Argentina: dos ya no bailan el tango

Por: | 20 de abril de 2012

VICENTE PALACIO.

Post kirchner

La expropiación forzosa del 51% de las acciones de Repsol a YPF es la pesadilla más reciente del post-peronismo de Cristina Fernández de Kirchner. Después de esto, la gran pregunta es ¿toca a su fin la relación estratégica entre España y Argentina?

¿Qué ha empujado al Gobierno argentino a dar esta fatal paso adelante? Un vistazo a la situación política y económica del país nos puede aclarar muchas cosas. De un lado, la hegemonía política del Frente para la Victoria en las dos cámaras, sobre las que se erige el presidencialismo, algo solipsista, de la viuda de Kirchner. Ésta vive un momento político que le otorga un cheque en blanco que posiblemente le va a durar aún un tiempo. Dos instancias clave están intervenidas: el Instituto Nacional de Estadísticas (Indec), célebre por falsear los de datos de inflación y de desempleo (oculto tras las subvenciones y la informalidad), y la Secretaría de Comercio, que fija a dedo los precios de los productos básicos, en una nueva versión de aquella "sustitución de importaciones" de los años sesenta del siglo pasado. Una economía subsidiada, sostenida, fundamentalmente, por la exportación de soja -que va comiendo el terreno a la ganadería- con la competitividad en caída libre; y un crecimiento para 2012 que caerá a menos del 4%, la mitad de la media de los años recientes de bonanza, el 8,5%. En suma, una "economía mágica" donde nada es lo que parece, y donde nadie entre los partidarios de la Presidenta se atreve a decir la verdad en voz alta para no ser tachado de antipatriota.

La cosa podría resumirse así: la Presidenta ha visto en la expropiación una manera de contener precios, a la vez que una manera de autoafirmarse en el cargo, agitando el fantasma de una empresa tan emblemática para el corazón de los argentinos como YPF, escondiendo el hecho de que fue el matrimonio Kirchner quien accedió a su privatización y la entrada de Repsol. Desde 2008 Repsol se afianzó como socio estratégico para el Gobierno argentino en su política energética. Todo parecía ir bien hasta que en noviembre de 2011 suceden dos cosas que ponen nervioso al Gobierno argentino. Una, que se aumentan la distribución de dividendos, llegando a los 1000 millones de dólares, un 25% de las regalías. Otra, que Repsol anuncia unas enormes reservas descubiertas en Vaca Muerta, que representan el 50% de las reservas argentinas de gas y petróleo, y valoradas en 250.000 millones de dólares. Un bocado demasiado sabroso como guardar las formas.

Parece que todo gobierno en Argentina ha de tener sus Malvinas: y en esto Cristina Fernández ha encontrado las suyas. El cóctel político-económico ha hecho explotar de la peor manera la controversia entre Gobierno y Repsol acerca de la inversión de la empresa. Las relaciones en estos años han pasado por el tira y afloja habituales, en relación al aumento de la producción o los precios. Pero la inversión de la empresa española se ha mantenido en estos años en la media de las petroleras presentes en suelo argentino. En los últimos meses se iban recrudeciendo las exigencias de la Casa rosada, que alegaba una producción insuficiente para una creciente demanda, o la re-inversión de las regalías. Finalmente, se ha hecho de manera ilegal y discriminatoria (para más sorna, Repsol ha sido expropiada con una ley de la dictadura de Videla de 1977, la 21499, la misma dictadura que, paradojas de la vida, el juez Garzón se afanaba en perseguir hasta no hace mucho), sin tocar a los otros accionistas argentinos, norteamericanos o chinos del sector energético, y ninguneando los acuerdos para la protección de inversiones recíprocas con España.

A corto plazo el Gobierno español no tiene demasiado margen de maniobra para revertir la situación. Las sanciones a la soja, la carne, o al biodiésel son insuficientemente disuasorias. Y, a diferencia de lo que esperaba el Ministro de Exteriores Margallo, Estados Unidos -con Exxon a salvo de la quema- no va a mojarse en esto, porque está más bien a sus problemas internos, y también porque no quiere abrir más frentes comerciales además del que ya tiene con su vecino, Brasil. En cuanto a China, con su petrolera Sinopec, que había llegado a un pre-acuerdo para invertir en YPF.

¿Fin, por tanto, de la relación especial entre ambos países? Aún hay alternativas a ese mal final. Pese a todo, no hay que bajar los brazos. La batalla -el Gobierno del PP se va dando cuenta ya- se libra a medio y largo plazo, en el ámbito político y jurídico. Después de las bravatas de ambos gobiernos, es un momento de prueba de la diplomacia económica española. Habrá que tejer con paciencia una tela de araña envolvente para desacreditar a ojos de sus socios latinoamericanos y europeos, de los socios del G-20, en la OMC, y también en los medios de comunicación económicos más influyentes en el ámbito de los negocios, al Gobierno de Cristina Fernández, efímero al fin y al cabo. En especial, supune una prueba de nuestra influencia en la UE, y de nuestra capacidad de movilizar a la Comisión y el Parlamento. Por el momento, el único apoyo firme es el de la UE, que va a suspender sus encuentros previstos con Argentina, y se plantea represalias de los 27. Ese ese el camino.

Si se hace con paciencia y transparencia, y se mantienen abiertos los canales de diálogo, a la larga podría haber un final no tan infeliz: se reparan los daños a Repsol, y a la relación entre los dos países; Argentina renuncia a ser un "estado gamberro" de la economía internacional, y retoma el buen camino; y España aprende a blindarse de este tipo de acciones para el futuro, y acaba saliendo de su crisis.

 

Hay 30 Comentarios

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Transcribo el excelente Editorial de La Nación de Buenos Aires, diario perseguido y odiado por los discípulos del "diablo" kristinista ya no kirchnerista, y cuya supervivencia, no está asegurada en manos de un gobierno totalitario, tal como lo describe a continuación nuestra "La Nación".
Editoria:

YPF, una confiscación, no una expropiación

El derecho de propiedad se acercó un paso más hacia su desaparición en nuestro país.

En el mundo civilizado las formas son tanto o más importantes que las cuestiones de fondo. Nuestros gobernantes, lamentablemente, no parecen entenderlo. Se trata de una consideración absolutamente relevante frente a cualquier discusión respecto de la anunciada expropiación del 51% de las acciones de YPF, hoy en manos de Repsol. Una expropiación que, en rigor, es lisa y llanamente una confiscación violatoria de la Constitución.

La expropiación está aceptada por el derecho público en todas las democracias modernas. Se trata de un derecho que han ejercido incluso gobiernos de países avanzados. Pero casi siempre lo han hecho en situaciones extraordinarias y conforme a derecho, sin necesidad de recurrir a declaraciones altisonantes y procediendo como lo indica la ley.

Para no ser una confiscación lisa y llana, algo más propio de un régimen totalitario que de una democracia, quien es expropiado tiene derecho a recibir una indemnización equivalente al valor económico del objeto expropiado. La Constitución Nacional es muy clara al respecto, en su artículo 17: "La propiedad es inviolable y ningún habitante de la Nación puede ser privado de ella sino en virtud de sentencia fundada en ley. La expropiación por causa de utilidad pública debe ser calificada por ley y previamente indemnizada".

La decisión anunciada por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner el pasado lunes no sólo viola las formas, sino que es ilegal. Semejante medida no debería ni siquiera ser defendida por aquellos que están a favor de que YPF sea propiedad del Estado argentino.

La primera mandataria declaró que no iba a contestar "ninguna amenaza" ni "ningún exabrupto" porque ella representa "a todos los argentinos" y, además, "porque no soy -dijo- ninguna patotera".

¿Pero de qué otra manera que no sea de patoteril puede calificarse el hecho de que, tras el anuncio presidencial del proyecto expropiador, funcionarios de su gobierno se hicieran presentes en la sede de YPF y obligaran a todos los ejecutivos españoles a retirarse del edificio, sin orden judicial, exhibiendo un simple decreto de necesidad y urgencia? ¿Acaso no es el Congreso el que tiene que aprobar la ley de expropiación? La intervención de la empresa, realizada con antelación al tratamiento parlamentario, es un brutal atropello a los derechos de los accionistas de YPF.

Sólo en una sociedad muy primitiva se le puede ocurrir a alguien celebrar o aplaudir esta manera de hacer las cosas. No es casual que en distintos países de Europa y América la decisión adoptada por la presidenta Cristina Kirchner haya sido calificada como un acto de "patoterismo" o de "piratería".

Al mismo tiempo, funcionarios del Gobierno han anunciado su pretensión de dilatar el pago de la indemnización a la empresa española, a la vez que hacen gala de que sería cercana a cero. Y lo hacen después de haber hecho lo imposible por provocar, en las últimas semanas, el derrumbe del valor bursátil de YPF.

Nadie que sea dueño de un negocio, por más pequeño que sea, o de un activo en la Argentina puede aplaudir lo que se está haciendo con Repsol. Hay cuestiones de fondo que hacen que esta confiscación sea incompatible con la seguridad jurídica y la supervivencia de un régimen republicano.

"No actuamos contra Repsol ni contra los capitales españoles", declaró el viceministro de Economía Axel Kicillof, supuesto cerebro detrás de la decisión de confiscar. Kicillof parece un funcionario del Ministerio de la Verdad que George Orwell describió tan bien en 1984 . En esta brillante novela, cada vez más vigente, el régimen totalitario buscaba controlar el pensamiento y subvertir el concepto de la verdad a través del lenguaje. Para el Ministerio de la Verdad, la guerra es paz, la esclavitud es libertad y la ignorancia es poder. ¿Pretenderá Kicillof tomarnos a todos el pelo cuando dice que el Gobierno no está actuando contra Repsol?

¿Por qué se apropia el Estado de acciones de Repsol y no del grupo Petersen o de los otros accionistas de YPF? ¿Bajo que principio jurídico se asienta esta flagrante e inconstitucional discriminación? Hubiera resultado lógico que, habiendo decidido obtener el 51%, el Estado expropiara a todos los accionistas de manera proporcional. ¿Se habrá pensado en el Poder Ejecutivo quizá que las consecuencias judiciales serían menos serias?

¿Se habrá buscado castigar a Repsol por su origen español? Habría que recordar que la Argentina y España firmaron un acuerdo bilateral de promoción y protección de inversiones que fue aprobado por ley del Congreso. Y que discriminar a alguien por su condición de extranjero es inconstitucional.

¿Se querrá castigar a Repsol por una mala gestión? En este caso, el Gobierno estaría usurpando un derecho que corresponde a los accionistas de Repsol e YPF.

Uno de los aspectos más criticados de la gestión de Repsol ha sido la falta de inversiones y la masiva distribución de dividendos. La mayoría de las empresas petroleras que operan en la Argentina han disminuido sus inversiones y exhiben una caída en sus reservas. Y esto es consecuencia directa de la política energética adoptada por el gobierno kirchnerista desde 2003. En cuanto al pago de dividendos, desde 2007 es también consecuencia directa de la "nacionalización" de un 25% de las acciones de YPF promovida por el propio Néstor Kirchner. Como la familia Eskenazi no tenía 3500 millones de dólares para comprar dichas acciones, un grupo de bancos internacionales estructuró, con la anuencia y bendición del ex presidente Kirchner, una financiación basada en el pago de acciones mediante dividendos futuros.

Un Estado no puede comportarse como un adolescente que cambia de opinión de un día o de un año para otro. Los Kirchner no sólo alentaron el ingreso en YPF de un socio argentino sin mayor experiencia en el negocio petrolero y sin dinero para pagar sus acciones, sino que años atrás aplaudieron la privatización de la empresa.

En un país con escasez crónica de capitales como es la Argentina, el Gobierno no puede darse el lujo de ahuyentar inversiones. El presidente de Colombia no pudo haber sido más claro al respecto cuando, días después del anuncio argentino, dirigiéndose a un grupo de inversores extranjeros, dijo: "Queremos que ustedes sientan que tenemos reglas de juego estables, que aquí no expropiamos". Juan Manuel Santos estaba capitalizando los errores del gobierno argentino. Los resultados de una y otra política de Estado están a la vista. En 2011, las inversiones extranjeras en Colombia subieron el 92%. Gracias al anuncio de la expropiación de Repsol, el riesgo país de la Argentina se disparó. Esto quiere decir que nos va a costar mucho más conseguir capital para financiar proyectos en nuestro país. Y, justamente, lo que el Gobierno dice que falta en el sector energético son inversiones.

Las contradicciones del discurso oficial están a la vista. Declaró la Presidenta que YPF tendrá "una conducción absolutamente profesionalizada" y que se demostrará que "los recursos del Estado pueden ser administrados correctamente también". Cuesta encontrar ejemplos de su gobierno para sustentar tal afirmación. ¿Se referirá a Enarsa? ¿O a Aerolíneas Argentinas, que pierde dos millones de pesos por día? Resulta, a su vez, notable que la conducción transitoria de YPF haya recaído en un ministro como Julio De Vido, que es responsable de la crisis energética que tantas veces pretendió negar, y en quien condujo las finanzas de la empresa aérea, que fue el propio Kicillof.

Otra grave inconsistencia de la confiscación es su declarado objetivo. El artículo primero del proyecto enviado al Congreso declara "de interés público nacional y como objetivo prioritario de la República Argentina el logro del autoabastecimiento de hidrocarburos". Nuevamente hay un tinte orwelliano en esta afirmación. En 1984, el lema del Ministerio de la Verdad era: "Quien controla el pasado, controla el presente y quien controla el presente, controla el futuro". La Argentina sólo alcanzó el autoabastecimiento de hidrocarburos con el plan Houston de Alfonsín, cuando el mercado operó con incentivos y se permitió la inversión extranjera.

La desregulación del sector y la privatización de YPF, en 1990, que lideró José Estensoro, fueron un éxito indiscutible. YPF pasó de ser una empresa deficitaria e ineficiente a ser una empresa competitiva a nivel internacional y la Argentina sobrepasó con creces el tan ansiado objetivo del autoabastecimiento energético. Estensoro siempre entendió que, aunque YPF había sido privatizada, era necesario "cuidar" a su accionista más importante, que era el Estado. Roberto Monti, que lo sucedió en el cargo luego de su trágica muerte, no entendió que YPF no era como cualquier otra empresa que cotizaba en la bolsa de Nueva York. Eso y la necesidad de caja fue lo que en 1999 provocó la venta de las acciones remanentes del Estado a Repsol. Estensoro siempre se opuso a una venta de acciones de YPF a Repsol. Tal vez si no hubiera muerto en un accidente, esa operación nunca habría ocurrido, la situación actual sería muy diferente y hasta incluso podría haberse dado que YPF comprara Repsol. Más allá de esto, con esta confiscación y la continuación de la política energética adoptada por el actual gobierno, el autoabastecimiento de hidrocarburos parece una utopía.

La mala imagen del país en el exterior ha crecido en los últimos días. A los ojos del mundo, tenemos un gobierno tan arbitrario y autoritario como el de Venezuela y somos aún menos confiables en materia de seguridad jurídica.

En resumen, la forma en que la Presidenta decidió confiscar las acciones de Repsol en YPF ha dañado seriamente la imagen del país, ha reforzado la noción de que quienes nos gobiernan no respetan la ley, ha complicado los esfuerzos diplomáticos para conseguir apoyo internacional a nuestro legítimo reclamo por las Malvinas y ha aumentado significativamente el costo de financiamiento para cualquier proyecto de inversión en la Argentina. Nada hay para aplaudir.

La crisis que aqueja a los países desarrollados desde 2008 y la muy favorable situación en los mercados de commodities que se extiende desde 2002 le presentaban a la Argentina una oportunidad única para acortar la brecha que la separaba de aquellos países. En lugar de aprovechar esta oportunidad histórica, el gobierno argentino parece decidido a desperdiciarla con este nuevo dislate que se encuentra en vías de consumar..

1898...1898...1898...ecos del pasado...

Parece que la muchachada peronista ya está aquí otra vez con sus cuentos de pueblos heroicos y multinacionales perversas. No entienden nada de cómo funciona el mundo real. Piensan que una fase alta de precios de soja y cereales, una política fiscal insostenible y una política monetaria disparatadamente expansiva equivalen a una vindicación de la política económica argentina. Se imaginan que la situación de un país como Argentina (con gravísimos problemas económicos pese a que todos los factores externos le juegan a favor) es comparable a la de un país como España (que con grandes dificultades está manteniendo el tipo con todos los factores externos en contra).

Piensan que una expropiación:
- abiertamente ilegal (según las normas argentinas y las corporativas de YPF)
- emprendida por motivos politicos cortoplacistas y con objetivo de tomar el penúltimo stock de riqueza no manipulado por los políticos argentinos (que ya han echado mano de los fondos de pensiones y las reservas internacionales)
- que devolverá a YPF a las penurias de su época pre-Repsol o los pondrá en manos de otros capitalistas menos recomendables (Sinopec)

piensan que una expropiación de este tipo es una reafirmación de la soberanía argentina.

Esta es además la "core constituency" a la que escucha ahora el gobierno argentino. Es para echar a correr (muchos ya lo han hecho).

PD Argentina ha perdido la inmensa mayoría de casos en el CIADI-ICSID. A 2010, de 12 casos argentinos fallados, los inversores habían recibido fallo favorable en 9 y en 3 se había declarado la no jurisdicción.

LO triste de todo es que el mundo Iberoamericano sigue dividido y lejos de unirse y crear empresas mixtas para competir en el mundo donde tenemos sintonías por historia, empatias etc acabamos siendo devorados por los de fuera . sea china EEUU etc La prueba de esto es AMerica con un gran bloque anglosajón EEUU Canada y 25 miniestados iberomaericanos.

NOSOTROS CIUDADANOS COMUNES SOMOS REHENES DE LA IRRESPONSABILIDAD E INEPTITUD DE NUESTROS DIRIGENTES.LOS PUEBLOS DE ESPAÑA Y ARGENTINA SOMOS HERMANOS DE SANGRE.NO NOS DEJEMOS ENGAÑAR CON LA HIPOCRESIA DE LOS POLITICOS.

Así no mas!.

No solo las relaciones bilaterales, sino el periodismo español, se lleva por delante este conflicto. Espere por días análisis objetivo con datos y evidencia de que es lo que realmente estaba pasando, incluida la situación financiera de Repsol. Ganancias inversiones, explotaciones etc. Etc. No quiero cuentos patrióticos que no ayudan a los ciudadanos, pornque no tenemos la mayoría ningunas acciones y el combustible lo pagamos al precio que quieren las multinacionales y nada mas.
Por favor rigurosidad periodística, que Repsol no es España y el día que le convenga va a vender a quien le pague mas.
Sres. Periodistas su trabajo es muy importante, no es un España argentina y los capitales seguirán saqueando donde les valla bien, sean del pueblo que sea.

Divertidísimo el artículo. Repsol no invirtió en exploración, explotó abusivamente los recursos naturales de Argentina de tal forma que sus reservas disminuyeron un 50%, compró YPF gracias a gobiernos de derecha corruptos de Argentina que la malvendieron, y se hacen los pobres inocentes. Ojalá que Argentina y Repsol nunca más vuelvan a bailar un tango. YPF Argentina!!!!!!!!!!!

Divertidísimo el artículo. Repsol no invirtió en exploración, explotó abusivamente los recursos naturales de Argentina de tal forma que sus reservas disminuyeron un 50%, compró YPF gracias a gobiernos de derecha corruptos de Argentina que la malvendieron, y se hacen los pobres inocentes. Ojalá que Argentina y Repsol nunca más vuelvan a bailar un tango. YPF Argentina!!!!!!!!!!!

Estimado Roberto se nota que no solo no sabes nada de YPF/Repsol sino que no sabes nada de Argentina.
Aca el unico ladron ha sido repsol que no queria invertir un solo centavo en nuevas cuencas petroleras y gasiferas se contentaba con sacarle el jugo a las que le quedaban productivas y nada más. Cuando el gobierno Argentino hablo con la cupula directiva de Repsol estos se hicieron los guapos creyendose intocables. Cuando vieron que la amenaza era la quita del control pensaron que con un cuentito de invierto unos millones mas y estaba todo arreglado; pero se llevaron un chasco porque nuestra presidenta no se caracteriza por tenerle miedo a nadie y menos a España con sus amenazas estupidas. Si piensan que con cortar las importaciones de nuestro pais del biodiesel nos pondremos de rodilla estas muy equivocado porque primero tenemos digniad y segundo si el biodiesel no lo compran Uds. alguien lo comprara ya que muy pocos paises lo producen y sino lo usaremos en el mercado interno con un corte mayor al 5%. y Uds. pagaran el combustible mas caro porque somos lo que lo producimos el más barato del mercado.
La epoca de la colonia termino hace 200 años, ya celebramos el bicentenario de nuestra libertad.

Muchachos: a Repsol no lo echo nadie. Ellos decidieron irse. Aca no echan a nadie. Tenes que hacer las cosas muy mal para que te rajen de la Argentina. Estudien el detalle de precios, produccion, matriz energetica, indudstria primaria, etc... de la Argentina y de alli se desprende la decisión de irse. Ahora no se hagan las victimas.

Me parece que el gobierno español está distrayendo la atencion con lo de repsol para manosear bien a los ciudadanos, cuidado en Argentina ya lo vivimos.

Queda claro que la "derecha elitista" no es una alternativa válida a la "izquierda populista". Son dos mierdas que se alternan y así nos han dejado. Un país empobrecido, embrutecido y dividido.

POR QUE NO SE PREOCUPAN DE LA TREMENDA DESOCUPACION,RECORTE DE PENSIONES,SALARIOS Y DEMAS ATROPELLOS AL PUEBLO ESPAÑOL,EN VEZ DE ESTAR DEFENDIENDO UNA EMPRESA MULTINACIONAL DE LA CUAL, EL QUERIDO PUEBLO ESPAÑOL, NO DISFRUTA UNA SOLA "PESETA"?

Harto estoy de leer ácidos comentarios acerca de la "izquierda populista de América Latina". Destaco que cuando en nuestros países goberno la "Derecha Elitista" terminamos en la ruina, algo similar a lo que les está pasando a España, Portugal, Italia, Grecia, Irlanda..., esto es: ajuste, miseria y sufrimiento para los trabajadores y jubilados para sustentar a los Bancos y a los ricos. Los países del supuesto "primer mundo" se están cayendo a pedazos, llevados al abismo por los encorbatados amanuenses del neoliberalismo capitalista. Déjennos con nuestro populismo, que estamos mejor que ustedes.

Si Argentina no se asustó por las bravuconadas del F.M.I. en su momento, menos se atemorizará por las del Sr. Margallo o del mismo Sr. Rajoy.

La presidenta K es experta en el arte de la seducción y del engaño. Así ganó las elecciones, asi consigue préstamos permanentes del Chavez, así envía a un juez tan corrupto como ella (Oyarbhide) todas las causas en su contra, magistrado que en una semana falla absolución. Así tiene seduciodo a un pueblo a base de subsidios casi universales y asi y así. Un día terminará, mal que les pese como los Ceausescu. Engullida por su propio engaño. Y ni se va a dar cuenta...sumergida en su soberbia de lumpen.
www.odiaconmigo.blogspot.com

concuerdo totalmente con el posteo de agustin......todo dicho.....pobre españoles.

El asunto tiene miga. Aquí os dejo un post de un blog que me ha resultado interesante. Habla sobre lo que ganan ambos gobiernos con este asunto. Saludos
http://jpmarfil.blogspot.com.es/2012/04/el-enemigo-exterior-como-elemento-de.html

Por décadas, la izquierda populista de América Latina se la pasó repitiendo consignas en contra del "imperialismo", machacando que "no debemos ser colonia de nadie", etc. Se habrá dado cuenta el Sr. Margallo de que su mensaje amenazante y mediático fue el que justamente precipitó el anuncio de expropiación de YPF? Qué reacción esperaba de un gobierno populista de izquierda frente a las amenazas de su excolonizador? Cómo hubiese quedado la imagen de Cristina Kirchner ante sus partidarios (populistas incautos) si no subía la apuesta? Esto fue un error garrafal de Margallo. Una falta total de análisis y de diplomacia.

Todo esto es culpa del ministro de exteriores de España y debería renunciar. Hace unos días, con su bravuconada, le subió la apuesta al gobierno argentino, cortando cualquier diálogo diplomático. El actual gobierno argentino es famoso por no dejarse amedrentar por éste tipo de actitudes y siempre sube sistemáticamente cualquier apuesta. Es un comportamiento irracional, pero es así; siempre ha sido así. Y el que no me crea, que espere las contra-represalias a las represalias de España. A Kirchner le gusta quedarse con la última palabra, sin importarle los daños que cause.

Desconozco lo conocimientos economicos de quien escribe esta sarta de tonterias! es solo ignorancia? me cuesta creerlo!

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Alternativas

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Crisis de la política, la economía, la sociedad y la cultura. Hacen falta alternativas de progreso para superarla. Desde el encuentro y la reflexión en España y en Europa. Para interpretar la realidad y transformarla. Ese es el objetivo de la Fundación Alternativas, desde su independencia, y de este blog que nace en su XV Aniversario.

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