MARTA ROMERO (*)
Imagen de los cuatro representantes políticos que intervinieron el 7 de diciembre en el debate de Antena 3
Entre los datos más comentados de la encuesta preelectoral que el CIS dio a conocer el pasado jueves, a pocas horas de que comenzara la campaña electoral, destaca el elevado porcentaje que hay de electores indecisos. De acuerdo con esta encuesta, un 41,6% de los ciudadanos que tienen pensado acudir a las urnas el 20 de diciembre, no tiene aún decidido su voto (gráfico 1). Se trata de una cifra significativamente mayor que la que se registró hace cuatro años, en la antesala de las elecciones generales de 2011, cuando el sondeo del CIS reveló que un 31,6% de los electores que pensaban ir a votar no tenían decidido su voto, frente a cerca de un 68% que sí lo tenía decidido.
Fuente: CIS
No hay un único indicador para medir la proporción de electores que dudan qué votar ante unas elecciones. Algunas empresas demoscópicas, como Metroscopia, sitúan el porcentaje de indecisos en una cota más baja que el CIS, en torno a un 30%. Pero, en todo caso, en lo que sí parece haber consenso demoscópico es en que nos encontramos ante un nivel alto de indecisos y en que éste es más elevado que en otras ocasiones en un contexto, además, en el que se detecta una mayor predisposición para ir a votar.
El hecho de que haya aumentado la oferta de partidos políticos que se presentan a estas elecciones generales, ha contribuido, sin duda, a aumentar las dudas de un electorado que ahora tiene más opciones entre las que elegir. Las propias fluctuaciones experimentadas en los dos últimos meses por las fuerzas emergentes en sus expectativas de voto, con Ciudadanos habiendo logrado el sorpasso de Podemos en voto estimado e incluso del PSOE o estando en condiciones de lograrlo, apuntan a una opinión pública volátil cuyas preferencias electorales no están asentadas. En este sentido, es probable que aumente el número de ciudadanos que esperen hasta el último momento para decidir su voto. Hace cuatro años, tan sólo un 6% de los electores decidieron su voto el mismo día de las elecciones.
Los ciudadanos que tienen intención de acudir a las urnas, pero no tienen decidido su voto, son siempre un objetivo prioritario para los partidos políticos. Y en esta ocasión, si cabe, lo serán aún más. La cuestión es conocer qué votantes se muestran hoy (más) indecisos y entre qué opciones dudan.
Por electorados, parece que el PSOE se va a tener que emplear a fondo durante la campaña electoral, ya que un 40,1% de los que optaron por este partido en las elecciones generales de 2011 y tiene pensado votar el 20 de diciembre, no sabe aún que hará, dudando principalmente entre optar por el PSOE o Ciudadanos y el PSOE o Podemos. En el caso de los votantes del PP ese porcentaje se reduce al 32,4%; y sus dudas se centran en volver a votar al PP o decantarse por Ciudadanos. Entre los electores de IU hay un 36,7% de indecisos entre los que predominantemente dudan entre optar por este partido o Podemos.
Si nos fijamos en la edad de los electores, parece que a medida que se tienen más años, más decidido se tiene el voto (gráfico 2). Así encontramos que los más indecisos son los que tienen entre 18 y 24 años. En este grupo, el porcentaje de los que responden que tienen pensado ir a votar el 20 de diciembre, pero no tienen decidido aún su voto, se eleva hasta casi el 53%. Una cifra que asciende al 55% entre los nuevos votantes, es decir, entre aquéllos que tienen entre 18 y 21 años y podrán votar el 20 de diciembre por primera vez en unas elecciones generales.
Dado que los jóvenes tienen una mayor tendencia a abstenerse que los electores de mayor edad, el reto para los partidos políticos será evitar que los que están ahora indecisos acaben por no acudir a las urnas. De cualquier modo, sus dudas se reparten entre la opción de votar al PP o a Ciudadanos, a Podemos o a Ciudadanos, al PSOE o a Ciudadanos y al PSOE o a Podemos. En el electorado joven, ahora Ciudadanos aparece como el partido que más apoyos lograría, pero el pulso está muy ajustado con el PSOE y Podemos, lo que puede elevar los incentivos de estos partidos para captar su voto; y especialmente para Podemos que, en los últimos meses, ha perdido capacidad de atracción entre los jóvenes.
Fuente: CIS
En el otro extremo, encontramos a los electores que tienen 65 y más años que son los votantes que en, mayor proporción (casi el 66%), tienen decidido su voto. En este grupo, los populares parten con ventaja dado que el PP es el partido que más apoyos lograría y se trata, además, del segundo segmento de edad, tras los electores de 55 a 64 años, que mayor intención tiene de acudir a las urnas. Por otro lado, a diferencia del conjunto del electorado en el que la primera opción entre la que se duda es votar al PP o a Ciudadanos, en el caso de los indecisos de 65 y más años es entre optar por el PP o el PSOE.
Por género, hay un mayor porcentaje de indecisas (45,3%), que de indecisos (37,6%). Y, por ideología, los que tienen más dudas son los electores que se sitúan en el centroizquierda, ya que el 50,2% de éstos no tienen aún decidido su voto. Desde hace meses, los dos grandes partidos tradicionales, PP y PSOE, y las dos fuerzas emergentes, Ciudadanos y Podemos, pugnan por persuadir a estos votantes que representan más del 20% del electorado. A principios de este año, Podemos aparecía como el partido que aglutinaba más apoyos en este grupo de electores. En cambio, a principios de octubre, era el PSOE el que ocupaba la primera posición y ahora es Ciudadanos. Los indecisos de centroizquierda dudan ahora entre Ciudadanos, PSOE y PP. Por su parte, Podemos ha perdido importantes apoyos en este grupo, pero no se puede descartar que durante la campaña pueda recuperarlos.
Ante un pulso electoral ajustado y una alta volatilidad en el comportamiento de los votantes, los partidos políticos centrarán todos sus esfuerzos, y hasta el último momento, en convencer a los indecisos. Cabe esperar que tanto la campaña electoral, como los debates entre los candidatos, tengan una mayor influencia en el voto que en otras ocasiones. A apenas 10 días de la cita con las urnas, el desenlace electoral puede estar en manos de los que aún no han decidido su voto.
(*) Marta Romero es politóloga y subdirectora del Laboratorio en la Fundación Alternativas
Acceso a los audios donde la autora expone sus puntos de vista sobre el comportamiento de los indecisos:
¿Cómo se convence a los indecisos? Ir al audio
¿Cuál es el perfil del indeciso? Ir al audio
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