¿De quién es la riqueza de las naciones?

Por: | 19 de abril de 2017

LUIS FERNANDO MEDINA SIERRA (*)

 

Baker

El economista Dean Baker durante una conferencia.

 

Uno de los mantras más comunes de la era de la globalización es que, dada las nuevas condiciones de movilidad y el papel del sector financiero, es imposible gravar al capital. Las historias tantas veces repetidas sobre paraísos fiscales, normas arcanas de origen de productos, cada una llena de tesoros escondidos para evasores, toda una industria floreciente de ‘contabilidad creativa’ han ayudado a convencer al público de que el capital está ya prácticamente exento de impuestos de modo que sólo las rentas del trabajo pueden ser fuente de tributación.

Sin embargo, recientemente algunos economistas, entre los que se destaca Dean Baker, han propuesto una alternativa: que las empresas en lugar de pagar sus impuestos en dinero los paguen en acciones sin derecho a voto, con lo que el Estado tendría derecho a los mismos repartos de dividendos de cualquier otro accionista. Se trata de una idea conceptualmente simple y elegante en lo que se refiere al problema de la evasión: el pago de impuestos sería mucho más transparente de lo que es hoy y estaría directamente atado al desempeño de las empresas (lo cual le daría cierto componente anticíclico interesante).

Incluso, en algunas versiones más ambiciosas del plan, se podrían utilizar los ingresos para financiar un ‘fondo soberano’ para que el país pueda dirigir algunos aspectos de la inversión pública hacia donde lo estime conveniente, o para redistribución directa entre los ciudadanos.

Lo curioso es que, aunque parece a simple vista una propuesta de técnica tributaria, en el fondo es mucho más que eso. De hecho, existe un precedente histórico que merece un detenido estudio: el Plan Meidner de fondos salariales que se aplicó en Suecia en los años 80 y que está adquiriendo nuevo impulso entre varios sectores. Algunas voces del sindicalismo español se han pronunciado en esa dirección. En sus orígenes, el Plan Meidner buscaba utilizar los impuestos a las ganancias para convertirlos en acciones en las empresas, con miras a producir una transición paulatina pero cierta hacia la democratización de la propiedad. En la práctica, las cosas resultaron muy distintas.

Sería injusto decir que el Plan Meidner falló. Más bien es que nunca se implementó como estaba concebido. Desde el comienzo generó muchísima hostilidad no sólo de los empresarios suecos, sino incluso de algunos sectores blandos del Partido Socialdemócrata. Lo que finalmente se aprobó no era, ni mucho menos, una herramienta de democratización económica, sino más bien un fondo pensional: los impuestos (ya no sólo a las rentas de capital sino también a la nómina) se invertían en fondos que a su vez podían invertir en empresas y utilizaban estos réditos para financiar las pensiones de los trabajadores. Incluso, fue tal el miedo que generó el Plan Meidner que estos fondos se crearon con una fecha de expiración de siete años. Una especie de ‘socialismo en una sola década’.

Limitaciones políticas

La propuesta de Baker comienza reconociendo las limitaciones políticas a las que se enfrentó el Plan Meidner, y por eso sus objetivos son menos ambiciosos. Renuncia explícitamente a la meta de democratizar la propiedad al dejar claro que las acciones que obtenga el gobierno no le dan derecho a voto. Fija límites a la cantidad de acciones de modo que sean simplemente para pagar impuestos mientras que el Plan Meidner, en su versión maximalista, contemplaba un crecimiento permanente de los fondos hasta que terminaran por socializar toda la propiedad.

¿Podrá la propuesta de Baker tener más éxito que el Plan Meidner? La respuesta no depende de la técnica económica sino de las realidades políticas. Para los sectores más progresistas, ¿será más fácil partir de la propuesta de Baker e irla transformando gradualmente en un nuevo Plan Meidner? Existe el riesgo de que, por el contrario, lo que se implemente en realidad sea aún más débil que la idea de Baker. O, para ver el otro ángulo, ¿será mejor poner sobre la mesa un Plan Meidner para luego contentarse con la propuesta de Baker? No es este el sitio para responder a esa pregunta, ni yo la persona que lo pueda hacer.

Lo más probable es que sea imposible responder en abstracto. La política depende siempre de condiciones concretas. A los empresarios no les gusta ni pagar impuestos ni perder el control sobre sus empresas. Eso es de sobra conocido. Pero lo que en un contexto pueda parecer pragmático, en otro contexto puede ser una capitulación sin ambages.

Una cosa sí me atrevo a afirmar: para los sectores progresistas, nada de esto tiene relevancia si no hay músculo político. Y ese sí que se echa en falta en este momento.

 

(*) Luis Fernando Medina Sierra es coordinador del Zoom Económico de la Fundación Alternativas y profesor de Ciencia Política en la Universidad Carlos III

Hay 0 Comentarios

Publicar un comentario

Si tienes una cuenta en TypePad o TypeKey, por favor Inicia sesión.

Alternativas

Sobre el blog

Crisis de la política, la economía, la sociedad y la cultura. Hacen falta alternativas de progreso para superarla. Desde el encuentro y la reflexión en España y en Europa. Para interpretar la realidad y transformarla. Ese es el objetivo de la Fundación Alternativas, desde su independencia, y de este blog que nace en su XV Aniversario.

Sobre los autores

Nicolás SartoriusNicolás Sartorius. Vicepresidente Ejecutivo de la Fundación Alternativas (FA), abogado y periodista, ha sido diputado al Congreso.

Carlos CarneroCarlos Carnero. Director Gerente de FA, ha sido Embajador de España en Misión Especial para Proyectos en el Marco de la Integración Europea y eurodiputado.

Vicente PalacioVicente Palacio. Director del Observatorio de Política Exterior de la Fundación Alternativas, Doctor en Filosofía, Visiting Fellow y Visiting Researcher en Harvard.

Sandra LeónSandra León. Profesora de Ciencias Políticas en la Universidad de York (Reino Unido) y responsable de la colección Zoom Político de la Fundación Alternativas.

Carlos MaravallCarlos Maravall. Doctor en Macroeconomía y Finanzas Internacionales por la Universidad de Nueva York. Ha trabajado como asesor en Presidencia del Gobierno en temas financieros.

Erika RodriguezErika Rodriguez Pinzón. Doctora en relaciones internacionales por la Universidad Autónoma de Madrid y coordinadora de América Latina en la Fundación Alternativas.

Ana Belén SánchezAna Belén Sánchez, coordinadora de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Fundación Alternativas.

Jose Luis EscarioJose Luis Escario. Licenciado en Derecho por la Universidad Autónoma de Madrid y Master de Derecho Internacional y Comunitario por la Universidad de Lovaina. Coordinador del Área Unión Europea de FA.

Kattya CascanteKattya Cascante coordina el área de Cooperación al Desarrollo del Observatorio de Política Exterior de la Fundación.

Enrique BustamanteEnrique Bustamante. Catedrático de Comunicación Audiovisual y Publicidad en la UCM. Es un experto de la economía y sociología de la televisión y de las industrias culturales en España.

Alfons MartinellAlfons Martinell. Director de la Cátedra Unesco en la Universidad de Girona y profesor titular en esa misma institución. Codirige el Laboratorio Iberoamericano de Investigación e Innovación en Cultura y Desarrollo.

Carles ManeraCarles Manera. Catedrático de Historia e Instituciones Económicas en la Universitat de les Illes Balears. Es Premio Catalunya de Economía (Societat Catalana d’Economia, 2003).

Stuart MedinaStuart Medina Miltimore. Economista y MBA por la Darden School de la Universidad de Virginia. Es presidente de la Red MMT y fundador de la consultora MetasBio.

Luis Fernando MedinaLuis Fernando Medina. Profesor de ciencia política en la Universidad Carlos III de Madrid. Es autor de 'A Unified Theory of Collective Action and Social Change' (University of Michigan Press) y de "El Fénix Rojo" (Editorial Catarata).

José María Pérez MedinaJosé María Pérez Medina. Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología y en Geografía e Historia por la Universidad Complutense de Madrid. Funcionario del Estado. Ha sido Asesor en el Gabinete del Presidente del Gobierno entre 2008 y 2011.

José Antonio NogueraJosé Antonio Noguera. Profesor Titular de Sociología en la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) y director del grupo de investigación GSADI (Grupo de Sociología Analítica y Diseño Institucional).

Antonio QueroAntonio Quero. Experto en instrumentos financieros de la Comisión Europea y coordinador de Factoría Democrática. Es autor de "La reforma progresista del sistema financiero" (Ed. Catarata).

Paloma Román MarugánPaloma Román Marugán. Profesora de Ciencia Política en la Universidad Complutense de Madrid. Autora y coordinadora de distintos libros, artículos en revistas especializadas, artículos divulgativos y artículos de prensa.

Jesús Prieto de PedroJesús Prieto de Pedro. Doctor en Derecho, Catedrático de Derecho Administrativo en la UNED y titular de la Cátedra Andrés Bello de Derechos Culturales.

Santiago Díaz de Sarralde MiguezSantiago Díaz de Sarralde Miguez. Profesor de la URJC y coordinador de Economía en OPEX de la Fundación Alternativas.

Javier ReyJavier Rey. Doctor en Medicina y Cirugía, especialista en Cardiología. Secretario de la Comisión Nacional de Reproducción Humana Asistida.

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal