereses creados. Quinientos años y 30 millones de esclavos después Africa tiene el derecho a hacer lo que le dé la gana. ¿Existe Costa de Marfil? No. Existen los rezagos del colonialismo europeo que se repartió el continente como quien tiene un derecho natural sobre un territorio rico, inmenso y ajeno.

De acuerdo, pero creo que habría que resaltar que la mitad del país está tomado por las fuerzas rebeldes, que han cometido auténticas barbaridades y lo siguen haciendo, y, sobre todo, que ha existido un fraude electoral masivo, que reconocen los observadores electorales africanos pero no reconocen de igual manera UE, UA, ONU y demás.

Lo comentaba con una amiga: es apabullante que la comunidad internacional coincida por una vez. Pero creo que se debe a que Costa de Marfil no tiene amigos poderosos, como Israel o Marruecos, ni potencial nuclear , como Irán. Entonces, todo el mundo se siente legitimado para hacer leña del árbol caído e imponer cosas.

Personalmente, opino que se debería dejar a los marfileños tranquilos y que la comunidad internacional lo que ha hecho es forzar las cosas y complicarlas. Después de echar por tierra su proceso electoral y a su Tribunal Constitucional afín a Gbagbo, dan por buenos unos resultados del comité electoral afín a Ouattara y respaldan lo que para mí es un golpe de estado mediático ante France Presse y compañía.

Gbagbo no es un santo y, evidentemente, no contenta a toda la población marfileña. Pero Ouattara está detrás de la rebelión, ha sido primer ministro autoritario con cárcel y represión por medio y proviene del FMI y el BM, además de ser colega de Sarkozy.

Y Gbagbo también tiene votos que le respaldan, no lo olvidemos.

Gracias.

"...impacto que tuvo en un mundo salvaje" De nuevo los tópicos coloniales. En el mundo precolonial africano había reinos, imperios, comercio, culturas propias. Tampoco ahora es "un mundo perdido". Hay muchas Áfricas y no todo es violencia y estómagos hambrientos. Ya está bien de tanta compasión miserabilista. Pese a todo, África se mueve, aunque no siempre por donde quieren algunos.

Gbagbo se tiene que ir del poder, por las buenas o por las malas. Ouattara puede que sea el delfín de occidente, pero el pueblo marfileño le concedió su confianza y eso es lo que importa. Gbagbo tuvo su oportunidad y gobernó. Si ahora el pueblo le revoca la confianza, lo que tiene que hacer es ir al banquillo de la oposición una temporada y aprender de sus errores.

Para que una democracia se consolide, tiene que haber alternancia en el poder, de los partidos y los líderes políticos; de otro modo lo que se estaría construyendo sería una pseudodemocracia.

Milósevich ya intentó crear escuela al estilo Gbagbo y el pueblo servio con la ayuda de occidente le dió el jake mate. En la actualidad Servia es una joven democracia gracias a la intervención de occidente y la reacción de su propia población. Pues que sean implacables con Gbagbo.

Creo que es bueno comer 2 veces al dia y poquito en la noche :)

África no está superpoblado, Antonio. África está despoblado, sobre todo. Los negroafricanos no alcanzan el mil millón de personas. Es decir que hay más chinos que todos los negroafricanos juntos, infórmate.

Gracias por el consejo, Álvaro, pero a K. lo tengo leído y releído unido a mi experiencia personal sobre el terreno. Si no se nota entonces es que me falta talento. Abrazos

Gracias por el consejo, Álvaro, pero a K. lo tengo leído y releído unido a mi experiencia personal sobre el terreno. Si no se nota entonces es que me falta talento. Abrazos

Montxo: lo tienes en el primer link. Gracias

Por si te interesa otro punto de vista de un marfileño...y en general, de la página, sobre África..sé que eres un gran y prfoundo conocedor, pero ojalá le pudieras tener un poco más de fe, África, a pesar de todo y de todos, saldrá adelante

http://guinguinbali.com/index.php?lang=es&mod=news&task=view_news&cat=11&id=1247

Habría que profundizar más en la comparación que se hace con Líbano. Los cambios que se produjeron, la gente que llegó al país, el cambio de equilibrio entre las distintas poblaciones... es interesante ver las similitudes.

Entonces, si un Franco, por ejemplo, nos permitiera comer tres veces al día, ¿ya tendríamos democracia?

Democracia, cuántas injusticias se cometen en tu bello nombre! ¿Es democrática esta casta política que nos parasita y vive en una realidad paralela a la nuestra? ¿Estamos capacitados para elegir? ¿Estamos capacitados para ser elegidos? Un poquito de educación, en el más amplio sentido del término, quizá nos volviera, de verdad, democráticos. Es decir, gentes responsables y honestas. Pero estamos a años luz de eso y, como dice el autor de este magnífico artículo, hiriente en su lucidez, la verdadera democracia es comer tres veces al día. Lo demás, desgraciadamente, son tonterías.

Me ha gustado mucho su artículo. Yo también creo que la democracia, entendida como el establecimiento y práctica generalizada de los Derechos Fundamentales y en contrapartida, de los deberes de la ciudadanía es y será una bendición si se consigue en los países que nombras.
Aunque procuro estar al día de lo que se publica no sólo en España (http://www.afrol.com/es/articulos/37052), no había reparado en Costa de marfil.
Te agradezco mucho el titular, pero más aún el "simular que hacemos algo". Me parece tan peligroso y tan pérfido, que hay días en los que tengo que esforzarme mucho por contener la rabia y la vergüenza. Entonces pienso que no lucho lo suficiente. Leo las noticias y me dan la razón. No quiero parecer necia ni decir que no tienes razón en cuanto a la realidad de la crítica. Pero yo no veo a Africa perdida y no porque no quiera verla. La veo aquí en España y también a través de la difusión de información, mejor que hace unas décadas. Y aunque se perciben problemas e inconvenientes, negaciones, ataques, dolor y muerte, también se puede apreciar la resurrecciones de pueblos enteros, supervivencias extraordinarias, educación en mayúscula, competencia, vida, capacidad, inteligencia y muchísima fuerza.

¡¡Ve a la cárcel!! ,..., allí no te faltará ni casa ni comida ni médico.Un verdadero ser humano busca verdad, no comida ni placer, ni seguridad, todo lo cual adviene cuando Tú estás sano de alma.

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Sobre el autor

Nací en otro siglo, en Venezuela, mitad español, mitad inglés. Siempre me gustaron las noticias internacionales. Con El País he viajado a guerras en medio mundo. He aprendido mucho, sobre todo a escuchar.

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