I.- Es sin duda un hecho positivo el que nuestro país forme parte del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en un momento tan trascendente de las relaciones internacionales. Mi primera reflexión se refiere al periodo 2015/2016 en que seremos miembros de dicho Consejo. Pues si tenemos en cuenta que a finales del primer año celebraremos elecciones generales y es de prever un cambio de Gobierno, lo más positivo sería establecer algún mecanismo -parlamentario- con el fin de consensuar la posición de España en los temas importantes que se vayan planteando. Sería la manera de dar continuidad y coherencia a nuestra política en Naciones Unidas.
II.- En mi opinión, España debería apostar por un papel más activo del Consejo, más intervencionista, si tenemos en cuenta la creciente globalización de las crisis y queremos evitar actuaciones unilaterales. Intervención que debería buscar la más amplia participación, en especial con los países de la región donde se origine el conflicto. De otra parte, hay que superar la idea de Naciones Unidas como una especie de bombero universal que acude, como puede, a los incendios que se declaran e, insistir, por el contrario, en una labor preventiva mediante los instrumentos adecuados de análisis e incidencia diplomática y asistencial. La Unión Europea, por su parte, se debería coordinar más y mejor en el seno del Consejo creando una especie de Eurogrupo ONU, aunque fuese informal. Por último y en todos los casos, los principios que deberían informar nuestra posición tendrían que ser la búsqueda y restablecimiento de la paz, la defensa de los derechos humanos sin excepción y el desarrollo sostenible.
III.- Ahora bien, España debe intentar, conscientes de que no será fácil, un perfil propio durante su mandato. Por ejemplo y por abordar algunas cuestiones: En la lucha contra el terrorismo yihadista deberíamos incidir en un acuerdo internacional, con sanciones incluidas, tendente a estrangular la financiación del mismo, pues es aberrante que haya estados o empresas que, de manera directa o indirecta, lo estén financiando. Deberíamos jugar fuerte en encontrar una solución al conflicto israelo-palestino con una resolución aceptada por las partes, en especial después de las elecciones en Israel. Por razones históricas y de cercanía no podemos desentendernos de buscar la descolonización del Sahara y de insistir en el levantamiento del bloqueo a Cuba. Ahora que Estados Unidos ha iniciado el deshielo y todos toman posiciones, España debe entrar a fondo en la ayuda a Cuba y abandonar la desastrosa política de la “ posición común” que el gobierno Aznar vendió en la Unión Europea y que tanto daño nos ha hecho. En mi opinión, debemos ser prudentes en el conflicto de Ucrania, que puede desestabilizar Europa entera , metiéndonos en una especie de “guerra fría(y/o caliente)” con Rusia en la que todos saldremos perdiendo. Deberíamos empujar en el sentido de lograr un acuerdo con Irán, que es clave en toda la zona. No tiene lógica ser aliados de Arabia Saudita y “ enemigos” de Irán.
IV.- En temas transversales, España tiene posiciones y experiencia solida en la lucha contra el terrorismo de género y deberíamos colocar como prioridades en la agenda ONU la protección del medio ambiente, el tráfico de persona y armas, el narcotráfico y la delincuencia financiera( paraísos fiscales) gran desestabilizador de las sociedades modernas.
Es evidente que España deberá tomar posición en otros muchos temas, sensibles para nosotros, como pueden ser la seguridad en el Sahel, todo lo referente a Oriente Medio- Irak, Libia, Siria, África subsahariana, en donde ya estamos presentes, mas en todos estos casos nuestra acción tiene que estar necesariamente consorciada con nuestros aliados europeos.
V.- Por ultimo, un apunte sobre el funcionamiento del Consejo. No es nada fácil modificarlo, pero resulta una antigualla el derecho de veto de los cinco “ grandes”, residuo de la Segunda Guerra Mundial. Se debería limitar este veto solo a las cuestiones de la guerra y la paz. De otra parte, no tiene sentido que países como la India, Brasil, Japón no sean miembros permanentes o por lo menos con mandatos prolongados. Me parece bien que Lituania, Nueva Zelanda o Senegal sean miembros del Consejo pero que no esté, en la actualidad, la India con más de la sexta parte de la humanidad resulta un contrasentido. Hay que democratizar y transparentar a las Naciones Unidas, colocándola en consonancia con la actual situación del mundo y no con aquella que había al finalizar la II Gran Guerra.
* Nicolás Sartorius es vicepresidente ejecutivo de la Fundación Alternativas.
Nicolás Sartorius. Vicepresidente Ejecutivo de la Fundación Alternativas (FA), abogado y periodista, ha sido diputado al Congreso.
Carlos Carnero. Director Gerente de FA, ha sido Embajador de España en Misión Especial para Proyectos en el Marco de la Integración Europea y eurodiputado.
Vicente Palacio. Director del Observatorio de Política Exterior de la Fundación Alternativas, Doctor en Filosofía, Visiting Fellow y Visiting Researcher en Harvard.
Sandra León. Profesora de Ciencias Políticas en la Universidad de York (Reino Unido) y responsable de la colección Zoom Político de la Fundación Alternativas.
Carlos Maravall. Doctor en Macroeconomía y Finanzas Internacionales por la Universidad de Nueva York. Ha trabajado como asesor en Presidencia del Gobierno en temas financieros.
Erika Rodriguez Pinzón. Doctora en relaciones internacionales por la Universidad Autónoma de Madrid y coordinadora de América Latina en la Fundación Alternativas.
Ana Belén Sánchez, coordinadora de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Fundación Alternativas.
Jose Luis Escario. Licenciado en Derecho por la Universidad Autónoma de Madrid y Master de Derecho Internacional y Comunitario por la Universidad de Lovaina. Coordinador del Área Unión Europea de FA.
Kattya Cascante coordina el área de Cooperación al Desarrollo del Observatorio de Política Exterior de la Fundación.
Enrique Bustamante. Catedrático de Comunicación Audiovisual y Publicidad en la UCM. Es un experto de la economía y sociología de la televisión y de las industrias culturales en España.
Alfons Martinell. Director de la Cátedra Unesco en la Universidad de Girona y profesor titular en esa misma institución. Codirige el Laboratorio Iberoamericano de Investigación e Innovación en Cultura y Desarrollo.
Carles Manera. Catedrático de Historia e Instituciones Económicas en la Universitat de les Illes Balears. Es Premio Catalunya de Economía (Societat Catalana d’Economia, 2003).
Stuart Medina Miltimore. Economista y MBA por la Darden School de la Universidad de Virginia. Es presidente de la Red MMT y fundador de la consultora MetasBio.
Luis Fernando Medina. Profesor de ciencia política en la Universidad Carlos III de Madrid. Es autor de 'A Unified Theory of Collective Action and Social Change' (University of Michigan Press) y de "El Fénix Rojo" (Editorial Catarata).
José María Pérez Medina. Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología y en Geografía e Historia por la Universidad Complutense de Madrid. Funcionario del Estado. Ha sido Asesor en el Gabinete del Presidente del Gobierno entre 2008 y 2011.
José Antonio Noguera. Profesor Titular de Sociología en la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) y director del grupo de investigación GSADI (Grupo de Sociología Analítica y Diseño Institucional).
Antonio Quero. Experto en instrumentos financieros de la Comisión Europea y coordinador de Factoría Democrática. Es autor de "La reforma progresista del sistema financiero" (Ed. Catarata).
Paloma Román Marugán. Profesora de Ciencia Política en la Universidad Complutense de Madrid. Autora y coordinadora de distintos libros, artículos en revistas especializadas, artículos divulgativos y artículos de prensa.
Jesús Prieto de Pedro. Doctor en Derecho, Catedrático de Derecho Administrativo en la UNED y titular de la Cátedra Andrés Bello de Derechos Culturales.
Santiago Díaz de Sarralde Miguez. Profesor de la URJC y coordinador de Economía en OPEX de la Fundación Alternativas.
Javier Rey. Doctor en Medicina y Cirugía, especialista en Cardiología. Secretario de la Comisión Nacional de Reproducción Humana Asistida.
Hay 3 Comentarios
Mar Gallo Dimite el pueblo no te admite
Publicado por: Pasta y Basta | 07/02/2015 16:01:30
Independientemente de la coyuntura política por la que atraviesa España, el problema más grave por el que se está pasando es sin duda el yihadismo; y digo el más grave porque directa o indirectamente nos afecta, y no sólo a nosotros sino al resto de Europa y parte del mundo. Este tema se debe abordar ya que para nosotros nos afecta en cuanto el desarrollo del califato y el establecimiento de grupos proyihadistas en Africa, están favoreciendo la migración de una gran cantidad de población a la península ibérica u costas de Canarias, influye también en el problema que está suponiendo en las ciudades autónomas, asi como, en nuestro territorio y parte del de Europa la formación y captación de personas para la yihad, con el peligro que puede suponer a nivel social por el desarrollo de grupos pro y antiyihadistas o islamistas con sus consecuencias nefastas para la población, amén de ser España uno de los posibles lugares de paso o establecimiento para el desarrollo del narcotráfico o el tráfico de armas para esa lucha, el intentar solucionar este problema en nuestro país va a suponer solucionarlo en cierta manera en el resto de países de la Unión, con lo que yo creo que se debería abordar desde un primer momento, puesto que además la posible solución al problema yihadista supondría la solución a otros problemas de Oriente Medio incluso de Africa. Una vez solucionado este problema los demás se pueden ir estudiando para encontrar las formas de abordar su problemática.
Publicado por: alba 2 | 06/02/2015 17:04:47
me parece bien, me parece totalmente bien.... el mundo se encuentra en un momento en que hay que tomar decisiones efectivas e importantes y desde el Consejo deben partir todas las iniciativas posibles para abordar los problemas actuales.
Publicado por: ada | 03/02/2015 23:49:04