Apuntes científicos desde el MIT

Apuntes científicos desde el MIT

Este Blog empezó gracias a una beca para periodistas científicos en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) en Boston, donde pasé un año aprendiendo ciencia con el objetivo de contarla después. Ahora continúa desde Nueva York buscando reflexiones científicas en otras instituciones, laboratorios, conferencias, y conversando con cualquier investigador que se preste a compartir su conocimiento.

Tu libertad es una ilusión del cerebro

Por: | 18 de febrero de 2009

Imagínate en una cafetería inmers@ en una conversación apasionante sobre ciencia. Estás absort@ escuchando las explicaciones de tu contertulio, y de golpe tu cerebro decide mandar una señal a tu brazo para que se mueva hacia la taza de café, la acerque a tu boca, la incline al tiempo que tus labios conforman un beso, aspiras un pequeño sorbo del líquido que contiene, y la vuelves a dejar sobre la mesa. Entonces tu compañero te pregunta: “¿has cogido la taza de manera consciente? ¿Habías decidido que ese momento era el momento en que te apetecía tomar el café? ¿o ha sido un proceso totalmente automático?” Tú no tienes ningún reparo en decirle que no, que no eras consciente, que ha sido uno de los centenares de procesos automáticos que realizamos continuamente sin pensar previamente en ellos. ¡Faltaría más que debiéramos andar pendientes de decidir cuando respirar, modificar nuestra posición en la silla, o cambiar de marcha mientras conducimos! “Ok, estoy absolutamente de acuerdo”, responde él. “Pero ahora olvídate de nuestra conversación anterior, concéntrate sólo en la taza de café, y durante el próximo minuto elige meticulosamente las tres veces que vas a darle un sorbo. Hazlo cuando tú quieras hacerlo.” Le sigues la corriente, y pasado el minuto te pregunta “¿has tomado la decisión de manera libre ahora?”. Tu contestas un contundente “claro! Esta vez sí que lo he pensado antes!”, y casi te ofendes cuando el rarito de tu amigo replica “No. La percepción de voluntad es una ilusión que crea el cerebro con posterioridad a que otros procesos inconscientes hayan mandado la orden de coger la taza de café a la zona motora de tu córtex prefrontal” Suena extraño, pero un experimento muy parecido hizo en los años 80 Benjamin Libet , en lo que representó la primera amenaza testada científicamente al free will o libre albedrío. Libet pidió a una serie de voluntarios que realizaran una serie de acciones con su brazo mientras registraba la actividad eléctrica de diversas áreas de sus cerebros y el momento exacto en que ellos creían que tomaban la decisión. Los resultados indicaron que ciertas zonas del córtex prefrontal relacionadas con la planificación de acciones motoras se activaban medio segundo antes de que los individuos fueran conscientes de su elección. Inicialmente los datos de Libet fueron tomados con escepticismo y aparecieron varias críticas al planteamiento metodológico de su experimento, pero desde entonces y con mejores técnicas han sido replicado en numerosísimas ocasiones. Una de las últimas, en este artículo de Nature Neuroscience que me envió un lector del blog (gracias José Luis), el cual explica el descubrimiento de otras áreas del cortex parietal que se activan hasta varios segundos antes de que seamos conscientes de la decisión que nuestro subconsciente ya ha tomado por nosotros. La abrumadora conclusión es que nuestros actos están muchísimo más predeterminados por mecanismos cerebrales involuntarios de lo que nos creemos. No tenemos dudas al afirmar que el comportamiento de una hormiga es puramente mecánico, o que una rana hambrienta se mueve sólo por instintos, o que el cerebro de un gato es un órgano que gestiona de manera automática e irreflexiva las entradas y salidas de información. En cambio, nosotros tenemos libre albedrío, nuestros movimientos no están tan predeterminados, no somos robots al servicio de nuestro subconsciente, el cual además nos deja tranquilos inventándose una ilusión para hacernos creer que sí tenemos cierta capacidad de control... No exageremos, quizás menos de lo que nos pensamos, pero algo sí debemos tener, no? Puede, pero de momento la neurociencia no lo ha encontrado. En este muy recomendable artículo titulado “La fisiología del free will” el investigador Mark Hallett del NIH hace una revisión de todos los estudios y bibliografía científica acumulada hasta el año 2007 y concluye que “no hay ninguna evidencia de que el free will sea una fuerza en la generación de movimiento. La sensación de libertad existe, pero no es la causa del movimiento sino una percepción posterior. Los movimientos se generan inconscientemente, y la ilusión de voluntad llega después”. Angustioso. Un resumen de las dos opciones a considerar sería el siguiente: a) La voluntad (free will) como fuerza generadora de movimiento: Decisión consciente ==> Mecanismos del cerebro motor ==> Movimiento b) La voluntad como percepción: Mecanismos del cerebro motor ==> Movimiento ==> Decisión consciente En el caso del control del movimiento, la neurociencia está demostrando que la opción b) es la que más se ajusta a la realidad, aunque la mayoría pensemos que debe tratarse de limitaciones tecnológicas, porque obviamente la a) tiene que ser la correcta. Pero reflexionemos un momento desde una perspectiva más filosófica. La opción a) efectivamente es la más lógica, pero tiene unas ligeras connotaciones dualistas: parece implicar la existencia de algo más allá de la actividad del cerebro que le dijera a las neuronas lo que deben hacer. Y hoy en día esta explicación más espiritual está ya bastante descartada. Entonces, ¿nos toca aceptar que nuestras acciones están mucho más programadas de lo que nos pensamos, por todo lo que va acumulándose en el subconsciente de programación genética, experiencias, influencias sociales, aprendizaje, traumas, estímulos subliminales…? La neurociencia parece indicar que si. No sólo Mark Hallett aborda científicamente esta cuestión sobre el determinismo en nuestra conducta que hasta hace poco quedaba reservado a los filósofos. En el texto “Neurología de la autoconciencia” V.S. Ramachandran describe el free will como otra sensación generada por el cerebro para sobrevivir, como la sensación de unidad entre todas nuestras impresiones y creencias, de continuidad en el tiempo, o de un cuerpo propio que nos contiene. En “La neurociencia del free will” Laurence Tancredi interpreta los últimos estudios científicos como una clara erosión a la dicotomía mente/cerebro. Y en una revisión más conciliadora titulada “Implicaciones de los avances en neurociencia para la libertad de voluntad” , la bioética Hilary Bok reconoce un mayor grado de determinismo en nuestro comportamiento del que nos creemos, pero opina que esto no excluye de ninguna manera que sí mantengamos capacidad de decisión y responsabilidad sobre nuestras acciones más complejas. La amiga con quien tomé un café el fin de semana pasado tampoco quedó muy convencida de que toda una serie de mecanismos inconscientes fueran los verdaderos responsables de dirigir su brazo hacia la taza, antes incluso de que ella tuviera la sensación de haberlo decidido. Y tampoco pareció gustarle, cuando me explicaba los motivos racionales por los que eligió continuar viendo a su último dating, que le dijera que se dejara de historias, porque su subconsciente ya había decidido que ese chic@ le gustaba mucho antes de su riguroso análisis de pros y contras a plena consciencia. Y malo si no era el caso. Y es que después de tanto ataque neurocientífico al free will yo sigo convencido de que sí tenemos libertad hacer lo que queramos, pero… ¿podemos decidir lo que queremos?

Hay 99 Comentarios

Comentario 49 Si estoy escribiendo es porque he decidido hacerlo. Esta decisión, es producto de mi libertad, aquella cualidad que tenemos los humanos de decidir por si mismos. Que existan mecanismos biológicos, de tipo neurofisiológico, que generen una limitación de mi voluntad para decidir mi acciones, no justifican que limiten la grandeza que tengo como homo sapiens sapiens SOCIAL, de mi LIBERTAD.

Creo que podrías hablar un poco más de Ramachandran. Es uno de los neurocientíficos de mayor peso en la actualidad con sus investigaciones sobre la sinestesia, los síndromes de desconexión, el origen del lenguaje y el significado del arte. Tenía unos muy buenos programas de divulgación en la BBC que está por ahí colgados de internet. Lo del libre albedrío y su no existencia no me suena a nuevo. Ya se sabe que todos los actos motores necesitan de un pre-programa antes de la ejecución, "engramas" o sílabas cerebrales que codifican la acción a realizar. El paradigma del control motor del portero delante de un penalti ha sido estudiado entre otros por investigadores de nuestro país. Todos estos temas son muy interesantes. Igual que la relación entre testosterona y cortisol y la capacidad de apostar en bolsa y ganar. Felicidades por el blog.

Por favor, elimina la morralla de los comentarios. Se hace insufrible seguir el hilo de la conversación interesante que se estaba produciendo.. Disculpad si no os cito, (es difícil expurgar la cantidad de basura en los comentarios) pero varios habéis enfocado el tema de la manera acertada y solo voy a incidir en ideas que ya habéis expuestos antes. Creo que lo que demuestra el experimento es nuestra pobre percepción de nosotros mismos, es decir, nuestra torpe autoconsciencia. No somos conscientes de lo procesos mentales que nos hacen tomar decisiones, pero esos procesos nos pertenecen y nos definen aunque no formen parte del pequeño modelo mental de nosotros mismos que es nuestra consciencia. Dado que no tenemos toda la información, nuestra consciencia crea explicaciones parciales de nuestras acciones, parciales pero convincentes. VOTO POR QUE LOS COMENTARIOS SE MODEREN

Hay cuestiones sobre las que es mejor no pensar demasiado. Su artículo me ha recordado el cuento del sapo y el ciempies, cuyo resumen es: Un ciempiés vivía tranquilo, consagrado a sus asuntos, hasta que un día un sapo, que a menudo lo observaba ir y venir, le preguntó: -Por favor, ¿en qué orden accionas tus pies? El ciempiés, desconcertado por la pregunta del sapo, se metió en su agujero. Intentó pensar en una posible respuesta pero no lo consiguió. Permaneció bloqueado en su agujero, incapaz de poner en movimiento sus patas, y murió de hambre.

jajaja amigo Ciencia, conozco que hay muchos locos sueltos amigo. Pero hay que ver si la música desentona, nada más. Y tu te has salido de tus casillas amigo, hoy desentonas tanto como el Guardián Zerg y los Templarios Protoss. saludos! :)

Daniel y otros chalados, estoy totalmente de acuerdo con vosotros. La Conciencia esa y los Creadores están ahí, en la foto, justo debajo de los alienígenas y los UFO y varios ministros del gobierno, y hay "líneas investigativas" que te cagas, la investigación se "arriva" unas consecuencias de narices y todos somos amigos menos los ateos, que son fanáticos religiosos porque no creen en dios. Ya lo decían los Protoss incluso antes de encontrarse con los primeros colonizadores Terran en el sector Coprulu. Ellos ya desde antes reverenciaban el Khala. Habían tenido sus más y sus menos y alguna guerra civil de nada por creer en monsergas, pero ya estaban al corriente de que dios no existía y de que los que dirigían el cotarro eran en realidad una raza de aliens súper-avanzados llamados Xel Naga, que fueron los padres de la Supermente. Yo tengo para mí que Daniel es, como poco, un Xel Naga. Y bueno, Aksha es como un Templario Protoss, teniendo en cuenta la Tormenta Psiónica que ha lanzado gastando 75 unidades de energía. Todo el mundo sabe que cuando un Templario Protoss lanza una Tormenta Psiónica, lo mejor es salir de en medio (especialmente los Zerg, porque tienen pocos puntos de vida y una sola tormenta te puede matar a muchos. Les afecta incluso cuando están enterrados). Así que después de la tormenta de Aksha, lo mejor es enviar unos cuantos transportes y retirarse hasta el Centro de Mando más próximo usando Naves de evacuación, preferiblemente con unos cuantos cazabombarderos Espectro para cubrirlos ante un eventual ataque aéreo ya sea por parte de los Protoss, por ejemplo con Exploradores, o por parte de Atormentadores Zerg, que posiblemente sean aún más peligrosos, porque hacen daño por ácido. Lo dicho, totalmente de acuerdo con vosotros. Mi escenario preferido es la Expansión de Brood War, pero los mapas originales también me gustan. Mi unidad preferida, de todas maneras, es el Guardián Zerg, porque ataca a distancia y me recuerda a vosotros. Pandilla de majaras.

Anotación: Pere, no te culpo, la tarea de UN BUEN PERIODISTA DE INVESTIGACIÓN es siempre REPETIR las conclusiones a las que otro ha arribado. Pero sepan amigos que la verdad está más cerca de lo que parece. La verdad se encuentra allí donde radica la conciencia, en silencio. Sé la sensación de euforia que se siente de repetir conclusiones exóticas (como la de este pseudo-científico) PORQUE YO HE ESTADO ALLÍ, exhibiendo las investigaciones más exóticas, impresionando a las muchachas. He resistido con fuerza la posible existencia del espítitu, de todo lo "paranormal". Pero finalmente la evidencia me ha vencido. La conciencia tiene un órgano que es como un violín. Para separar las verdades de las mentiras hay que escuchar cómo entona la canción. Y esta historia de Benjamín Libet desafina mucho. PD: otro punto importante para ser un exitoso periodista de investigación, es decir lo que es políticamente correcto. Esto es importantísimo! la regla número uno. No lo olvides.

Las conclusiones a las que puede arrivarse en esta investigación son: A) Ninguna novedad, Me parece normal que áreas de la planificación se activen antes de la toma de decisión B) Esto prueba que el ser humano contiene otro cuerpo consciente más allá, que actúa sobre el cerebro. La Conciencia/Espíritu C) La voluntad no existe, todo está pre-determinados por una computadora programada, programable y auto-reprogramable ------------- Como se vé amigos, usted puede elegir A ó B ó C como conclusión a la misma invstigación. Y quien elige la conclusión C es un fanático religioso, pues el ateísmo también es un fanatismo religiso mi amigo, es una elección de creer en un No-Dios aún ante las más contundentes evidencias. Es el fanatismo de elegir siempre la opción C. (bien lo apuntó Aksha) Y déjenme decir que la conclusión C es la más improbable. Existen líneas investigativas que reconocen la existencia de la mente separada del cerebro... justamente! porque las evidencias que refutan la existencia de "el hombre-robótico" son apabullantes. saludos!

Tengo libre albedrío, pero no porque yo lo haya elegido. Nunca he elegido libremente tener libre albedrío. Por tanto, tengo libre albedrío... ¡Lo quiera o no! - Raymond Smullian, matemático y lógico No sera que una hormiga elige hacer todas las labores que exige el ser una hormiga creeyendo que tiene la voluntad de elegir, tal como planteado aqui nosotros creemos tener la voluntad de elegir cuando tomar nuestra taza de cafe. :S Si que es escalofriante atentar contra nuestro libre albedrio

Que te rindas o te mees encima no cambia para nada las cosas. No nos dejamos manipular por lo que hace el vecino. Y sin ánimo de crítica, en lugar de la batallita que nos cuentas en británico, preferiría que te marcaras algo de Nietzsche o de Heidegger. Y para cerrar: Que alguien diera un soplo de conciencia al ser humano después de crearlo de la nada, hoy por hoy, resulta un punto de vista romántico sin ninguna consistencia, una especulación metafísica que no se sostiene en absoluto. Tan insostenible como el hecho de que la conciencia humana no sea más que inmediata consecuencia de una estructura fisiológica que ha ido evolucionando con los años. Un subproducto del funcionamiento ordenado del sistema nervioso. Este es el contenido de la inmemorial trifulca de enamorados. Argumentos antagónicos de imposible reconciliación, a no ser que se contemplen desde la Verdad. La Verdad es armonizadora, tiene la particularidad de unificar los argumentos enfrentados. Visto desde la Verdad, también en este caso todo el mundo tiene razón. ¿Nos dio alguien la Conciencia con un soplo? Sí. ¿Tenemos conciencia por el hecho de tener una fisiología perfeccionada por encima de otras especies animales? Sí. ¿Me quiere explicar como se come esta ensalada? Sí. La Conciencia que nos dieron con el soplo que nos hizo sublimes la perdimos al comer del árbol prohibido, y la que tenemos por el hecho de tener una fisiología avanzada nos tiene desconsolados porque es la propia del ámbito animal en el que estamos y no promete excelsitudes. Es decir, como si no tuviéramos ninguna. Y aquí si que ha llegado la hora de aclarar qué significa la palabra conciencia, porque a su alrededor hay una enorme confusión. ¿A ver, qué es la conciencia, después de todo? Por conciencia podemos entender dos cosas: 1. El bioproducto del cerebro. La conciencia entendida como un juicio de la razón por el que los humanos reconocemos la bondad o maldad de un acto, en función de unos criterios morales aprendidos que derivan de la interpretación reflexiva más o menos aproximada de la Ley Natural. Al actuar de un modo voluntario y libre somos conscientes de la bondad sensible del acto, gusta o no gusta, y de su bondad moral, es conveniente o no es indicado. Si la acción se considera acertada, la conciencia aprueba. Si equivocada, la conciencia reprende. Es decir, un pensamiento más. La conclusión y resumen del funcionamiento simultáneo de una mente que piensa, un intelecto que decide, y un ego que experimenta. Lo que podríamos llamar la estructura del ser humano que se mueve en los tres estados de existencia básicos que todos conocemos de sobra: dormir, soñar y estar despierto. Lo que somos, por ahora. La conciencia está en el cerebro, que dicen algunos chistosos. 2. La Conciencia. Un manto de Infinitud que permea todo. Origen de todas las Leyes de la naturaleza expresada en la Creación objetiva. Campo de infinita potencialidad creativa, donde todas las posibilidades se hallan correlacionadas de un modo inmanifiesto. El Absoluto, Eterno, Conciencia Pura, Autoreferente, no cambiante, el Sí Mismo, que se encuentra en la base de toda manifestación relativa, el campo de la relatividad, lo Relativo, cambiante, perecedero, limitado, de lo cual formamos parte. Donde transcurre nuestra existencia fenomenológica como si estuviéramos en el interior de una pecera perdida a la deriva en el seno de la inmensidad del océano.

Vale vale, me rindo, aqui va mi contribucion a la discusion sobre la Conciencia, la Creacion, los Cazafantasmas y la fenomenologia superior universal de lo Absoluto: """Try not to send your Tanks into battle in normal mode as they will only do full damage vs Large units. While Tanks can fire in Tank Mode, other cheaper units such as Marines, Goliaths, and Firebats should be used instead. The Tank is able to overcome the explosive attack against Small and Medium units while it is in Siege Tank mode because it is doing 70 damage + Splash Damage as compared to only 30 in Tank Mode. 70 Damage will severely damage most ground units.""" Espero que lo encuentres iluminador. Es una aportacion igual que la de tus comentarios. Es que me meo de la risa :-D

Loquita, guapo. ―Mira, Cazafantasmas, ni la especie humana salió de la nada, ni la Conciencia es un bioproducto del cerebro. Ni uno ni otro, matices de cada. Tal como propone Darwin, resulta evidente que lo humano deriva del proceso de evolución de las especies. Sí, venimos del mono, y todo indica que retrocedemos hacia el mono. Hasta aquí, divertido y nada que decir. —Vaya, qué sorpresa. —Sin embargo, Cazafantasmas, lo que me parece notablemente corto de vista es el planteo evolucionista de la Conciencia. Es innegable que cada especie posee una consciencia animal derivada de su sistema nervioso, pero esto no es la Conciencia. Aquí es donde se produce la fractura y se hace necesario entroncar con otras opciones. La Conciencia ha existido siempre con independencia de cualquier Creación. Ésta es la clave. Existe, pero no participamos de ella. Precisamente, lo que hace singular a la especie humana en relación a otras especies, es su capacidad de ser consciente de esta Conciencia. Lo Absoluto, la causa de donde proviene toda la creación fenomenológica. Nosotros, Cazafantasmas, igual que toda la Creación, solo somos fenómenos. Manifestaciones de un Absoluto inmanifestado. Con tal mala fortuna que ahora no participamos de este Absoluto. Por tanto, hemos evolucionado, sí. Nos hemos hecho inteligentes para darnos cuenta que hay una Conciencia que todavía nos es ajena. Así que, la Conciencia, querido, ni nos fue dada ni es un bioproducto del cerebro como sostiene Daniel Dennett. Existe y podemos reconocerla, o simplemente no reconocerla en absoluto. Somos libres incluso para seguir disfrutando de nuestra animalidad, lo único que nos incumbe por ahora. En definitiva, la Conciencia somos nosotros, aunque todvía tardemos años luz en enterarnos..

Lo ves, Pere? Solo hizo falta 1 hora, 8 minutos: a las 23:00 escribi "Cazafantasmas" y a las 00:38 ya tienes al loco de turno haciendose eco del asunto. Sabia que con "Cazafantasmas" la cosa estaba facil ;-) Venga, Aksha, loquito, sigue con lo tuyo. Pero un placer saludarte, como siempre. Recuerdos al Pancreator.

A la hora de tener que hacer, no sabemos lo que es bueno. Fundamentalmente estamos esclavizados por nuestra propia acción. Los filósofos de la Escuela de Frankfurt, con muy buen criterio, comienzan a ver incompatibilidades entre el concepto de libertad de la voluntad y el concepto de causalidad natural. Desavenencias que acusan la antinomia entre libertad y determinismo. A los filósofos siempre les ha llevado de coronilla el asunto de la Libertad y del Determinismo, y la cosa está muy clara: somos libres de hacer lo que nos venga en gana, pero estamos obligados a pagar las consecuencias de nuestra acción. Siempre hemos ignorado el Principio de Acción y Reacción: a cada acción le corresponde una reacción. Quien siembra vientos, recoge tempestades, dicen los antiguos. De hecho si estamos donde estamos es por causa de las consecuencias de nuestra acción pasada. A la hora de hacer algo nos falta información acerca de qué será lo más acertado, los parámetros de lo correcto y lo incorrecto se nos escapan, y el propio curso de la acción se nos hace incontrolable. Y, además, siempre con la espada de Damocles encima: si cometemos un error, de todas maneras habrá que pagarlo. "No poder decidir algo distinto a lo que se tiene por correcto: aquí reside la libertad fiable de nuestras decisiones", dice Peter Bieri. Pues vaya fiabilidad, y vaya libertad. ¿Qué es lo correcto, a fin de cuentas? No sabemos lo que es bueno porque estamos lejos de conocer la causalidad natural. Pero en contra del concepto filosófico de Determinismo, nuestro verdadero y único determinismo consiste exclusivamente en tener que pagar las consecuencias de nuestras acciones: tanto si son malas, como si son buenas. La libertad de equivocarnos no nos la quita ni Dios, para eso somos libres. Así pues, hacer algo conlleva tres consideraciones: 1. Qué es lo correcto, lo conveniente, lo menos malo. 2. Cómo conseguirlo con el mínimo esfuerzo. 3. Pagar las consecuencias de lo actuado. Animo, Cazafantasmas, lo tuyo es cuestión de tiempo, mucho por lo que se ve ...

Para ser breve, diré que firmo lo dicho antes por tdt (19 Febrero 2009, 23:11). Añado: la suma de mis genes + mi mapa final de red neural + mis traumas infantiles + instintos + mi memoria acumulada + cierta aletoriedad + ...= yo. Y "yo" soy todo lo libre de decidir que me dejan las piezas que me componen. Pero es que no existe más libertad que esa. Ya es mucha.

¡Perdón! Donde digo “casualidad” quería decir “causalidad”.

El artículo es un análisis acertado de la problemática en torno al “libre albedrío”, aunque, sin duda debido a la brevedad exigida, no toca algunos aspectos, cuya introducción hubiera aportado un poco más de claridad al tema. Me refiero, especialmente, a la distinción entre libertad de decisión y libertad de actuación. Disfrutamos de libertad de actuación cuando, deseando alcanzar una meta, se nos presentan diferentes opciones al alcance de nuestras posibilidades. El ejemplo clásico sería: qiero apagar mi sed y para ello dispongo de agua, vino, cerveza y otras bebidas. Que esta libertad es posible, ni se discute ni tiene nada que ver con el “libre albedrio”. La discusión se centra plenamente en la primera libertad, la libertad de decisión, el acto de desear o querer algo; este acto de decisión es incluso posible sin la presencia de la segunda: alguien quiere, desea ardientemente eliminar a su enemigo, pero no dispone de los medios necesarios. Sin embargo, es un acto determinado plenamente por nuestra idiosincrasia, por nuestros genes y por las experiencias que nos deparó el medio ambiente; es decir, determinado por el principio de casualidad. Algunos defensores a ultranza de la libertad humana, para evitar una confrontación insoluble con el principio de causalidad, recurren en busca de apoyo a la física moderna, a la “Mecánica Cuántica” , pues, como es sabido, ésta parece abrir en el microcosmos un determinado espacio a la indeterminación, al “no determinismo”. En primer lugar, ese “indeterminismo” en el microcosmos no tiene ninguna repercusión en el mesocosmos del ser humano. En segundo lugar, el “indeterminismo, aunque fuera posible, sería completamente incompatible con nustro concepto de libertad. Me permito concluir con una cita de Schopenhauer (traducida libremente), que, con lenguaje sencillo y profundo, describe en pocas palabras esa ilusión que hemos llamado “libre albedrío”: „Der Mensch kann zwar tun, was er will, aber er kann nicht wollen, was er will.“ ( Els ser humano puede hacer lo que él quiere, pero no puede elegir lo que él va a querer”).

Esto es superior a mis fuerzas. Haria falta un ejercito y la marina de los EEUU para acallar a esta panda de locos y tarados con nombres esotericos y mega-chungos como "Anandras" o "Aksha". Yo mismo soy ahora Megamornancias, Rey de las Papeleras. Tal cual la miel y los osos: pon las palabras "libertad", "albedrio" o "consciencia", y al cabo de unas horas tendras en tu blog todo un ecosistema de chalados y locos peligrosos plenamente desarrollado: escribiran sus comentarios, haran terapia de grupo, deliraran a su aire, cada uno a su rollo y hablando de su chaladura favorita (la Patata Universal, los Babuinos Eternos, la Salchicha Cosmica o el Kleenex-Chi). Pere, te ha salido un experimento de manual! :-D Podrias presentar tus experiencias con este blog en cualquier revista de neuropsicologia: psicopatologias religiosas, espirituales y para grupos :-D La media parece ser de un loco por cada tag o keyword relacionado con la mente :-D Solo para comprobarlo y ver que pasa, ahi van unas cuantas mas, como glucosa, a ver cuantos organismos aparecen en nuestro "blog-cultivo" :-) al cabo de unas horas: "cerebro, cerebelo, consciencia, inconsciente, libre albedrio, psicoterapia, Cazafantasmas, Star Trek" Jajajaja

Si fuéramos libres no tendríamos nada que decidir ..., se decidiría solo. La libertad no se tiene o no se tiene: o se es libre o no se es libre. Es igual que el amor: todavía hay mucha gente que se cree que el amor se tiene o no se tiene, se da y se recibe, y algunos que se compra y se vende... O eres el amor o no lo eres. Es un estado existencial, nada almacenable. Si lo eres no hace falta que nadie te quiera para ser feliz ... Si lo eres fluye sin que lo tengas que dar ... Si llegas a ser el amor, ya no tienes ninguna necesidad de aspirar a ninguna libertad: eres la libertad misma. Ay, se me olvidaba, el cuerpo y nosotros no tenemos nada que ver. La ilusión de que somos un cuerpo de carnecita pertenece a los simios de la Era Cuaternaria. Ahora ya no se lleva.

During a momentous battle, a Japanese general decided to attack even though his army was greatly outnumbered. He was confident they would win, but his men were filled with DOUBT. On the way to the battle, they stopped at a religious shrine. After praying with the men, the general took out a coin and said, "I shall now toss this coin. If it is heads, we shall win. If tails, we shall lose. Destiny will now reveal itself." He threw the coin into the air and all watched intently as it landed. It was heads. The soldiers were so overjoyed and filled with confidence that they vigorously attacked the enemy and were victorious. After the battle, a lieutenant remarked to the general, "No one can change destiny." "Quite right," the general replied as he showed the lieutenant the coin, which had heads on both sides.

Lo que este tonto bien financiado dice, es que siendo él un robot (no espíritu consciente con voluntad), ha llegado a esa conclusión mendiante un proceso de auto-programación (llamado investigación), inducido por los estímulos de pre-programación recibida en las aulas del MIT. Porque de no existir la "voluntad" tampoco existe la "comprensión" o "entendimiento"... sino procesos de pre-programación y auto-reprogramación.

Impresentable este peudo científico. Entonces él no ha comprendido nada, pues si la voluntad no existe por ser él un robot, entonces tampoco existe la "comprensión" sino simplemente una auto-programación del individuo-robot. La conclusión a la que arribó este idiota desafían la "intuición", pues si fueran correctas, nos llevarían a una paradoja en la que no existe la voluntad ni tampoco la "comprensión" o "entendimiento". Por lo tanto tampoco existe la "investigación" sino como auto-programación. Por eso estas conclusiones desafían a la "intuición", porque llevan directamente a la paradoja. En cambio, estos resultados deben ser interpretados de otra forma: como la prueba de que existe una distinción entre mente/espíritu vs. cerebro. impresentable

[...] "Los resultados indicaron que ciertas zonas del córtex prefrontal relacionadas con la planificación de acciones motoras se activaban medio segundo antes de que los individuos fueran conscientes de su elección. Inicialmente los datos de Libet fueron tomados con escepticismo y aparecieron varias críticas al planteamiento metodológico de su experimento, pero desde entonces y con mejores técnicas han sido replicado en numerosísimas ocasiones. Una de las últimas, en este artículo de Nature Neuroscience que me envió un lector del blog (gracias José Luis), el cual explica el descubrimiento de otras áreas del cortex parietal que se activan hasta varios segundos antes de que seamos conscientes de la decisión que nuestro subconsciente ya ha tomado por nosotros [...] Estaría bonito que se activara la zona concreta del cerebro varios segundos después de realizar la acción. La conciencia de algo es siempre a posteriori. Teneos que ser inconscientes de muchas cosas para ser conscientes de algo: atención selectiva.

Hola de nuevo. Se me olvidaba decir que todo este tema tiene bastante relación con algunos pasajes del Antonio Damasio de "Neurobiología de la emoción y los sentimientos". Y por supuesto, alguien que ha tratado planos de este tema desde una perspectiva filosófica más amplia ha sido Agustín García Calvo para el que hay una gramática que corre por lo bajo y más acá de nosotros. El tema de un sujeto que CREE saber lo que piensa, hace y quiere, pero que no es así en absoluto, etc.

Gracias por haberle dedicado una entrada en tu blog. Saludos.

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Sobre el autor

Pere Estupinya

. Soy químico, bioquímico, y un omnívoro de la ciencia, que ya lleva cierto tiempo contándola como excusa para poder aprenderla.
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