Sinn Sentido

Por: | 10 de junio de 2015

Luis Fernando Medina Sierra

Grecia blog el paisComo dijo un oficial en la guerra de Vietnam, es necesario destruir el pueblo para salvarlo. Esa parece ser la lógica con la que operan en estos días algunos economistas europeos, entre los que se destaca el influyente analista Hans Werner Sinn, tal vez el portavoz más caracterizado de la línea del gobierno alemán (aunque, justo es aclararlo, no tiene ningún cargo oficial).

Ahora que se intensifican (una vez más) las negociaciones entre Grecia y la Unión Europea, Sinn ha presentado un análisis, por decir lo menos, exótico de la situación. Según el insigne profesor, el gobierno griego está aprovechando las demoras en llegar a un acuerdo para darle a sus ciudadanos la oportunidad de canjear activos dudosos en Grecia por activos saludables en el resto de Europa, operación que, supuestamente, descargaría sobre los bancos europeos pasivos griegos de pésima calidad que, una vez Grecia salga del euro, terminarían por traducirse en pérdidas enormes.

A simple vista pareciera ser un argumento muy ingenioso aunque, como ha mostrado la analista Frances Coppola, no resiste un detenido examen. Pero hay algo que llama la atención, aún en el caso de que Sinn tenga razón y que es lo que invita a pensar en aquel oficial norteamericano de la guerra de Vietnam: la solución que Sinn propone que consiste, ni más ni menos en que Grecia imponga controles de capitales.

Supuestamente, uno de los objetivos centrales de la creación del euro era, precisamente, facilitar la creación de un mercado de capitales de tamaño continental, sin restricciones de ninguna especie. En esta nueva Arcadia liberal, se decía, cualquier ciudadano europeo podría invertir en cualquier país de su hogar común.

Si, como sostiene Sinn, Grecia se está beneficiando del libre flujo de capitales, cosa que es por lo demás dudosa, no sería por ninguna maquiavélica maniobra sino simplemente porque así está diseñado el euro. Si yo he pactado con mi banco que le voy a pagar las cuotas de un préstamo los últimos días de cada mes, mal puede el banco quejarse el día 15 de que yo estoy afectando su liquidez al no pagar ese día; simplemente estoy haciendo uso de una prerrogativa que me corresponde en virtud de lo que habíamos acordado. Dicho de otra manera, si de verdad Grecia está obteniendo tan jugosos beneficios como dice Sinn, sería una traición a los intereses nacionales que el gobierno impusiera controles de capital en este momento para ahorrarle perjuicios a bancos de otros países. Que sean aquellos países los que impongan controles, en ese caso.

Pero, obviamente, los otros países no tienen por qué imponer controles de capitales. Ese es el tipo de medida que se aplica cuando se viene un ataque especulativo contra la moneda doméstica y los demás países europeos no están en esa situación. Más aún, Grecia tampoco lo está. No por ahora, por lo menos. De hecho, si Grecia impusiera en este momento controles de capitales, sería una señal inequívoca de que está pensando seriamente en salirse del euro y en ese caso seguramente Sinn consideraría (con algo de razón) que las actuales negociaciones no tienen ningún sentido.

Pero, por lo visto, para algunos prominentes economistas europeos, es tan importante mantener el dogma monetario y la camisa de fuerza fiscal, que están dispuestos a renunciar al libre movimiento de capitales, una de las piezas maestras de la integración económica, si es necesario. A estas alturas ya no nos debería sorprender. Las afirmaciones de Sinn son simplemente la reductio ad absurdum de algo que ya hemos visto en todos los debates sobre el euro: el desempleo desbordado y el desmantelamiento del estado del bienestar son consecuencias que resultan perfectamente aceptables con tal de mantener la moneda común. Parece que hay que destruir al euro para salvarlo.

Luis Fernando Medina Sierra. Profesor de Ciencia Política en la Universidad Carlos III y colaborador del Laboratorio de la Fundación Alternativas

Hay 6 Comentarios

La macroeconomía no funciona de la misma manera que la economía de los hogares. Eso lo saben muy bien los propagandistas del neoliberalismo, pero se guardan de decirlo.


Dicho en simple: si un hogar reduce sus ingresos, sea porque el jefe de hogar perdió el empleo o porque su negocio ganó menos dinero, lo normal y razonable es que reduzca su gasto. De lo contrario, tendría que endeudarse y en el mediano plazo, si no tiene cómo pagar la deuda, perderá la casa.


Si un Estado ve reducidas sus fuentes de ingresos, también dererá reestructurar sus gastos, por las mismas razopnes que una familia. Eso es obvio. Pero si disminuye de manera excesiva su gasto, la demanda agregada caerá y con ello toda la economía se contraerá. El resultado, como ha sucedido en Grecia, España, Portugal e Irlanda, es que los ingresos fiscales también caerán a causa de la reducción de la actividad económica. Aun subiendo los impuestos, el fisco ganará menos dinero, y mientras más recortes haga más crecerá la deuda, al contrario de lo que la inmensa mayoría de la gente piensa. Para poder pagar esa deuda esos países deben hacer que sus economía vuelvan a crecer, y eso no se logra cerrando canales de televisión públicos ni privatizando las empresas estatales más rentables (cuya venta aumentará más aun el déficit porque el Estado se quedará sólo con las empresas que no son rentables).


Recortar de manera salvaje las pensiones, como le está exigiendo (no pidiendo) el FMI a Grecia, no hará que Grecia pueda equilibrar las cuentas sino al revés, en el corto plazo lo único que conseguirá es que la relación deuda/PIB se haga cada vez más inmanejable.


Alemania y el FMI no están sacrificando a Grecia, sino obligándola a suicidarse. Es impresionante el grado de mala fe de ambos, porque a sabiendos que su "solución" no soluciona nada, siguen exiguéndola para poder sacarle hasta la última gota de sangre a los griegos.


Y ojo, la inmensa mayorpia de las personas que opinan en estos blogs no tiene la más mínima idea de economía, y por eso insisten en comparar las cuentas fiscales con las cuentas de un hogar, algo que no sólo es incorrecto sino ESTÚPIDO.

Tsipras ha ganado limpiamente las elecciones, el pueblo griego ha recuperado la soberanía, el país y su economía ya no están en manos de secuaces del capitalismo, ya pueden realizar lo que han prometido, ¿porqué no empiezan ya a a ejecutar su programa?
Aaaahh! ¿que sólo pueden ejecutar su programa si otros ponen el dinero? ¿que consideran más importante seguir con el gasto militar que recuperar el gasto social que nos habían dicho que casi había desaparecido?¿que han preferido gastar el dinero en volver a abrir la televisión pública antes de recuperar el gasto universitario, que nos habían contado que había bajado mucho? Tocomocho griego en marcha.....

Saludos a Juan Antonio González por su claro y preciso comentario sobre el funcionamiento de la economía a escala nacional. En efecto, salvar al pueblo es destruir aquello que lo lastra. En cambio, lo dicho por el oficial estaunidense (en la guerra de Vietnam) de salvar al pueblo destruyéndolo... ya da la medida de su maldad.

La pegunta del millón, pero que en Europa curiosamente nadie se hace, es la efectividad que tendrían las "reformas" exigidas por el BCE y el FMI al gobierno griego.


Resulta llamativo que nadie se pregunte si efectivamente la privatización de los puertos y de la escasa propiedad estatal que va quedando va a relanzar el crecimiento económico de Grecia. La experiencia de Argentina y de muchos otros países de América Latina indica que los procesos de privatización no tiene ninguna incidencia sobre el crecimiento. Es más, en el caso de Grecia, las empresas estatales cuya venta está exigiendo el FMI son las más rentables (como los puertos, la distribuidora de gas y las eléctricas) . Por ello, es de esperar que tras su privatización el déficit fiscal empeorará más aun, porque las únicas empresas estatales que no serán privatizadas son, precisamente, las que no son rentables.

¿Desde cuándo liquidar los activos estatales más rentables es precondición para el crecimiento económico? Eso no sólo es falso, sino pura ideología sin ningún sustento económico.


Veamos otro mito: la desregulación del mercado laboral. La literatura económica comparada muestra qos países que han desregulado sus sistemas laborales al extremo no ha experimentado descensos del desempleo. El único efecto es aumentar la desigualdad social y con ello aumentar la carga para el Estado debido a que debe comenzar a subvencionar los salarios para que las familias puedan llegar a fin de mes.


Y una tercera estupidez, la más evidente: la creencia que las rebajas brutales del gasto social equilibrarán las cuentas fiscales. El único efecto de esas polticas es, como ha sucedido en la periferia europea, que la demanda agregada descienda de manera brusca y que con ello el Estado reacude menos impuestos, incluso en el caso que los haya subido. Resultado: un Estado más quebrado que nunca y con cero posibilidad de pagar sus deudas debido al estancamiento económico.

Es increíble cómo la moda neoliberal se apoderó de un día para otro de los países europeos, al punto que se ignoran los conceptos más básicos de la economía en pro de una ideología ciega a toda evidencia empírica.

Sr Medina Sierra si al parecer hay que destruir al pueblo para para salvarlo, no sería más sensato para los políticos griegos reconocer que Grecia no tiene las escructuras macroeconómicas, ni políticas para pertenecer al euro y negociar una salida organizada de la eurozona; digo, es de humanos reconocer nuestras limitaciones, no veo nada de malo en ello, eso haría cualquier político que no quiere ver destruido o humillado a su pueblo.
Algo que esta larga crisis ha dejado de manifiesto es que Grecia nunca ha tenido una economía competitiva, que nunca ha tenido un sistema eficiente de cobro de impuestos, (desde que estalló la crisis no han podido cobrar impuestos a los ricos), y, además, que tiene un sistema político que funciona como la de un país latinoamericano, o sea mal.
Ya hubo una quita de la deuda del 50% en 2011 si mal no recuerdo, ahora el nuevo gobierno está buscando un plan marshall para Grecia con una quita adicional y más créditos en condiciones especiales tipo nada de enganche y el resto cuando se pueda, pero no está dispuesto a introducir reformas, ni privatizaciones en la economía. Me pregunto, realmente valdrá el esfuerzo de negociar cuando no existe lo más elemental CONFIANZA en estas negociaciones; los griegos no confían en sus socios y los culpan de su situación, y los socios no confían en los griegos y los culpan de su situación. Pues las verdaderas causas del endeudamiento del país no han sido, ni serán corregidas y veremos en otros diez años una nueva crisis con diferentes personajes pero con los mismos problemas y los mismos argumentos.
Desde que estalló la crisis he escuchado de voz de todos los políticos griegos de cualquier nivel lo siguiente: 'los griegos somos una sociedad muy orgullosa' o 'dejen de humillarnos'; acepto que es humillante pedirle a uno que pague lo que debe, y más cuando no hay dinero disponible para hacerlo. Lo que aún no entiendo, porque no soy griego, es qué tiene que ver el orgullo nacional en una crisis de deuda.
En mi experiencia personal viviendo la crisis económica en Irlanda es que los irlandeses a diferencia de los griegos o españoles no son herederos de un gran pasado histórico, por eso responden de forma más efectiva a los retos.
Rescribiendo el final de su artículo, quizá para salvar al pueblo hay que destruir aquello que lo lastra.

Syryza ha entrado como elefante en cacharrería, provocando a los únicos que están dispuestos a prestarles dinero, diciendo expresamente que están quebrados y que no van a pagar.
Como consecuencia de ello, ingentes cantidades de dinero griego y de dinero invertido en Grecia huye a otros países.
Sinn y conpañía esperan que esa falta de capitales, provocada por ellos mismos, no sea utilizada por Syriza para pedir una quita o similar.

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Crisis de la política, la economía, la sociedad y la cultura. Hacen falta alternativas de progreso para superarla. Desde el encuentro y la reflexión en España y en Europa. Para interpretar la realidad y transformarla. Ese es el objetivo de la Fundación Alternativas, desde su independencia, y de este blog que nace en su XV Aniversario.

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