Ramón Lobo

La guerra de la parte contratante de la primera parte

Por: | 14 de abril de 2011

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Clinton y Merkel ante el mapamundi equivocado. / SAUL LOEB (AFP PHOTO POOL).

Casi un mes después de comenzar la operación ¿cómo se llama? los ministros de Exteriores de la OTAN se han reunido en Berlín. Su objetivo: ponerse de acuerdo en una estrategia única y coherente para... Para no sabemos bien. Aún no hay acuerdo sobre lo que quieren ponerse de acuerdo; tampoco en qué hay que bombardear y para qué se bombardea Libia. Nadie se atreve a decir: 'El rey está desnudo', y afirmar que el plan es derrocar a Muamar el Gadafi sin que que se note que ese es el plan.

 

Resulta complicado sincronizar a 28 ministros de Exteriores de 28 países con culturas e intereses propios. Nadie inteligente dirige una guerra en comité de ministros. Un dromedario es el resultado de un camello diseñado en asamblea. En Libia ha salido un enorme dromedario.

Es imposible garantizar el éxito de una misión cuando de los 28 miembros de la organización militar que está teóricamente en guerra solo seis participan en los bombardeos: Francia, Reino Unido, Canadá, Bélgica, Noruega y Dinamarca; dos se oponen (Alemania y Turquía) y otros dos participan pero sin participar del todo (Italia y España). Los demás, mudos.

El resultado de la cumbre de hoy es decepcionante. El mando militar solicita 10 aviones más para bombardeos de alta precisión. Causa: los gadafistas se ocultan junto a instalaciones civiles para protegerse de los ataques. Nadie se ha comprometido a nada. España sostiene que se halla en el límite de su contribución. Italia, a través de su ministro Franco Fratini, insinúa que podría ser uno de los contribuyentes de los aviones de precisión.

El secretario general de la Alianza, Anders Fogh Rassmusen, dice que los aviones estarán listos en unos días. Esta afirmación no se basa en hechos, sino, según declaró en rueda de prensa, en su optimismo patológico.

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EEUU por razones estratégicas, para preservar su imagen en el nacer democrático árabe, mantiene un perfil bajo. Sin el liderazgo de EEUU, Europa, la UE, se siente perdida, huérfana, sin dirección.

Lluís Bassets escribe sobre esta incapacidad en Nadie al volante.

Solo Reino Unido y Francia parecen dispuestos a acelerar los ataques aéreos. Los demás hablan mucho pero aportan poco; se mueven por una línea delgada, entre parecer que hacen y no hacer. Sucede en Afganistán, el asunto del que hablarán el viernes los ministros contratantes de la primera parte.

Una diferencia entre Libia y Afganistán es que allá, Francia juega en bando de los tímidos. Libia no es Afganistán, pero tres semanas después de iniciar una operación que iba ser triunfal y rápida comienzan a llegar peticiones de más armas, más tropas. En Afganistán se pasó de los 30.000 a los 150.000 actuales sin modificar el curso real de la guerra.

En Libia, Occidente se juega su prestigio ante las fuerzas demócrtas en el mundo árabe. Si la operación militar en Libia está tan descoordinada no cabe pensar que la estrategia política para el día después goce de mejor salud. Lo que empieza mal, siempre acaba mal.

Lo siento por los libios que solo desean vivir en libertad, como los tunecinos y los egipcios. Detrás de las armas de los bandos, detrás del desertor Musa Kusa -que en pocos días ha pasado de presunto asesino a hombre limpio- están los que deben ser liberados. Ellos tampoco salen en televisión.

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Hay 4 Comentarios


La falta de determinación de la OTAN es lo que va a general a la larga, el verdadero problema que es el enquistamiento del conflicto en Libia. A Gadafi hay que atacarle con todo y de forma masíva y desde todos los ángulos; es decir asfixiarle. No hay que darle tregua ni aunque él lo pidiera. Sólo así se podrá acabar con él.

Esta situación aclara un poquito más el panorama para saber en realidad quién escribe la agenda política, económica y militar en el mundo. Quién lo hubiera dicho, guerras que se inician para cambiar el estado de un pueblo pero al final y cuando el viento se lleva el humo de los últimos bombardeos, todo sigue igual, el poder sólo cambia de manos.

A estas alturas estamos sufriendo las consecuencias de no tener una política de defensa y exterior unificada en la UE, una sola voz y una sola dirección (todos a una), salvaguardando los intereses de los europeos, no de los nacionales de cada país. ¿Para qué queremos una UE, para tener a cientos de políticos viajando en primera, cobrando altas dietas? Y luego, no dan solución ni respuesta a las necesidades de los ciudadanos europeos, no "españoles", "alemanes"....., europeos. Así nunca llegaremos a ser una gran potencia real, siempre estaremos supeditados a las demás del otro lado del charco.

Que sí, que sí. Pero como estuviera el PP en el poder y llevara un mes bombardeando Libia, (y causando victimas civiles) la progresía hispana le estaría atizando hasta en el cielo de la boca. Lo sabéis tan bien como yo.

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Sobre el autor

Nací en otro siglo, en Venezuela, mitad español, mitad inglés. Siempre me gustaron las noticias internacionales. Con El País he viajado a guerras en medio mundo. He aprendido mucho, sobre todo a escuchar.

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