Sobrevivir en el reinado de los cínicos

Por: | 06 de febrero de 2014

A la entrada de un siglo devastado por las actuaciones desastrosas del poder financiero y político, culpables indiscutibles de la crisis, es más necesario hoy que nunca recurrir a las reflexiones y pensamientos de algunas voces disidentes e incómodas que nos sirvan para entender el momento histórico que estamos viviendo. No siempre es fácil saber quién manda en realidad, ni cómo defendernos del atropello. No es sencillo saber quiénes somos y hacia dónde nos dirigimos. Pero hoy se trata  principalmente de no sucumbir bajo el huracán destructor del “siempre más” del consumismo voraz y de la distracción mediática mientras nos aplican recortes sociales, intentando al mismo tiempo que dejemos de pensar por nosotros mismos.

Nos encontramos ante un mundo que poco a poco va desintegrándose sin que sepamos a qué atenernos. 

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El Estado democrático durante años se ajustó a su promesa y a su responsabilidad de proteger y dar bienestar a cualquier colectivo en contra de la desgracia individual. La gente tenía sentido de pertenencia y solidaridad. Hoy todo eso ha cambiado y, cuando llegan los problemas comunales y compartidos, el Estado dice: “Es asunto vuestro; resolvedlo vosotros."

 

Los financieros apenas han soportado las consecuencias de sus desafueros. Es decir, el dinero y sus dueños tienen más poder que los propios gobiernos. El poder del dinero nunca había sido tan grande, insolente, egoísta con todos, desde sus propios siervos hasta las más altas cunas del Estado. 

Las reflexiones, las ideas de algunos pensadores se han convertido sin duda en el asidero para aquellos que no queremos sucumbir ante el engaño propagandístico del establishment. La indignación nace de la voluntad de compromiso con la historia. Debemos resistirnos a que la carrera por el dinero, la indolencia  y la banalidad dominen nuestras vidas. La mediocridad existencial a la que nos aboca el sistema no puede ganar la batalla.

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"El problema de la humanidad es que los estúpidos están seguros de todo y los inteligentes están llenos de dudas."  Bertand Rusell 

Después de décadas volcados en las más frenética e incontrolable actividad exterior, años en los cuales hacer y tener eran mucho más importantes que ser, de repente nos hemos dado cuenta de que la acumulación de actividades, de riquezas materiales, de dignidades y honores externos, supone un bagaje francamente pobre cuando lo comparamos con las posibilidades de estar razonablemente satisfecho de uno mismo, y de formar parte de un mundo más solidario y justo. No podemos permitirnos el lujo de seguir viviendo de espaldas a los demás con el único fin de salvarnos a nosotros mismos.

Hemos crecido de puertas para fuera pero nos hemos olvidado de alimentar lo que en definitiva es más importante: nuestro propio yo interior, nuestro más íntimo y vital tesoro: nosotros mismos. Llegar a nuestras propias conclusiones, con el fin de  formar parte de una sociedad  menos manipulable  y más libre. Mirar en nuestro interior, pero no con un fin individualista, sino con la idea de formar parte de una colectividad con capacidad de pensamiento propio. 

Amor

Cuando desde la soledad nos contemplamos sinceramente, sin abalorios, sin voces externas que nos alaben, sin excusas, nuestro balance, -en la actualidad,-  no puede ser  demasiado positivo.

Un buen método para escudriñar lo que se esconde en nuestro interior y, en consecuencia para poner las bases de una mejora tanto personal como colectiva, es recurrir a la meditación de los cientos de mensajes y pensamientos  que nos han legado algunos voces imprescindibles de nuestra cultura. Reflexiones y conceptos tales como: justicia, amor, compromiso, coherencia, solidaridad, política, soledad, muerte, nacionalismos, feminismo, democracia, desigualdad, etc, etc.

Extraer de los libros aquellas frases que nos conmueven, apuntar las reflexiones o pensamientos que escuchamos a lo largo del camino, en sin duda uno de los mejores ejercicios que podemos hacer para mantener nuestra mente bien abierta y trabajando. No solo para que podamos situarnos ante una cita, sino para que tengamos la posibilidad de recorrer los vericuetos del razonamiento hasta llegar a una conclusión personal.  La idea principal es construirnos a nosotros mismos a través de pensamientos diversos, contradictorios, complejos y sinceros, que nos sirvan como muletas en tiempos de inestabilidad de la sociedad actual, consumista y en continuo cambio.

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El mundo gira como cada día. Vivimos en una democracia, en el estado de bienestar de nuestra maravillosa civilización occidental. Aquí no hay guerra, no hay ocupación. Esto es Europa, cuna de culturas. Sí, ése es el escenario y nuestro decorado. Pero ¿de verdad estamos en una democracia? ¿De verdad bajo ese nombre gobiernan los pueblos de muchos países?  ¿Necesita la democracia una examen a conciencia?

¿Quiénes somos en realidad? ¿Qué mundo necesitamos? ¿Quiénes manejan los hilos? ¿Somos todos responsables de lo que esta ocurriendo?  Se trata de buscar respuestas, de  poner sobre la mesa el estado de los logros democráticos basados en valores éticos, de justicia y libertad prometidos tras la dolorosa lección de la segunda guerra mundial. La primera víctima del capitalismo salvaje y de la situación de desigualdad que se ha generado, es  sin duda alguna la democracia, y por ende todos nosotros.

De ahí que la confianza que se tenía en las instituciones esté decayendo. La gente sabe que del Estado no va a obtener nada y sabe que las instituciones democráticas y políticas no llevan a cabo sus promesas: ¿Cómo podemos empezar a gestionar esta desconfianza? ¿Qué es el poder? ¿Cómo hemos llegado hasta aquí? ¿Qué alternativas existen?

Dado que el proceso de mejora personal es un largo camino sin recetas, en el cual no es posible tomar atajos, es recomendable tener nuestra personal antología de pensamientos, como una herramienta que pueda ayudarnos a construir nuestro propio mundo interior. En definitiva, se trata  de que todas estas citas nos sirvan para ser como el aprendiz de uno mismo, creciendo en sabiduría y conocimiento.  En lo que parece ser un callejón sin salida, convertirnos en  la insurrección pacifica,  la rebelión del pensamiento.

A pesar de la crisis mundial, en la política, a pesar de todas las desilusiones a las que nos han conducido el reinado de los cínicos, tenemos la obligación de reivindicar la construcción de un mundo más inteligente, solidario y libre.  A todos nuestros autores y autoras deberíamos agradecerles su inestimable contribución. Sin ellos posiblemente nos encontraríamos ante un paisaje mucho más estéril y baldío. A continuación paso a señalar una pequeñísima selección de citas que forma parte  ineludible de mi paisaje:

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Thomas Bernhard, Un encuentro

Conversaciones con Krista Fleischmann

Tusquets Editores

"Apasionante es sólo lo que va a venir, no lo que fue.”

"Y mi tarea, ante mí mismo y nadie más, es hacer algo que salga de mi cabeza, es decir, escribir libros o, sencillamente, alinear frases, pensamientos.” 

"Sin el engaño, todo se derrumbaría y no habría nada.”

"Al lujo que le den con lija. La lija de los muros y los muros de lujo, porque se trata de muros..., de muros blanqueados con cal. Y dentro de ellos, al lujo que le den con lija.”

"En este sentido, la Iglesia tiene que compensarme de muchas cosas, pero por desgracia no puede hacerlo porque es demasiado estúpida para ello. Tiene la vida de un hombre de un hombre sobre su conciencia.”

"El poder utiliza siempre todos los medios a su alcance para desembarazarse de sus enemigos.”

"Donde hay poder, prospera también la corrupción, lógicamente. Por eso, a las personas que tiene poder hay que quitárselo lo antes posible, porque en el momento en que arraigan..., es como la hiedra en un árbol, una planta trepadora, si se imagina uno al Estado como un tronco..., el gobierno no favorece el crecimiento sino que estrangula en fin de cuentas.”

"Cuanto antes uno se enfrente con las cosas horribles, tanto mejor para él, porque es como si se acoraza. Uno se vuelve cada vez más fuerte. El sitio donde se ha recibido un golpe se vuelve más fuerte luego. Las cicatrices no se abren de nuevo. Resulta muy útil.”

"Todo es subjetivo y falso, naturalmente. Eso está claro. Nunca he pretendido haber dicho ninguna verdad ni nada exacto. Eso es así.”

"El mundo prefiere siempre lo que es hermoso a lo que es feo. Si uno predica lo feo, la gente huye y las iglesias están vacías. Si predica algo hermoso, la gente entra en masa y las iglesias están llenas.”

"Lo mejor es que no querer nada, y hacer algo para sí mismo, en lo posible. Cuando se hace algo por los otros, se trata de una hipocresía o de un momento de debilidad.”

"Lo terrible es que luego, la gente coloca los libros en las paredes, y se quedan allí decenas de años sin hacer nada más que oler mal.”

  Castilla

Carlos Castilla del Pino

Pretérito Imperfecto

Tusquets editores.

“Sí, fue a los once años cuando inicié mi relación con don Federico Ruiz Castilla, un mentor que para mí sería decisivo. Era un hombre con un gran afán pedagógico. Fue él quien me enseñó a leer. Me prestaba libros y me pedía que hiciera resúmenes y comentarios de lo que leía. Me dio a leer cosas de Baroja, que me encantaron, y también de Azorín, que me cansaban un poco. Pero el primer libro que me dejó fue Recuerdos de mi vida, de Cajal. Fíjese. [El doctor Castilla levanta un dedo y señala un retrato de Cajal que está colgado en su consulta junto a otro de Freud, sobre un diván.] Ésa es la última fotografía que se le hizo a Cajal, un mes antes de morir, cuando ya estaba muy deteriorado físicamente. Yo hacía tiempo que sentía afición por la medicina, pero la lectura de ese libro fue decisiva. Sin embargo, cuando me marché al colegio con los Recuerdos de mi vida, los curas me lo retiraron enseguida.”

“Eso da una buena muestra de que su precoz voracidad intelectual se producía en un momento de una inmensa desolación cultural, en el que España era un desierto.”

“En realidad, la desolación cultural fue un poco posterior y se inició con el estallido de la Guerra Civil. Mi familia era monárquica, de clase media de pueblo, acomodada, y algunos de mis familiares fueron asesinados por la FAI. Pero a pesar de la situación, aun siendo un niño, no pude sentir el fervor patriótico. Eso es algo que incluso hablé con Pedro Laín Entralgo. ¿Cómo puede ser que con veintiocho años fueras fascista —le dije— y yo con catorce ya me diera cuenta de que eso no podía ser, de que esa gente no era la mía? Y es que no pude evitar preguntarme: ¿quiénes son los míos? Los míos eran Ortega y Gasset, Ayala, Azorín, Baroja. Pero todos esos se habían tenido que ir. ¿Y quién era esa gente que ahora estaba aquí, ocupando todos los puestos con una inmensa voracidad, con la sensación de que España era de ellos? Víctor de la Serna, Pemán... Fue una cosa tremenda.”

“Sí, la buena memoria es sospechosa. A veces puede parecer que uno pone por delante los detalles para impedir que los demás abran la boca. Pero es cierto que yo tengo buena memoria. En todo caso, la memoria es un instrumento que todos los seres humanos poseemos; después cada uno hace con ese instrumento lo que puede para sacarle el máximo rendimiento, aunque sea con trampas. En mi caso, cuando evoco, en mi recuerdo apenas hay resonancia emocional. Le pondré un ejemplo. Cuando recuerdo las escenas que viví de la Guerra Civil, a pesar de que fueron tan dramáticas porque habían sido asesinados familiares míos, porque en el cementerio había montones de cadáveres fusilados... Aun siendo tan impresionantes, para mí son poco más que si yo ahora le mostrara una fotografía de cuando usted era pequeño y usted, en lugar de entrar en éxtasis por la emoción de la infancia, dijera: "hombre, sí, me acuerdo perfectamente de esa camisa o de esos zapatos que yo tenía". Eso es una memoria del detalle, y así es la mía. Hay una cosa que a mí mismo siempre me ha impresionado mucho. Cuando fuimos al cementerio con mis primas y mis hermanas para envolver con sábanas los cadáveres de mis familiares, el que a mí me impresionó más fue el de mi tutor, un hombre soltero al que yo quería muchísimo. Pero cuando le vi, lo primero que hice fue ponerme a contar los impactos de bala. Tenía veintiuno. Veintiuno. Hasta me fijé en que tenía un tiro entre el dedo gordo del pie y el siguiente, y en que alguien le había puesto allí su propio pañuelo porque no deberían llegarles los vendajes. Eso es lo que recuerdo. Cuando uno está atento al detalle, y más todavía después de ejercer la profesión médica, puede recordar con suma facilidad.”

“Sí. Para mí era una cuestión moral. Hace poco recibí la carta de un hombre que estuvo en la División Azul y que tiene ahora ochenta y siete años. Me decía en ella que había leído mis libros y que le habían parecido una historia de España desde Primo de Rivera pasando por la República, el franquismo y hasta nuestros días. Me emocioné, porque realmente era consciente de que quería escribir esa historia. Y es que la sordidez, la mediocridad de ese tiempo... A la consulta venía gente y yo les preguntaba por la guerra. Y escuchaba sus respuestas con el miedo de que esa persona muriera y la brutalidad de aquellos momentos, que fue inconcebible, se olvidara. Pero ahora estoy mucho más tranquilo, porque ha aparecido esta enorme campaña de recuperación de la memoria histórica.”

“Al final de Casa del olivo escribe: "Miro hacia atrás y reconozco el privilegio de haber vivido una vida en la que me ha sido posible sobreponerme a tremendos sinsabores, y superar esos cuarenta años de la etapa más dramática de la historia contemporánea de España, una etapa oscura, cruel, opresiva, de una mediocridad sin límites impuesta a la fuerza".

  Michel-de-montaigne

 

Stefan Zweig, Montaigne

Acantilado

 

 "Siempre estaba dispuesto a prestarse, nunca a darse. En cualquier circunstancia de la vida se reservaba lo mejor de su ser, lo más propio.Dejaba a los otros hablar, agruparse en cuadrillas, encolerizarse, predicar y fanfarronear; dejaba que el mundo siguiera sus caminos insensatos y enmarañados y sólo se preocupaba de una cosa: ser juicioso él mismo, humano en una época de inhumanidad, libre en medio de la locura colectiva".

"Quien sigue a otro, no sigue nada, no encuentra nada, ni siquiera busca algo."

"No se puede aleccionar a los hombres, sólo guiarlos para que se busquen a sí mismos, para que vean con sus propios ojos. Ni gafas ni píldoras."

"Liberarse de la vanidad y del orgullo, que es tal vez lo más difícil,

liberarse del miedo y la esperanza,

de las convicciones y los partidos,

de las ambiciones y toda forma de codicia,

vivir libre, como la propia imagen reflejada en el espejo,

del dinero y de toda clase de afán y concupiscencia,

de la familia y el entorno,

de fanatismo, de toda forma de opinión estereotipada, de la fe

en los valores humanos."

"No conozco mejor escuela vital que exponerse a otras maneras de vivir y darse a probar la infinita variedad de la naturaleza humana."

Gore Vidal

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Sexualmente hablando

Literatura Mondadori

"El acto crítico, en última instancia, debe consistir en el análisis de la propia vida.”

"No me gusta la palabra amor. Es como el patriotismo. O como la bandera. Es el último refugio de los sinvergüenzas. Cuando la gente empieza a hablar de las maravillosas, cálidas y profundas emociones que tienen y lo mucho que aman, me pongo en guardia. Alguien va a robar algo. El amor romántico tal como lo conciben los norteamericanos no existe. De ahí el elevado porcentaje de divorcios. Cuando el deseo sexual se enfría a menudo no queda gran cosa.”

"En cualquier ciudad pequeña de Norteamérica la actitud de la gente no es muy diferente de como era en 1900.”

"Verá, lo que yo predico es: no os confinéis en guetos, no os dejéis encasillar. Cada estado trata de encasillar a sus habitantes a fin de ejercer control sobre ellos.”

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Sade

La filosofía en el tocador

Valdemar/Planeta maldito

"Pero no te engañes, encantadora amiga: la beneficencia es más un vicio de orgullo que una verdadera virtud del alma, es por ostentación por lo que uno alivia a sus semejantes, nunca por la única mira de hacer una buena acción; se sentirían muy molestos si la limosna que acaban de dar no tuviera la publicidad posible.”

"¿Está demostrado acaso que la naturaleza tenga tanta necesidad de esa procreación como quisieran hacérnoslo creer?.”

"Si hay algo extravagante en el mundo es ver a los hombres, que no conocen a su dios y lo que ese dios puede exigir más que según sus limitadas ideas, querer, sin embargo, decidir sobre la naturaleza de lo que contenta o desagrada a ese ridículo fantasma de su imaginación.”

"La segunda razón por la que hay que acabar con la pena de muerte es que nunca ha reprimido el crimen, porque se comete día tras día a los pies del cadalso. Hay que suprimir esa pena, en resumen, porque no hay peor cálculo que el de hacer morir a un hombre por haber matado a otro, de este proceder resulta evidentemente que en lugar de un hombre menos, tenemos dos menos de golpe, y que esa aritmética sólo puede ser familiar a los verdugos y a los imbéciles.”

"El hombre libre jamás se inclinará ante los dioses del cristianismo: jamás sus dogmas, jamás sus ritos, sus misterios o su moral convendrán a un republicano. Un esfuerzo más, puesto que trabajáis por destruir todos los prejuicios, no dejéis subsistir ninguno, porque basta uno solo para volver a traerlos todos.”

"Basta de creer que la religión puede ser útil al hombre. Tengamos buenas leyes, y podremos prescindir de la religión.”

Libros

Hay 6 Comentarios

Saludos a Josep Giralt por su magnifica exposición de los tiempos que corren. Ahora bien, repasando la Historia veo que la vida misma es un eterno venir a ser, nada permanece y siempre estamos en el punto de partida. La historia del ser humano está repleta de bondades (ciencia, arte, ética, etc.) y también de maldades (guerras, saqueos, ultrajes, etc.) Realmente, espero que algún día la ciencia pueda descubrir el origen de la maldad y ofrecer la solución a la podredumbre mental.

Gracias a la vida por tener personas amantes de la verdad y sentido de justicia , que tranquilidad me da, pensar que no todo es idiotez e inresponsable . Hay grandes personas ...solo hace falta que su rebeldia no solo sea escrita

"Danza, música, cine, literatura... artes que nos hacen pensar, una verdadera revolución, como dice Giralt, contra los cínicos que nunca podrán robarnos la conciencia, el quedarnos a solas con nuestros pensamientos para a continuación, esparcirlos a nuestro alrededor, compartirlos con el mundo, e incubar las redes que nos unirán a unas con otros, de la manera más fácil y natural, si nos dejan..."

http://lidiaucher.blogspot.com.es/2014/02/contra-los-cinicos-que-nunca-podran.html

Gracias, Josep ;)

Gracias por una gota de agua fresca y clara en tanto océano de podredumbre global.

Buenas reflexiones, pero que no falte fomentar el ateismo, por favor!

Muy buen artículo. El ser humano es el peor bicho que ha creado la naturaleza y el cinismo es uno de nuestros peores males. En el deporte es algo muy típico también http://xurl.es/h47fq

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Amores Imaginarios

Sobre el blog

El componente humano primordial debería ser el del reconocimiento del otro. Sin los demás no podríamos existir. Por lo tanto, disfrutemos de “otros mundos” y que esa diferencia –en vez de aislarnos- sea el camino para conseguir un mundo más justo, menos convencional y más libre. En este blog rendimos homenaje a algunas de las más significativas creaciones humanas que han marcado nuestra existencia: libros, películas, autores, canciones, etc. y que han estimulado nuestra (mi) necesidad de pensar, sentir y gozar. Al mismo tiempo, es un espacio que indaga sobre la realidad humana e intenta contribuir a la reflexión y al aprendizaje.

Sobre el autor

Josep Giralt Josep Giralt. Trabajó en Canal Plus, en el Congreso de los Diputados y como fotoperiodista en América Latina, África y Asia. Coautor del libro Sentir Etiopía, (RBA), compatibiliza su trabajo como periodista en una Fundación con el de colaborador en tertulias de actualidad en Ràdio Barcelona-Cadena Ser. Anteriormente dirigió durante cuatro años el espacio Películas incómodas en Com Ràdio. Ha publicado artículos y entrevistas en El País, Avui, y El Mundo, entre otros. Su frase: "No sirvo ni para seguir ni para conducir", de Nietzsche; su película: Rocco y sus hermanos, de Visconti. Sus libros: Los ensayos, de Montaigne y Conversaciones, de Cioran.

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