FERNANDO RUEDA
La semana pasada –por fin- el Parlamento Europeo dio el visto bueno a la nueva generación de programas europeos para la cultura, Europa Creativa.Cuya aprobación definitiva (codecisión del Parlamento y el Consejo Europeo, se espera para las próximas semanas y su puesta en marcha para enero de 2014. El programa, dotado con 1.800 millones de Euros para los próximos siete años, pretende “facilitar financiación” como mínimo a 250.000 artistas y profesionales de la cultura, 2.000 cines, 800 películas y 4.500 traducciones de libros. La novedad más destacada es el sistema de aval bancario para los pequeños u medianos productores y agentes, que deben argumentar en sus proyectos la sostenibilidad económica de los mismos.
Esperamos también para enero de 2014 el plan del Ayuntamiento de Madrid de “externalizar” la gestión de sus centros culturales, pues en las artes “debe primar el objetivo de la rentabilidad económica y recuperación de la inversión”, lo que implica migrar desde un modelo de financiación mediante subvención, hacia un modelo empresarial de ingresos vía aportación de los socios del sector privado.
Desde América Latina nos seducen en estos días con la idea de la Economía Naranja que “con información y datos fiables”, muestran el peso y la importancia de la economía creativa como motor de desarrollo económico en esa región.
Ha tomado también mucha fuerza en los últimos tiempos la idea de que el mecenazgo y la filantropía privada deben ser el elemento clave que permita hacer crecer la actividad cultural, y que sustituya la financiación publica. A pesar de que las aportaciones de las empresas a la cultura no paran de disminuir desde 2008 en todas las latitudes , y en particular en Francia, o en Estados Unidos o Reino Unido, con gran experiencia en este campo.
Efectivamente, en el imaginario colectivo se ha instalado con fuerza la idea de que la cultura genera riqueza y empleo, tiene un peso importante en el PIB y sus fuerzas creativas, basadas en el talento, generan un valor añadido por encima de la media.
Los principales impulsores de esta idea de asociar cultura y economía son los propios agentes del sector, los investigadores y analistas tanto de perfil progresista como liberal. Y la traducción de este “trending topic” en los últimos diez o quince años, se traduce precisamente en esta ola de propuestas de corte neoliberal: privatización de lo público y financiación privada, avales bancarios y rentabilidad económica, cuestaciones y limosnas (crowdfundig), consumo de contenidos culturales con valor de mercado, calidad del cine… Quizá conviene entonar un mea culpa, y redefinir el campo de estudios, focalizando en qué es lo que verdaderamente demanda la ciudadanía, qué servicios públicos culturales son imprescindibles, qué derechos culturales se deben garantizar y promover.
En un estudio de próxima aparición, la Fundación Alternativas, realiza un repaso de los modelos de financiación de las artes y de cultura en Europa, y cómo en cada uno de los países y modelos (continental, anglosajón, nórdico, latino) los impactos de la crisis, están abocando a caminos sin salidas claras para financiar la cultura. El estudio planteará propuestas para la definición de bienes públicos culturales y artísticos, y los consiguientes criterios de apoyo público, la participación en la vida cultural, los nuevos marcos regulatorios, o el valor –simbólico, social, comunitario, público- de la esfera cultural.
Cabe retomar un camino de reivindicación de la cultura como necesidad social básica, y para esto se debe preguntar al ciudadano cuál es su interés y en qué medida coincide –o no- con los intereses de la industria, de los creadores, de las administraciones.
Nicolás Sartorius. Vicepresidente Ejecutivo de la Fundación Alternativas (FA), abogado y periodista, ha sido diputado al Congreso.
Carlos Carnero. Director Gerente de FA, ha sido Embajador de España en Misión Especial para Proyectos en el Marco de la Integración Europea y eurodiputado.
Vicente Palacio. Director del Observatorio de Política Exterior de la Fundación Alternativas, Doctor en Filosofía, Visiting Fellow y Visiting Researcher en Harvard.
Sandra León. Profesora de Ciencias Políticas en la Universidad de York (Reino Unido) y responsable de la colección Zoom Político de la Fundación Alternativas.
Carlos Maravall. Doctor en Macroeconomía y Finanzas Internacionales por la Universidad de Nueva York. Ha trabajado como asesor en Presidencia del Gobierno en temas financieros.
Erika Rodriguez Pinzón. Doctora en relaciones internacionales por la Universidad Autónoma de Madrid y coordinadora de América Latina en la Fundación Alternativas.
Ana Belén Sánchez, coordinadora de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Fundación Alternativas.
Jose Luis Escario. Licenciado en Derecho por la Universidad Autónoma de Madrid y Master de Derecho Internacional y Comunitario por la Universidad de Lovaina. Coordinador del Área Unión Europea de FA.
Kattya Cascante coordina el área de Cooperación al Desarrollo del Observatorio de Política Exterior de la Fundación.
Enrique Bustamante. Catedrático de Comunicación Audiovisual y Publicidad en la UCM. Es un experto de la economía y sociología de la televisión y de las industrias culturales en España.
Alfons Martinell. Director de la Cátedra Unesco en la Universidad de Girona y profesor titular en esa misma institución. Codirige el Laboratorio Iberoamericano de Investigación e Innovación en Cultura y Desarrollo.
Carles Manera. Catedrático de Historia e Instituciones Económicas en la Universitat de les Illes Balears. Es Premio Catalunya de Economía (Societat Catalana d’Economia, 2003).
Stuart Medina Miltimore. Economista y MBA por la Darden School de la Universidad de Virginia. Es presidente de la Red MMT y fundador de la consultora MetasBio.
Luis Fernando Medina. Profesor de ciencia política en la Universidad Carlos III de Madrid. Es autor de 'A Unified Theory of Collective Action and Social Change' (University of Michigan Press) y de "El Fénix Rojo" (Editorial Catarata).
José María Pérez Medina. Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología y en Geografía e Historia por la Universidad Complutense de Madrid. Funcionario del Estado. Ha sido Asesor en el Gabinete del Presidente del Gobierno entre 2008 y 2011.
José Antonio Noguera. Profesor Titular de Sociología en la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) y director del grupo de investigación GSADI (Grupo de Sociología Analítica y Diseño Institucional).
Antonio Quero. Experto en instrumentos financieros de la Comisión Europea y coordinador de Factoría Democrática. Es autor de "La reforma progresista del sistema financiero" (Ed. Catarata).
Paloma Román Marugán. Profesora de Ciencia Política en la Universidad Complutense de Madrid. Autora y coordinadora de distintos libros, artículos en revistas especializadas, artículos divulgativos y artículos de prensa.
Jesús Prieto de Pedro. Doctor en Derecho, Catedrático de Derecho Administrativo en la UNED y titular de la Cátedra Andrés Bello de Derechos Culturales.
Santiago Díaz de Sarralde Miguez. Profesor de la URJC y coordinador de Economía en OPEX de la Fundación Alternativas.
Javier Rey. Doctor en Medicina y Cirugía, especialista en Cardiología. Secretario de la Comisión Nacional de Reproducción Humana Asistida.
Hay 1 Comentarios
Pues sería un puntazo de enorme envergadura y proyección para la juventud, para el futuro y para dinamizar el presente, y empezando por algo tangible y prometedor.
La educación subvencionada con dineros públicos a devolver desde y cuando la empresa privada contrate a los recién graduados.
Por un acuerdo estatal.
Beneficiario para todas las partes, creando un soporte social con hechuras.
Primando la solvencia, el trabajo, el rendimiento, y la eficiencia de cada cual.
Rindiendo.
Moviendo el dinero para algo más práctico y rentable socialmente, que para comprar solo bonos del estado.
Y ofreciendo expectativas a la gente.
Involucrando al personal.
En algo que les afecta y crea un perfil de empuje.
Publicado por: Ismael | 25/11/2013 16:46:24