Por qué Verdú no usó la Black, según Rato

Por: Ernesto Ekaizer | 21 oct 2014

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  Hay algunas escenas, por así decir, de la declaración de Rodrigo Rato del jueves 16 de octubre que son impagables, porque muestran su manera de defenderse y la actitud del juez Fernando Andreu.  

  Una de ellas corresponde a cuando Rato es preguntado por el consejero delegado, Francisco Verdú, que no hizo uso de su tarjeta Black (Verdú aparece en la foto con Rato). 

  Verdú fue fichado por Rato como número dos, consejero delegado, el 20 de mayo de 2011. Venía del sector. Cuando recibió la oferta era vicepresidente de Banca March. De hecho se puede decir que Verdú ocupó el puesto que Rato le había ofrecido a José Ignacio Goirigolzarri en dos ocasiones, sin éxito.

   Antes de levantar el telón sobre la escena que vamos a narrar unas palabras sobre el consejero delegado que contrató Rato.  

  Verdú, licenciado en Ciencias Económicas por la Universidad de Alicante y MBA por la Universidad de Chicago, exhibía una experiencia profesional de más de treinta años en banca comercial y había vivido en primera persona en el grupo Banco de Vizcaya-BBV, la integración de las entidades que formaron el grupo Argentaria (Caja Postal, Banco Exterior, Banco de Crédito Local).

    Esa fue, precisamente, la cualidad que destacó Rato sobre su nuevo fichaje. "A lo largo de su dilatada experiencia en algunas de las principales entidades bancarias españolas, Francisco Verdú ha demostrado una extraordinaria capacidad para integrar equipos y redes bancarias y un rigor ejemplar en la gestión de riesgos", dijo el entonces presidente de Bankia. 

  Bien.

  El contrato de Verdú incluía un sueldo fijo anual de 1,7 millones de euros y un variable garantizado en su primer año que no podía superar el 60% de la retribución total.

  Verdú, por tanto, ganaba bastante menos, un 40% menos, que su jefe.

  Rato percibía 2,34 millones de euros.

  Bien.

  Vayamos a la escena.

  El fiscal Alejandro Luzón pregunta: Hay un consejero, el señor Verdú Pons que no utilizó la tarjeta. ¿Sabe usted por qué?

  Rodrigo Rato: ...Efectivamente, no la utilizó, no procedía de Caja Madrid, pero siendo el consejero delegado me pareció que si él quería utilizar este instrumento de pago que en ningún caso suponía un aumento de sus condiciones contractuales...

   Por qué no la utilizó, insistió Luzón.

   No lo sé, nunca le pregunté, no hablé con él...

   Más tarde, el juez insistió. Ya que Rato hablaba todo el tiempo de la tarjeta como retribución, el juez inquirió:

  -¿Sabe por qué el señor Verdú renunció a su retribución?

   Rato dijo que el señor Verdú no renunció a su retribución.

   -Que yo sepa renunció a su tarjeta...Pero eso no es renun...él tenía un salario que no iba a cambiar por la utilización de la tarjeta. Lo que podía hacer era disponer de una liquidez en una periodificación que decidiera él. Pero nada más, no podía cambiar su salario.

 

 

 

                                       *                          *                            *                                

 

   Rodrigo Rato comenzó su declaración con una explicación elaborada de antemano: las tarjetas Black no eran una retribución como tal sino un instrumento de pago de la retribución (luego se contradiría y afirmaría que era una retribución).

   Al escuchar, nada más comenzar, la teoría del instrumento de pago, el juez Andreu hizo esta observación de modo incisivo:

    -Es decir: que si usted tenía una retribución de 100 y con la tarjeta disponía de 25, la retribución que recibía era de 125.

   -No, no lo entiendo así.

   -Si gasta los 25 sí, dijo el juez.

  - ¿Quién controlaba las tarjetas?

  -Supongo que el departamento de tarjetas..

  -El señor Sánchez Barcoj nos dijo que usted..

  -No

   -Nos ha dicho presidencia textualmente.

  El fiscal buscó en vano la respùesta a la pregunta de cajón: ¿quien es el responsable de que los gastos de la tarjeta Black no se trataran como retribuciones (no se hiciera el certificado de haberes, retenciones, no se incluyera en el informe anual de gobierno corporativo) ya que no habia habido una instrucción de Rato para que se hiciera como se debía hacer?¿ 

   Rato explicó que "todo esto" lo sabía ahora, desde julio de 2014.

   "Yo supuse que se eran retribuciones..."

   Rato insistía una y otra vez con que una tarjeta de crédito es un instrumento transparente.

   En cierto momento, el fiscal se cansa:

   "Vamos a ver señor Rato, a eso vamos. No era tan transparente señor Rato en cuanto al tratamiento [fiscal] ni en cuanto a la contabilización... Por eso mi pregunta partiendo de que usted no lo sabía es ¿quién era el responsable de darle ese tratamiento?".

  Rato se va por las ramas..."Vamos a ver. Una organización como esta, un banco, incluso Caja Madrid, con 180.000 millones de activos y 23.000 personas, tiene usted un departamento de personal, de medios, fiscal por donde estas cosas tienen que pasar. Yo no soy un experto en organización, no soy un experto contable, pero...".

   El fiscal interrumpe: "Pero usted debe saber quién se ocupa de qué ámbito en la caja que usted presidía..."

  Rato: Hombre sí.. señor fiscal si usted me pregunta en este momento quien es el responsable de cómo se contabilizan los cheques de comida no sabría decirle específicamente quién. Supongo que es algo que está entre el departamento de personal y el fiscal y el de medios. Estas organizaciones están llenas de comités...

  Pero durante varias ocasiones Rato intenta ponerse un escudo: ¿qué decía la inspección de Hacienda? ¿Qué ponían en las actas levantadas?

   Pero a Luzón esto no es lo relevante ahora. Lo que quiere saber es sencillamente: ¿"Por qué se ha hecho así?"

                                 *                                   *                              *

   

   Como a lo largo de toda la declaración, Rato insistió una y otra vez que no sabía cómo se contabilizaban las cosas y que para ello había diferentes comisiones y órganos, el juez, casi a modo de epitafio, antes de terminar, aseveró:

   -Según usted, durante toda su presidencia no se preocupaba por estas cosas y  todos los órganos de la entidad le ocultaron la información y le engañaron...

    Rato insistió en que no sabía, su no me consta particular.

    Y el juez concluyó la declaración así:

    -Yo tampoco.

 

                              *                                   *                                            *

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                                                        Blesa y la "inercia"

      Miguel Blesa (ganó en sueldos 20 millones de euros entre 2003 y enero 2010, de los cuales 3,6 millones corresponden a 2010, incluyendo variables y una indemnización al dejar Caja Madrid) sostuvo desde el principio hasta el final de su declaración, el 16 de octubre, que las tarjetas Black era un complemento de retribución.

   Su letrado, Carlos Aguilar, para explicar el origen de las tarjetas, se remitió al acuerdo del 24 de mayo de 1988 del consejo de administración de Caja Madrid, durante la presidencia de Jaime Terceiro. El letrado lo leyó en voz alta.

  Dicho acuerdo introduce junto con el uso de las tarjetas para gastos de representación un punto en el cual se habilita al presidente para resolver sobre la naturaleza y límite de las tarjetas. Era potestad del presidente.

    Blesa explicó, después de la lectura, que "por inercia" sencillamente siguió con esta práctica.  

    Fuentes consultadas apuntan que Blesa negó ser la persona, el creador, de las Black.

    ¿Quién si no él fue el autor intelectual?

    Se apunta el nombre de Enrique de la Torre Martínez, el que fuera mano derecha de Blesa, ex secretario del consejo de administración de Caja Madrid.

   Es el hombre que intercambia sus puntos de vista sobre las Black en los correos cruzados con Blesa y sobre las preguntas de un miembro del consejo de administración, Jesús Pedroche, que pedía el listado de los movimientos de su tarjeta. Era el 5 de noviembre de 2007.

    Enrique de la Torre Martínez ingresó en Caja Madrid en 1996, año en el que José María Aznar encumbró en la presidencia a Miguel Blesa. Abandonó la entidad en julio 2009, tras pactar con Blesa una indemnización por cese, bonus, incentivos a largo plazo y prestaciones post empleo (pensiones) de 4,77 millones de euros.

  De la Torre Martínez no está imputado en ninguna de las operaciones que se investigan en el caso Caja Madrid-Bankia.

     

    

Hay 50 Comentarios

Como dijeron hace poco en una escucha telefónica relacionada con el caso Taula: "en este país lo único que funciona es la corrupción".

Qué no, que el de la tercera foto no es "Enrique de la Torre Martínez", como se dice en el pié, sino Alfredo Liñán, abogado. ¿Ya está bien de incorrecciones sin rectificación!

Sí Gonzalo, nos quejamos de todo: 1) QUE PERSONAS QUE GANAN MÁS DE 500.000 € AL AÑO en un país en el que el salario que más se paga es de 15.000 € brutos al año (moda estadística, fuente ine) TENGAN ADEMÁS UN EXTRA; 2) QUE NO SE DECLARARA A HACIENDA y nadie se encargar de que se hiciera, SIENDO BLESA INSPECTOR DE HACIENDA -AMIGO Y PUESTO POR OTRO INSPECTOR, AZNAR; y QUE LOS CARGOS SE LLEVARAN A LA CUENTA DE FRAUDES con tarjetas... ¿premonitorio? y 3) LO QUE HIZO QUEBRAR A TANTAS CAJAS ERA tener a 30 consejeros (¿para qué si EE. UU. se gobierna con una docena de ministros desde hace años?) diciéndoles a los técnicos de la entidad "oye, que el créditro de fulano tiene que salir" y ganando entre 150.000 y 300.000 € al año, aunque el técnico -que ha hecho los números y gana mucho menos- sabe que el crédito no sale, de acuerdo con la normativa interna de gestión de riesgos: MALA GESTIÓN provocada por los consejeros de origen político, sindical y CEOE; aparte de echarle a Caja Madrid encima 7 cajas quebradas: ¿Vd. sería capaz de hacerse cargo de 7 hipotecas en impago aparte de la suya? LA GRAN MAYORÍA ES INCAPAZ. Y, para terminar, DELENDA feminismo radical = HEMBRISMO = delito de lesa humanidad.

Una pregunta al gran público ¿Cuál es la queja generalizada?
1. ¿Que se cobrara ese sueldo extra en tarjetas?
2. ¿Que no se declarara a Hacienda?
3. ¿Que se ayudara a la quiebra de Bankia con esas decisiones?
Sobre el primero: Es ya casi derecho consuetudinario. Se hace habitualmente en muchas empresas. Jamás Hacienda ha puesto el grito en el cielo (ni ahora ni con ZP, ni con Aznar, ni con FG). Jamás el BdE se quejó sobre tal asunto.
Sobre el segundo: En mi opinión, lo más grave. Pero poniendo las cosas en su sitio. Si los ingresos no declarados de RR son 55.000 € (suponiendo que el 100% de los gastos de su tarjeta eran puro ocio y no invitaciones a posibles clientes o gente de poder) , habría omitido un pago de 28.000 € en su declaración, 300 veces menos que los 10 millones € que tuvo que regularizar MESSI (vanagloriado y aplaudido por medio mundo).
Sobre el tercer caso: No me hagan reír. Rato llega a Caja Madrid cuando el Banco tiene la situación en balance que tiene ahora. Lo único que se modifica es la LEY de reforma del Sistema Financiero, impulsada por el Gobierno del PP (un mes después de la toma de posesión de Rajoy) en la que obliga a DOTAR 50.000 millones por insolvencias a todo el sistema (5% del PIB!!!!). Bankia no soporta tamaña dotación y cae. Pero no por la gestión de las tarjetas black sino por la ingente cantidad de patrimonio inmobiliario de las cajas valencianas y Caja Madrid (patrimonio que ha ido creciendo desaforadamente en la época del boom y que ayudó al crecimiento descomunal del capital de Bankia) . Incluso el propio Banco de España de MAFO (PSOE) la calificó de solvente. Y no se equivocaba. Bankia, sin contar las previsiones a la que obligó la Ley de 2012, no habría necesitado los 20.000 millones. Ése un capital arbitrario y caprichoso que sirve para generar confianza en el exterior ¿Alguien puede decirme que son 15 millones en 20.000 millones?

Flipo. Sin más palabras. Que un imputado ejerza sus derechos (TODOS) ante un tribunal debería ser motivo de orgullo. Siento discrepar con todos ustedes, pero en la Universidad me enseñaron que los derechos de los imputados y acusados existían para evitar la arbitrariedad del Estado, e intento creérmelo. Así que no se me cae la cara de vergüenza por decir lo que pienso, basado en algo, no en un cabreo (muchos opinamos desde el cabreo).
Y otra cosa, sigo sin entender por qué la conclusión que se saca de lo que digo sobre el derecho de defensa es automáticamente que defienso al Sr. Rato y al Sr. Blesa... no los he defendido en ningún momento. Mi opinión (que no es precisamente positiva) me la guardo para mí, no voy a insultarlos impúnemente en un foro de internet, lo siento. Pero, repito, no es precisamente positiva.

Por cierto, no: no en todos los países civilizados los imputados y/o acusados tienen derecho a MENTIR. En EEUU, por ejemplo, los imputados tienen derecho a NO DECLARAR, tanto en dependencias judiciales como policiales. Pero si declara y miente se le puede acusar de los delitos respectivos, perjurio u obstrucción a la justicia.

En todo caso, a mí lo que me sorprende es la puerilidad de los argumentos del señor Rato: decir que las tarjetas eran "un instrumento de paga de la retribución" es aceptar que tenías tu retribución era más alta de la que declarabas; decir que tu subornidado no usó las tarjetas porque con su sueldo le sobraba es poner a huevo que te pregunten que qué hacías tú con tu sueldo... que era el doble. No es que sus afirmaciones me parezcan vergozosas (que también), sino que me parecen tremendamente endebles para ser unas declaraciones ante un juez como imputado.

Curioso asunto, mentir a un juez no es delito, es un derecho del imputado y lo decimos tan tranquilos.


Hanna, siento si lo que voy a escribir suena o parece borde, pero es que os estáis pasando tres pueblos. Voy a empezar por el principio: en cualquier país civilizado existe el derecho a no declarar en contra de uno mismo si está en una posición de imputado, acusado... Puede ser un hecho criticable (o no, tiene bastante sentido como salvaguarda de derechos fundamentales pero oye, para entenderlo lo mismo hay que estudiar, no opinar porque sí), pero es un hecho.
Segundo, y no menos importante, el tono de recochineo, o como quieras llamarlo, del Sr. Rato con el juez en todo caso sería (creo que tampoco, pero bueno) problema del juez. Ejemplo tonto: si siendo pequeño le falto el respeto a mi padre(la autoridad, el "juez"), es mi padre el que debe tomar una decisión conmigo.
Tercero, y para mí personalmente lo más importante, y de nuevo disculpa si te sienta mal pero, ¿te he contado a ti o alguien ha leido aquí mi opinión personal sobre lo que pienso del Sr. Rato? No es muy positiva, pero no por ello voy a ponerla en público, pero no pienso permitir que nadie hable por mí, como haces tú.
Finalmente, lo que he intentado decir es que qué se esperaba la gente que dijera un señor que está imputado en su comparecencia ante el juez después de haber sido asistido por su abogado. Si de verdad pensabas que iba a responder otra cosa, algo del estilo "sí, fui yo, me arrepiento", te equivocabas desde el principio. Y no es porque sea casta, o un ladrón, o mil cosas... es lo que hace un imputado por delitodelante de un juez, aquí y en cualquier otro país.

Ya veremos si no se cargan al juez igual que hicieron con Silva

Para publicado por: Paco | 21/10/2014 12:39:53
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Dices: "Que un imputado mienta es lo normal. Es más, se encuentra dentro del derecho de defensa del artículo 24 de la Constitución". Y un poco más adelante, "Pero un imputado tiene derecho a mentir, aquí y en cualquier país civilizado". Me gusta mucho, Paco, parece el título de una peli oscarizada: "Derecho a mentir" :-)
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Pero, ¿tú sabes qué es mentir? Vayamos al DRAE, y lástima no disponer de la nueva edición; al parecer está elaborada con la intención de apoyar al ladrón; más exactamente, a las distintas castas ladronas, ladronas de ideologías incluidas.
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MENTIR
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(Del lat. mentīri)
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1. intr. Decir o manifestar lo contrario de lo que se sabe, cree o piensa.
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2. intr. Inducir a error. Mentir a alguien los indicios, las esperanzas.

3. tr. Fingir, aparentar. El vendaval mentía el graznido del cuervo. U. t. c. prnl. Los que se mienten vengadores de los lugares sagrados.
.
¿Te has fijado en los ejemplos? ¡Los adoro! Traslucen el alma poética de los señores académicos, esperable por lo demás.
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¿Mintió el RATO? Veamos: "Las tarjetas Black no eran una retribución como tal, sino un instrumento de pago de la retribución (luego se contradiría y afirmaría que sí era una retribución)". Esto no es decir o manifestar lo contrario de lo que se sabe, cree o piensa, ni inducir a error a nadie -¡y mucho menos a un juez-, ni fingir, ni aparentar. Es una lección sin aprender, es chulería casa nostra, es desplante caciquil de mirad cómo chuleo incluso a un representante de la ley. Quiero decir con todo esto, Paco, que no a eso también tuyo de "aquí y en cualquier país civilizado". En cualquier país civilizado un juez toma declaración a un ladrón, pongamos, y este no tiene por qué decir nada en su contra, sino lo que considera, pero chulearse a un juez y con desplante final.... ¡Eso es todo NUESTRO, cony, no nos restes méritos, amigo! ¡Que viva AjpaÑa!

Me estoy poniendo de una mala host....! Brrrrrr!

En todo este asunto me imagino el dialogo el siguiente:
-Tenemos que echarte si no pides el cese como militante.
-Me lo dices tú, si hemos estado siempre juntos, tú me nombraste
hemos cobrado sobres juntos tan negros como las tarjetas
hemos visto todo lo que se hacía juntos y me dices que me marche o me echas
tu veras, pero puedo cantar o hacer que otros canten
así que nos salvamos o nos hundimos juntos.
-Bueno dame tiempo, mientras pide tu cese de militancia temporal para ver como lo arreglo.
En la habitación de al lado, veo una pequeña sombra sonriente que repite, falta poco, falta poco, es la mía, nos los hemos cargado a todos.

Que dice el que fue presidente de Caja Madrid, un tal Blesa, que no sabía que no se declarasen esos gastos en el IRPF. Por muy en excedencia que esté este individuo, siendo como es inspector de Hacienda, te coge la declaración, la lee y al momento ve los errores que tú no ves. Son expertos en hacer la declaración, de lo que sea. Lo saben todo. Me imagino a Blesa pidiendo a una asesoría que le hiciese la declaración del IRPF anual. Ni de coña, se la hacía él mismo, sabe los papeles que hay que pedir a la empresa, conocer todos los ingresos que se hayan tenido durante el año, tanto en metálico como en especies. O sea, toda la declaración es mentira y el juez lo sabe.
Como es mentira la declaración de Rato. Pero lo que más daño les ha hecho a estos presuntos delincuentes es que hemos conocido con pelos y señales sus gastos estrafalarios, dónde han estado, cómo han sido, cuándo lo han perpetrado y cuánto se han gastado. Esa libertad de expresión que ha concedido Goirigolzarri a sus empleados para que vayan desgranando los extractos a través de los medios ha sido la puntilla.
Todos ellos han dejado a Bárcenas como un avaro. Éste guardaba mientras los demás gastaban, Y cómo gastaban. No les llegaba con el sueldo que se autoimponían. Blesa, como se apunta, ganó más de 20 millones de euros, 20. Pero necesitaba más, quería más, era un vicioso compulsivo del gasto . Alquilar una barco durante una semana, por el Mediterráneo, le costó 18.000€ ( O sea, 3 millones de pesetas) para que se entienda mejor.
A Rato, sin embargo, le gustaba trasnochar y acudir a sitios con luces rojas a tomar unas copitas. Como a cualquiera.
Esta cuadrilla de impresentables ha vivido dentro de sus posibilidades. Los demás lo hemos hecho fuera de nuestras posibilidades. ¡Qué diferencia, eh!

Realmente no hay que esperar nada más de esta gente. Los gritos de viva el vino y ya se yo cuando y cuanto puedo beber de aquel nefasto personaje, trajeron regueros de plastilina, vacas locas en crisis -Arias Cañete también por alli, esta vez en agricultura- y chiringuitos financieros varios entre sus coequipiers, ojo, no pensemos mal, tal vez este personaje que nos dirije repita otros cuatro años, estoy congelado por saberlo, soy funcionario, más peligroso que ninguno de ellos, casi me considero un delincuente, lo que hay que ver.....

CORRECCION
Ha pasado una semana, -¡¡UNA SEMANA!! - y el PP sigue desojando la margarita, sobre la expulsión de Rato. No importa que haya costado a la ciudadanía, como mínimo 22.000 millones de Euros. No importa el vergonzoso y flagrante desfalco de las preferenciales, No tienen mayor peso todos los indicios que señalan la ausencia de honestidad patente. No importa la imputación judicial.
El PP dice que de entrada, antes que nada, primero que todo, lo siguiente: escucharemos lo que tenga que decir este hombrecillo. Despúes, según nuestro acertado juicio e, independientemente de todo, decideremos algo. Ya se verá. Ya comentaremos una que otra cosilla.

Dios los cria y ellos se juntan.

Si un presidente de un país es señalado de llegar a esa presidencia, con sospecha de financiamiento ilegal de su partido, con dinero presuntamente delictivo y aquí no pasa nada, ¿que le puede pasar a Rato?.................. Que lo escucharán en su partido.

Ese, es el riesgo más alto.
Después............. el paripé de su renuncia. Y aquí no ha pasado nada.

Señor Carlos Segura: Será que no soy capaz de extraer conclusiones pero si he hecho una cosa mala (cualquiera) y me imputan un delito por ello y, habiéndola hecho, digo que no lo he hecho estoy (i) no declarando contra mí mismo y (ii) mintiendo. Luego el artículo 24 de la Constitución me ampara ese derecho.
País civilizado es, a mí entender (puede que erróneo) en lo que se refiere a procedimientos judiciales, un país donde los procesos están debidamente regulados y en los que se respetan los derechos de defensa de cada una de las partes. Eso ocurre en el Reino Unido, donde no creo (lo mismo me la estoy jugando mucho, pero me da a mí que no) que un imputado esté obligado a declarar en su contra. Gracias por lo de Don, pero por ahora sólo soy un mindundi.
Un saludo.

>> A muchos de los turistas que apurados buscan en Madrid la sede del HSBC (antiguo edf AresBank del Po Castellana, ya saben... el de Gadaffi) les extraña que sea el único pais de Europa desprovisto de los servicios con que la entidad asiática cubre el Orbe entero.
>> Y hay que explicarles lo del "affaire" con el (entonces) Sr Ministro a quien descubrieron ventajosísimos créditos de la entidad asiática (ahora ausente) en la persona de sus familiares y él mismo también.
>> Aquí sin embargo aún nos asombramos -todavía más, si cabe- no tanto de aquél escándalo entre la Operadora financiera y el Regulador estatal, sino del actual SILENCIO INFORMATIVO que la hemeroteca testarudamente aflora contra los periodistas (olvidadizos) parecen extender ufanos cuando jalean ostentosos la "piel del oso" finalmente capturado. Me huelo alguna maniobra de distraccion... no sé.

Bueno, ya nos imaginamos por qué el señor Verdú no quería ni llevar en el billetero la tarjeta black y no sacó ni un euro. Si el numero dos lo sabía el número uno también. Pero gastarse la pasta de los preferentistas y de los contribuyentes españoles le pudo, total, es gratis.

FIJAOS LA SUTIL DIFERENCIA: SI LO ECHAN DEL PARTIDO, ESTÁN RECONOCIENDO NO ESTAR DE ACUERDO CON SU COMPORTAMIENTO. SI EL QUE SE VA ES ÉL MISMO, EL QUE RECONOCE SU MAL PROCEDER ES ÉL. ELLOS NI TIENEN POR QUE MANIFESTARSE.... ASÍ NO SE LES VE DE QUÉ PIÉ COJEAN. O SEA, LA "TIBIEZA" DE SIEMPRE. SIN MOJARSE.

" tras pactar con Blesa una indemnización por cese, bonus, incentivos a largo plazo y prestaciones post empleo (pensiones) de 4,77 millones de euros" . SON MAFIOSOS.deben devolver todo el dinero empezando por los sueldos delirantes.

" las tarjetas Black no eran una retribución como tal sino un instrumento de pago de la retribución" es como el finiquito indeferido de Cospedal para explicar lo inexplicable

El texto dice: "se apunta el nombre de Enrique de la Torre Martínez (en la foto), el que fuera mano derecha de Blesa". El que sale en la foto (a las 15:15 horas del 21/10/2014 en este blog) no se llama Enrique de la Torre, sino Alfredo Liñán, y es abogado de Blesa en sus procesos judiciales.

Todos cobraban para el tratamiento del incipiente alzheimer que estaban desarrollando. Si ya han olvidado todos todo. No saben ni quién les pagaba. Pobrecicos.

Lo único claro es que son unos chorizos, y no solo por las tarjetas, casi todos los que están implicados tienen más temas delictivos a sus espaldas.

El cinismo, la cara dura, la prepotencia, etc., de estos señoritos, no tiene nombre. Esos que nos dicen que hay que trabajar más y trabajar menos (desgraciadamente), se lo llevan crudo. Esos que han vivido por encima de sus posibilidades, a costa de los demás, nos dejan hipotecados hasta el infinito, han estafado y echado a la calle a no se cuántas personas con los desahucios. No tienen perdón. Espero y deseo que los jueces hagan bien su trabajo y paguen y vayan a la cárcel, que no se queden sin probar de su propia medicina.

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Sobre el autor

, Buenos Aires, 1949. Ha trabajado, por este orden, en redacciones de televisión, revistas semanales y diarios en Argentina; trabaja, desde hace 36 años en Madrid, en diarios, revistas, radio y televisión. Ha escrito ocho libros.

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las de un viejo proverbio latino:
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