JORGE HERNÁNDEZ MORENO
A pesar de los reveses, sigue en marcha una recuperación mundial marcada por la desigualdad, la inestabilidad y un posible repunte inesperado de la economía internacional derivado de la caída de los precios del petróleo –un 46% en 2014–, ya que un cambio del 10% en el precio del oro negro está asociada a un incremento del 0,2% del PIB mundial, según Tom Helbling [1].
La desaceleración del crecimiento global, enunciado por instituciones internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI) o el Banco Mundial (BM), configura una nueva normalidad a la que las economías de América Latina y el Caribe deberán adecuarse, si quieren mantener los niveles –aunque dispares entre los países– de crecimiento económico experimentados, a pesar de la desaceleración paulatina que acecha a la región desde 2011.
Teniendo presente todos estos aspectos, en primer lugar, en las economías avanzadas los legados del boom previo a la crisis desencadenada por las hipotecas subprime en Estados Unidos a finales de 2007, y la coyuntura siguiente, siguen ensombreciendo la recuperación de manera desigual entre países, sectores económicos y estratos sociales. Entre los países de la OCDE, se proyecta un repunte del crecimiento, más lentamente en Japón y la eurozona, –ya oficialmente en deflación y preocupada por la inestabilidad política de Grecia y los conflictos territoriales en Ucrania, con claras implicaciones económicas para su vecina Rusia– y más pronunciado en general en Estados Unidos. En éste último, se están dando todas las condiciones para que la recuperación repunte: orientación de la política monetaria, condiciones financieras favorables, reanimación del mercado de vivienda...
Poniendo el foco de atención y análisis en la inserción internacional de América Latina, ésta evidencia tendencias claramente heterogéneas, si prestamos atención a dos casos muy claros. Por un lado se encuentra el liderazgo de Brasil, papel que empezó a desempeñar a principios del siglo XXI, y que se consolidó como líder regional a mediados el decenio de 2000 debido por a su crecimiento económico y por consiguiente mayor presencia global.[2] Esto le ha llevado a aumentar su peso dentro y fuera de la región, posicionándose como el enlace latinoamericano con el grupo de los BRICS, además de ser el principal promotor de la cooperación Sur-Sur y la integración sudamericana —cuyo ejemplo más claro es UNASUR—.
Ahora bien, las relaciones bilaterales como expresión del unilateralismo estadounidense, han provocado la existencia de al menos dos subregiones diferenciadas: el norte de América Latina liderado por México e integrado por los países de América central y el Caribe, estrechamente ligados a Estados Unidos a través del comercio, las inversiones y las migraciones; y el sur, formado por los países de UNASUR, “que parece erigirse como el más reciente intento de articular un espacio económico y político sudamericano y hacer realidad los objetivos de autonomía, proyección internacional, desarrollo económico y social, y gobernanza interna”.[3]
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe de NNUU (CEPAL) a través de sus informes anuales, en concreto el Estudio Económico[4] y el Panorama de la Inserción Internacional[5], evidencia un escenario futuro de “retirada de los vientos a favor” con serias implicaciones para la sostenibilidad del ritmo de crecimiento. A grandes rasgos se espera que la economía mundial continúe expandiéndose durante 2015, aunque de forma moderada, en torno al 3,1%[6]. Como es obvio, la evolución de la economía en el sistema internacional tiene efectos dispares en los países y subregiones de América Latina y el Caribe. Se estima, que Centroamérica, incluidos el Caribe de habla hispana y Haití, crecerá en torno al 4,1%, América del Sur a una tasa del 1,8% y el Caribe de habla inglesa a una tasa del 2,2%.[7]
Subyacen a esta evolución factores diferentes según las subregiones y los mercados de destino de sus exportaciones. Así, México, Centroamérica y los países del Caribe exportadores de servicios se beneficiaron de la sostenida recuperación exhibida por la economía de los Estados Unidos. América del Sur, en cambio, ha sufrido el bajo dinamismo de la demanda de bienes por parte de Europa y China, que se tradujo en el estancamiento de los volúmenes exportados por Brasil (0,1%) y Chile (1,8%), y en la caída de las exportaciones en el caso de Perú (-5,0%).[8]
Desaceleración emergente y (re)orientación de China
Salvo la India, todos los países de los denominados BRICS (Brasil, Federación de Rusia, India, China y Sudáfrica) han registrado una desaceleración en 2014, tendencia que también se observaría en la Asociación de Naciones del Asia Sudoriental (ASEAN), en la Comunidad de Estados Independientes (CEI) y en América Latina y el Caribe. En el caso de la economía China, dada su importancia creciente en el comercio global, y muy en especial para las exportaciones de América Latina y el Caribe, la desaceleración de su crecimiento y la perspectiva de un cambio en su patrón de desarrollo, a favor de una mayor importancia del consumo interno, abren la posibilidad de una reducción del ritmo de crecimiento de la demanda de productos básicos –como las materias primas– y de menores precios en un futuro próximo. Este echo iría aparejado a un cambio en la composición de la canasta exportadora, a favor de aquellos bienes más ligados al consumo, como los alimentos, y en contra de aquellos más vinculados a la inversión, como los metales o los hidrocarburos.
Pero a pesar de este contexto, mediante sus políticas de comercio y cooperación internacionales, China sigue buscando un mayor acercamiento a América Latina y el Caribe, con implicaciones de carácter positivo para la región, en términos de inversión al menos. Este interés mutuo se confirmó en la visita del presidente Xi Jinping en julio de 2014[9] a la región. Con motivo de este encuentro, se creó el Foro China-CELAC, por el que la principal economía asiática se comprometió a dedicar 35.000 millones de dólares a la cooperación con los países de la región.[10]
Todos estos escenarios, muestran la existencia de una vulnerabilidad externa para los países de América Latina y el Caribe, que proviene de su alta concentración en pocos socios comerciales dentro y fuera de la región. Como consecuencia, las perspectivas económicas de cada país está ligada a la evolución de las economías de estos mercados de destino, es decir, al sector exterior. En definitiva, al igual que las economías emergentes en general, América Latina y el Caribe deberá redefinir sus estrategias de desarrollo para adecuarlas a un menor dinamismo de los volúmenes comerciales y a la moderación de los precios internacionales de los productos que exporta, más aún si tenemos en cuenta las implicaciones geoeconómicas que está teniendo el descenso de los precios del petróleo –sobretodo para países como Brasil, Colombia, Venezuela o Ecuador–. En este nuevo contexto internacional, la región debe procurar una modalidad de vinculación con la economía mundial y sus diferentes actores que le permita maximizar los beneficios de sus crecientes vínculos con Asia y otras regiones emergentes, buscando al mismo tiempo reducir los costes de éstas alianzas, centrados en gran medida en el creciente proceso de re-primarización de su estructura exportadora –productiva– y la consiguiente desindustrialización, o lo que es lo mismo, el riesgo de padecer la enfermedad holandesa.
[1] The Economist (2014), “Winners and Losers”, 25 de Octubre.
[2] ROJAS ARAVENA, F., (2013) «Transformaciones globales y cambios en las relaciones de poder en América Latina» en Nueva Sociedad. Número 246, Febrero de 2013, pp. 2-23.
[3] SANAHUJA, J. A. (2012) «Cambio de ciclo en el regionalismo y la integración regional en América Latina: Enfoques diferenciados y búsqueda de marcos comunes». En: BONILLA, A., ORTIZ, M. S. (Comp.) (2012) De Madrid a Santiago: Retos y Oportunidades. Balances y perspectivas de las relaciones entre la Unión Europea y América Latina y el Caribe. 1ª ed. San José, C.R: FLACSO, 2012.
[4] Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Estudio Económico de América Latina y el Caribe. Naciones Unidas, Santiago de Chile, 2014.
[5] Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) Panorama de la Inserción Internacional de América Latina y el Caribe. Integración regional y cadenas de valor en un escenario externo desafiante. Naciones Unidas, Santiago de Chile, 2014.
[6] CEPAL (2014) Op. Cit., pp. 8
[7] CEPAL (2014) Op. Cit., pp. 19
[8] Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Balance Preliminar de las Economías de América Latina y el Caribe, 2014, (LC/G.2632-P), Santiago de Chile, 2014.
[9] Para un análisis más detallado al respecto véase Verdes-Montenegro Escanez, F. J. (2014) “Amigos a la fuerza: las relaciones China-América Latina y el Caribe frente a los riesgos e interdependencias de una geoeconomía en transformación” Documento de Opinión, 48/2014, Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE), mayo de 2014.
[10] Estos nuevos recursos se dividirán en tres tipos de fondos, que estarán sujetos a la constitución de un foro y su implementación, El primer fondo contará con un capital inicial de 20.000 millones de dólares y estará dedicado a financiar obras de infraestructura en la región. El segundo tendrá un capital de 10.000 millones de dólares y financiará proyectos de desarrollo. El tercero, de 5.000 millones de dólares, se destinará al financiamiento de proyectos específicos definidos por China.
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Hay 4 Comentarios
La verdad que el artículo un poco flojo si es, no nos cuenta mucho la verdad.
Publicado por: almudena gonzalez | 19/01/2015 18:38:19
Articulo generalista que no dice nada,son estos semi-intelectuales que se creen que saben,enfin ignorantes.
Publicado por: jose b.l. moreno | 19/01/2015 14:44:19
¡¡¡Boycott reunión CELAC en Costa Rica!!!
Publicado por: GAY RIGHTS R HUMAN RITES NOT BORDERLINES | 16/01/2015 23:01:17
Para mi todos deberíamos seguir el ejemplo de China y preocuparnos más por nuestro consumo interno y dejarnos ya de tantas exportaciones , importaciones y chorradas, sólo las justas y necesarias para poder vivir, anda ya con tanta tontería hombre !!!.
Publicado por: cabreada | 16/01/2015 16:29:49