Impotencia

Por: | 08 de enero de 2014

SANDRA LEÓN

1386436285_660446_1386436601_noticia_normal

Fréderic Oudéa, presidente de Société Générale, en las oficinas de la entidad en Madrid. / SAMUEL SÁNCHEZ

Hace unos días, El País publicaba una entrevista con el presidente del banco francés Société Général. Lo interesante del artículo es que en algunas de las respuestas del banquero pueden encontrarse pistas sobre la relación entre el poder político y el poder económico en Europa. En concreto, su contestación a las preguntas pueden conectarse con tres problemas del actual contexto europeo: la democracia nacional como “obstáculo” para las reformas; la impunidad del sector bancario y el trato privilegiado por parte del poder político; y la creación de bancos demasiado grandes cuyos desmanes solo puedan ser resueltos con ayuda pública.
El primer ejemplo lo encontramos al final de la entrevista, en un comentario que inquietaría a cualquier ciudadano con un mínimo de sensibilidad democrática. En su respuesta a la última pregunta, el banquero afirma apoyar la necesidad de reformas estructurales en algunos países y la unión bancaria, añadiendo que “hay que aprovechar que en 2014 y 2015 no hay elecciones en la mayoría de países para avanzar”.
De sus palabras se deduce que “avanzar” significa, en el contexto actual, hacerlo pese a la democracia. Que el presidente de un banco haya deslizado tal comentario sin atisbo de duda ni rectificación nos da una idea de lo interiorizado que está el discurso de que la democracia es un problema en la actual gestión de la crisis. Su reflexión es un reflejo de la forma de hacer política que se ha impuesto en Europa, en la que la existencia de mayorías nacionales en contra de las reformas impulsadas es percibida como un estorbo, y no como una señal para un cambio en la dirección de las políticas.
En segundo lugar, sorprende la suavidad con la que este banquero aborda la autocrítica a la hora de hablar de la implicación de su banco, junto con otros, en la manipulación del Euribor (multados por la Comisión Europea). La ausencia de afectación en su discurso refleja en gran medida la seguridad de quien se sabe no cuestionado por su entorno. Es un ejemplo más de la resistencia del poder del sector bancario, cuya  legitimidad como interlocutor frente al poder político permanece impermeable a los abusos cometidos. Las escuetas explicaciones del banquero son un ejemplo de la desconsideración de la banca hacia una ciudadanía que está sufriendo los costes directos de sus abusos (hipotecas más caras) o indirectos (rescates).
Finalmente, el banquero propone la creación de bancos más grandes en Europa, “como los de Estados Unidos”. El problema de esta propuesta es que entidades más grandes conllevan también más riesgo para el sector público. Si son demasiado grandes no será posible hacerles responsables frente a sus riesgos, pues serán “demasiado grandes para dejarlos caer”, y los gobiernos acabarán saliendo una vez más a su rescate. De hecho, para evitar que se repita la situación del 2008, lo que se está discutiendo en EEUU es precisamente una norma que reduzca el tamaño de las entidades separando la banca comercial de la de inversión.  
Lo peor de los rescates que se han producido no han sido los costes presupuestarios asumidos por todos, sino el doble discurso frente a la banca y la ciudadanía: mientras se apelaba al “riesgo moral” para negar la ayuda a quienes iban a ser desahuciados, se destinaban enormes sumas de dinero público para salvar a quienes contribuyeron a crear la crisis financiera.
A estas alturas los ciudadanos ya habrán comprendido que cualquier comparación entre el trato que se está dando al sector bancario y a la ciudadanía en esta crisis conduce a un sentimiento de infinita impotencia. Y la realidad no hace más que brindar ejemplos a diario para alimentarla. El más reciente lo tenemos en casa. Mientras los bancos consiguen que el gobierno de Mariano Rajoy proteja el anonimato de los banqueros que sean multados por irregularidades, el Ministro del Interior pretende hacer un Registro policial de aquellos ciudadanos que han decidido no dejarse vencer por la impotencia.

Hay 7 Comentarios

Estoy plenamente de acuerdo, pero falta un matiz. Creo que para ser consecuente con el escrito debería dejar de llamar CRISIS lo que es ESTAFA.

Lo que dice es normal. La UE está pensada para escamotear la democracia, poniendo todo tipo de trabas. Eso le ocurre también a España, empezando por la consagración del bipartidismo con la ley de D'Hont, que impide crecer a las alternativas políticas. Léase de Daniel Inneraty La Europa de los pocos http://elpais.com/elpais/2013/12/18/opinion/1387389977_274511.html y de Ignacio Sotelo A qué llamamos franquismo http://elpais.com/elpais/2013/11/20/opinion/1384946653_689186.html

En Europa y en el mundo entero se impone la actitud clara del gran capital, de mirar por encima de todo solo a las ganancias, sus ganancias gestionando los rendimientos que se generan a partir de los ciudadanos.
La gente como un producto en su existir, que los mercados bien organizados se encargan de tutelar.
Desde ese punto de vista es normal que las democracias instaladas en los estados sean un contratiempo para las ganancias a todo trapo.
Es por eso que las grandes compañías contratan a líderes políticos acostumbrados a lidiar con las voluntades de los ciudadanos y ciudadanas.
Como vendedores cualificados.
En España hemos tenido un caso bien reciente, el súper casino que no recaló en España, porque querían una impunidad imposible en democracia, pasar por encima de las normas y de los impuestos.
Utilizando a los ciudadanos como simples productores de dinero y de ganancias, incluso a costa de su salud y de los impuestos, amarrando las ganancias en seguro, con la autorización de los gestores políticos.
Y lo pedían por escrito, o no montaban el negocio del juego y de los hoteles.
Al no aceptarse semejante disparate, cosa normal en democracia, con leyes y parlamento.
Pues se fueron, gracias a Dios.
A desgana de algunos políticos que vieron marcharse la gallina de los huevos de oro.
La suya claro.
No la de los ciudadanos.

too big, quería decir. Aunque se entiende, creo

El meollo del asunto y el presidente de la Soci lo sabe muy bien, es que la barbaridad del "too big to fall" ha funcionado. Miremos el Citibank en USA, paraíso del capitalismo, donde las autoridades tuvieron que salir a nacionalizarlo (bueno, a rescatarlo que lo mismo da) o los casos de Lloyds o Barclays en Inglaterra. Salvamentos con dineros públicos que, efectivamente, aumentan el déficit y restringen el precario estado de bienestar (no hay dinero para "eso") para beneficio de empresas privadas...porque son muy grandes, sistémicas. Una aberración económica que, en efecto, debería hacer redimensionar el tamaño de los bancos para hacerlos manejables y, el que no valga/sepa pues que se hunda, como cualquier otra empresa. Pero, claro, eso no va a a pasar: too bib, too strongs

Ah... si hubiera algún partido socialdemócrata que pudiera hacer algo para impedir que los bancos nos roben la democracia... Un partido socialdemócrata transnacional que deje atrás los asuntitos electorales de nacionalismo casero (como el PSC en Cataluña, como el SPD en Alemania). Si hubiera una fuerza que representara a los ciudadanos y trasgrediera de una vez por todas el nacionalismo en lugar de hacer lo que hicieron en 1914 (apoyar a la derecha en la guerra) como hacen ahora (apoyar a la derecha en la guerra contra los ciudadanos). Solo la transgresión decidida y firme del nacionalismo puede crear un espacio europeo para los ciudadanos, Sin eso, veremos un parlamento europeo nacionalista/antieuropeo y una derecha que lo imita para que no le quiten los votos de antieuropa. Los socialistas: pasmados como hasta ahora.

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

Alternativas

Sobre el blog

Crisis de la política, la economía, la sociedad y la cultura. Hacen falta alternativas de progreso para superarla. Desde el encuentro y la reflexión en España y en Europa. Para interpretar la realidad y transformarla. Ese es el objetivo de la Fundación Alternativas, desde su independencia, y de este blog que nace en su XV Aniversario.

Sobre los autores

Nicolás SartoriusNicolás Sartorius. Vicepresidente Ejecutivo de la Fundación Alternativas (FA), abogado y periodista, ha sido diputado al Congreso.

Carlos CarneroCarlos Carnero. Director Gerente de FA, ha sido Embajador de España en Misión Especial para Proyectos en el Marco de la Integración Europea y eurodiputado.

Vicente PalacioVicente Palacio. Director del Observatorio de Política Exterior de la Fundación Alternativas, Doctor en Filosofía, Visiting Fellow y Visiting Researcher en Harvard.

Sandra LeónSandra León. Profesora de Ciencias Políticas en la Universidad de York (Reino Unido) y responsable de la colección Zoom Político de la Fundación Alternativas.

Carlos MaravallCarlos Maravall. Doctor en Macroeconomía y Finanzas Internacionales por la Universidad de Nueva York. Ha trabajado como asesor en Presidencia del Gobierno en temas financieros.

Erika RodriguezErika Rodriguez Pinzón. Doctora en relaciones internacionales por la Universidad Autónoma de Madrid y coordinadora de América Latina en la Fundación Alternativas.

Ana Belén SánchezAna Belén Sánchez, coordinadora de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Fundación Alternativas.

Jose Luis EscarioJose Luis Escario. Licenciado en Derecho por la Universidad Autónoma de Madrid y Master de Derecho Internacional y Comunitario por la Universidad de Lovaina. Coordinador del Área Unión Europea de FA.

Kattya CascanteKattya Cascante coordina el área de Cooperación al Desarrollo del Observatorio de Política Exterior de la Fundación.

Enrique BustamanteEnrique Bustamante. Catedrático de Comunicación Audiovisual y Publicidad en la UCM. Es un experto de la economía y sociología de la televisión y de las industrias culturales en España.

Alfons MartinellAlfons Martinell. Director de la Cátedra Unesco en la Universidad de Girona y profesor titular en esa misma institución. Codirige el Laboratorio Iberoamericano de Investigación e Innovación en Cultura y Desarrollo.

Carles ManeraCarles Manera. Catedrático de Historia e Instituciones Económicas en la Universitat de les Illes Balears. Es Premio Catalunya de Economía (Societat Catalana d’Economia, 2003).

Stuart MedinaStuart Medina Miltimore. Economista y MBA por la Darden School de la Universidad de Virginia. Es presidente de la Red MMT y fundador de la consultora MetasBio.

Luis Fernando MedinaLuis Fernando Medina. Profesor de ciencia política en la Universidad Carlos III de Madrid. Es autor de 'A Unified Theory of Collective Action and Social Change' (University of Michigan Press) y de "El Fénix Rojo" (Editorial Catarata).

José María Pérez MedinaJosé María Pérez Medina. Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología y en Geografía e Historia por la Universidad Complutense de Madrid. Funcionario del Estado. Ha sido Asesor en el Gabinete del Presidente del Gobierno entre 2008 y 2011.

José Antonio NogueraJosé Antonio Noguera. Profesor Titular de Sociología en la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) y director del grupo de investigación GSADI (Grupo de Sociología Analítica y Diseño Institucional).

Antonio QueroAntonio Quero. Experto en instrumentos financieros de la Comisión Europea y coordinador de Factoría Democrática. Es autor de "La reforma progresista del sistema financiero" (Ed. Catarata).

Paloma Román MarugánPaloma Román Marugán. Profesora de Ciencia Política en la Universidad Complutense de Madrid. Autora y coordinadora de distintos libros, artículos en revistas especializadas, artículos divulgativos y artículos de prensa.

Jesús Prieto de PedroJesús Prieto de Pedro. Doctor en Derecho, Catedrático de Derecho Administrativo en la UNED y titular de la Cátedra Andrés Bello de Derechos Culturales.

Santiago Díaz de Sarralde MiguezSantiago Díaz de Sarralde Miguez. Profesor de la URJC y coordinador de Economía en OPEX de la Fundación Alternativas.

Javier ReyJavier Rey. Doctor en Medicina y Cirugía, especialista en Cardiología. Secretario de la Comisión Nacional de Reproducción Humana Asistida.

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal