Ramón Lobo

Post Serbia con fórceps

Por: | 30 de mayo de 2011

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Seguidores exaltados de Mladic este fin de semana en Belgrado. / VADIM GHIRDA (ASSOCIATED PRESS).

"Muera la inteligencia", "que inventen ellos"... Son frases alumbradas en el franquismo, muestras distinguidas del pensamiento que dominó España durante 40 años. Serbia salió del titismo -una dictadura con buena prensa en Occidente en contraposición a la de Stalin- reducida a una isla. Así la dibujó Emir Kusturica en 'Underground' antes de enfermar él mismo de nacionalismo en avanzado estado de putrefacción.

Serbia es la isla que navega habitada por personas que se casan, cantan y bailan. El filme de Kusturica es una denuncia del comunismo como sistema, pero evita la misma mirada en la responsabilidad contemporánea de los suyos, de Slobodan Milosevic y sus seguidores. Para Kusturica no hay culpabilidad serbia en las guerras de los noventa, ni en dirigentes ni en intelectuales (célebre memorando de la Academia de las Ciencias y Artes, uno de los intrumentos clave).

'Underground' muestra la parte de la sociedad que vive escondida en un sótano tras la II Guerra Mundial. Se mantiene allí, convencida de que la guerra aún no ha terminado, de que su vida corre peligro; los dirigentes viven en el piso superior, y viven bien; son los encargados de mantener el engaño. Esa metáfora brillante podría servir también para el odio que ha alimentado guerras y eleva a la categoría de héroes nacionales a los asesinos de masas. Una víctima colateral es el pueblo serbio, su imagen, su salud.

Serbia sigue aplastada por la piedra que aplastó a España. Es la catarsis inacabada.

 

Lo vivido en la capital serbia este fin de semana, las protestas callejeras que degeneraron en disturbios, no es nuevo. Sucedió tras la independencia de Kosovo, en febrero de 2008, y en todos los intentos de celebrar el Día del orgullo gay en Belgrado. En una mezcla de fascismo político -el del Partido Radical- y holiganismo, el de los hinchas del Estrella Roja, violentos y simpatizantes de los Mladic y Karadzic. No hay una ideología detrás, solo rencor y destrucción. Milosevic condujo ese sentimeinto hacia sus fines, hacia la Gran Serbia.

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Recuerdo una conversación con el psiquitra Aleksandar Vuco, experto en traumas colectivos: "Las excusas que se escuchan -todos hicieron barbaridades; fue en respuesta a no sé qué; no lo sabíamos- son mecanismos de negación de la culpa. Superar esa negación es un proceso largo y doloroso por el que pasó Alemania. Si el Gobierno entregara a Mladic no sucedería nada, sólo algunas protestas. Con él se iría una parte de esa culpa nacional, pero nuestro problema es más profundo que Mladic".

 

Marco Panella, impulsor y primer líder del partido Radical italiano (no confundir: mismo nombre, ideología opuesta) dio una conferencia en Madrid poco después de la muerte de Franco. Al finalizar alguien preguntó por las decenas de miles de personas que llenaban la plaza de Oriente. Panella respondió: "El año próximo irán menos personas, y al siguiente, menos aún, así hasta que solo sean unas docenas".

El problema de Serbia es que su clase política y muchos de sus intelectuales siguen yendo física o mentalmente a la plaza de la República (equivalente en Belgrado). Existe la creencia extendida de que el nacionalismo y una pose anti europea da votos. Las encuentas confirman la sospecha.

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Una chica, a la derecha, pasa ante un grafiti del general. /  VADIM GHIRDA (AP).

Una parte de Serbia sigue siendo una isla; peor, un fortín. Son la reserva espiritual de Europa, siempre rodeada de enemigos que anhelan su destrucción: albaneses en Kosovo (y en el valle de Presevo), musulmanes en Bosnia-Herzegovina y Sandzak, croatas, estadounidenses y europeos...

Serbia es una isla que se niega a ser península. EL presidente Boris Tadic pidió perdón en Srebrenica; un gesto loable pero ¿en nombre de quién?

La Serbia que ha hecho una catarsis vota al Ceda Jovanonic, del Partido Liberal Demócrata, una minoría. Desde el Partido Demócrata de Tadic muchos tildan de extremista a Jovanovic, lo equiparan en su presunta radicalidad a los ultranacionalisras del Partido Radical, cuyo jefe Vojislav Seselj está en La Haya procesado por crímenes de guerra.

El Mladic en La Haya será una plaza de Oriente, un personaje que se irá deshaciendo, hasta la irrelevancia. Dejará de ser excusa, presencia.

En Serbia sucede como en España y muchas partes de Europa: una clase dirigente atrancada en el pasado, que blande mitos y vive el inat (esencia del ser serbio, palabra no traducible que significa que se fastidien ellos aunque me fastidie yo).

Hay otra Serbia, alegre, con energía vital y creatividad que maneja otro discurso, viaja, trata de encontrar trabajo, ser feliz. Habría que levantar el castigo a esa segunda Serbia, despejar su imagen, permitir que respire. Es el trabajo de la UE.

Mladic no limpia el historial, pero por fin alguien deja de echar borrones sobre el futuro de todo un pueblo.

 

Hay 12 Comentarios

muerte a todos aquellos hijos de los que causaron barbaridades

Y respecto al cacareado "nacionalismo serbio" (como si en el resto de países balcánicos no existiera nada parecido o fuese testimonial), una precisión: si en España, o en cualquier otro país, en medio de una guerra civil provocada por nacionalismos separatistas, USA y Alemania se hubieran puesto descaradamente del lado de dichos separatistas, hubiesen bombardeado el país entero durante meses (televisiones, fábricas, puentes, embajadas, ayuntamientos, miles de "daños colaterales", utilizando a menudo uranio empobrecido y bombas de racimo), y de postre hubiesen arrebatado (sin el beneplácito de la ONU) la provincia más histórica y con mayor carga emotiva... ¿Nos extrañariamos de que en dicho sitio cundiese el nacionalismo y el resquemor con respecto a USA y Alemania? Bien pensado, demasiada moderación se ve en Serbia, después de lo que les han hecho. Es que suena casi a cachondeo. Primero en medio de una guerra compleja y bárbara te pinto como el único malo. Luego te bombardeó. Luego te quito a Kosovo, (por supuesto sin contar con la ONU) ...y por último me ofendo porque no me amas y no te caigo simpático.

Interesante artículo, pero dos cosas:

- Es 'hooliganismo', no 'holiganismo'.
- No sólo los radicales del Estrella Roja participan en este tipo de actos políticos. Todos los hinchas deportivos radicales serbios mantienen una ideología similar sean del equipo que sean, inclusive los Grobari del Partizán de Belgrado (archienemigos de los Delije del Estrella Roja). A esas manifestaciones, y a las contramanifestaciones el día del Orgullo Gay, van juntos.

El autor cita entre los enemigos de los serbios a "albaneses en Kosovo (y en el valle de Presevo), musulmanes en Bosnia-Herzegovina y Sandzak, croatas, estadounidenses y europeos...". Pero se olvida del principal: los periodistas occidentales que (salvo honrosas excepciones) nos han contado con bastante ignorancia, y no poca parcialidad las guerras (y las paces); siempre desde el lado de los enemigos de Serbia, retorciendo la realidad, exagerando algunos hechos y ocultando deliberadamente otros. Todo ello en perfecta sintonía con las directrices del establishment anglosajón que domina los grandes medios y agencias occidentales (Reuters, Fox, CNN...) y a los que un pueblo como el serbio orgulloso, independiente y tradicionalmente refractario a someterse a cualquier hegemonía exterior no les gusta nada de nada de nada.

El inicio del artículo ya deja clara la ignoracia que impregna todo el artículo: "Que inventen ellos" ¡¡¡frase del franquismo!!!.
Por Dios, ¿quién, cuando y donde dijo tal, Sr. mío?
El muy "franquista" D. Miguel de Unamuno, fallecido a los 5 meses de inciada la guerra civil, como parte de una de sus muy frecuentes, y sacadas de contexto, paradojas.
Pobres tontos -con perdón- los pobrecitos que jalean blogs que supuran ignoracia y mala fe como éste.

Para los lectores que entienden el inglés, un artículo del concepto inat de Serbia:
http://www.opendemocracy.net/arts/article_2233.jsp

Artículo muy interesante. Solo una pequeña objeción: la palabra serbia "inat" no es tan intraducible. Significa ser obstinado (como nación), de la manera de un niño que no logra robarle a su compañero un juguete y prefiere destruirlo para que nadie pueda usarlo. Y juguete en este contexto quiere decir Yugoslavia. El diccionario dice: inat - quarrel, wrangling, obstinacy, stubbornness, wilfulness, malice, spite, despite. ¿Basta? No, no basta. Merece mencionar que la palabra existe también en los idiomas de los "enemigos preferidos" de la minoría serbia ultraderechista: el albanés y el turco -- con el mismo sentido. Es decir que también el ultranacionalismo es dependiente del estrangero...
http://www.turkishdictionary.net/?word=inat

Siempre que puedo leo los artículos de Ramón Lobo, para mí la persona que mejor me ha dejado ver las historias cotidianas unidas a la Historia en lugares como Afganistán. Sus escritos permiten ir más allá de lo que la prensa escrita permite habitualmente.

Sin embargo, lo que no acabo de entender es la razón que le lleva a pintar de forma negativa a Serbia en sus trabajos. Al contrario que otros lectores, nunca he estado en Serbia, no conozco ningún ciudadano de allí y lo más cerca que he estado de los Balcanes ha sido Viena; pero siempre me ha llamado la atención cómo los medios de información se esfuerzan una y otra vez por pintarnos al ogro serbio, ese contra el que hay que luchar a toda costa. Se puede mover una guerra contra él, desgajar Kosovo y permitir que a su frente se ponga una camarilla compuesta por terroristas, asesinos y traficantes de órganos; pero nunca se ha de permitir que se oigan los crímenes albaneses, ni se ha de permitir que los serbios de Kosovo se unan al país que sienten como suyo.

También hay otra Unión Europea, la que impone a Serbia condiciones mucho más restrictivas que a cualquier otro candidato o vecino. Veremos qué se les ocurre ahora.

Estimado Ramon,

Coincido plenamente con Javier. Vivo en Rumania, y viajo con cierta frecuencia a Serbia, y tengo una vision mucho mas nitida de la segunda serbia a la que haces referencia que a la primera. No por ello quiero negar la existencia de la primera ni mucho menos, pero es cierto que tienen un sentido de la identidad mas acentuado que la mayoria del resto de los paises europeos.
Soy vasco y quiero darte 2 analogias (espero que no me lean en la Audiencia Nacional...). Cuando Aznar tildo al nacionalismo vasco de Nacionalismo Etnico Excluyente (en su segunda legislatura, que en la primera se llevaba muy bien con ellos), los nacionalistas batieron records de votos. Lo mismo ha pasado en estas ultimas elecciones. En otras palabras, creo que la segunda serbia tambien se merece respeto, y sobre todo reconocimiento fuera del entorno extremista, y que ese reconocimiento vaya siendo corriente de opinion, y publico.
He conocido gente maravillosa en Serbia, gente con una sensibilidad muy especial, tipica de paises que han pasado por malos momentos. Me quedo con ellos, que es lo que Serbia significa para mi, y no con los homofobos extremistas a los que haces referencia.
Dicho esto, gran articulo. Mi unica intencion es reivindicar como merece la existencia de la segunda serbia. Una serbia maravillosa.
Saludos,
R

"Catarsis" = "propaganda". Nada más. Cualquier ideología puede ser "catarsis". Por ejemplo, el resurgimiento de la iglesia ortodoxa para los creyentes también es "catarsis". Tengas razón o no, la catarsis siempre es propaganda, y la propaganda, aunque sea cierta, siempre conlleva algo de insinceridad. Si hay que usar artimañas sucias para hacer que la gente crea en tu versión del pasado (aunque sea la correcta), hay algo de insinceridad. Mejor dejar que ellos mismos se convenzan de sus errores por su propia voluntad, sin ahogarlos con propaganda. La propaganda alimenta desconfianza.

Estimado Ramón.

Tengo familia serbia (mi prometida es de allí) y he viajado con frecuencia al país durante los últimos años. Siendo cierto que existe una parte importante de radicalismo imposible de ver en otras partes de Europa, también es cierto que esa segunda Serbia a la que dedicas apenas unos párrafos en este texto es, por lo menos en Belgrado y alrededores, la Serbia predominante.

Un pueblo con ansias de salir del ostracismo de sus propios fantasmas, que se muestra descreído de los mitos del pasado y las promesas del futuro y que, con una preparación extraordinaria y una elevada voluntad por innovar y crecer (en especial la población joven), busca nuevos horizontes y nuevos objetivos.

Te digo esto porque, repito, siendo cierta la descripción que realizas de los grupos radicales, estos no son tan numerosos como propone la extensión del texto que le dedicas. La esperanza vive en los balcanes entre jóvenes que no desean odiar, sino ser admirados sin desvincularse del profundo orgullo de ser serbios. Démosles la oportunidad de crearse un futuro mejor sin estigmatizaciones ni prejuicios.

Un salud y gracias por tu siempre interesante visión.
Javier.

que pena-que raro, no haber leído nada tuyo en la edición impresa...bueno, al menos podemos hacerlo aquí.

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Sobre el autor

Nací en otro siglo, en Venezuela, mitad español, mitad inglés. Siempre me gustaron las noticias internacionales. Con El País he viajado a guerras en medio mundo. He aprendido mucho, sobre todo a escuchar.

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