Y ahora, en Brasil

Por: | 05 de julio de 2013

JUAN PABLO DE LAIGLESIA

1372029018_351728_1372029153_noticia_normal
Como antes en Europa, el Mediterráneo y los Estados Unidos, una vez más, la explosión del descontento social en Brasil ha cogido por sorpresa a la clase política y las autoridades gubernamentales. Una vez más, un tema aparentemente menor, la subida de 20 centavos de real (unos 7 cts. de euro) de los transportes públicos de Sao Paulo, ha servido de banderín de enganche para la articulación de reclamaciones mucho más profundas y la expresión de una generalizada desconfianza en la clase política que no encuentra en los canales institucionalizados de participación la audiencia que exige.
Pero hay no pocos elementos en las revueltas ciudadanas que se han producido en Brasil coincidiendo con la Copa Confederaciones, preludio de los fastos deportivos de los que el país será anfitrión en los próximos años, que les dan un perfil propio y merecen detenerse en los matices.
El primero, su contraste con el buen estado general del país, al menos tal como es percibido desde fuera. Puede defenderse que Brasil está en estado de gracia; potencia global más emergida que emergente, con un liderazgo regional progresivamente consolidado, en una fase de crecimiento sostenido con perspectivas de continuar si se corrigen a tiempo algunas disfunciones, una incuestionable estabilidad democrática y unas decididas políticas en pos del crecimiento con equidad. Los datos avalan los éxitos en términos de reducción de la pobreza y liderazgo global. Y sin embargo, la magnitud del descontento es evidente.
Una pista para la interpretación es sin duda que el descontento lo han manifestado las crecientes clases medias urbanizadas, a las que acaban de incorporarse grandes contingentes de ciudadanos merced al crecimiento económico y las políticas sociales. Y eso hace de estas revueltas un fenómeno hasta ahora inédito y le da su verdadera dimensión a las reivindicaciones. No se trata tanto de demandar servicios, como de exigir su calidad; de abandonar políticas como de revisar las prioridades. Quizá por ello puede considerarse que hay un punto de insolidaridad en los planteamientos, que piden más atención para quienes han dejado de ser los más vulnerables.
Otra diferencia importante con movimientos similares ha sido su efecto inmediato en la agenda política y la respuesta rápida y contundente del Gobierno y los partidos. Dos circunstancias han ayudado a ello: por un lado el foco de atención puesto esos días en Brasil por la Copa Confederaciones, por otro la proximidad de unas elecciones sobre cuyo pronóstico no parecía haber dudas. Y de ahí, la reacción inmediata de los partidos tratando de capitalizar las revueltas y la Presidenta ofreciendo reconstruir el pacto social vía, primero de una Constituyente, luego de un Plebiscito.
Parece evidente que la respuesta desde el poder tiene mucho de sobreactuación y no poco de improvisación. En un país donde no hay ninguna formación política que realmente conteste la prioridad de las políticas sociales la constatación de la magnitud del descontento ha llevado a la clase política a una carrera desenfrenada para ponerse a la cabeza de la manifestación, a pesar del rechazo de las plataformas que organizaron las revueltas. Es, por cierto, un ejercicio de instrumentalización que no tiene parangón en las situaciones similares ocurridas en otros países, como tampoco lo tiene el giro que ha provocado en la actuación legislativa, desempolvando viejos proyectos y aprobando a la carrera otros hasta entonces muy controvertidos. La proximidad de las elecciones, por su parte, coloca a los partidos, y especialmente a la plataforma que apoya a la hasta ahora indiscutible candidata/presidenta Dilma Rouseff a una profunda revisión de sus narrativas y prioridades para preservar sus expectativas. Y de ahí la entidad de las respuestas que han incluido la revisión constitucional, la reconstrucción del pacto social, la reasignación de recursos y la modernización de las vías de acción y participación política de los ciudadanos.
Está por ver cómo y cuándo se concretarán las respuestas a esas aspiraciones y si Brasil será capaz de aprovechar esta oportunidad para reducir la brecha que separa a la sociedad de su clase política. Pero con los datos de que ahora disponemos podemos anticipar que pocas veces unas revueltas ciudadanas habrán logrado un éxito tan rápido y unos resultados tan significativos.
Una derivada importante que merece reflexión y seguimiento es la repercusión de estos hechos en el resto de América Latina. En la región hay no pocos países en una situación económica, social y política muy similar a la brasileña. El fortalecimiento de las clases medias, el crecimiento económico sostenido, la disminución de la pobreza, la persistencia de la desigualdad, la debilidad de los partidos políticos, son características que muchos de ellos comparten. Y es lógico esperar que el éxito de las revueltas brasileñas tenga un efecto llamada.
Algo puede haber empezado a ocurrir en Chile, donde el persistente descontento estudiantil puede ser preludio de otras cosas. Perú atraviesa una coyuntura muy parecida a la de Brasil, con un fuerte crecimiento y una ampliación sustancial de las clases medias pero un nivel de servicios aún deficiente y una desigualdad importante. Paraguay, recién salido de sus elecciones generales es otro país en situación vulnerable. Menos probable parece el contagio a los neobolivarianos donde el control social es mayor, o a Bolivia donde todavía no se ha producido ese incremento sustancial de las clases medias y la componente indigenista tiene un peso determinante.
El éxito siempre provoca emuladores. Pero América Latina es hoy tan diversa que es cuando menos aventurado adelantar una hipótesis de comportamiento regional a partir de lo que ocurra, incluso en un país de la influencia y el peso de Brasil.



Hay 6 Comentarios

¿Por qué los brasileños abuchean a "La Roja"? No nos tienen miedo ni envidia. No pitan a Iniesta, que juega como los ángeles, ni a Xavi, ni a Casillas. En realidad les encantan. Nos pitan a nosotros. Tampoco empiezan a tolerar que lo haga su propio gobierno, y por eso piden explicaciones sobre el dinero gastado y despilfarrado y el cese de la corrupción. http://www.elsenorgordo.com/2013/06/por-que-los-brasilenos-abuchean-la-roja.html

politicas sociales son uma cosa y crecimiento econômico outra, los q recieben politicas sociales (me refiero a las ayudas financeras) saliron de la miséria y ahora son pobres com el mínimo y no, obvio, entraron en la classe media y aun no hicieron sus protestas... Brasil no tiene burbuja , eso es asnera y exclusividade de España y EUA

politicas sociales son uma cosa y crecimiento econômico outra, los q recieben politicas sociales (me refiero a las ayudas financeras) saliron de la miséria y ahora son pobres com el mínimo y no, obvio, entraron en la classe media y aun no hicieron sus protestas... Brasil no tiene burbuja , eso es asnera y exclusividade de España y EUA

el tal 'banderín de enganche' en todo el pais o estopim, en português, óbvio NO fue la subida de 20 centavos o el movimiento em São Paulo pero sí la fuerte represión de la policia del estado governado por el mismo grupo politico (q hoy hace oposición a Dilma) hace 30 años

considerando la corrupcion del actual y del anterior gobierno ,los brasileños aguantaron mucho,el pais esta peor que hace 30 años,hay el doble de pobres,400000 asesinados en los ultimos 10 años,la cocaina corre suelta y los derechos humanos de los pobres no existen

Brasil-España: fútbol, burbuja y olimpiadas
En Brasil hay quejas por el gasto en el Mundial y las Olimpiadas y el escaso gasto en sanidad y educación,
mientras que en España hay recortes sociales y somos fan de Madrid 2020
En España tenemos un burbujón inmobiliario, y en Brasil lo tendrán pasado mañana…
http://www.warrantsyquinielas.com/2013/06/brasil-espana-20-burbuja-inmobiliaria.html

Publicar un comentario

Si tienes una cuenta en TypePad o TypeKey, por favor Inicia sesión.

Alternativas

Sobre el blog

Crisis de la política, la economía, la sociedad y la cultura. Hacen falta alternativas de progreso para superarla. Desde el encuentro y la reflexión en España y en Europa. Para interpretar la realidad y transformarla. Ese es el objetivo de la Fundación Alternativas, desde su independencia, y de este blog que nace en su XV Aniversario.

Sobre los autores

Nicolás SartoriusNicolás Sartorius. Vicepresidente Ejecutivo de la Fundación Alternativas (FA), abogado y periodista, ha sido diputado al Congreso.

Carlos CarneroCarlos Carnero. Director Gerente de FA, ha sido Embajador de España en Misión Especial para Proyectos en el Marco de la Integración Europea y eurodiputado.

Vicente PalacioVicente Palacio. Director del Observatorio de Política Exterior de la Fundación Alternativas, Doctor en Filosofía, Visiting Fellow y Visiting Researcher en Harvard.

Sandra LeónSandra León. Profesora de Ciencias Políticas en la Universidad de York (Reino Unido) y responsable de la colección Zoom Político de la Fundación Alternativas.

Carlos MaravallCarlos Maravall. Doctor en Macroeconomía y Finanzas Internacionales por la Universidad de Nueva York. Ha trabajado como asesor en Presidencia del Gobierno en temas financieros.

Erika RodriguezErika Rodriguez Pinzón. Doctora en relaciones internacionales por la Universidad Autónoma de Madrid y coordinadora de América Latina en la Fundación Alternativas.

Ana Belén SánchezAna Belén Sánchez, coordinadora de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Fundación Alternativas.

Jose Luis EscarioJose Luis Escario. Licenciado en Derecho por la Universidad Autónoma de Madrid y Master de Derecho Internacional y Comunitario por la Universidad de Lovaina. Coordinador del Área Unión Europea de FA.

Kattya CascanteKattya Cascante coordina el área de Cooperación al Desarrollo del Observatorio de Política Exterior de la Fundación.

Enrique BustamanteEnrique Bustamante. Catedrático de Comunicación Audiovisual y Publicidad en la UCM. Es un experto de la economía y sociología de la televisión y de las industrias culturales en España.

Alfons MartinellAlfons Martinell. Director de la Cátedra Unesco en la Universidad de Girona y profesor titular en esa misma institución. Codirige el Laboratorio Iberoamericano de Investigación e Innovación en Cultura y Desarrollo.

Carles ManeraCarles Manera. Catedrático de Historia e Instituciones Económicas en la Universitat de les Illes Balears. Es Premio Catalunya de Economía (Societat Catalana d’Economia, 2003).

Stuart MedinaStuart Medina Miltimore. Economista y MBA por la Darden School de la Universidad de Virginia. Es presidente de la Red MMT y fundador de la consultora MetasBio.

Luis Fernando MedinaLuis Fernando Medina. Profesor de ciencia política en la Universidad Carlos III de Madrid. Es autor de 'A Unified Theory of Collective Action and Social Change' (University of Michigan Press) y de "El Fénix Rojo" (Editorial Catarata).

José María Pérez MedinaJosé María Pérez Medina. Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología y en Geografía e Historia por la Universidad Complutense de Madrid. Funcionario del Estado. Ha sido Asesor en el Gabinete del Presidente del Gobierno entre 2008 y 2011.

José Antonio NogueraJosé Antonio Noguera. Profesor Titular de Sociología en la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) y director del grupo de investigación GSADI (Grupo de Sociología Analítica y Diseño Institucional).

Antonio QueroAntonio Quero. Experto en instrumentos financieros de la Comisión Europea y coordinador de Factoría Democrática. Es autor de "La reforma progresista del sistema financiero" (Ed. Catarata).

Paloma Román MarugánPaloma Román Marugán. Profesora de Ciencia Política en la Universidad Complutense de Madrid. Autora y coordinadora de distintos libros, artículos en revistas especializadas, artículos divulgativos y artículos de prensa.

Jesús Prieto de PedroJesús Prieto de Pedro. Doctor en Derecho, Catedrático de Derecho Administrativo en la UNED y titular de la Cátedra Andrés Bello de Derechos Culturales.

Santiago Díaz de Sarralde MiguezSantiago Díaz de Sarralde Miguez. Profesor de la URJC y coordinador de Economía en OPEX de la Fundación Alternativas.

Javier ReyJavier Rey. Doctor en Medicina y Cirugía, especialista en Cardiología. Secretario de la Comisión Nacional de Reproducción Humana Asistida.

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal