Apuntes científicos desde el MIT

Apuntes científicos desde el MIT

Este Blog empezó gracias a una beca para periodistas científicos en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) en Boston, donde pasé un año aprendiendo ciencia con el objetivo de contarla después. Ahora continúa desde Nueva York buscando reflexiones científicas en otras instituciones, laboratorios, conferencias, y conversando con cualquier investigador que se preste a compartir su conocimiento.

Sobre el autor

Pere Estupinya

. Soy químico, bioquímico, y un omnívoro de la ciencia, que ya lleva cierto tiempo contándola como excusa para poder aprenderla.
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Libros

S=EX2 S=EX2
En esta nueva aventura científica que recorre desde laboratorios y congresos de medicina sexual hasta clubs de sadomasoquismo o de swingers, Pere Estupinyà nos ofrece la obra más original y completa que ningún autor hispanohablante haya escrito nunca sobre la ciencia de la sexualidad humana.

El ladrón de cerebros La ciencia es la aventura más apasionante que puedas emprender.
En El Ladrón de Cerebros, Pere Estupinyà se infiltra en los principales laboratorios y centros de investigación del mundo con el objetivo de robar el conocimiento de los verdaderos héroes del siglo XXI —los científicos— y compartirlo con sus lectores. El Ladrón de Cerebros

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Del miedo al amor en sólo un parásito

Por: | 15 de noviembre de 2008

Recuerdo estar charlando con un compañero sobre cómo algunos parásitos son capaces de manipular el comportamiento de sus huéspedes, y citar el ejemplo del toxoplasma, que cuando infecta a un ratón hace que pierda el miedo a los gatos. “No me lo creo!” contestó tajantemente. Le expliqué que unos investigadores ingleses pusieron varios ratones en un recinto donde había rincones con orín de gato, y comprobaron que los ratones no parasitados huían al notar el olor, mientras que los infectados por toxoplasma pasaban como si nada, incluso algunos se dirigían adrede hacia ese lugar. “Esto es muy extraño…” continuaba replicando mi incrédulo amigo. Resulta que el toxoplasma es un parásito que sólo se reproduce en el sistema digestivo de los gatos, pero para completar su ciclo de vida necesita crecer en el cuerpo de otros los animales. Cuando parasita a un ratón, viaja a su cerebro y transforma el miedo específico a los felinos en atracción. Hace que se dejen cazar, y así accede de nuevo a los intestigos del gato. “¿pero cómo pueden perder el miedo, así de golpe? ¿qué pasa en el cerebro del ratón?” Reconocí que no tenía ni idea, con lo que mi amigo se quedó pensando que eso era una patraña, y yo con ciertas dudas. Entonces revisé el artículo donde se había publicado la investigación, y aunque parecía serio, efectivamente no proponía ningún mecanismo acerca de cómo el toxoplasma lograba convertir el temor de los ratones en una atracción suicida. También releí el artículo de Scientific American escrito por Robert Sapolsky donde originalmente descubrí este comportamiento inverosímil. Y nada, tampoco indicaba qué ocurría en el cerebro de los roedores. La respuesta ha llegado esta misma tarde, en una de las casualidades más inesperadas que he vivido últimamente: Robert Sapolsky empezaba su artículo del 2003 diciendo que se encontraba en el congreso anual de la Sociedad de Neurociencia, y que de las 14000 presentaciones científicas que había, se cruzó con un poster que llamó su atención. Era justamente el de los investigadores ingleses y la pérdida de miedo de los ratones. Yo hoy mismo estaba paseando por la sesión de pósters del congreso de la Sociedad de Neurociencia que este año se celebra en Washington DC (mucho más interesante que la cumbre del G-20), y de repente me he encontrado... un trabajo que explicaba el mecanismo fisiológico por el que actuaba el toxoplasma! Pero lo más curioso: lo presentaba Patrick House, un investigador del laboratorio de Sapolsky en la Universidad de Stanford. Le he contado la historia y sin vacilar ha reconocido que “Robert llegó impactado. Él trabaja en neurofisiología del estrés, y dijo que teníamos que entender qué hacía el toxoplasma en el cerebro de los ratones”. 5 años después, parece que se cierra el ciclo. Patrick me ha explicado que el toxoplasma afecta a la segregación de una hormona relacionada con el estrés llamada corticosterona. Cuando exponían ratones sanos a orín de gato, sus niveles de corticosterona aumentaban generando una reacción de estrés y de miedo. Sin embargo, en los ratones parasitados no se apreciaba ningún cambio. Además, habían observado una mayor actividad cerebral en las áreas relacionadas con la atracción, una respuesta equivalente a cuando se les presentaba olor de ratón hembra. Patrick House sugiere que la atracción y el miedo podrían estar mucho más relacionados fisiológicamente de lo que podemos pensar. Le he preguntado si el toxoplasma, un parásito que casi todos tenemos enquistado de manera inofensiva dentro de nuestro cuerpo, tenía algún efecto en los humanos. Me ha contestado que ciertos estudios lo relacionaban con la esquizofrenia, las conductas arriesgadas, el incremento de testosterona en hombres y la promiscuidad en mujeres, pero ha matizado que se trata de investigaciones con muestras muy pequeñas. Ni mucho menos hay nada confirmado. Actualmente su equipo está analizando el genoma del toxoplasma, ya que han descubierto que posee genes que codifican moléculas análogas de neurotransmisores, hecho que explicaría su capacidad de manipular la mente de los ratones. Hay muchos ejemplos de parásitos que modifican a conveniencia el comportamiento de sus huéspedes, pero todavía no se ha encontrado ninguno que afecte a los humanos. Patrick cree que es cuestión de tiempo…

Maravillados por la Neurociencia: hablar con el pensamiento

Por: | 12 de noviembre de 2008

Uno de los inconvenientes que tienen los científicos cuando intentan comunicar la ciencia es que saben demasiado. En principio esto no debería ser un inconveniente, pero disponer de tantísima información conlleva ciertas consecuencias. Una de las más importantes es que lo novedoso o interesante para ellos no suele coincidir con lo que resulta interesante y novedoso para el público inexperto. A veces te explican apasionadamente el incomprensible último descubrimiento de su disciplina, y en otras se muestran asépticos con algo que para ti es sorprendente, pero para ellos resulta obvio, básico, y ya llevan tiempo comentando con sus colegas. Incluso en ocasiones no reconocen los tesoros que albergan en sus mentes, libretas o laboratorios. Digo esto porque la semana pasada Maya Peeva , una amiga neurocientífica que investiga en la Boston University, me envió un artículo divulgativo que había redactado para su clase de escritura científica preguntándome si creía que “eso podía interesar a alguien”, o si estaba "ya demasiado visto”. Maya me había explicado que su trabajo era localizar patrones de actividad cerebral relacionados con la emisión de fonemas como “la”, “le”, “pe”… por lo que confieso que empecé a leer sin grandes expectativas. Pero a medida que iba avanzando mi perplejidad aumentaba… traduzco literalmente un fragmento del artículo sobre Eric Ramsey, un joven de 24 años al que un accidente de tráfico le dejó postrado a una silla de ruedas sin capacidad de mover ningún músculo: Tras años de silencio Eric podría hablar de nuevo gracias a un implante en el cerebro. El implante escucha el sonido que Eric está pensando, captura la señal neuronal que este pensamiento produce, y la envía a través del cráneo a un aparato situado fuera de su cabeza. Este aparato interpreta el tipo de sonido que las señales están codificando, y lo envía a un sintetizador para que lo emita a los oyentes. Ésta es la primera vez que alguien ha podido producir un sonido con sólo pensar en él”. Impresionante… no podía creer lo que estaba leyendo… Maya explicaba ni más ni menos que en su laboratorio estaban enseñando a hablar con la mente a una persona totalmente paralizada. Mi mail de respuesta fue “¿¿¿pero cómo puedes dudar que esto sea interesante???”. Me contestó: “ah, pensaba que no era tan novedoso. Ya hace meses que están trabajando con Eric, y ha aparecido publicado en varios sitios . Además, todavía estamos lejos de conseguir que reproduzca palabras con sentido”. De acuerdo, es cierto que por el momento la actividad mental de Eric sólo puede producir un rudimentario “aaaaaaaaaa, oooooooooo” (como podéis comprobar en los videos de la web del Speech Lab ), pero no creo equivocarme al considerar que eso que para los neurocientíficos puede no ser nada del otro mundo, para el resto de mortales es espectacular! Me dejó tan impresionado que empecé a buscar más información, y encontré un nuevo caso que volvió a dejarme boquiabierto. Scott Mackler es un neurocientífico que a los 40 años fue diagnosticado con la enfermedad de Lou Gehrig. Su mente está intacta, pero su cerebro ha ido perdiendo la conexión con sus músculos y actualmente se encuentra paralizado. Hasta hace unos meses sólo se podía comunicarse con su mujer mediante el movimiento de sus ojos: para decir “sí” los dirigía hacia a ella, para decir “no” apartaba su mirada. Sin embargo, ahora puede hacer una entrevista en televisión sólo con la actividad de su mente. Scott lleva un casco que registra sus pensamientos y los transmite a un ordenador. Cuando piensa en la letra “N”, en la pantalla aparece una “N”, si piensa en la letra “A”, aparece una “A”, y así, a una letra cada 20 segundos, puede construir frases con las que relacionarse con su familia, el presentador del programa que le entrevistó, o sus compañeros de la Universidad con la que todavía colabora activamente . Si os digo que parece “increíble”, tomáoslo de manera literal. Mi amiga Olga pensaba que le tomaba el pelo cuando se lo contaba el pasado fin de semana. Le dije que lo comprobara ella misma en el reportaje de la CBS sobre Scott Mackler: Todavía más? Pues sí. Los casos de Eric y Scott tienen una limitación: registran la actividad del cerebro con dispositivos fuera de la cabeza, y esto hace que la señal llegue un poco distorsionada. Sería mucho más efectivo registrarla directamente con electrodos por debajo del cráneo, pero algo tan invasivo sería demasiado peligroso para experimentarlo en humanos. En monos sin embargo llevan tiempo haciéndolo, y como vimos en este post , científicos de la Universidad de Pittsburgh consiguieron que un mono mueva un brazo robótico pensando que es el suyo, con la precisión necesaria para coger un cacahuete y ponérselo en la boca. Pues bien, en el documental de la CBS tras la historia de Scott Mackler se narra el caso de Cathy Hutchinson, una mujer a quien un derrame cerebral dejó también absolutamente paralizada e incomunicada. Hace 3 años Cathy aceptó participar como voluntaria en un proyecto en el que le iban a implantar electrodos directamente en la región motora de la corteza de su cerebro. En el video podéis ver cómo Cathy es capaz de mover con su mente un cursor en una pantalla de ordenador. Esto representa un salto abismal! Si el cerebro de Cathy puede conectarse a un ordenador, sólo falta mejorar la interfaz para quedar comunicada con el mundo. Cathy sería capaz de mover el cursor hacia el rincón donde haya el icono “música”, y seleccionar el grupo que más le apetezca oír de la lista. Puede presionar una señal de atención si requiere asistencia, navegar por Internet, o ir a icono teclado y empezar a escribir un mail con sólo pensar dónde quiere dirigir el cursor. Incluso en el video se observa cómo está aprendiendo a dirigir su silla de ruedas con la mente. Son historias fascinantes. En el texto de Maya uno de los investigadores declara “pronto empezaremos a trabajar con consonantes, y esperamos que Eric pueda producir palabras en un par de años. En la próxima década los implantes de restauración de voz o de movimiento deberían ser rutinarios”. Prodigioso. Los científicos están llamados a ser los héroes del siglo XXI. No me imagino una motivación mejor para asistir al congreso anual de la Sociedad de Neurociencia que empezará el próximo sábado en Washington DC, y en el que participarán más de 30.000 neurocientíficos de todo el mundo. Espero encontrar algunos que contradigan las palabras con las que he iniciado este post, y poder transmitiros de primera mano algunas de las últimas "novedades" en el estudio de la estructura más compleja y deslumbrante del Universo.

Tu compañero ideal para ligar...

Por: | 09 de noviembre de 2008

… debe parecerse físicamente a ti, pero ser un poquito más feo. De esta manera, según explicó durante una conferencia el experto en Behavioral Economics Dan Ariely , las chicas del local te percibirán inconscientemente más atractivo que si fueras acompañado de alguien con un aspecto o estilo totalmente diferente al tuyo. Dan Ariely mostró a sus alumn@s del Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT) las fotografías de dos caras de características similares, acompañadas de la imagen un poco distorsionada de una de ellas. Cuando se les pidió escoger quien les parecía más atractivo, la mayoría de alumnos escogió la versión intacta de la cara que había sido desfigurada. Cuando repitió el experimento con un nuevo grupo de alumnos distorsionando el otro rostro, la mayoría consideró que esa persona era la más apuesta. Ariely concluyó que la clave para ganar unos puntos de interés no es ir acompañado de una persona menos atractiva que tú, lo más importante es que además de serlo, se parezca a ti. Quizás porque sobre gustos no hay nada escrito, Ariely realizó un nuevo experimento preguntando a un grupo amplio de personas si preferían como regalo: 1- tres noches de hotel en París con desayuno incluido, 2- tres noches de hotel en Roma con desayuno incluido, o 3- tres noches de hotel en Roma sin desayuno incluido. La tercera opción parece del todo irrelevante, pero cuando después la sustituyó por “tres noches de hotel en París sin desayuno incluido”, la proporción de gente que se inclinó por la capital francesa aumentó considerablemente respecto al primer caso. Los alumnos a los que Dan Ariely enseña lo irracionales que somos en la toma de decisiones son estudiantes de economía, y claro, para ellos estos engaños sistemáticos de la percepción no se quedan en una simple curiosidad. Hay mil maneras de explotarlos en técnicas de marketing; desde el menú en un restaurante, la distribución de productos en una tienda, o las subscripciones a revistas. Hace ya bastante tiempo Ariely descubrió que en el apartado de subscripciones del Economist había las siguientes opciones: a) suscripción de un año al economist.com con acceso online a todos los artículos desde 1997: $59; b) suscripción de un año a la versión impresa del economist: $125; c) suscripción de un año a la versión impresa del economist con acceso online a todos los artículos desde 1997: $125. ¿absurdo? Cuando preguntó a un centenar de sus alumnos qué opción contratarían el 16% escogió la primera, el 84% la tercera, y evidentemente ninguno la segunda. Pues bien, cuando eliminó esa alternativa y pidió a otros 100 alumnos que eligieran sólo entre la a) y la c), los porcentajes se invirtieron drásticamente: el 62% optó por la primera y el 32% por la tercera. Los economistas pueden tener parte de razón al considerar que tienen nuestras decisiones en sus manos, pero que no vayan de listillos, a pesar de creerse expertos ellos también se equivocan sistemáticamente en su propio campo de experiencia. De hecho Ariely se pasó de la psicología a la economía conductual (behavioral economics) tras una explosión en Israel que quemó el 70% de su cuerpo. Él explica que lo peor para los afectados por quemaduras es la dolorosa retirada de los vendajes. Cada día durante los 6 meses que pasó en el hospital las enfermeras pasaban una hora quitándole vendas adheridas a su carne. Lo hacían empezando por los pies y subiendo hacia la cabeza, y con tirones rápidos, porque decían que esa era la mejor manera de minimizar el dolor. Ariely tenía sus dudas de que fuera el mejor método, pero como ellas eran las expertas asumía que tenían razón. Sin embargo, al salir del hospital pasó un tiempo documentándose y… se dio cuenta que las enfermeras estaban equivocadas! En realidad era mejor quitar las vendas poco a poco, empezando por una zona más dolorosa como la cabeza y terminando por los pies. ¿Cómo podía ser que unas profesionales con tanta experiencia, y que en teoría eran expertas en esa tarea estuvieran equivocadas? Y lo que más le intrigaba: ¿pasaría lo mismo con otros grupos de expertos? ¿se estarían tomando en campos todavía más trascendentes decisiones sistemáticamente erróneas, que el resto asumiríamos como correctas siguiendo el principio de autoridad? En ese momento empezaron las investigaciones de Dan Ariely en behavioral economics, que demostraron que lamentablemente eso ocurría de manera frecuente en muchos campos, incluido el de los mercados financieros. No puedo evitar citar aquí un ejemplo personal, a sabiendas que los casos concretos no tienen porqué representar una tendencia generalizada. Hace poco más de dos años un buen amigo y asesor en un banco organizó mis ahorros: un porcentaje en la cuenta corriente, otro a plazo fijo, y otro en estas acciones de bolsa que yo te recomiendo. “ok, tu mandas…”. A los 6 meses me dice: “mira, tus acciones han ganado tanto, ahora las vendemos y compramos estas que están a 17 euros la acción, y se prevé que suban hasta 19”. “Ok, tú eres el experto…”. Pero a los dos meses las acciones estaban a 16: “no te preocupes”, me dijo. Al poco bajaron a 15: “oye, que yo miro la gráfica esta y va bajando, no deberíamos vender? las acciones son de un baco, y con todo esto de la burbuja inmobiliaria ¿seguro que no…?”. “no te preocupes, los bancos son inversiones de poco riesgo” . 14, 13… “te lo dije! ¿no bajarán más?”, “espera que pregunto a los expertos… (…) mira, me han dicho que tranquilo, que es un valor seguro y recuperará”. Hace 3 meses, antes del estallido de la crisis, estaban oscilando entre 10 y 9 euros la acción. Como las enfermeras de Ariely, mi amigo y los “expertos” a los que consultó estaban equivocados. Todos “sabían” que vender no era la opción correcta, pero “saber” quería decir “hacer caso de lo que dicen los que saben más”, y esto (que es lo mismo que yo hice), en economía también se llama efecto cascada de la información, y es uno de los varios factores irracionales que contribuyen a la ineficiencia de los mercados y la aparición de burbujas. No pretendo dármelas de más visionario que los asesores del banco, pero yo tuve una mala intuición (como Ariely con los vendajes) ¿por qué ellos no? O si la tuvieron, ¿por qué no hicieron caso de ella? Por otra trampa de nuestra mente: cuando tomamos una decisión compleja de manera irrevocable, tendemos luego a ver los aspectos que la refuerzan en lugar de los que la contradicen. Y además, cuanto más experto eres en un asunto determinado, más te cuesta aceptar algo que contradiga los pilares de tus creencias. A posteriori del hecho insólito, como diría Nassim Nicholas Taleb , todo es predecible, y los analistas del banco de mi amigo seguro que saben explicar perfectamente porqué he perdido una pasta en la inversión. Estoy de acuerdo que este caso concreto se puede revocar por varios sitios, pero muchos investigadores en finanzas conductuales (behavioral finances –lo mismo que economics pero a escala de mercados en lugar de individual) están poniendo de manifiesto el papel que los pánicos, los rumores, o las ventas precipitadas juegan en las crisis económicas a gran escala. La expresión “los mercados se rigen por sentimientos” hace referencia a las decisiones irracionales que a menudo toman los líderes, inversores o directivos con acceso a la mejor información objetiva posible. Como explica David Brooks en el NYT, el problema es que de los 4 pasos que se necesitan para tomar una decisión (1-percibir la situación, 2- imaginar posibles formas de actuar, 3- calcular cuál es la mejor, y 4- realizar la acción), los economistas clásicos consideran que la 3) es la más relevante, mientras que los psicólogos trabajando en behavioral economics están demostrando que la 1), la manera como primero percibes la situación, tiene un peso descomunal. Y existen engaños de la percepción específicos tanto para neófitos como para expertos. Lo más importante, y de aquí el título “predictably irrational " (irracionales predecibles) del libro de Dan Ariely, es que estos errores no son aleatorios sino sistemáticos. Hay una serie de maneras de equivocarnos que se repiten continuamente, y en teoría, si somos conscientes de ellas, deberíamos poder evitarlas… Emulando a Federico, continuará… __________________________________________________ Cuando tengáis 8 minutos os recomiendo ver entero este vídeo. Más de un@ repetiréis... ;-)

Voluntarios por Obama; El dinero reduce la satisfacción

Por: | 05 de noviembre de 2008

Anoche celebré en Washington DC la victoria demócrata rodeado de voluntarios de “DC for Obama”, muchos de los cuales han invertido gran cantidad de tiempo y esfuerzo sin ningún tipo de recompensa económica a cambio. La pregunta que os planteo es: ¿creéis que si esa tarea hubiera sido remunerada se habrían alistado más voluntarios? ¿o su dedicación hubiera sido más intensa? Si reflexionamos primero utilizando parámetros exclusivamente “racionales”, la respuesta debería ser sí: todo aquel que esté convencidísimo de querer luchar de manera activa por Obama lo hará igualmente, tanto si cobra como si no, pero quizás haya algunos indecisos a los que un pequeño incentivo económico hará que se decidan. En todo caso, podría ser también una justificación añadida para trabajar con más dedicación... Este sería el razonamiento utilizado si los responsables de decidir pagar o no a los voluntarios hubieran sido economistas de la corriente más neoclásica, la que asume que los humanos somos homo economicus que calculamos “racionalmente” y de manera egoísta los beneficios y costes que derivan de nuestras decisiones. Probablemente porque ellos sí utilizan un planteamiento analítico a la hora de valorar “objetivamente” cuantos voluntarios necesitan, cuál sería el gasto de pagarles a todos, si valdría la pena o no… En cambio, si le preguntamos a un psicólogo experto en el campo de la economía conductual (behavioral economics), nos advertiría de que a veces las emociones juegan un papel mucho más importante que la razón en la toma de decisiones, y la idea del homo economicus construida por los economistas neoclásicos es una verdadera falacia. No somos maximizadores racionales de beneficios. Introducir un premio económico puede reducir la satisfacción que sientes por tu entrega, ya que “inconscientemente” compite con los motivos intrínsecos por los que participas como voluntario. De hecho, durante un estudio realizado en Suiza observaron que los voluntarios que colaboraban sin cobrar en un proyecto determinado, dedicaron más horas por semana que aquellos a los que se les donaba una pequeña cantidad de dinero. El efecto contrario también existe: en una guardería de Israel estaban preocupados porque varios padres solían llegar tarde a recoger a sus hijos, y decidieron poner pequeñas multas simbólicas pensando que eso disminuir los retrasos. Sorprendentemente, no sólo más padres empezaron a llegar tarde, sino que además se demoraban más tiempo. El dinero pagaba el sentimiento de culpa por tener a tu hijo esperándote. Porque señores, volviendo al asunto de los voluntarios, aunque algunos modelos económicos anticuados no lo predigan, la satisfacción por el altruismo sincero existe de verdad! Y si alguno todavía no se lo cree, que piense en la siguiente situación: llamáis a un buen amigo para invitarle a él y a su pareja a cenar en vuestra casa, simplemente porque hace tiempo que no le ves y te apetece charlar con ellos. Acepta encantado, pero dice que te pagará 15 euros por la comida. ¿aceptaríais? Claro que no!, a pesar de que “racionalmente” sí tenga sentido. Y en caso que insistiera hasta el extremos de no poder rechazarlo porque “él se sentiría mejor así...” ¿pondríais más esmero en la elaboración de la cena? Podéis pensar que no es lo mismo, pero os aseguro que para algunos voluntarios por Obama con los que estuve ayer, no es tan diferente. Sirva este sencillo post como introducción a uno venidero sobre una conferencia de behavioral economics impartida por Dan Ariely, y para transmitiros la extrema alegría e ilusión que se manifestaba y contagiaba anoche por las calles de Washington DC, por tantísima gente para la que el dinero y el beneficio propio no era su principal prioridad.

Victoria clara de las renovables

Por: | 03 de noviembre de 2008

Impresionante la calidad de vuestros comentarios en el post sobre energía nuclear . La intención era aprovechar las diferencias mostradas por Obama y McCain para analizar los pros y contras de la energía nuclear, e intercambiar opiniones sobre el rol que pueden ejercer las diferentes alternativas a los combustibles fósiles a medio y largo plazo. El debate ha sido tan enriquecedor, y se ha introducido tal diversidad de elementos, que sin duda merece un resumen de las mejores jugadas para que el lector recién llegado se anime a revisar los contenidos del post anterior, y pueda incorporarse a tan interesante discusión. Sin vuestro permiso, procedo a reproducir algunas de vuestras opiniones. Si en un exceso de síntesis distorsiono algún comentario, os ruego que me disculpéis y corrijáis sin reparos pero con piedad. Amancio empezó advirtiendo de la escasez del uranio: quizás las renovables no pueden sustituir a los combustibles fósiles, pero con las reservas de uranio que quedan, a medio plazo las centrales nucleares todavía menos. Ferdinando y Serguei mostraron las primeras opiniones favorables a la nuclear, pero Ma Luisa reaccionó de manera contundente: “es cara, peligrosa y obsoleta. La solución la encontraremos mirando al futuro (eficiencia energética y renovables) y no recuperando algo que ya ha mostrado sus limitaciones.Ana P, Ana y Marisa citaron problemas de seguridad para sumarse a las fuertes críticas. Patri añadió un listado de 10 argumentos por los que la energía nuclear no debe ser considerada ni siquiera una alternativa: es peligrosa, es sucia, no genera empleo, es cara, no es necesaria, no soluciona el cambio climático, no genera independencia energética, queda poco uranio, no tiene respaldo social y es incompatible con un modelo energético sostenible. En su primer comentario la física Laura menciona la esperanza en la fusión nuclear y duda de lo realista que es un escenario futuro basado sólo en renovables. Ella sí daría una oportunidad a la nuclear de fisión como parche temporal. Gaspart también asegura que no es tan fácil prescindir de la nuclear y aporta una serie de datos para corregir algunos de las quejas de Patri. Adelante con las renovables, pero “la nuclear debe ser una más en el mix”, escribe. Santi Barroso defiende las renovables y el ahorro, pero matiza un punto que suele generar confusión cuando se habla de energía: Una cosa es la energía eléctrica, y otra diferente es la energía para el transporte que se obtiene de quemar combustible. Muchas veces cuando se pretende ensalzar o minimizar el poder de una determinada fuente energética, los porcentajes de su rendimiento se pueden comparar sólo con la producción de electricidad o a la energía total. Federico recoge el comentario de Laura sobre fusión e introduce otro elemento en el que profundizará durante una serie de mensajes: la investigación científica nos puede llevar a una nueva fuente de energía que no estemos contemplando en estos momentos. La ciencia ya ha demostrado su capacidad para transformar el mundo con un descubrimiento revolucionario. Ma Luisa vuelve a participar con otro tema clave: el ahorro. “las bombillas de bajo consumo gastan un 80% menos que las convencionales”. Hormiguilla explica cómo él mismo ha logrado reducir el gasto energético en su propio hogar. El autor del blog sobre identidad cubana y caribeña critica duramente el despilfarro energético de la sociedad estadounidense, país cuyas costumbres representan la antítesis de la sostenibilidad y que por desgracia ha contagiado a otros países ricos. Apunta que Europa debería tomar una mayor responsabilidad en el asunto, y cómo este modelo injusto perjudica a las sociedades pobres. “No tiene lógica lo que plantea McCain en cuanto a centrales nucleares que sólo serán un minuto de la historia. Es un modelo de infraestructura irracional e insostenible si toda la población de la tierra lo adopta para siAnónimo cita la visión de Rifkin sobre el posible uso del hidrógeno como vector para almacenar energía obtenida de las renovables en los lugares donde sea fácil producirlas, y luego repartirla por redes inteligentes. En ese momento resurgió por medio de Daniel y Juanma la idea de mantener temporalmente la nuclear mientras no se expandan las renovables, pero Jose Luis reaccionó rápido diciendo que ésta noción es un concepto virtual promovido por el lobby pronuclear. Volvió a mencionar coste, tiempo de construcción de las centrales, peligrosidad de los residuos, y el fiasco de una central nuclear Finlandesa (Olkiluoto-3 ), que como explica Peio unos comentarios más adelante (citando un informe de greenpeace) lleva dos años de retraso, un sobrecoste de 1500 millones de euros sobre los 2500 previstos, y se han detectado multitud de defectos en su construcción. Un médico de pueblo opina que por desgracia el debate se establece más en términos de rentabilidad económica que medioambientales, y añade algo muy trascendente: España tiene una posición aventajada en el desarrollo tecnológico de las renovables, y no debería perderlo. Leafar representa otro testimonio tremendamente relevante, ya que como profesor de secundaria le tocó explicar a sus alumnos los pros y contras de las fuentes de energía. Su conclusión tras hablar con expertos y visitar diferentes tipos de instalaciones es que todas tienen ventajas y desventajas y parece inevitable la idea de mix, en la que se mantenga o incluso incremente temporalmente la nuclear si no hay más remedio. Amancio vuelve a participar aportando datos sobre el petróleo restante y explica la teoría del pico de Hubbert , según la cual el principal problema en la extracción de petróleo no es que se termine, ni que llegue a ser económicamente costoso y los precios se disparen, sino que la energía necesaria para obtenerlo sea mayor de la que después se obtenga de él. En ese momento perforar pozos petrolíferos perderá cualquier sentido. También aparecieron un par de opiniones contrarias a la relación entre la actividad humana y el calentamiento global. Hipatia mencionó la manipulación de la opinión pública por grupos de interés y la distorsión de un debate artificioso en el que cada lobby defiende sus intereses. Afirmó que el CO2 no es el causante del calentamiento global, y que tal calentamiento no es peligroso para la especie humana. Laura revocó sus argumentos, pero Parménides no quedó satisfecho con ellos y defendió una visión escéptica del cambio climático. Miguel se posiciona en contra de la energía nuclear y mostró su confianza en la sostenibilidad de las renovables, pero explicó que paradójicamente, un país como Noruega en que las renovables están bien implantadas es a su vez un gran exportador de petróleo. José cita ocultación de datos en el escape de Ascó para criticar de nuevo la nuclear, y Pedro menciona específicamente la energía solar. Alberto Lira introduce una nueva perspectiva muy interesante. Como investigador en física de la complejidad conoce la importancia de la interacción entre todos los elementos que forman un sistema complejo, y sabe que el comportamiento final no está dirigido de arriba abajo, sino que es una propiedad emergente de todas estas interrelaciones. En este sentido, cuando un elemento falla se llega a una crisis, un momento de caos, y el sistema se autorregula generando un nuevo patrón de comportamiento. Y eso es imprevisible. A ver qué pasa con el declive de un nodo tan interconectado como el petróleo. Al final de su nota cita de nuevo la fusión, una energía que promete ser limpia, cuantiosa y casi inagotable. Entonces Sergio plantea una duda que algunos futuristas también han planteado: Si tuviéramos una fuente tan poderosa de energía, ¿no llegaremos a un colapso energético? Gran parte de la energía termina degradándose en calor; ¿que consecuencias para el planeta podría tener este futuro derroche energético? Con un toque apocalíptico Angelote menciona la catástrofe maltusiana según la cual la escasez de recursos generada por nuestra sobreexplotación del medio natural puede desembocar en un decrecimiento drástico de la población. Anónimo también refleja cierto pesimismo, y entre otras cosas muestra dudas sobre la viabilidad de la fusión, la fuente de energía que desde hace varias décadas se encuentra siempre a varias década vista. No descarta la fisión nuclear, pero vuelve al punto abierto por Federico y que es tremendamente importante: confiar en la creatividad de la investigación científica y abrir las miras a disciplinas que puedan ofrecernos pistas relevantes. Menciona los materiales y procesos inspirados en sistemas biológicos, y como no, la energía solar. Se añade también el grave problema de la pérdida de energía en la distribución eléctrica, uno de los que sin duda deberán mejorar. Critias aparece con una de esas posibilidades descabelladas que en ocasiones se han convertido en realidad, pero tpt vuelve a una visión más realista y muestra dudas sobre la utopía de que la sociedad en su conjunto esté preparara para reducir el consumo de manera considerable. Incide de nuevo en la solar “todas las renovables (menos mareas y geotérmica) son secundarias de la solar”, y hace hincapié en que el actual problema es que nos llegan muy dispersas en lugar de concentradas a gran intensidad en un corto espacio de tiempo, y eso dificulta su eficiencia. Indi defiende una postura objetiva en la que se analicen con rigor las ventajas e inconvenientes de las diferentes fuentes, y no sólo ver lo que nos interese de cada una. Jose Manuel cita al futurista Jacque fresco , que diseña ciudades enteras sostenibles integradas en el mundo natural. Un ejemplo de lo que significaría realmente un cambio de planteamiento radical. Ander resume los conceptos que más le han influido y añade que un posible accidente nuclear es mucho más problemático para nosotros que para la naturaleza. También incide en la necesidad de hallar mejores baterías que permitan hacer efectivo un coche eléctrico que pueda ser alimentado por renovables, y una deslocalización de la producción eléctrica: Para evitar las pérdidas por difusión en el transporte de energía, en lugar de tener grandes centros donde se genera y distribuye, debería haber dispositivos locales de producción y almacenamiento en la propia casa. Dinero es deuda vuelve a la búsqueda de “una fuente de producción que resuelva el problema energético”, y profundiza en la propuesta original de Federico sobre buscar alguna manera de aprovechar la fuerza de la gravedad, que ha sido tratado en varios posts y no me atrevo a intentar resumir. Por último, con la simple frase “no a la iluminación navideña”, Anónimo parece pedir sean ayuntamientos e instituciones las que empiecen por dar ejemplo de ese ahorro energético que se le sugiere al ciudadano. Me siento más abrumado ahora que al empezar a escribir este texto, y siento que he traicionado alguno de los fabulosos comentarios que ya estaban tremendamente bien sintetizados. El objetivo sincero era reflejar las opiniones vertidas, mantener vivo el debate y estimular nuevas opiniones. Insisto, vale la pena leer los argumentos completos . Yo había pensado desarrollar otra idea, pero me limito a transmitirla a modo de comentario. No sólo por el medioambiente Cuando Obama dice que invertirá un dineral en investigación para nuevas fuentes de energía, biocombustibles, coches eléctricos… no está hablando sólo de reducir la emisión de CO2, ni de depender menos del petróleo exterior. Está hablando también de una gran oportunidad económica para su país, de innovación tecnológica que puedan exportar a otros continentes, y de liderazgo en la poderosa industria emergente que se generará alrededor de las nuevas fuentes de energía. Hasta el momento EEUU se ha preocupado poco por este asunto y va muy por detrás de otros países, pero ya han demostrado reiteradamente que cuando deciden apostar por algo, no escatiman en recursos y son capaces de adelantarse al resto en poco tiempo. Saben muy bien que la motivación inicial viene del dinero público en investigación, luego ya llegarán las patentes, las industrias privadas que las exploten, y un mercado que recompense con creces el capital invertido. No hay ninguna duda que en los próximos años el modelo energético sufrirá cambios considerables y aparecerán múltiples oportunidades de innovación. Si como decía un médico de pueblo España va aventajada en energía solar, no debería desaprovecharlo. Cuando Obama dice “quiero que el coche eléctrico del futuro se fabrique en Detroit” (o algo parecido) está pensando en el medioambiente y en prescindir del petróleo extranjero, pero también en exportar ese coche junto con todo lo que le acompaña.

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