Tu verano será peor gracias a Instagram

Por: | 01 de agosto de 2013

Piernas

Si creíamos que Facebook era el gran productor universal de envidia y mala sangre, Instagram ha llegado para ponernos a prueba. A estas alturas del verano su Instagram estará lleno de pedicuras naranjas, suchis, atardeceres y playas de ensueño. Lo sentimos. La vida dura y solo estamos a 1 de Agosto. 

La revista Slate ha alertado del peligro de Instagram para nuestra salud mental en este artículo que recomiendo encarecidamente, y que sugiere que Instagram, la plataforma de las fotos ideales, es incluso más depresiva que Facebook

Facebook te puede hacer creer que la vida de los otros es más interesante que la tuya y que, por contraste, eres un aburrido. Verse a uno mismo como un a un ser gris es complicado en cualquier estación del año, en verano es causa de tratamiento psiquiátrico.  

Perroto

La psicoterapeuta Mariela Michelena en su libro Me cuesta tanto olvidarte apunta que Facebook es el escaparate de la exclusión donde te enteras de todas las fiestas maravillosas a las que no has sido invitado y te hundes en la miseria a no ser que tengas una autoestima a prueba de bomba. 

"Ojos que no ven Facebook que te lo cuenta", dice Michelena en su libro para explicar que mientras más tiempo dediquemos a mirar las fotos de otros, más riesgo tenemos de desarrollar cierto sentimiento de envidia (nada sana). 

Otros dos estudios sostienen la misma teoría. Uno de ellos de nombre totalmente explícito:"They are happier and having better lives than I am: The impact of using Facebook on Perceptions of other's life (Ellos son más felices y tienen una vida mejor que la mía:  El impacto de usar Facebook en la percepción de la vida de los otros) demostró que los que usaban Facebook con frecuencia (no necesariamente coinciden con los usuarios más activos, ya hemos dicho en este blog que hay mucho mirón) estaban convencidos de que "la vida era injusta" y que la vida de los otros era mejor que la suya.

Según el estudio, "la gente tiende a atribuir a los contenidos positivos publicados por otros la categoría de estado permanente cuando la mayoría de las veces se trata de situaciones circunstanciales". En otras palabras, la gente no está siempre en calas paradisíacas ni en restaurantes japoneses como tú no estás siempre apalancado en el sofá. (Esperemos)

Picotas

Pues la teoría de la redactora de Slate es que con Instagram todo será a peor y lo explica con varias razones que intento resumir aquí con el deseo de que vayáis a la fuente original en cuanto tengáis tiempo, y de paso echéis un vistazo a este otro artículo llamado La envidia en Facebook (Envy on Facebook). 

  • Instagram concentra lo peor de Facebook 
(en términos de crear agravios comparativos entre los usuarios)

Las tres conductas de riesgo que nos hacen sentir miserables en Facebook se potencian en Instagram. Es decir, peregrinar de un perfil a otro mirando fotos ajenas (en Instagram lo puedes hacer con mucho menos esfuerzo); tener como audiencia a un grupo amorfo de personas y muchos desconocidos (eso te ayuda a imaginar vidas ideales. No hay nada como conocer a la gente para bajarla del altar); y difusión de Likes de modo alocado y superficial. 

  • Instagram es exclusivamente visual. Es un espejo para verse uno mismo a través de las maravillosas fotos (filtradas, no lo olvidemos) de los demás. 

Una foto siempre es más explícita que un estado de Facebook. Y los filtros ayudan a idealizar la imagen. La gente no sube cualquier foto a Instagram, solo imágenes bonitas, originales, molonas, incluso algunos usuarios tienen un pretendido sentido artístico en su selección. Llevan un comisario de arte dentro cuando "curan" su foto del día porque quieren enseñar lo mejor que tienen. Tú haces lo mismo pero quizás alguna vez te dé por pensar que el resto de la humanidad vive permanentemente en un atardecer de Bali. Nada es feo en Instagram, son imágenes idealizadas de uno mismo. "Una foto es muy poderosa, crea una comparación social inmediata y produce sentimientos de inferioridad", dice a Slate Magazine Hanna Krasnova autora del estudio They are happier and having better lives than I am: The impact of using Facebook on Perceptions of other's life. Según Krasnova, entramos en "la espiral de envidia típica de las redes sociales. El autobombo trae más autobombo"

Surf

  • En Instagram es más fácil perder la noción del tiempo y la realidad

Todos dedicamos más tiempo a las fotos de Instagram que a las de otras redes sociales. Si somos perfeccionistas estamos perdidos. Rebuscamos hasta encontrar la foto perfecta, luego retocamos, recortamos, elegimos el filtro, cambiamos de idea y buscamos otro filtro. Es nuestra obra de arte del día. Todo el mundo lo hace pero, según los expertos, una vez que tenemos colgada nuestra pieza maestra y nos dedicamos a mirar las de otros (que han invertido la misma cantidad de tiempo y han falseado la realidad tanto como nosotros) la interpretamos literalmente y olvidamos que su vida también está mejorado por los filtros de Instagram

Ahora diréis que vosotros no, que sois sujetos sanos que nunca habéis sentido envidia en Instagram. Lo sé

Hay 43 Comentarios

Muy buena entrada, como ya viene siendo norma. Me han gustado las referencias y la argumentación. Y lo mejor de todo: son verdades como templos.
Va siendo hora de bajar a la tecnología informática del pedestal incuestionable en que lleva subida demasiado tiempo.
Buen trabajo.

Muy bueno. No habia pensado en ello. Me ha gustado el comentario "sincero" de AreaEstudiantis, y bueno, no me ha sorprendido que de pronto, nadie tiene facebook ni conoce instagram. Una reaccion predecible aun siendo cierta.

Vaya, con eso que se dice sobre que la "vida de los otros" nos parece mejor que la nuestra no he podido evitar acordarme de esa interesante película alemana en la que un gris funcionario de la Stasi espía a un brillante escritor y su atractiva mujer (aunque, en este caso, más que envidia, el hombre acaba sintiendo simpatía). Por cierto que los muchachos de la Stasi habrían flipado si hubieran sabido que la gente terminaría perdiendo el sentido de la discreción vía on line, llevada por una manía exhibicionista. Les habría facilitado mucho su trabajo de fisgones.

Yo al igual que Monica tampoco tengo facebook ni twitter, ni instagram (abrí este artículo para saber qué es) y llego a la conclusión de que cada vez menos me interesa saber lo que la gente cuelga en sus muros para tratar de "trascender".
Hay que ver lo rápido que se avejenta en las redes lo más reciente que la gente pretende contar como "lo nuevo, lo último"...

Será por mi edad pero todas estas cosas de las redes sociales no terminan de calar en mi. Y eso que tengo facebook (instalado por mi hijo). Pertenezco a una generación donde la gente se miraba a la cara y se enseñaba las fotos del último viaje, o evento social o familiar, directamente del álbum que tenía en casa. Pertenezco a una generación que disfrutaba de la alegría de recibir cartas manuscritas y de tomarse su tiempo en responderlas. Pertenezco a una generación que se contaba las cosas de viva voz, oyendo sus inflexiones y viendo la expresión de nuestras caras. La emoción era compartida en directo. El afecto o desafecto, el amor o desamor, el éxito o el fracaso se veía en nuestras caras y se oía en nuestras voces. Pretendemos sustituir estas cosas con un sucedáneo de proximidad cibernética que encierra una mentira primordial que pervierte las relaciones verdaderas. Ni tienes tantos "amigos" ni la gente en la "nube" te quiere tanto. Mentiría si dijera que no entro en facebook. Lo hago pero cada vez menos comprendí que perdía mucho tiempo en vidas ajenas (no todas, claro) y descuidaba la mía y la de los míos. La exhibición constante de nuestra vida no la hace mejor. Ahora sale esto de "instagram"; no lo conozco pero huele a viejo con cara de nuevo. Os aseguro que se puede vivir sin estas cosas. Intentadlo.

No estoy de acuerdo con las acusaciones de mera superficialidad. No tengo Facebook, pero sí Instagram, y creo que es una bonita forma de compartir instantes de tu día a día con la gente que quieres. Yo tengo una docena de contactos, no más. Disfruto mucho viendo las fotos de mis amigos, y ese ratito que dedico a subir una foto y ponerla más bonita (con los filtros, etc.) me resulta divertido.

Creo que no es bueno idealizar a la gente por las fotos que cuelgan en las redes sociales. Ya sabemos que nunca colgamos nuestra peor cara, siempre publicitamos nuestra mejor imagen :) Aunque mientras trabajas, aunque estemos muy contentos de tener trabajo, te pone los dientes largos ver a la gente en la playa. Bueno ya nos llegará, ji, ji

No tengo instagram ni facebook. La vida es maravillosa sin ellos.

Interesante exposición sobre los efectos psicológicos de aplicaciones como facebook o instagram.
Desde mi punto de vista, nunca deberíamos perder de vista las razones originales del creador de facebook, -un avezado pero inmaduro estudiante de una elitista y pija universidad norteamericana- que pretendía con este programa controlar a sus coleguillas y dar envidia a otros. En el fondo, dejando de lado los que lo usan de una manera controlada, los que son adictos a esta aplicación no dejan de ser, como él, unos inmaduros que viven de puertas afuera. No hay nada mejor como la autenticidad y la privacidad y tanto facebook como instagram, como se apunta en el artículo, son todo menos favorecedoras de estos rasgos.

Y usted, señorita periodista vive de escribir estas mierdas pa regusto del personal. Ojo al dato. Su blog es para radicales no?

Instagram es un dolor de cabeza. No soporto esos filtros odiosos, me dan dentera.

Yo tengo cuenta en facebook y subo cosas y digo cosas. Tras mis vacaciones cuelgo fotos. ¡me encanta!. Veo fotos de los mios que viven en el extranjero. Soy superficial y vacuo por ello. Me espia el CNI, la KGB y la CIA, hasta las cachas: y no me importa. No compro nada desafortunadamente por estar en crisis. En su defecto compraria mil y una paridas anunciadas of course por facebook.. Carezco de personalidad por lo mismo. No uso instagram ese porque no tengo teléfono movil ( lo tengo, pero no lo uso yo, me "lo robaron" como el carro a Manolo Escobar). En la ipad no lo he instalado. NO me da la gana. Uso twitter para meterme con Cospedal y Gonzalez Pons y con Lady Gaga and Eva Longoria. Soy tremendo. Soy un infeliz y mentecato. Debo ser eternamente reprobado y castigado. ¡Que asco!

Hola!

Creo que es un punto de vista razonable para personas de caracter endeble, sin definir o "adolescentes" inseguros, no se. y yo no soy una persona de caracter fuerte precisamente, ni tengo una estupenda confianza en mi misma, sin embargo, mi percepción tanto de facebook como de instagram es totalmente distinta.

Facebook, me resulta de lo mas práctico: mantener contacto con las personas que quiero y aprecio, (conversaciones y fotografias siempre en grupos privados) seguir las marcas o cosas que me interesan profesional y personalmente, alguna vez desahogarme y comentar algo en modo público y poco mas. ¿dónde cabe la envidia?
Instagram, ains, instagram es una monada, pero no hace falta ir a ningún lugar exótico o hacer nada especial para sacar fotos divertidas, extrañas, patateras o estupendas dónde detener el instante o el detalle y los filtros sirven para dar el punto encantador, pero ¿envidia?

En fin, que no lo entiendo pero me preocupa dado que mi peque es un adolescente muy "sociable"...

Saludos,

De acuerdo con MIguel Morán...no hay nada más superficial y vacío que el facebook o el instagram... y yo tengo facebook, pero por suerte me caí del caballo y ya no subo, ni cuelgo, ni posteo nada. Al margen de convertirnos en objetivos publicitarios y de servicios de inteligencia, las redes sociales multiplican exponencialmente el afán de protagonismo y diría que falta de autoestima del 99% de la población...

Vaya, ya va siendo hora de que se empiece a ver la cuestión de las redes sociales.
Estaría bien reflexionar, igualmente, sobre:
1. El tiempo que se pierde en ello.
2. La superficialidad que introduce en la vida de las personas.
3. Quienes son los que realmente se benefician y hasta qué punto, de la existencias de las redes.

Por lo demás, llevo tiempo diciendo, cosas como "eso es más falso que las fotos del "whatsApp".

Que es instagram?

Exacto! Estoy esperando mi momento, voy a colgar foto de playa cada día!

Me encanta!! Genial el razonamiento. Aunque falta comentar el momento "en cuanto me vaya de vacaciones, se van a enterar los demás":

http://areaestudiantis.com

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Antigurú

Sobre el blog

Agotada de la alta concentración por metro cuadrado de gurús de las redes sociales, en este sitio se levanta un muro de contención: Todos somos torpes y primerizos en la jungla digital. No hay expertos. Eso, al menos, es lo que enseñan en la Universidad de Stanford, donde se ha inventado casi todo y nadie se proclama gurú de nada. Este es, pues, un lugar para reírse de los tropezones en Internet. El viernes abrimos consultorio. Pregunte sin piedad, porque más temprano que tarde todos tendremos nuestro minuto de miseria digital.

Sobre la autora

Karelia Vázquez

es periodista. Escribe en El País Semanal desde 2002, y en Marie Claire, desde 2005. Es la primera española que obtiene una beca J. S. Knight en la Universidad de Stanford (California), que le permitió, entre otras cosas, vivir una temporada en Palo Alto, el Dorado de las nuevas tecnologías, comprar en el mismo supermercado que Mark Zuckerberg y compartir plaza de garaje con los chicos de Facebook. También ir a clases de Clifford Nass, Clay Shirky, Evgeny Morozov y otros -esta vez sí- gurús de la era digital. Es autora del blog “Vivo entre Google y Facebook”, porque así era literalmente. Ha sido cobaya de variados experimentos extremos en Internet, y este blog no pretende ser ni más ni menos, que eso: Un sitio para radicales.

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