Antigurú

Sobre el blog

Agotada de la alta concentración por metro cuadrado de gurús de las redes sociales, en este sitio se levanta un muro de contención: Todos somos torpes y primerizos en la jungla digital. No hay expertos. Eso, al menos, es lo que enseñan en la Universidad de Stanford, donde se ha inventado casi todo y nadie se proclama gurú de nada. Este es, pues, un lugar para reírse de los tropezones en Internet. El viernes abrimos consultorio. Pregunte sin piedad, porque más temprano que tarde todos tendremos nuestro minuto de miseria digital.

Sobre la autora

Karelia Vázquez

es periodista. Escribe en El País Semanal desde 2002, y en Marie Claire, desde 2005. Es la primera española que obtiene una beca J. S. Knight en la Universidad de Stanford (California), que le permitió, entre otras cosas, vivir una temporada en Palo Alto, el Dorado de las nuevas tecnologías, comprar en el mismo supermercado que Mark Zuckerberg y compartir plaza de garaje con los chicos de Facebook. También ir a clases de Clifford Nass, Clay Shirky, Evgeny Morozov y otros -esta vez sí- gurús de la era digital. Es autora del blog “Vivo entre Google y Facebook”, porque así era literalmente. Ha sido cobaya de variados experimentos extremos en Internet, y este blog no pretende ser ni más ni menos, que eso: Un sitio para radicales.

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Terapia para ignorar las broncas en Internet

Por: | 16 de mayo de 2013

Broncas2

Llegados a este momento histórico de horas vividas en Internet es casi seguro que usted como yo habrá participado con mayor o menor pasión en broncas on line. Seguramente con mucha pasión porque así son las discusiones en la red. Si usted es de los que ha logrado dominar sus impulsos más primarios, puede postularse a merecedor de un monumento a la contención y a la prudencia.  

Es probable que a estas alturas ya haya aprendido que las broncas en Internet no conducen a ningún sitio, que unos dan la cara y otros no, que unos insultan mucho y otros, mucho más, y que al final, como todo lo que sube baja, una de las partes decidirá ignorar a la otra, dará la espalda y dará por finiquitada la bronca. Si es usted de los que se ha quedado con una bronca a medias pocas historias podrán hacerle sobre la rabia y la frustración de la raza humana.

De lo que se trata, entonces, es de aprender a ser los primeros en ignorar al otro. Una vez que tenemos claro que la única manera de ganar una bronca en Internet es darnos la vuelta primero y dejar al otro con la miel en los labios, debemos ejercitar el arte de pasar de los que buscan bronca virtual. 

Para ello repasemos algunas de las leyes de las peleas en Internet que publicó en su día en periódico Daily Telegraph, reprodujeron varios blogs, y ahora replicamos en Antigurú. 

A saber: 

Ley de Godwin (enunciada por Mike Godwing en 1990)

A medida que una discusión en internet se alarga, crece exponencialmente la probabilidad de que se emplee una comparación en la que se mencione a Hitler, al fascismo o al Holocausto. 

Ley de Poe (enunciada por Nathan Poe en 2005 durante una discusión con fundamentalistas cristianos)

Si no se utiliza un smiley (emoticono de sonrisa), o alguna otra prueba obvia de la naturaleza humorística del texto es imposible crear una parodia del fundamentalismo sin que haya al menos una persona que la confunda con una pieza de fundamentalismo real.

Ley de Skitt (atribuida a G. Bryan Lord en 1998)

Cualquier post que que intente corregir el post de otro usuario contendrá a su vez otro error (al menos). Mientras más pedante es la corrección, mayor suele ser el número de errores.

Ley de Scopie

En cualquier discusión sobre ciencia o medicina, citar a Whale.to como fuente fiable equivaldrá a perder la discusión automáticamente y a ser expulsado del foro.(Whale.to es una web especializada en publicar teorías de la conspiración. Por ejemplo,que el SIDA es la consecuencia de una campaña de vacunación o que el Holocausto nunca existió). 

Ley de Danth 

Si te ves obligado a repetir una y otra vez que has ganado una discusión en Internet, es muy probable que la hayas perdido estrepitosamente.

Ley de Pommer (enunciada por Rob Pommer en 2007)

La opinión de una persona suele cambiar tras navegar brevemente por Internet. La naturaleza del cambio es dramática: se pasa de no tener opinión alguna a tener una equivocada.

Segunda Ley de DeMyer

Cualquier persona que argumente con largas citas de personalidades más o menos célebres será ignorada automáticamente. Se considerará que ha perdido la discusión antes de haberla comenzado. 

Ley de la exclamación

A más número de signos de exclamación en un correo electrónico (o cualquier otro mensaje en Internet) crecen las probabilidades de que el autor esté mintiendo. Es también aplicable al uso indiscriminado de las mayúsculas. 

Aquí pueden consultar todas las leyes, según la recopilación de Daily Telegraph

Todas estas reglas señalan al menos un punto en común: no hay manera de mantener una bronca coherente en Internet, y lo mejor sigue siendo por tanto, no tenerla

Un experto en broncas, concretamente las de Twitter, @juanliverpool, creador del blog Twitterbroncas me habló un día de la Filosofía del pa qué como de la guía espiritual por la que debe guiarse todo usuario sabio que esté ejercitando el arte de la indiferencia digital. En aquel momento se refería a la actitud asilvestrada de algunos famosos en Twitter: "Para pinchar a un famoso funciona el insulto más básico que tengas a mano, tienen que aprender a no entrar en terreno farragoso, a aplicar la filosofía del pa qué (pa qué voy a entrar al trapo, pa qué voy a contestar, pa qué ...)". Por supuesto, para provocar a cualquier mortal también se necesita muy poco.

Estas son algunas de las  broncas que recopiló @juanliverpool en su blog  

La foto (6)

Felibroncas

¿Cómo hemos llegado hasta aquí? Seguramente es la pregunta que se hicieron todos en su día cuando ya el mal estaba hecho y alguien había sido lo suficientemente rápido para hacer estos pantallazos. Seguramente muchos de ellos hacen terapia para ignorar las broncas en Internet o incluso, algo más drástico, para no leer los comentarios que sobre ellos vierte la humanidad en este patio de vecinos.

Según la teoría  del psiquiatra de la Escuela de Medicina de Stanford University, Elias Aboujade, algunos se conectan a Internet y entran automáticamente en un delirio de grandeza fuerza y poder. Una vez desconectados vuelven a ser quien eran. Así, sin aparente solución de continuidad. Esto explica que alguien que es comprador compulsivo on line no lo sea fuera de la red, o que un ludópata digital no haya pisado nunca un casino en su vida analógica.

Elias Aboujaode lo llama El efecto Internet, y lo describe en su libro Virtually You (2011). En otras palabras, usted NO es exactamente usted cuando insulta por Internet, ni tampoco lo es quien que se enzarza con usted en la bronca. 

Dice Aboujade que cuando nos sentamos frente al ordenador nos ponemos el disfraz de nuestra personalidad on line, (e-personality). Este personaje respondón y desinhibido está dominado por cinco fuerzas psicológicas, según el experto de la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford.

A saber:

  • Grandiosidad: El sentimiento de que, cuando estamos conectados, el cielo es el único límite que hay sobre nuestras cabezas.
  • Narcisismo: Tendemos a pensar en nosotros mismos como si fuéramos el centro de gravedad del universo digital.
  • Oscuridad: La Red alimenta nuestro lado más morboso.
  • Regresión: Todos nos comportamos como adolescentes.
  • Impulsividad: Nos ponemos a merced de nuestros impulsos.

Según el psiquiatra, todos estamos expuestos en algún grado a sufrir transformaciones en este sentido cada vez que nos conectamos. Todo esto aderezado con el anonimato y la desinhibición on line, otro teoría más conocida que postuló el psicólogo social John Suler equivalen a una licencia para matar

Así que lo mejor es practicar desde hoy el ejercicio de ignorar al que quiera bronca en la red, ¿Cómo reconocerlo? Si esto fuera un blog de expertos haría inmediatamente la lista definitiva de Diez pasos para evitar broncas en Internet. Como no lo es, solo puedo decirle que, salvo casos muy obvios, es difícil saber qué parte de tu discurso puede irritar a otra persona, entre otras cosas porque en Internet nunca sabemos exactamente con quién hablamos o quién puede estar del otro lado. Es el precio de la comunicación global.

Una vez que estás metido de lleno en la bronca, intenta borrar el comentario de la discordia y huye sin dar explicaciones. No te desgastes elaborando argumentos que desmonten la teoría de tu oponente. Eso solo traerá más polémica y no pondrá fin a la bronca. Todo lo contrario. No sigas ese instinto tan humano de la venganza respondiendo al insulto con otro peor y mucho más ingenioso.

Si usted se ve en medio de una bronca absurda, y en alguna medida todas lo son, huya a toda prisa sin mirar atrás. Recuerde que el único que gana es quien da la espalda primero y deja al otro con la miel en los labios. 

Cuando sea todo un profesional, simplemente pondrá en marcha la máquina de ignorar, esquivará con maestría los insultos e irá a lo suyo que es lo que realmente importa. Es cuestión de tesón y práctica. Ha de ponerse a entrenar desde hoy, incluso desde ahora, resistiendo la tentación de escribir un insulto en los comentarios abiertos de este blog. Pa qué?   

El País

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