El espectáculo de la justicia

Por: Ernesto Ekaizer | 17 abr 2015


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  La entrada, registro y detención de Rodrigo Rato durante el desarrollo de la acción de la policía aduanera es la crónica de una operación anunciada y cuidadosamente preparada. La Agencia Tributaria ha acudido a la Fiscalía de Madrid (en la foto el fiscal Carlos García-Berro, de la Fiscalía Provincial de Madrid) en lugar de la Fiscalía Anticorrupción, encargada hasta ahora de la investigación de Bankia-tarjetas Black-Lazard en la Audiencia Nacional. Pero quien ha llevado la operación por arriba ha sjdo Manuel Moix, fiscal jefe del Tribunal Superior de Justicia de Madrid. Es él quien ha estado en contacto con Madrid y con la fiscal general del Estado, Consuelo Madrigal .

   El 17 de febrero de 2015, el director de la Agencia Tributaria, Santiago Menéndez, declara ante la comisión de Hacienda del Congreso esto: “Estamos empezando por analizar los indicios, en base de la información que tenemos, de que algunos declaradores presentadores de la declaración tributaria especial pudieran haber incurrido en blanqueo de capitales, y pasaremos esa información al Servicio de Prevención del Blanqueo de Capitales (Sepblac) para que se contraste, en su caso, con la información que ellos tengan y se decida qué actuaciones realizar. En concreto, tenemos seleccionada una población de 705 contribuyentes, cuya información pasaremos al Sepblac”.

   El director daba un paso más: “Asimismo, una vez que se contraste con las actuaciones que se pudieran estar haciendo por el Sepblac o por otros órganos de investigación o por organismos jurisdiccionales, la propia agencia, a través de la Oficina Nacional de Investigación del Fraude (ONIF) analizará individualmente a cada uno de los contribuyentes para, en su caso, hacer traslado posterior de las posibles contingencias de posibles ilícitos que, desde luego está clarísimo —y es de sentido común—, la declaración tributaria especial no ampara”.

   Lo que no dijo Menéndez es que prácticamente la inmensa mayoría de la “población de los 705 contribuyentes” son políticos, altos funcionarios del Estado, familiares directos de estos. Los activos ocultos y aflorados según Hacienda no se justifican con sus ingresos ordinarios.

   Dos meses después ya tenemos los resultados. La Fiscalía Anticorrupción ha sido puenteada y le ha tocado ser fuerza de choque a la Fiscalía de Madrid. Pero, eso sí, se ha anunciado que la Fiscalía Anticorrupción, que lleva el caso Bankia-tarjetas Black-Lazard en la Audiencia Nacional, se hará cargo de la investigación después de la entrada y registro del domicilio y de la detención del ex vicepresidente de los gobiernos de Aznar y ex presidente de Bankia. 

    La denuncia de la Agencia Tributaria está relacionada no con la amnistía fiscal de Montoro, a la que se acogió Rato en 2012, sino con movimientos de sus sociedades en España y en el exterior.

    La operación ha sido espectacular. La pregunta es: ¿se justifica? ¿había indicios de fuga?¿qué evidencias sobre posible destrucción de pruebas se han valorado? ¿por qué no llevar el tema fiscal como un delito conexo a los otros delitos por el que se investiga a Rato en la Audiencia Nacional?

    El fiscal que más sabe sobre Rato y Bankia ya no está en la Fiscalía Anticorrupción. Es Alejandro Luzón y es ahora teniente fiscal de la secretaría técnica de la fiscal General del Estado, vamos, del gabinete de Consuelo Madrigal.

    El Gobierno y la Agencia Tributaria han preferido marginar en este golpe al fiscal jefe de la Fiscalía Anticorrupción, Antonio Salinas, en la operación puntual, cuenta habida de que el tema de blanqueo es un tema clásico de corrupción. Ciertas críticas ha pululado contra Salinas y contra el juez Fernando Andreu por su excesiva templanza en la instrucción del caso Bankia.

   El Gobierno de Rajoy intenta ponerse la medalla de la lucha contra la corrupción. Cuando el presidente del Gobierno se refiere a la corrupción subraya que en España la justicia funciona y no duda en apropiarse de las actuaciones de policías y jueces.

    ¿Es el de Rodrigo Rato, el que fuera el pretendido Rey Midas de la economía española y el símbolo del presunto poderío de España en el mundo con su nombramiento, en 2004, como director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), un caso en el que Rajoy pretende lucir la medalla haciendo tronar el escarmiento con uno de los nuestros?

   El pasado 23 de octubre, el juez Pedraz ordenó la entrada y registro, a petición de la Fiscalía, en el domicilio y oficinas en varios puntos de España de Oleguer Pujol. Los policías acompañados de perros detuvieron durante unas horas al hijo del ex presidente Pujol. Es el día de hoy, seis meses después, que Oleguer Pujol no ha sido llamado a prestar declaración ante el juez.

   ¿Espectáculo de la justicia o justicia de espectáculo? 

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RATO ACUSADO DE BLANQUEO: NO SE VAYA Sr. AZNAR.

La Fiscalía de Madrid ordeno el jueves 16 de abril la detención de Rodrigo Rato, ex vicepresidente del Gobierno de España y ex director gerente del FMI, para proceder al registro de su casa y despacho. La Fiscalía acusa a Rato de fraude fiscal, blanqueo y alzamiento de bienes, es decir ocultación de Patrimonio con el que poder cubrir deudas y fianzas, ya que Rato está implicado en diferentes cusas judiciales relacionadas con su gestión al frente de la entidad Bankia. La detención del ex vicepresidente Rato es un factor más que contribuye a desmoronar y desacreditar el aznarismo. La etapa en la que gobernó el expresidente Aznar (1996-2004) debe ser considerada ya un periodo de los más negros de la historia de España, en el que hubo terrorismo de Estado, se cometieron violaciones de los derechos humanos y la corrupción política no conoció ningún tipo de límites, afectando a los niveles más altos del Estado, incluso a la Casa Real, y convirtiendo a España en una cleptocracia.


Sin conocerse todavía el contenido del sumario que ha dado lugar a la detención de Rato, es muy difícil creer que todo se ha debido a una sobreactuación de la Fiscalía de Madrid y la policía. Según informaciones difundidas por los medios de comunicación la causa judicial surge como consecuencia de una investigación realizada por el Servicio de Prevención de Blanqueo de Capitales (Seplac) dependiente del Ministerio de Economía. Lo que está claro es que si la policía ha actuado de esta manera contra un ex vicepresidente del Gobierno de España es porque tiene claras pruebas para acusarle de haber cometido graves delitos, como es el de blanqueo de capitales. El blanqueo de capitales es siempre un delito muy grave y preocupante en una persona que ha ocupado un cargo público de alto nivel, pues surge la duda de donde ha obtenido ese dinero y a cambio de que. En la gran mayoría de los casos, por no decir en todos, suele ser dinero que proviene de actividades relacionadas con la corrupción política. En el Estado español solo hay dos cargos con mayor poder que el de vicepresidente, el de presidente del Gobierno y el de Jefe del Estado, o sea, el Rey de España, por tanto lo ocurrido con el ex vicepresidente es motivo de alarma social, pues como es que un persona del nivel profesional de Rato, entre otras cosas, es director gerente del FMI, no tiene forma de declarar unos ingresos, ¿Quién le ha pagado ese dinero a Rato en negro y a cambio de que, a cambio de que tomara que decisiones durante la época en la que fue vicepresidente del Gobierno de España?


Lo que se ha denominado el milagro de la economía española (1996-2004), en contra de lo que opinan algunos políticos y analistas económicos, no se debió a la gestión del Gobierno del expresidente Aznar, sino a factores favorables de la coyuntura económica internacional, cito dos: Primero, llegada a España de abundantes recursos económicos de la UE, fondos estructurales y de cohesión. Segundo, abundancia de crédito exterior que permitió crear la burbuja de la construcción, asumiendo España un enorme endeudamiento exterior. El expresidente Felipe González con cosas como el GAL, el caso Filesa, el caso Rubio, etc., se lo dejo difícil a su sucesor, pero el presidente Aznar lo logro superar, desacreditando y hundiendo todavía más la democracia española. Con la detención de Rato la era Aznar se desmorona, pasando a la historia por cosas como: Impunes violaciones de los derechos humanos, elevada corrupción política, y un dramático caso de terrorismo de Estado, el 11-M. “Váyase Sr González” le decía Aznar desde la tribuna del Congreso de los Diputados en mayo del 1994 al entonces presidente del Gobierno Felipe González, para presionarle y obligarle a dimitir. Hoy el pueblo español le debería decir al expresidente Aznar “No se vaya Sr. Aznar” vuelva acuda al Congreso, y si procede también al Tribunal correspondiente, a dar explicaciones sobre cómo es que un vicepresidente de su Gobierno se dedica a blanquear dinero.


La Moncloa, intentando manipular a la opinión pública, ha calificado lo ocurrido con Rato como algo encuadrado en el funcionamiento normal del Estado de derecho, igualdad de las leyes para todos los españoles, e imposibilidad de intentar presionar, tapar o edulcorar acciones judiciales en marcha, nada más lejos de la realidad, todo lo ocurrido es propio de un Estado fallido. La detención de Rato se produce 10 años después de que dejara el cargo de vicepresidente del Gobierno de España, y evidencia tres cosas: Primera, en la democracia española falla el sistema de elección de cargos públicos. Segunda, fallan los instrumentos de control de la gestión que realizan cargos públicos de alto nivel, pues seguramente el dinero que estaba blanqueado Rato lo había obtenido gracias a su corrupta gestión como vicepresidente. Tercera, fallan los instrumentos de vigilancia de personas que ocuparon cargos públicos de alto nivel y que entre otras cosas accedieron a información clasificada del Estado, pues de otra forma las instituciones del Estado estarían informadas desde hace tiempo de que Rato tenía por ahí una enorme fortuna de origen injustificable. Además, la detención del ex vicepresidente Rato ha sido un completo espectáculo judicial no propio de un país desarrollado, televisándola, con numerosos mensajes subliminales, incluso poniendo en escena aun tipo que se tapaba con un pasamontañas y que no sabemos si estaba allí para detener a Rato o para protegerle.


El ambiente político en España pasa por el peor momento desde la instauración de la democracia en el 78, está totalmente descompuesto y putrefacto. Las encuestas sobre intención de voto indican que el mapa político español se ha fraccionado por motivos ajenos a los ideológicos surgiendo dos nuevos partidos políticos, Ciudadanos y Podemos, lo cual dificultara la gobernabilidad de España, algo que ya está ocurriendo en la Comunidad de Andalucía, donde el partido más votado, el PSOE, tiene dificultades para poder formar Gobierno. En este ambiente, la detención del ex vicepresidente Rato en pleno año electoral abre dos importantes incógnitas ¿Por qué ahora? ¿Y por qué de esa forma, tan degradante no solo para Rato sino también para el partido del Gobierno, el Partido Popular? ¿No controla el Gobierno de España la Fiscalía o sectores del Partido Popular buscan con el espectáculo oportunista de la detención de Rato favorecer y justificar el crecimiento de Podemos, cediéndole sus votos?


Considerando que la solución a los problemas que padece la sociedad española, como el de la corrupción política, no va a venir de la mano de partidos como Ciudadanos o Podemos, para que podamos todos salir de esta en un ambiente de normalidad democrática, en mi opinión, España necesita un gran pacto de las dos principales y tradicionales fuerzas políticas, PSOE y PP. Primero, para fortalecer la actuación del Poder Judicial para que de forma oportuna y rápida pueda depurar la vida política española. Segundo, previendo futuros resultados de las próximas elecciones generales, para formar un Gobierno de concentración, formado por personas del PSOE y el PP.

Lo que ocurre con Rato, con Bárcenas y, con tantas y tantas tropelías que han ido aflorando en estos años recientes, son en suma, la gota que colma el vaso.
No obstante, aún cuando cada caso de corrupción en particular, se ha ido revelando como inaceptable, ninguno de esos casos resulta tan escarnecedor y humillante, como el hecho de que el presidente, después de que todos los hombres y mujeres decentes tenemos la certeza moral de que es así, y de haberse indiciariamente acreditado en un juzgado de que utilizó grandes cantidades para financiar las SEDES del PP en Génova, El País Vasco y La Rioja y, en GASTOS ELECTORALES, el dinero B sufragó Elecciones Europeas, Elecciones Generales y Elecciones Autonómicas en Cataluña y Andalucía; después de todo esto, siga como si no se hubiera movido una hoja de árbol
¿No es un golpe de Estado a la Democracia y una burla al Estado de derecho que se acceda fraudulentamente a la más alta posición política del país y, que al día de hoy, aún permanezca en ese cargo sin que aquí pase nada.
¿De que estamos hechos?
Después de algo así ¿tiene sentido que nos invada la ira, por cualquier otra cosa?

En cualquier caso, no es igual para todos. Y dentro de los espectáculos esto es de circo.
Lo que no se entiende es porque se sigue llamando crisis cuando es estafa.

Demasiados intereses oscuros y demasiadas manos largas metidas hasta el fondo en el poder judicial...

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Sobre el autor

, Buenos Aires, 1949. Ha trabajado, por este orden, en redacciones de televisión, revistas semanales y diarios en Argentina; trabaja, desde hace 36 años en Madrid, en diarios, revistas, radio y televisión. Ha escrito ocho libros.

Las materias de Analítica son
las de un viejo proverbio latino:
"Nada humano me es ajeno"...

Sobre el blog

El periodismo para seguir siéndolo debe ser Periodismo Analítico... O no será. El viejo adagio según el cual los periodistas son como mínimo tan buenos como sus fuentes requiere una actualización. Necesitamos, según dice el profesor norteamericano Mitchell Stephens, periodistas con cinco cualidades: Informados, Inteligentes, Interesantes, Industriosos, y, sobre todo, Perspicaces.

Periodismo analítico

Libros

Queríamos tanto a Luis
Terminada la investigación judicial, el relato más completo de la relación entre Luis Bárcenas y el presidente del PP y del Gobierno de España, Mariano Rajoy.

El caso Bárcenas (Editorial Espasa, 2013)
El autor sigue los rastros del tesorero nacional del Partido Popular desde su imputación en la trama corrupta de Francisco Correa.

Sed de Poder .La verdadera historia de Mario Conde (Espasa, 2012)
La crisis de Bankia y del sistema financiero español es una ocasión para revisitar la historia del ex presidente del Banco Español de Crédito (Banesto), destituido junto con su consejo de administración a finales de noviembre de 1993.

Indecentes. Crónica de un atraco perfecto (Espasa, 2012)
El relato, a partir de entrevistas e información inédita, hace un viaje hacia la gestación y estallido de una crisis que dará lugar a la Gran Depresión que afecta a la economía y la sociedad española.

Yo, Augusto (Aguilar, 2003)
Tras obtener, en abril de 2000, el Premio Ortega y Gasset de periodismo por su cobertura del caso Pinochet en las páginas de EL PAÍS, el autor publica este libro en coincidencia con el XXX aniversario del golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973.

El Farol. La primera condena de Mario Conde (Temas de Hoy, 1997)
El 20 de marzo de 1997, la Audiencia Nacional condena a Mario Conde a seis años por los delitos de apropiación indebida y falsedad en documento mercantil. El delito: el pago de una factura de 600 millones de pesetas (3,07 millones de euros) en 1990 a una sociedad domiciliada en Antillas Holandesas.

Vendetta (Plaza & Janés, 1996)
He aquí la violenta historia de dos financieros: Mario Conde y Javier de la Rosa. Practican el chantaje con un doble objetivo: añadir dinero a sus capitales fuera de España y neutralizar la acción de la justicia mediante presión sobre las instituciones.

Banqueros de rapiña. Crónica secreta de Mario Conde (Plaza & Janés, 1994)
Título premonitorio. La rapiña. Este libro analiza la crisis de Banesto, las maniobras para conseguir salvar la entidad mediante un acuerdo de ampliación de capital, la mayor de la banca española hasta entonces.

José María Ruiz-Mateos. El último magnate (Plaza & Janés, 1985)
Una radiografía del imperio oficial y clandestino, del magnate de Jerez.

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