Ramón Lobo

Noticias (casi) invisibles de 2010

Por: | 28 de diciembre de 2010

Hay noticias de primera división y otras de segunda. Unas acaparan titulares en los medios de comunicación; otras, apenas se asoman. No existe una norma, pero sí razones que lo explican.

Una es periodística; tener, por ejemplo, la exclusiva de unos cables tan sabrosos como los de Wikileaks. Otra de relevancia de la propia noticia o de sus protagonistas; sucede en todo lo relacionado con Barack Obama y cada vez menos con la UE. Una tercera es geográfica; existe un principio periodístico: lo próximo es más importante que lo lejano. Una cuarta es cultural; a los británicos les interesa más lo que sucede en sus ex colonias y a los españoles lo que procede de América Latina. Una quinta es económica; allá donde se juegan los intereses de grandes empresas o los recursos petroleros y minerales que mueven una economía desarrollada, es decir la que tiene crisis, altos y bajos, y no aquellas que solo conocen dos parámetros: pobreza y mucha pobreza.

Con las guerras también; las hay de primera (Irak, Afganistán, Kosovo), a las que se desplazan miles de periodistas (solo al principio). Y otras de segunda, donde no va casi nadie: Sierra Leona, Congo, Sudán, Pakistán... No influye tanto el presupuesto, a veces es solo oportunidad y calendario...

Un conflicto en el páramo informativo de agosto, aunque sea en Georgia, pasa de inmediato a ser de primera división. Los 7.000 muertos de Sierra Leona de enero de 1999 desaparecieron por una contraprogramación: las sesiones del Senado de EEUU sobre el vestido manchado de Monica Lewinsky. Las televisiones globales prefirieron el semen presidencial a la sangre de los nadie.

Esta lista de noticias desfavorecidas es personal, subjetiva y, por lo tanto, discutible. Como la de los libros y las películas.

-Somalia. Ha sido noticia cuando los piratas amenazaban el paso de barcos mercantes y pesqueros; apenas nada cuando los protagonistas eran somalíes en tierra. Somalia es un agujero dividido en cuatro zonas de silencio: Somalilandia, Puntlandia, el centro y partes de Mogadiscio en manos de lo que llamamos con exageración Gobierno Transitorio y el sur, territorio de Al Shabab, una milicia franquicia de Al Qaeda. La comunidad internacional no pisa tierra, que es donde está el problema. Ha preferido ceder la lucha a las tropas africanas, que al parecer están logrando avances. Ellos ponen los muertos; nosotros, el dinero. Una de las lecciones de la lucha mujaidín contra los soviéticos en Afganistán es que las guerras no terminan cuando lo decidimos nosotros, que los Estados fallidos traen problemas y que la historia no concluye en las próximas elecciones de EEUU. (La guerra de Charlie Wilson).

Libro recomendado: Aman, historia de una joven somalí (Seix Barral). 

Al Jazeera. Emitido el 15 de febrero de 2010.

-Chechenia. Uno de lugares más peligrosos después de Somalia. Moscú trata de resolver el problema de la guerrilla separatista, a la que ha culpado de todos los atentados ocurridos en la capital en los últimos 15 años, entregando la administración de la provincia a una mafia dirigida por el presidente Ramzán Kadírov, un tipo más cerca del matonismo que de la política. Dos mujeres son símbolos de la impunidad y la barbarie que reina en esa región del Cáucaso: la periodista Ana Politkovskaya, que investigaba los crímenes de Estado cuando fue asesinada, y la defensora de los derechos humanos Natalia Estemírova. Como en otras partes del mundo, de las que escribo más abajo en esta entrada, en Chechenia se utiliza el castigo colectivo como respuesta política a los ataques secesionistas. Vladímir Putin, antes presidente ruso y ahora primer ministro, aprovechó los atentados del 11-S en EEUU para situar a la guerrilla chechena y a cualquier aspiración de independencia en el eje del mal. Allí siguen.

Libro recomendado: Chechenia: la deshonra rusa (RBA). Politkovskaya.

 

-Bosnia-Herzegovina. Han pasado 15 años de la matanza de Srebrenica, de los bombardeos de la OTAN en agosto de 1995 sobre posiciones serbobosnias y de los Acuerdos de Dayton de diciembre, un frankenstein a la medida de los miedos y la cobardía de la comunidad internacional pero no de las necesidades de Bosnia. La versión oficial es que todo va bien, que Dayton detuvo la guerra que pararon los bombardeos y que el trabajo está terminado. Preferimos la publicidad y el autobombo a los hechos. La realidad es otra: las razones que provocaron el conflicto en 1992 siguen presentes en el ambiente: el miedo, la corrupción, la manipulación de la historia y el cultivo xenófobo de la diferencia. Las condiciones internacionales son otras, pero las condiciones cambian; el odio, no. El odio es una enfermedad colectiva.

Libro recomendado: Café Titanic (Acantilado) de Ivo Andric.

 

-Irak. Liberado de un dictador sanguinario por un arrepentido fanático, Irak se ha convertido en un infierno para los cristianos. No es el único país islámico que rechaza toda convivencia de credos, aunque procedan del mismo libro, el Antiguo Testamento. En Pakistán han condenado a muerte a Asia Bibi por el delito de blasfemia; es decir, por no ser como la mayoría, por no seguir la misma religión. Su caso no ha tenido la repercusión internacional de la iraní Sakineh, condenada a morir lapidada por un presunto delito de adulterio. Ser cristiano en Irak es una acto valiente, de alto riesgo. Se juegan la vida. Sus opciones son dos: la expulsión o el exterminio. Resulta una paradoja que estuvieran mejor tratados y protegidos en la época de Sadam Husein. George Bush y Tony Blair, cristianos devotos, y causantes indirectos de sus males, deberían hacer más por ellos. En un dirigente rezar no basta.

Libro recomendado: Cowboys del infierno (Timéli). Jimmy Massey

 

-Gaza. La flotilla de la paz atacada por el Ejército de Israel en aguas internacionales (no confundir con el nombre de este blog) fue la noticia más sobresaliente que ha producido Palestina en 2010, una zona que ha perdido peso informativo. El gran protagonista es Irán, el nuevo malvado, un papel en el que su presidente Ahmadineyad se encuentra cómodo, feliz. El ímpetu inicial de la Administración Obama ha terminado por chocar con la terquedad y experiencia de Netanyahu, quien ha logrado imponer su ritmo político. Ya no se habla de paz, ni de dos Estados, sino de moratoria provisional en la construcción de asentamientos (en territorios ocupados, según el Consejo de Seguridad; y por lo tanto ilegales). De la franja de Gaza, muy castigada en la última incursión israelí (diciembre de 2008-enero de 2009), se habla poco. No ayudan el bloqueo ni la actitud de Hamás, movimiento torpe en el manejo de la información y de los periodistas extranjeros Un buen documental sobre lo que significó para la población civil aquel ataque es To shoot an elephant de Alberto Arce.

Libro recomendado: Palestina (Planeta D'Agostini) Joe Sacco.

 

-Pakistán. Aunque es uno de los países que más titulares ocupa solo produce noticias relacionadas con los talibanes y Afganistán. No hay mucha información sobre las áreas tribales porque son zonas peligrosas para cualquier periodista occidental. EEUU libra una guerra secreta desde el aire con los drones, aviones no tripulados. Ha conseguido éxitos importantes, como matar al jefe talibán Hakimullah Mehsud. Nada sabemos de daños colaterales, de civiles muertos. Son investigaciones periodísticas complejas, largas y arriesgadas. No están los tiempos para tanto gasto y tanta paciencia. El Pakistán de la gente también está desaparecido: las inundaciones que afectaron a 20 millones de personas. Apenas titulares, apenas ayuda. Era territorio de los malos, de guerra por otros medios. También se esfuman los estadounidenses; solo hablamos de Obama y de Hillary Clinton. No hay personas en la reforma sanitaria.

Libro recomendado: Descent into Chaos. Ahmed Rashid.

  

-Congo. No es un país con suerte informativa. Más de 4,5 millones de muertos desde 1998 han tenido menos peso que los muertos de Afganistán. Son de Segunda B. Cuando todos mirábamos a la invasión de Irak en marzo de 2003, el periodista Bru Rovira escribió una serie de reportajes en Ituri que le valieron el premio Ortega y Gasset. La República Democrática de Congo tiene oro, diamantes, minerales estratégicos y coltan, esencial para la telefonía móvil. La batería de su móvil necesita este mineral para funcionar. Como sucede con los diamantes de Sierra Leona hay coltan manchado de sangre, pero carece de publicidad y de la atención de Hollywood. En el este de Congo, donde se desarrolla una lucha sorda y ciega desde hace 12 años, las mujeres son doblemente víctimas: las violaciones son un arma de guerra.

Libro recomendado: El sueño del celta (Alfaguara). Vargas Llosa (Comprado en Méndez, en la calle Mayor de Madrid, la librería de Vargas Llosa entre otros ilustres escritores).

 

-Haití. Es como Congo, un desaparecido. Un terremoto brutal, más de 200.000 muertos y 1,3 millones de personas sin hogar colocaron al país caribeño en el mapa durante seis semanas. Después, silencio. Sin medios, las ayudas se atrancan, remolonean y el dinero prometido, desaparece. Ni el brote de cólera, el primero en 100 años en Haití, ha logrado revivirlo como noticia más allá de una semana. Quizá sea el nulo peso económico del país más pobre de América lo que le convierte en un lugar invisible habitado por invisibles.

Lectura recomendada: Los comediantes (Edhasa). Graham Greene.

 

Son ocho países pero podría añadir más: Sudán, Sierra Leona, Liberia, Marruecos, Birmania, Guatemala... O temas: la inmigración y la pandemia de la violencia contra las mujeres. Son historias que traeré al blog en las próximas semanas.

 

 

Noticia peculiar para 2011 que me empuja a repetir idea.

En abril se cumplen 25 años del accidente de la central nuclear de Chernobyl, el más grave de la historia. Las autoridades ucranianas se disponen a abrir el lugar al turismo en 2011. Los niveles de radiación han descendido tanto que no son superiores a los que recibe un pasajero en un vuelo transatlántico, según cuenta Suzanne Merkelson, en Foreign Policy.

En su texto repasa otros lugares que han sufrido desastres y se han convertido en atracción. Al parecer, la desgracia vende: zonas quemadas, ciudades destruidas, volcanes asesinos... Podríamos incluir el hambre extrema como asunto de interés turístico y con ese reclamo encerrar en una aldea perdida a cientos de políticos, hombres de negocio, banqueros y periodistas y esperar pacientemente a que sumergidos en la miseria se les ocurran medidas concretas para que otro mundo sea posible.

Feliz año 2011.

(El autor de este blog y el blog se toman unas vacaciones. Regresamos el 5 de enero).

Hay 27 Comentarios

Son los periodistas, editores, directores quien determinan de que se habla, y aunque el señor Lobo critique que existan noticias casi invisibles, la solución es bien sencilla. Es irónico el artículo viniendo de un periodista y no presicamente de un medio pequeño.

Comprendo la autocritica y los buenos propositos, comprendo que queda muy bien hacer una analisis de noticias invisibles a final de año y olvidarlas el resto, queda bonito, pero el resto del año nadie se acuerda de eso?

Menos critica y mas acción con movilización.

Bravo. Gracias, Ramón, eres un maestro. Se me ocurren también México o Guinea-Conakry como escenarios olvidados de siempre. Esperando con ansia tus próximas historia...

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Sobre el autor

Nací en otro siglo, en Venezuela, mitad español, mitad inglés. Siempre me gustaron las noticias internacionales. Con El País he viajado a guerras en medio mundo. He aprendido mucho, sobre todo a escuchar.

Eskup

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