Amores Imaginarios

Sobre el blog

El componente humano primordial debería ser el del reconocimiento del otro. Sin los demás no podríamos existir. Por lo tanto, disfrutemos de “otros mundos” y que esa diferencia –en vez de aislarnos- sea el camino para conseguir un mundo más justo, menos convencional y más libre. En este blog rendimos homenaje a algunas de las más significativas creaciones humanas que han marcado nuestra existencia: libros, películas, autores, canciones, etc. y que han estimulado nuestra (mi) necesidad de pensar, sentir y gozar. Al mismo tiempo, es un espacio que indaga sobre la realidad humana e intenta contribuir a la reflexión y al aprendizaje.

Sobre el autor

Josep Giralt Josep Giralt. Trabajó en Canal Plus, en el Congreso de los Diputados y como fotoperiodista en América Latina, África y Asia. Coautor del libro Sentir Etiopía, (RBA), compatibiliza su trabajo como periodista en una Fundación con el de colaborador en tertulias de actualidad en Ràdio Barcelona-Cadena Ser. Anteriormente dirigió durante cuatro años el espacio Películas incómodas en Com Ràdio. Ha publicado artículos y entrevistas en El País, Avui, y El Mundo, entre otros. Su frase: "No sirvo ni para seguir ni para conducir", de Nietzsche; su película: Rocco y sus hermanos, de Visconti. Sus libros: Los ensayos, de Montaigne y Conversaciones, de Cioran.

¿Comprende Esperanza Aguirre la poesía de Gil de Biedma?

Por: | 08 de julio de 2014

El tiempo pasa muy deprisa. Apenas te das cuenta y de repente tienes la misma edad que tenía tu padre. Cuando uno relee las impresiones de hace 15 o 20 años, sientes que casi nada se ha cumplido como tenías previsto. Supongo que a eso, los de la caverna y el Tea Party lo llamarían fracaso. Sin embargo, y pese a esa sensación de pasar por la vida sin pena ni gloria, no puedo dejar de pensar en lo afortunado que soy por seguir haciéndome preguntas y continuar sorprendiéndome ante las cosas del mundo. Quizás sea una huida hacía adelante, pero no conozco mejor alternativa.

Vargasllosa-aznar630atEl ex presidente José María Aznar y el escritor Vargas Llosa

Arts longa, vita brevis (El arte es largo, la vida breve). Supongo que a la mayoría nos gustaría ser recordados. Pero, ¿A qué precio? ¿Como a quién? ¿Cómo qué? Cada uno va encontrando sus referentes por el camino, y al igual que los libros y las personas que vamos incorporando, acabamos siendo un poquito aquello que admiramos y que nos hace vibrar. En definitiva, nos convertimos en aquello que nos hace sentir. Por eso es altamente recomendable alejarse de los que son incapaces de emocionarse ante una injusticia, una canción o ante un texto revelador.  

Los detractores de la cultura que “nos hace ser” seguramente me dirían que sentir no es productivo. A todos ellos me encantaría decirles que mi vida es mucho más plena gracias a los “rebeldes sin causa” y “náufragos” del sistema. “Outsiders” que no se amoldaron a lo establecido y que consiguieron canalizar su ira y sensibilidad a través de la cultura. La mayoría de veces pagando un precio excesivamente alto. 

No bajes la guardia!

La experiencia me dice que nada en la vida es lo que parece, salvo ellos. Un poder que censura, recorta en educación y sanidad o limita las libertades, sea Cuba o España ha perdido toda legitimidad moral. Deberían sentarse a escuchar la voz de la gente que sufre, salvo que les importemos un bledo. Hay que luchar por todos los medios para que la degeneración mental que estamos padeciendo no acabe por alienarnos, convirtiéndonos a todos en más de lo mismo.  

 Siempre me ha llamado la atención esa extraña correlación que impone el establishment (la estructura de poder político y mediático) con la cultura. ¿Se puede ser un humanista y salir en la foto junto a Castro o a Aznar? ¿Puede el arte mirar hacía otro lado cuando el poder intenta sacarle rédito? ¿Le preocupó a García Márquez la terrible represión que sufrieron los homosexuales en Cuba? ¿Siente el poliédrico Felipe González tristeza por todas esas miles de familias desahuciadas? ¿Comprende Esperanza Aguirre el sufrimiento y la  carga crítica que  hay detrás de la poesía de su tío Gil de Biedma?  ¿Se puede ser Artur Mas y que tú película de culto sea Rocco y sus hermanos?.  En definitiva, ¿se puede gobernar el mundo o un país, y al mismo tiempo bombardear naciones, consentir torturas, ser amigo y socio de dictadores, levantar vallas con sus concertinas y leer a Kypling, Machado, o  a Whitman?  

Gabo-fidel

El premio Nobel Gabriel  García Márquez junto a Fidel Castro

Emilio Lledó, uno de nuestros últimos referentes y un ser humano excepcional, hizo las siguientes declaraciones en una entrevista de Emma Rodríguez para la revista cultural Turia: “Estamos viviendo una vuelta atrás, una regresión que es inconcebible. Me llama la atención que los políticos digan que tienen buena conciencia, responsabilidad. No basta con decir eso. Si tienen responsabilidad que la demuestren cortando este retroceso terrible e inaceptable de la educación y de la sanidad pública. Es un retraso monstruoso”.

Las palabras de Lledó nos ayudan a comprender lo que esta pasando. Ni el poder, ni los medios de comunicación deberían existir de espaldas a la ciudadanía. No pueden informar sólo para los más complacientes.  Y no estoy hablando de clanes, ni izquierdas o derechas, sino de contar la verdad. Esta perspectiva mercantilista, además de poco inteligente, es sin duda, la mejor forma de acabar con la razón principal del periodismo.“Actualmente hay más medios que nunca para comunicar, pero también para manipular, y ahí está el peligro. Las palabras, las informaciones pueden convertirse en tacos de madera que se quedan en el cerebro, que no nos permiten fluir, que nos coagulan las neuronas”, señala Lledó sobre los peligros del mal periodismo.

Lled_

Uno intenta acercarse al arte, entiendo que con la necesidad de salvarse, de comprender. De ser escuchado y al mismo tiempo de catarsis. Cuando un artista se aleja de la calle, acaba pasando lo mismo que con la clase política: si no estás alerta, una existencia de privilegios y banalidades puede conducirte a la nada y por ende a la muerte creativa. “Hay momentos en los que no podemos regodearnos en la propia felicidad como señoritos satisfechos, momentos en los que se impone luchar por algo que ponga freno a la infelicidad que nos rodea,” Lledó dixit.  Algunos “comunicadores” han ganado verdaderas fortunas frivolizando, pero eso sólo significa que no han comprendido nada. Se necesita talento, incluso para la diversión más absurda. Esa es una de las muchas diferencias que existen entre los artistas y los políticos. La mayoría de estos últimos pueden mentir sin arrepentirse. A un creador se le supone sensibilidad e inteligencia. Atributos que sin dudarlo, les convierten en seres infinitamente más vulnerables.

El Roto

No puedo dejar de pensarlo. La solución para cambiar un mundo injusto y gobernado por las élites es invertir en educación, educación y educación. Somos lo que ella hace de nosotros. “Si a ti de pequeño te meten únicamente frases hechas en la cabeza; si te introducen lo que yo llamo grumos pringosos, ya no vas a poder pensar, ya no vas a poder ser libre, ni tener un espíritu creador, ni siquiera racional, dejando claro que en la enseñanza no sólo hay que cultivar la racionalidad.” El discurso de Lledó me conduce de pleno al epicentro de mis dudas: “¿Qué entendemos por educación? Es difícil tener mayores oportunidades que las que han disfrutado los que ostentan el poder. Y sin embargo, podríamos decir que salvo excepciones, la educación no ha sido nunca una de sus prioridades. Por consiguiente, ¿Cómo ha calado la lectura en toda esta gente? ¿de qué les ha servido’ ¿de qué nos ha servido a la ciudadanía?

La lectura es el ejemplo más clásico de la libertad de inteligencia, de pensamiento. Leer es libertad, nos permite salir de nosotros mismos, de nuestro entorno pequeñito, y abrirnos a un universo nuevo. ¿Qué han leído esta gente? ¿qué han asimilado? ¿cómo pueden presumir de que leen a Machado y a Lorca y luego consentir que se mienta sobre su muerte en los libros de texto: “Lorca murió cerca de su pueblo” y Machado “se fue a Francia con su familia”  Y así con todo.

Freedom

Insisto: nos pasamos la vida creyendo que la única posibilidad de ser felices es aspirar a tener un buen trabajo y a ser posible bien pagado. Y sin embargo, la mayoría, (seguramente por miedo) permanecemos impasibles observando como los derechos conseguidos hasta la fecha desaparecen bajo nuestros pies. Y de eso es lo que tienen que hablar los medios. Y no de las capacidades intelectuales de la infanta Leonor, entre otras absurdeces. Ya sé que todo es función de la perspectiva, pero no podemos pensar que todos los lectores tienen el encefalograma plano. “La ignorancia hace que mucha gente se crea titulares de periódico totalmente falsos. Ahí está la importancia de la educación. Una y otra vez me paro a reflexionar sobre el alcance de los ladrillos que se meten en las cabezas.” 

Su estrategia es inocularnos el virus de la indolencia, con algunas gotitas de frivolidad para que parezca que todo es mucho  más sencillo y divertido. Pero la verdad, es que cada mañana nos levantamos con un nuevo caso de corrupción o de una fuga de capitales a paraísos fiscales. A estas alturas es muy complicado seguir creyendo en aquellos medios de comunicación que se han convertido en portavoces del establishment.   

Poder prensa

Unamuno decía: “El eje de toda vida humana está en saber lo que se quiere ser”. Yo añadiría: “El eje de toda vida humana está en querer saber”. He pasado todos estos años llenos de dudas y poniendo en tela de juicio todo aquello que el orden social ha tratado de imponerme. Y sin embargo, cuando bajo la guardia, me doy cuenta de que tengo muchos de sus mensajes interiorizados y eso me convierte en un ser terriblemente convencional. Borges en una de aquellas reflexiones suyas tan demoledoras, señalaba lo siguiente:”El 90% de las vidas son estériles”.  ¿Qué pasaba por su cabeza para decir algo tan cruel? Si nos comparamos con él, más de uno estaría de acuerdo. ¿Quién ha igualado su capacidad creativa? Pero si analizamos su personalidad, nos damos cuenta de la cantidad de claroscuros que dominaron su existencia. ¿Tuvo Borges una vida feliz? ¿de qué estamos hablando entonces? ¿qué es lo más importante? ¿qué queremos ser? ¿cómo queremos ser recordados?  ¿es más necesario estar dotado para el arte o para la propia vida?

De nuevo encontramos la respuesta en las reflexiones del catedrático Emilio Lledó: “Pero esto de no haga usted un pueblo sabio ya viene de la tradición del despotismo. Hay que dejar a la gente que sea sumisa porque si usted la revoluciona y la libera mucho mentalmente pedirá cada vez más y eso es incómodo para una oligarquía que quiera mantenerse en el poder.” A los gobernantes del mundo no les interesa lo que hemos logrado, prefieren instaurar la división entre dos lados: las oligarquías y las masas; el poder de la democracia oligárquica y el resto. Y lo grave es que con las educaciones que se aplican lo que se está paralizando es la libertad de pensar, la libertad.

 

 

 

El País

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