Sánchez Cuenca y Zapatero

Por: Luis R. Aizpeolea | 11 may 2012

Zapatero
El expresidente José Luis Rodríguez Zapatero en la rueda de prensa del pasado 21 de noviembre, tras conocerse el cese de la violencia de ETA. / BERNARDO PÉREZ

El profesor Ignacio Sánchez Cuenca, colaborador habitual de EL PAIS y uno de los analistas políticos más importantes de España, acaba de publicar Años de cambios, años de crisis, el primer libro sobre los ocho años del mandato de José Luis Rodríguez Zapatero. El libro empieza por reconocer la deformación informativa sobre esta etapa, de la que no hay precedentes en la democracia española, sobre todo, por el ataque sistemático de la derecha política y mediática, desde su inicio, embarcada en una estrategia de la crispación ante la inesperada derrota del PP en marzo de 2004.

Sánchez Cuenca hace un esfuerzo pedagógico para desmontar los tópicos y la crítica fácil a esta etapa y ofrece un análisis equilibrado con el que trata de poner las cosas en su sitio. El libro reconoce las aportaciones de la etapa Zapatero, pero, también, señala carencias y críticas de fondo.

Además del equilibrio y el rigor frente a la crítica tópica y facilona, esgrimida durante estos años por algunos analistas pretendidamente progresistas, Sánchez Cuenca avanza propuestas de futuro y demuestra valentía para nadar en contra de la corriente.

Voy a poner un ejemplo. Sánchez Cuenca es el único analista político de prestigio que conozco que reconoce que el proceso de final dialogado del terrorismo de 2006, que protagonizó Zapatero, aceleró la declaración de cese definitivo de ETA el 20 de octubre de 2011. Por supuesto que señala como elementos claves de ese final el acoso policial, judicial, político y social contra ETA a lo largo de los años. Pero añade a esa lista, aquel proceso tan denostado por la derecha mediática, porque propició el enfrentamiento entre la izquierda abertzale y ETA.

Su posición es valiente por políticamente incorrecta. El PP no la puede asumir, aunque sea verdad, porque boicoteó con todas sus fuerzas aquel proceso. Pero el propio PSOE se limita a reconocerlo en privado, pero no en público por evitar una confrontación con el PP en materia antiterrorista. Y porque no ha hecho pedagogia sobre esta cuestión en las filas progresistas.

Hay 6 Comentarios

Pero lo peor de todo es la banca española en cuyos sótanos solo ha escombros de ladrillos.

Aznar se podría considerar como El Señor de los Ladrillos, aunque también fue Emperador I del Escorial y III de las Azores.

Aznar El Bigotes también le queda de cine.

Ya sabemos que el PP suele tener la fea costumbre de instrumentalizar políticamente a las víctimas del terrorismo, se dedica a pasearlas por los platós de la tele-radio-caverna, y no se corta a la hora de hacerse la foto con las víctimas de Eta, pero no con las del 11-M. Está claro que el PP saca tajada electoral de las víctimas. Lo que me parece raro es que la asociación de víctimas de Eta solo salgan a la calle cuando gobierna el Psoe, pero con la reciente reforma de Rajoy que acerca a los presos etarras y la reinserción sin pedir perdón, aún no han salido a la calle. Y ni Rouco ha montado sus místicas algaradas después de que las reformas de ManosTijeras dejen a inmigrantes sin cobertura sanitaria. Un despropósito.

LRA sigue empeñado en aquello de que si la realidad no coincide con lo que está en su cabeza, peor para la realidad. Pretende convencernos una vez más de que para acabar con los fascistas hay que darles la razón (al menos un poquito). Lógico que defienda a Sánchez Cuenca, quien (confesión propia) no sabe lo que significa derrotar a ETA.. No debe extrañarnos que defiendan ese disparate que consistía en que la política antiterrorista la diseñaban Zapatero, Eguiguren y Josu Ternera,mientras mentían a a todos todo el tiempo. Pero eso es lo que les gusta a LRA y a Sánchez Cuenca, por lo que se ve.

Lo que acabó con eta fue el 11-S y la globalización. El mundo cambió e igual que pasó antes con el ira se convirtieron en antigualla.
Zapatero fue un pésimo presidente y así será recordado a pesar de los esfuerzos de sus amigos y de sus "equilibradas" crónicas que no podrán borrar la realidad de la España deshecha que dejó. Todo fue un disparate desde el primer al último día. Desde enviar a Eguiguren al caserío de Otegui tras firmar el pacto antiterrorista con el pp, pasando por aliarse con los separatistas para modificar la constitución vía estatutos de autonomía, saltándose así el refrendo de los españoles que sabía que perdería por goleada, pasando por el repugnante pacto del Tinell para proscribir a la única fuerza política nacional que le podía ganar las elecciones, para terminar engañando vergonzosamente a los españoles, a los socios europeos con quienes se había comprometido y a los mercados con el déficit público.
Esto es lo que dirá la historia: Prometió pleno empleo "ya y para siempre" y dejó el 23% de paro y a mucha gente en los comedores de Cáritas. Nos dijo que el sistema financiero español era el más sólido.... y a la vista está lo sólido que es. Presumió (apretando a fondo el acelerador de la burbuja inmobiliaria) de que habíamos superado a Italia y que íbamos a por Francia y dejó una economía en recesión, destrozada, y que ha perdido más del 10% de su PIB. Nos dijo que venía a extender derechos, y lo hizo, pero luego pegó los mayores recortes de la democracia. También pasará a la historia por elevar el déficit público al 11%, por haber dejado la Seguridad Social en números rojos y por haber permitido llegar a ser ministros e incluso presidente de comunidad autónoma a gente sin preparación, sin estudios, y sin el más mínimo nivel. Sus resultados lo explican todo.
Un líder populista que pasó por la presidencia de la nación sin enterarse de que nación presidía. Alguien que creó muchisimos más problemas de los que solucionó y que dejó tras de si una terrible imagen de división en el país, Y EN SU PROPIO PARTIDO.
De Zapatero se puede decir hoy sin temor a equivocarse que fue una desgracia que padecimos y que vamos a pagar, ya lo estamos haciendo, muy caro.
Es verdad que no es el único culpable, es verdad que sin la estupidez y el engreimiento de Aznar jamás hubiera llegado a tanto y hubiera pasado por el psoe y por la política española igual que pasó hernández mancha por el pp, pero... esta vez no hubo suerte.

Si ETA creyese que podría obtener algo asesinando, seguiría haciéndolo. Lo que ha vencido a ETA es la firmeza frente a las exigencias suyas y de sus cómplices, y esta idea tiene copyright conservadora.
Dicho esto, es obvio que todo lo que haya servido para desprestigiar a los asesinos ante los vascos ha jugado también su papel en la batalla.

A mi entender la ETA desaparece a pesar del PP. Este partido la necesita para poner gente en la calle y presionar el gobierno de Zapatero. Con al ETA justifica el ataque al terrorismo sin tocar el terrorismo de ultraderecha y sin tocar el Genocidio franquista.

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Sobre el autor

Luis Rodríguez Aizpeolea

es un veterano periodista vasco afincado desde hace 22 años en Madrid. Siguió de cerca la transición política en Euskadi hasta finales de los 80, y las vicisitudes políticas de La Moncloa desde la última etapa de Felipe González. Tras muchos años de perseverancia, ha tenido la satisfacción de poder firmar la noticia de su vida: el anuncio del cese definitivo de ETA.

Sobre el blog

Una mirada particular de la situación política en general, de los resortes del poder, de La Moncloa y su entorno y, sobre todo, de la cuestión vasca.

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