¿Qué es una mayoría suficiente para gobernar?

Por: | 20 de enero de 2016

JOSÉ MARÍA PÉREZ MEDINA (*)

Foto blog

Imagen de un Pleno del Congreso de la pasada legislatura

 

Los recientes resultados electorales han supuesto una significativa novedad en la historia democrática de España. Desde 1977 los españoles nos habíamos habituado a un sistema bipartidista imperfecto en el que la suma de los votos de los dos primeros partidos oscilaba entre el 65,39% obtenido en 1989 y el 83,81% en 2008. En 2015 esta suma es ahora de sólo el 50,73%, 23 puntos menos que hace cuatro años. Estos resultados producen un nuevo escenario parlamentario, más fragmentado y ajustado, que plantea algunas cuestiones sobre la amplitud y suficiencia de la mayoría y que, llegado el caso, podría incluso alertar sobre la legitimidad de la actuación del Gobierno.

La novedad de la situación ha dado pie a diferentes preguntas aún no resueltas claramente y que se van abriendo paso en la opinión pública según se va asimilando la nueva realidad: ¿Qué es ganar unas elecciones?, ¿Quién debe presidir el Gobierno?, ¿Cuál es la mayoría suficiente que permite gobernar?, ¿Cuánta inestabilidad o incertidumbre puede soportar un régimen parlamentario?. Para aportar datos que ayuden a atender estas cuestiones, proponemos una rápida aproximación a la forma cómo se ha respondido en diversos países de Europa a estas preguntas y en situaciones parecidas.

Para ello, hemos considerado 23 países de Europa, descartando sólo los 13 que cuentan con menos de 4 millones de habitantes, así como Serbia, Turquía y Ucrania, países con una cultura o una práctica política especial y menos comparable a la española.

¿Qué es ganar unas elecciones y quién debe presidir el Gobierno?

El resultado medio del partido que obtuvo más apoyo electoral en estos 23 países es en la actualidad del 34,3%. A su vez, la media del segundo partido más votado es del 23,5%, lo que arroja una diferencia media entre los dos primeros partidos más votados del 10,8%.

En España los datos de las pasadas elecciones arrojan un 28,79% de votos para el Partido Popular, un porcentaje claramente por debajo de la medida obtenida. Esto plantea serias dudas sobre la legitimidad y representatividad de un Gobierno monocolor con tan escaso apoyo popular. Además, estas dudas se intensifican si se tiene en cuenta que en la segunda Comunidad en población, Cataluña, este apoyo supone únicamente el 11,2%, un escenario de especial fragilidad del primer partido en esta Comunidad y que se asemeja sorprendentemente con la del Partido Conservador en Escocia, lo que en uno y otro lugar se usa para avalar aspiraciones secesionistas en ambas regiones.

El segundo partido obtuvo el 22% de los votos, por lo que la diferencia con el primer partido tampoco es mayor que en otros países europeos y debilita indirectamente las aspiraciones del primer partido. Esta doble debilidad no puede despreciarse, y la solución apuntada en España en los últimos días de petición de abstención y dejar gobernar en solitario a la lista más votada resulta muy cuestionable e incluso excepcional en Europa.

Más bien al contrario, la coalición de gobierno es la solución mayoritaria en los sistemas políticos europeos. En concreto, en la actualidad existen coaliciones en 18 países, y solamente en 5 países de los considerados en este estudio existe un Gobierno monocolor: en Dinamarca, Eslovaquia, España, Portugal y Reino Unido. A mayor abundamiento, en 10 casos la coalición de gobierno agrupa a partidos ideológicamente alejados, socialdemócratas y conservadores o liberales.

A la hora de designar un nombre para encabezar el Gobierno, en 17 casos la jefatura del Gobierno corresponde a un miembro propuesto por el partido ganador; pero en otros 5 casos el Primer Ministro no ha sido propuesto por el partido o coalición ganadora en las elecciones: en Bélgica, Croacia, Dinamarca, Noruega y Portugal. El caso de Suiza es especial debido al régimen de presidencia colegiada. En Bélgica y Dinamarca la solución encontrada busca impedir que la derecha nacionalista acceda a la jefatura del gobierno a la derecha nacionalista. Números expresivos que advierten que las denominadas “mayorías de perdedores” no son extrañas en la Europa actual.

Captura de pantalla 2016-01-20 a la(s) 10.48.17

¿Cuál es la mayoría suficiente que permite gobernar y proporcionar estabilidad parlamentaria a un país?

La respuesta a esta pregunta depende del sistema electoral y de las previsiones constitucionales, y sobre todo de las relaciones entre el Gobierno y el Legislativo. En especial, la estabilidad del Gobierno exige excluir posibles derrotas en votaciones de relevancia y que puedan cuestionar la legitimidad gubernamental y la única forma de afrontar estos riesgos con garantías de éxito es disponer de un apoyo parlamentario suficiente

Por eso en los 23 Estados europeos analizados, el partido o la coalición gobernante supera el 50% de los escaños en 18 casos, con una media holgada de apoyo parlamentario del 56%. Las excepciones son Bulgaria, Dinamarca, Noruega y Portugal.

Desde el punto de vista de la eficacia política, la escasez de apoyo puede invalidar la capacidad del Gobierno para formular iniciativas legislativas. Desde una perspectiva social, supone un argumento sólido para la actual crítica a la representatividad del Estado y de sus gobernantes

En España el Partido Popular cuenta de inicio con un apoyo del 35% del Congreso de los Diputados, es decir que sólo el Gobierno de Dinamarca contaría con un apoyo parlamentario menor. Se trata de un porcentaje de apoyo excepcionalmente escaso en Europa para desarrollar la acción de gobierno.

En la práctica española la viabilidad del proyecto del Gobierno se asocia a la aprobación de los presupuestos anuales, pero en la actualidad la estabilidad también requiere de la aprobación del techo de gasto y, muy en especial del Programa de Estabilidad y del Programa Nacional de Reformas anuales que el Gobierno ha de remitir a la Comisión europea en primavera de cada año. Ciertamente el año 2016 se inicia con un presupuesto aprobado únicamente por el 28,7% de los electores, lo que obviamente es anómalo. Por este motivo, ya antes del inicio del ejercicio presupuestario se aprecian serias dificultades para su cumplimiento en los mismos términos en que fue aprobado. El cambio de mayoría parlamentaria tiene que cuestionar automáticamente la ley más significativa que los representantes populares aprueban cada año.

Especial dificultad plantea la viabilidad de los Reales Decretos-Ley, muy frecuentes desde el inicio de la crisis en 2009 y que de hecho se ha convertido en la respuesta urgente del Gobierno a las exigencias comunitarias e internacionales demandadas por las crisis económicas. Las leyes sectoriales también se ven afectadas. La debilidad del contrato ciudadanos-gobernantes puede inhabilitar al Gobierno para impulsar leyes de tanto impacto social como las que regulan la educación, las prestaciones sanitarias, las prestaciones por dependencia, las relaciones laborales, los servicios de las Administraciones locales, el empleo, la ordenación del suelo y urbanismo o la protección de las costas. De hecho, puede anticiparse una Legislatura con menor actividad legislativa, pues la nueva composición parlamentaria supondrá una seria limitación a la hora de proponer leyes sectoriales, y ello ante la duda por su posterior aprobación parlamentaria.

Los resultados electorales del 20 de diciembre suponen una llamada de atención sobre la capacidad del Gobierno para atender las necesidades que los ciudadanos les plantean. La recuperación de la confianza en la acción política necesita que el nuevo Gobierno se dote de un programa de gobierno y de unos instrumentos que logren dar respuesta, aunque sea en la medida de lo posible, a las necesidades que los ciudadanos han expresado en los últimos años.

Captura de pantalla 2016-01-20 a la(s) 10.53.28

Captura de pantalla 2016-01-20 a la(s) 10.53.39

 

(*) José María Pérez Medina es Politólogo e Historiador

Hay 5 Comentarios

A ver qué nos deparará y qué pactos se producirán. Desde mi punto de vista, habría que convocar de nuevo elecciones, los pactos a demasiadas bandas no permiten gobernar.

Os invito a leer en mi blog Dame tres minutos un breve post que espero nos haga pensar...
"Calzoncillos ¿de seda?" http://wp.me/p5lqd6-6E

Además que en mi modesta opinión la organización de la ley electoral actualmente vigente de la Ley D-Hónt, es semi- proporcional, y a la vez semi- pro gobernabilidad, sin ser totalmente, proporcional, ni totalmente, pro gobernabilidad, como existen mecanismos también creados expresamente para la gobernabilidad en el resto de países y de estados de nuestro propio entorno cultural democrático y europeo, que priman también la gobernabilidad una vez obtenida la correspondiente proporcionalidad de cada uno de los votos de los votantes en las elecciones. Con un solo representante ganador por circunscripción, como en Inglaterra, o como en los EE.UU. , a doble vuelta como en Francia, además con un mínimo del 5% de votos, en Alemania, con un plus del 25% de más representantes electorales o diputados para el partido ganador de las elecciones, como en Grecia, etc… , por ejemplo.
Y que además están organizadas en las diferentes y complejas circunscripciones electorales provinciales, que la componen, en base a la circunscripción electoral única, y provincial, de referencia, y con diferentes densidades de población en cada una de ellas, y con al menos un mínimo de dos representantes electorales o diputados, y no solo uno, y con listas cerradas, y de senadores, con listas abiertas, por cada una de las diferentes circunscripción electorales provinciales, que además están incluidas en cada una de las diecisiete comunidades autónomas y nacionalidades históricas. Y no en una ficticia y única circunscripción electoral nunca existente. Solo a nivel de resultados de lo estadístico de esa hipotética circunscripción electoral inexistente y de la suma del total de votos electorales. Y no del resto de estadísticas de cada circunscripción provincial, ni de cada comunidad, que a veces hace las veces de una sola circunscripción única, tanto por el número de votantes como por los diferentes partidos políticos que participan en ellas. Y además de en las elecciones europeas.
Otra tema es el de los resultados de las últimas elecciones que vienen influidas también por la crisis económica exterior e interior que tanto nos afecta a todos, y que todavía no hemos dejado ni atrás, ni en el paro, ni en los déficits presupuestarios, ni en la falta de liquidez, ni en la mayor deuda, ni los referéndums del derecho a decidir, etc, ni el estado federal, ni las definiciones constitucionales, los límites máximos y mínimos de financiación de las comunidades autonomas, también en tiempos de crisis, ni en la corrupción, en la mayor o menor expansión de la economía de mercado, mixta , o social, y dentro del euro, del BDE, del BCE, y del Banco Central, o de la vuelta a una mayor Industrialización, las importciones, las exportaciones, etc….
Que aconsejan salir de este engaño, con un esfuerzo mayor de todos, siempre mal informados, de ahi la problematica actual en la que nos encontramos, dados al menos todos estos retos y los más que complejos y diaóllicos últimos resultados electorales obtenidos, dejar atrás todos los egos de los líderes de cada uno de los diferentes partidos políticos, y llegar no solo a pactos, y acuerdos, ceder en los programas más o menos imposibles, o más que mal o bien sumados, de cada uno de los diferentes partidos políticos, o no solo de o en una gran coalición de gobierno de izquierdas, o de derechas, sino incluso hasta de un gobierno de concentración, a falta de mayorías absolutas, tan raras en nuestra historia y en nuestro propio entorno cultural europeo, y dada la complejidad del conjunto de la problemática actual en que también nos encontramos. Sin necesidad de celebrar tampoco nuevas elecciones.

Estamos en un sistema parlamentario que, por desgracia, mantiene una división provincial que falsea los resultados y aleja el cómputo de diputados del porcentaje real de apoyos ciudadanos. Así y todo, si una mayoría simple que, además, aúne mayoría de votos con respecto a sus contrarios, consigue establecer un marco de acuerdo para permitir un ejecutivo, buen pacto es.

http://casaquerida.com/2016/01/20/grune-que-nada-queda/

El caso de España lo veo como el actual problema que tienen en Polonia, donde un partido muy de derechas está rompiendo todos los esquemas utilizados hasta las recientes elecciones. En Alemania como muy dice el artículo, hay una coalicción entre la democracia cristiana y los socialistas. Y porqué en España no? Muy simple; a la CDU de la ve y siente más al centro y se asemeja más a Cs. que al derechista PP.

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

Alternativas

Sobre el blog

Crisis de la política, la economía, la sociedad y la cultura. Hacen falta alternativas de progreso para superarla. Desde el encuentro y la reflexión en España y en Europa. Para interpretar la realidad y transformarla. Ese es el objetivo de la Fundación Alternativas, desde su independencia, y de este blog que nace en su XV Aniversario.

Sobre los autores

Nicolás SartoriusNicolás Sartorius. Vicepresidente Ejecutivo de la Fundación Alternativas (FA), abogado y periodista, ha sido diputado al Congreso.

Carlos CarneroCarlos Carnero. Director Gerente de FA, ha sido Embajador de España en Misión Especial para Proyectos en el Marco de la Integración Europea y eurodiputado.

Vicente PalacioVicente Palacio. Director del Observatorio de Política Exterior de la Fundación Alternativas, Doctor en Filosofía, Visiting Fellow y Visiting Researcher en Harvard.

Sandra LeónSandra León. Profesora de Ciencias Políticas en la Universidad de York (Reino Unido) y responsable de la colección Zoom Político de la Fundación Alternativas.

Carlos MaravallCarlos Maravall. Doctor en Macroeconomía y Finanzas Internacionales por la Universidad de Nueva York. Ha trabajado como asesor en Presidencia del Gobierno en temas financieros.

Erika RodriguezErika Rodriguez Pinzón. Doctora en relaciones internacionales por la Universidad Autónoma de Madrid y coordinadora de América Latina en la Fundación Alternativas.

Ana Belén SánchezAna Belén Sánchez, coordinadora de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Fundación Alternativas.

Jose Luis EscarioJose Luis Escario. Licenciado en Derecho por la Universidad Autónoma de Madrid y Master de Derecho Internacional y Comunitario por la Universidad de Lovaina. Coordinador del Área Unión Europea de FA.

Kattya CascanteKattya Cascante coordina el área de Cooperación al Desarrollo del Observatorio de Política Exterior de la Fundación.

Enrique BustamanteEnrique Bustamante. Catedrático de Comunicación Audiovisual y Publicidad en la UCM. Es un experto de la economía y sociología de la televisión y de las industrias culturales en España.

Alfons MartinellAlfons Martinell. Director de la Cátedra Unesco en la Universidad de Girona y profesor titular en esa misma institución. Codirige el Laboratorio Iberoamericano de Investigación e Innovación en Cultura y Desarrollo.

Carles ManeraCarles Manera. Catedrático de Historia e Instituciones Económicas en la Universitat de les Illes Balears. Es Premio Catalunya de Economía (Societat Catalana d’Economia, 2003).

Stuart MedinaStuart Medina Miltimore. Economista y MBA por la Darden School de la Universidad de Virginia. Es presidente de la Red MMT y fundador de la consultora MetasBio.

Luis Fernando MedinaLuis Fernando Medina. Profesor de ciencia política en la Universidad Carlos III de Madrid. Es autor de 'A Unified Theory of Collective Action and Social Change' (University of Michigan Press) y de "El Fénix Rojo" (Editorial Catarata).

José María Pérez MedinaJosé María Pérez Medina. Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología y en Geografía e Historia por la Universidad Complutense de Madrid. Funcionario del Estado. Ha sido Asesor en el Gabinete del Presidente del Gobierno entre 2008 y 2011.

José Antonio NogueraJosé Antonio Noguera. Profesor Titular de Sociología en la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) y director del grupo de investigación GSADI (Grupo de Sociología Analítica y Diseño Institucional).

Antonio QueroAntonio Quero. Experto en instrumentos financieros de la Comisión Europea y coordinador de Factoría Democrática. Es autor de "La reforma progresista del sistema financiero" (Ed. Catarata).

Paloma Román MarugánPaloma Román Marugán. Profesora de Ciencia Política en la Universidad Complutense de Madrid. Autora y coordinadora de distintos libros, artículos en revistas especializadas, artículos divulgativos y artículos de prensa.

Jesús Prieto de PedroJesús Prieto de Pedro. Doctor en Derecho, Catedrático de Derecho Administrativo en la UNED y titular de la Cátedra Andrés Bello de Derechos Culturales.

Santiago Díaz de Sarralde MiguezSantiago Díaz de Sarralde Miguez. Profesor de la URJC y coordinador de Economía en OPEX de la Fundación Alternativas.

Javier ReyJavier Rey. Doctor en Medicina y Cirugía, especialista en Cardiología. Secretario de la Comisión Nacional de Reproducción Humana Asistida.

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal