Ramón Lobo

El niño agua de Delhi

Por: | 02 de junio de 2012

PeticionImagen(141)
Adnan Abidi (REUTERS).

Solo un niño se atrevería a convertirse en estatua bajo la boca de un león. Parece desnudo: no lleva camiseta ni pantalones ni zapatillas ni chanclas. Parece que tiene un recipiente entre las manos, una botella. Pero es solo una ilusión óptica, un artificio de nuestra mirada. Los ojos están cerrados y los dedos relajados. La expresión de la boca es de placer, un placer infrecuente. El niño-estatua da vida a los leones de mármol. El calor de Nueva Delhi -45 grados centígrados el jueves- no cae igual para todos. No es sólo el aire acondicionado de las viviendas y oficinas, la ropa cara que cubre sin pesar, la desnudez elegida, el agua de la ducha tras un leve giro de muñeca. En la pobreza, el calor cae a plomo, implacable, casi sin derecho a sombra. Es un calor que duele. Los adultos que pasan miran al niño-agua con envidia pero no se atreven a sentarse bajo los otros leones. Es el triunfo del niño pobre con los ojos cerrados: él es libre, puede soñar.

Hay 23 Comentarios

Gracias por la magnífica foto. Preciosa...

Me ha traído a la memoria grandes recuerdos.

La foto es preciosa y el niño también.

El niño León. Si observan, la foto fue sacada en el instante que se revalsó su boca

Preciosa la fotografia la paz que trasmite es increible y no, no tiene nada en las manos salvo el agua que baja por su cara y que el recoge con esas manitas...que sensación de libertad y añoranza por mi parte

Me parece que el Premio Internacional de Periodismo Rey de España en 2012 ya tiene un serio candidato a ganador.
Felicitaciones Sr. Adnan Abidi !

Muchas gracias, Sr Lobo, por esta extraordinaria foto y su comentario!!!!!
Con mis saludos más cordiales desde Chacao :)
JRP

Pues vovies tiene razón, no hay botella, es un efecto óptico lo cuál hace la fotografía incluso mejor...

Ramón, eres grande.

La foto es muy bonita. El texto, me sabe mal pero, no tiene ningún interés.

El calor en Delhi en estas fechas es sofocante, es casi surrealista, yo nunca creí que esas imágenes que vemos en las fotos y documentales fueran tan reales y tan presentes, hasta que las viví en primera persona. La imagen del niño es como una bocanada de aire fresco en medio de un calor de 45 grados y una sensación térmica de 50, gracias al polvo , la humedad, la contaminación y el ruido incesante de coches camiones y rickshawks. Resulta casi imposible respirar y moverse bajo las ropas pegadas al cuerpo.... este niño ha encontrado el aquí y ahora, como un pequeño Budha acuático retozando.

Menos mal que el niño es de Delhi. Si fuese de Barcelona Puig ya habría mandado als mossos para desalojarlo. A los leones de mármol no les digo nada, pero a los transeuntes sí. Aquí unas palabras de Tolstoi:

"En vano los hombres, amontonados por centenares y miles sobre una estrecha extensión, procuraban mutilar la tierra sobre la cual se apretujaban; en vano la cubrían de piedras a fin de que nada pudiese germinar en ella; en vano arrancaban todas las briznas de hierba y ensuciaban el aire con el carbón y el petróleo; en vano cortaban los árboles y ponían en fuga a los animales y a los pájaros; la primavera era la primavera, incluso en la ciudad. El sol calentaba, brotaba la hierba y verdeaba en todos los sitios donde no la habían arrancado, tanto en los céspedes de los jardines como entre las grietas del pavimento; los chopos, los álamos y los cerezos desplegaban sus brillantes y perfumadas hojas; los tilos hinchaban sus botones a punto de abrirse; las chovas, los gorriones y las palomas trabajaban gozosamente en sus nidos, y las moscas, calentadas .por el sol, bordoneaban en las paredes. Todo estaba radiante. Únicamente los hombres, los adultos, continuaban atormentándose y tendiéndose trampas mutuamente. Consideraban que no era aquella mañana de primavera, aquella belleza divina del mundo creado para la felicidad de todos los seres vivientes, belleza que predisponía a la paz, a la unión y al amor, lo que era sagrado e importante; lo importante para ellos era imaginar el mayor número posible de medios para convertirse en amos los unos de los otros."

León Tolstoi

http://elbuhopardo.blogspot.com.es/

Pues no se, pero esa imagen no se diferencia tanto de los chavales de Sevilla y Cordoba bañandose en el Guadalquivir (por muy prohibido que se supone que este). A veces nos vamos demasiado lejos y no vemos lo que tenemos al lado

Muy buena fotografía, y muy buena anécdota la del recipiente.

Pareciera que al niño lo ha conformado el agua.

No le preocupan ni la prima de riesgo ni la crisis...

No le preocupan ni la prima de riesgo ni la crisis...

Gracias por este regalo que me has hecho hoy, la foto es bellísima y tu reflexión la complementa.

Un saludo muy grande

Tienes razón!!! Volves. Muchas gracias. Lo he actualizado. Abrazos

Fantastica la foto y la reflexion. Namaste

Vovies, tu perspicacia es tambíén resultado de la interpretacion que te sugiere de imediato la radical fragilidad del niño. Gracias por hacerlo notar.

Mande???? yo si que no te he entendido nada...

La foto es preciosa, tierna y conmovodera, el comentario que la acompaña muy interesante, solamente una puntualización, no hay recipiente alguno en las manos del niño, ni botella, ni nada. Solamente hay que ver la imagen de cerca para apreciar que se trata de una ilusión óptica, una forma creada por el agua. Por cierto, no es un detalle sin importancia. La ausencia de ese recipiente aumenta la fragilidad y la naturalidad del niño; remarca su carencia de toda pertenencia. En la India, hasta una botella puede ser un lujo.

No quiero dejar un reguero de pólvora a la palabra literatura, porque ella es tan nuestra que somos nosotros mismos.

Sin embargo, advertir (interpretenten este verbo en el sentido más diáfano) que se hace literatura destacando la mitad de lo que le pasa al niño de agua. La persona que hace el escrito refleja la mitad -o no sé qué fracción- de la realidad del niño de agua.

Tal vez debería haber sido más explícito para mentes tan cortas como yo.

¡Viva la liteatura viva!

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Sobre el autor

Nací en otro siglo, en Venezuela, mitad español, mitad inglés. Siempre me gustaron las noticias internacionales. Con El País he viajado a guerras en medio mundo. He aprendido mucho, sobre todo a escuchar.

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