Apuntes científicos desde el MIT

Apuntes científicos desde el MIT

Este Blog empezó gracias a una beca para periodistas científicos en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) en Boston, donde pasé un año aprendiendo ciencia con el objetivo de contarla después. Ahora continúa desde Nueva York buscando reflexiones científicas en otras instituciones, laboratorios, conferencias, y conversando con cualquier investigador que se preste a compartir su conocimiento.

Antes del Big Bang - ¿Cuánto pesa el alma?

Por: | 09 de enero de 2011

Tengo mono de ciencia. Y no lo digo en busca de originalidad. Con tantos viajes, compromisos y presentaciones (la próxima el miércoles 12 en Valencia)… me lo estoy pasando genial; pero añoro tener tiempo para charlar con investigadores, enfrascarme después en sus temas, y sobre todo poder apagar móvil y mail durante una tarde entera para ordenar información y buscar enfoques originales de transmitirla en este blog.

Será cuestión de aprovechar bien los viajes en tren, especialmente un sábado por la mañana cuando alguien roba piezas de hierro de instalaciones ferroviarias, caen 400 metros de catenaria entre Salou y Cambrils, y te pasas 5 horas encerrado en un vagón. Qué suerte tener a mano dos libros prestados, y poder aislarte de este loco mundo reflexionando sobre qué había antes del Big Bang, cuánto pesa el alma humana, y si es más “normal” creer en la existencia de lo primero o la segunda.

Martin Bojowald: Universos rebotando

Hasta hace poco los físicos nos decían que no tenía ningún sentido preguntarse qué había antes de la gran explosión que 13.700 millones de años atrás originó nuestro Universo. Explicaban que el tiempo se creó en ese mismo instante, que ese estado de densidad y temperatura infinita era una “singularidad” en la que cualquier ley física perdía su sentido, y que no había manera científica de investigarlo.

Las cosas están cambiando. Cosmólogos como Martin Bojowald están construyendo teorías físico-matemáticas que les permite sortear este concepto de singularidad, y crear ecuaciones que podrían explicar qué ocurrió en el instante cero, o incluso antes.

Un poco de introducción primero: hay dos grandes teorías compitiendo por unificar la relatividad de Einstein con la mecánica cuántica para conseguir una única teoría del todo que pueda explicar nuestro cosmos. La más conocida es la teoría de cuerdas – de la que ya hablamos en su momento- y que asume que las partículas son cuerdecitas vibrando en espacios de 11 dimensiones. Otra teoría es la gravedad cuántica de bucles, que establece algo también muy extraño: el tiempo y el espacio no son continuos sino compartimentados. De la misma manera que la materia está hecha de átomos, el espacio estaría hecho de “átomos de espacio”; cubitos de tamaño infinitesimal e imperceptible a nuestros experimentos que serían la mínima unidad del espacio e incorporarían bucles de tiempo y materia. Asumiendo esto, la gravedad cuántica de bucles es capaz de reescribir las ecuaciones de la relatividad de Einstein, pero de manera que incluyan el comportamiento cuántico.

¿y qué saca Bojowald con todo esto? Él aplicó la gravedad cuántica de bucles al Big Bang, se convirtió en el pionero de la cosmología cuántica de bucles, y definió matemáticamente una nueva visión del Cosmos: nuestro Universo se originó después del colapso de otro Universo anterior. Como si los universos fueran rebotando uno después de otro (Big Bounce Theory). El universo predecesor entró en una fase de expansión negativa donde la materia se fue colapsando cada vez más hacia un punto que –lejos de ser una singularidad-, empezó a expandirse de nuevo. Sus ecuaciones sugieren que estos “cubitos” de espacio tienen una capacidad máxima, y a escalas extremadamente pequeñas la gravitación cuántica puede ser repulsiva. Fue el Big Bang que conocemos.

¡Ojo con Bojowald! Él mismo invierte páginas y páginas de su libro advirtiendo que sólo es un marco teórico, que matemáticmente encaja, pero que no tiene porqué ser su visión la correcta. Critica aspectos de la teoría de cuerdas como sus dimensiones adicionales o el tremendo número de soluciones que sus ecuaciones ofrecen, y asegura que como ocurrió cuando los griegos hablaron por primera vez de átomos, hasta que no se puedan realizar experimentos ni teoría de cuerdas ni gravedad cuántica de bucles podrán ser corroboradas. Pero lo que le caracteriza es que –a diferencia de otros cosmólogos de grandes diseños- este pionero en la cosmología cuántica de bucles es joven, no tiene prisa, y en transmite una clara vocación por construir experimentos que pongan a prueba sus modelos matemáticos. Sabemos que tardarán una o dos décadas, pero que estos experimentos llegarán. Y si dan la razón a Bojowald, establecería una nueva gran revolución cientofica: nuestro Universo fue precedido por otro anterior.

Me interesó un fragmento de la introducción donde Bojowald se pregunta “¿para qué sirven todos los avances científicos si uno no puede transmitirlos?”. En campos como biomedicina, fuentes de energía, o nuevos materiales; igualmente para muchísimo. En otros, para nada. Hay ciencia que sólo sirve para ser contada. Me explico: El objetivo de Bojowald es generar conocimiento sobre el origen del Universo. Loable. Pero ese conocimiento sólo es útil si llega a la gente. Si no, es como tener un fármaco para la diabetes y no comercializarlo. No quiero aburriros con mis historias, pero uno de mis objetivos para el 2011 es trabajar –no en España- en que la propia ciencia dedique partidas de su presupuesto a comunicar. No pasa nada si un científico determinado prefiere no despistarse con la comunicación y concentrar todo su tiempo en investigar. Con que ceda parte de su financiación a profesionales de la difusión científica –que lo harán mucho mejor- ya me vale.

Regresando al libro, si alguien busca una visión actualizada de la cosmología actual con aspectos como la inflación, agujeros negros o energía oscura; y profundizar en la idea de Bojowald: el Universo ya existía antes del Big Bang, viene del rebote de uno anterior, y la cosmología cuántica de bucles podría explicarlo; ésta es una obra muy didáctica.

Fisher: ¿Cuánto pesa el alma?

Libro muy diferente, en el que Fisher hace algo que me encanta: utilizar chorradas como gancho para transmitir mensajes científicos de hondo calado. (bueno; no siempre tan hondo…) Lo consiguió en su exitoso “¿Cómo mojar una galleta?”, y repite fórmula en un libro sencillito que no está nada mal, y empieza con un descabellado experimento de lo más curioso:

El estadounidense Duncan MacDougall lo tenía claro: si el alma existía, debía tener un sustrato físico, ocupar espacio, y por tanto pesar algo. Sitúate a principios del siglo XX, con conceptos todavía muy difusos sobre mente-cuerpo-alma… y si lo piensas bien, la aproximación de MacDougall era totalmente lógica: si en verdad tenemos un alma que se escapa de nuestro cuerpo al morir, en el preciso instante de la muerte nuestro cuerpo deberá experimentar una ligera pérdida de peso. ¿cómo comprobarlo? Fácil (en esos tiempos): coges a un tuberculoso moribundo, y lo pones encima de una plataforma sobre una balanza de la época. Durante las 3 horas 40 minutos que el joven de color tardó en morir ese 10 de abril de 1901, a MacDougall le tocó ir ajustando constantemente los brazos de la balanza por la pérdida de líquidos por evaporación. Pero según parece, tras el último suspiro ocurrido a las 9:10 MacDougall observó una repentina pérdida de peso.

Sé lo que estáis pensando: se lo pudo haber inventado. Cierto; pero aquí vienen lo interesante. MacDougall se comportó como un verdadero científico: en lugar de repetir experimentos para confirmar el hallazgo, diseñó nuevas pruebas que pudieran refutarlo, o aportar otra explicación: puso voluntarios a exhalar vigorosamente, o sudar, o modificar otros parámetros. Pero nada ocurría. Realizó experimentos con 15 perros envenenados, y en ningún caso observó pérdida de peso al morir. Entonces repitió el experimento con un segundo tuberculoso, afinando todo lo posible, y de nuevo observó una pérdida de unos 80 gramos en el momento de la muerte.Hizo varias pruebas más, y de media se perdían 21 gramos. MacDougall creía haber encontrado el peso del alma humana. Pero –como acredita su correspondencia- temeroso a las críticas y reacciones negativas de sus compañeros científicos, guardó sus resultados durante 5 años. Finalmente los publicó con un alto grado de auto-escepticismo. Él documentaba el hecho fisiológico de la pérdida de peso al morir, y sugería (advirtiendo que podría haber otras explicaciones) la posibilidad de que se tratara del alma escapando del cuerpo. Fascinante historia. En su libro Len Fisher dice que nadie ha intentado hasta ahora repetir los experimentos, y sólo se habían realizado pruebas similares con ratones. La reflexión final es que los experimentos de MacDougall no contentaron a nadie. Quienes creen en la existencia del alma la conciben como algo insustancial, y quienes la niegan buscarán explicaciones alternativas como corrientes de convención, o errores en la balanza. Y es que nos cuesta horrores aceptar ideas que no encajen en nuestro marco conceptual.

Me quedé pensando cómo a diferencia de la práctica totalidad de humanos que nos precedieron en siglos anteriores, muchos de nosotros descartamos la existencia de un “alma” física o sustancia vital que abandone nuestros cuerpos llevándose nuestra esencia a algún lado; y estamos convencidos que a pesar de parecernos estáticas en el cielo nocturno, las estrellas se están alejando unas de otras debido a una gran explosión inicial. Parece más intuitivo creer en el alma que en el big bang. La ciencia realmente transforma nuestra visión del mundo.

********
Contacto: [email protected] Twitter: @Perestupinya Facebook group: Apuntes Científicos desde el MIT Web: www.elladrondecerebros.com

Hay 40 Comentarios

---La cultura maya, de México hasta Honduras, también ya conocía el cero. ---La geometría de la hiperesfera tiene su fundameneto en dos ecuaciones. La ecuación x 0 = 1 que nos dice que la recta euclidiana máxima es de magnitud UNO, esto es, la distancia más larga entre dos puntos. Y la ecuación x 0 = 0 que nos dice que es CERO la distancia más corta entre dos puntos. La primera ecuación, la de la recta euclidiana máxima, en principio la denominábamos la "geodésica" por el hecho de que después de prolongarse indefinidamente, al final termina regresando a su punto de partida. Solo en esto se parecen. Pero la recta euclidiana máxima se desplaza, en principio, sobre una superficie plana de curvatura cero, cosa que no sucede con la geodésica clásica. Por tanto, se ha sugerido llamar a la recta euclidiana máxima, recta hiperesférica. ---Y sobre estas dos pequeñísimas y simples ecuaciones es que tiene su fundamento la teoría y el modelo pangeométrico de la hiperesfera. ---Quien quiera saber más sobre esta teoría geométrica puede meterse en Publicaciones. Matemática (689) JACG Escazú, Costa Rica 28 de marzo del 2011

Gran invento del Islám, el cero. En la antigüedad el primer número siempre fue 1. Saludos y libertad a los buenos pensadores.

---En relación con lo que comenta anónimo del 27-3-2011, quiero explicar: El universo no tiene forma definida, es como la hiperesfera, puede ser plano como en Euclides, hiperbólico como en Lovachevsky, riemanniano, cóncavo, convexo, etcétera, mas esto no quita que podamos pensar o imaginar la recta, incluso la geodésica que, en principio, empieza como una recta euclidiana que, al prolongarse indefinidamente,trasciende el espacio que la contiene, continúa en otro espacio diferente para, al final, terminar regresando a su punto de partida. Y es por esto que la geodésica está determinada por las ecuaciones x 0 = 1 y x 0 = 0 ---Si le preguntas a un filósofo qué es el cero, te dirá que es la ausencia de todo. ---Si se lo pregunta a un aritmético, reponderá que es la suma de más uno con menos uno. Si te vas donde el geométra, te puede decir que el cero es un límite. Otro dirá que es el número que expresa nulidad, etcétera. ---Como veo que eres amigo de esta bella disciplina, le invito a meterse en Monografías.com matemática (689) Juan Céspedes Escazú, Costa Rica

Es imposible tal afirmación, solo sería recta, al darse el caso, en un universo plano. ¿En esas ecuaciones 0 a que es =?. Personalmente pienso que el alma no tiene peso físico. Saludos

---Stephen Hawking primero ha dicho que no es posible trazar una recta alrededor del universo de modo que etermine donde empezó porque, el universo, colapsaría a cero antes de que la recta vuelva a su punto de partida (Historia del tiempo. Capítulo 3). ---Más tardedice que en un horizonte finito, un rayo de luz (una recta) regresaría una y otra vez a su punto de partida (El universo en una cáscara de nuez.Capítulo 5). ---Las primera afirmación es equívoca, toda vez que, geométricamente, las ecuaciones x 0 = 1 y x 0 = 0 que determinan la geodésica, demuestran que sí existe la recta que da la vuelta al universo (o al conjunto de multiversos que hacen uno solo en el tiempo y en el espacio). ---Mas la segunda afirmación sí es plausible porque verifica lo que dicen esas ecuaciones. Juan Antonio Céspedes Guzmán Escazú, Costa Rica [email protected]

Quien quiera leer y estudiar "El fascinante universo de la geometría" solo tiene que meterse en 20 de febrero del 2011

35 gramos = al peso del alma. Supongo que fue un estudio realizado por Hitlerianos,supongo.Saludos

Estais todos chiflados !!!

Los medios espanoles e hispanos latinoamericanos en general adolecen de pobre informacion sobre medicina que es la madre nutriciia del pensamiento universitario en su extension a la poblacion, claro, hay excepciones, pero la norma es que los politicos hablen de economia y temas sociales, no los economistas, ni los sociologos y eso conspira con un clima de inversion en las ciencias y la propicia en los politicos y en todo negocio de mano de obra barata, ilegal a veces, que de dinero facil como el turismo, que es de economia terciaria o la construccion inmobiliaria y estanca la infraestructura de la soiedad espanola, por otra parte, segun he podido comprobar por profesores de matematica cubanos que hacen clavos de oro en Espana repasando hijos de ricos,, el sistema de educacion de Espana en matematicas deja mucho que desea, es un desastre,r y por otro lado estan las politicas editoriales, se promueve mas una novelita sobre un tema engorroso e irrelevante como el Codigo de Da Vinci basada en ficciones o mentiras literarias propias de copia a libros de caballeria anteriorres a Cervantes y dadas como historia que un libro de divulgacion cientifica, por otro lado, la propaganda de las transnacionales promueve parques tematicos instrascendentes antes que visitas a la NASA o a a museos para conocer la propia historia local, de esa manera el cientifico que surge en Espana se ve forzado a emigrar porque vive rodeado de toros , panderetas y el "reality show" de los politicos en una sociedad donde se exhalta el nacionalismo chovinista de cajon n de bacalao y se debilita la identidad de las comunidades que es el primer factor de salud e higiene mental segun t4esis del Imperial College de Londres.. Por otra parte, la falta de apoyo de los medios de comunicacion, la radio, la TV sobre todo al Ministerio de Salud Publica y la prevencion de enfermedades y la difusion de normas de calidad de vida erosionan el tesoro espanol en salud innecesariamente por la ignorancia generalizada de los espanoles en temas de salud que no se difunden suficientemente con la participacion de medicos. Tienen que entender que la prevencion por los medios ahorra billones de euros en Salud Publica asi como politicas de prevencion sobre calidad de vida..Y en este panorama de "Insula Barataria" la gran perdedora en Espana es la ciencia.

Si geométricamente el universo es como la hiperesfera como creemos, entonces no tiene principio ni fin, tamaño ni forma definidos, y sus comportamiento en ciclos cósmicos lo retornará a su punto de partida para después volver a empezar. Y si el gigante de la física teórica, Stephen Hawking, ha manifestado la imposiblidad de conocer su origen por estar más allá de la ciencia, nosotros menos que vamos a saber cosa cierta de él, solo nos atrevemos a conjeturar que, de alguna manera, podría estar comprendido por las ecuaciones x 0 = 1 y x 0 = 0, las dos ecuaciones del esspacio hiperesférico que, cererándose y abrioéndose en univeresos intermitentes, penden en inefable racimo de la mano de Dios. (Página 76 del libro "El fascinante universo de la dgeometría".

Buena idea...pesar el alma !! .Es posible instalar balanzas apropiadas en las camas de la estacion de cuidados intensivos del hospital.Alli con frecuencia (fatalmente) se podria comprobar si hay "perdida de peso" , hmmm,suponiendo que el alma,tiene una masa o energia especifica.Sabe alguen cuanto pesa un foton??

vibran en plural, perdón.

Una pregunta: ¿Son 11 0 10 las dimensiones en las que vibra las cuerdas??

Interesante el parecido que propones, Antonio 2, pero al mismo tiempo podría considerar natural... dado que Pere es discípulo directo de Punset, con todo lo bueno y todo lo menos bueno que ello puede conllevar. Y es que hay que tenerlo en cuenta todo... para ser ecuánime. Por otro lado, también me gusta tu apreciación sobre el alma. La materia vuelve a la naturaleza y queda disponible para la eternidad,... y el ciclo de la tierra (a nivel local) y del universo sigue... importante. Pero ello me lleva a divagar... entonces es anti-ecológico, anti-natural, anti-cósmico si nos ponemos "estupendos" el hecho de tener cementerios!. Eso impide cerrar ciclos, o flujos naturales si os parece mejor, o que la materia y energía queden de nuevo disponibles a la naturaleza. Todo se estanca, en el sentido estricto de la palabra si seguimos utilizando cementerios.... ahí es nada.... verdad? salud y vinos de la ribera del duero con aromas frutales.

Cada vez te pareces más a Punset, que estupidez lo del peso del alma a ver si dejamos de decir tonterias. Cuando te mueres tu vida biológica acaba y queda el resto como materia que recupera la Naturaleza y esta disponible para la eternidad. ¿Cómo acabarán los elementos que formaban parte de ti?......

Lo que más me colgó de este post fue la idea de crear un espacio para gente dedicada a difundir la ciencia. Creo que sería superpositvo. Como dice el colega olorososeco, es un hecho que el público en general muestra poco interés en la ciencia, el arte, etc. Esto es a su vez causa y (también consecuencia) del poco interés de la prensa. Este blog es una singularidad, y se explica por la formación científica de Pere. Un periodista no puede cubrir las noticias de ciencia correctamente. Por lo tanto, lo importante es de dónde salen los profesionales "divulgadores". Si tengo que elegir entre un periodísta especializado en ciencia o un científico especializado en ciencia, eligo al último: en esta nueva profesión, la formación científica es clave. Como decían en un episodio de los osos gommies: si la montaña no viene al gommie, el gommie va a la montaña. La ciencia tiene que ir a buscar al público. Nos soprenderíamos de la cantidad de gente interesada en estas teorías científicas extravagantes que explican en universo. Los paparazzis perseguirán a los catedráticos de la Carlos III y Belén Esteban tendrá que estudiar teoría de supercuerdas si quiere mantener el rating.

Una curiosidad a propósito de la segunda parte del post. Existe la película "21 gramos" escrita por Guillermo Arriaga y dirigida por Alejandro González Iñárritu. El título hace referencia al trabajo del Dr. Duncan MacDougall.

Quienes han tenido la ocasión de conocer a personas afectadas de pérdida degenerativa de la memoria, quedan con la impresión de que el alma es información, memoria. Creo que había algún estudio en teoría de la información, en el que a partir de la segunda ley de la termodinámica, nos daban la equivalencia energética de un bit de información. Calculando toda la información que se pierde tras la muerte de un ser vivo y realizando la transformación información->energía, energía->masa obtendríamos el peso de su alma. Lo que ocurre es que en este caso, prácticamente todas las cosas y los seres vivos tendrían alma. Eso si, unos mas y otros menos.

Os remito a la obra de Ken Wilber , de las publicaciones de Harvard Research UNV..sus tesis sobre ingenieria del cerebro , son lo mas proximo a una fisiologia mensurable en los parametros de la fisica tradicional , al medir los impulsos electricos de las neuronas cerebrales en respuesta a contextos emocionales , fuera de eso , todo es especulacion y supersticion o ciencia recreativa sensacionalista ,, El metodo es el metodo lo demas pura importura ....

Ciertamente lo de ladrones de cerebros es un hecho por demás evidente, ya son muchos quienes han sido despojados de ellos.

Como saben acerca de las cosas y los acontecimientos que ocurrieron hace un tiempo imposible de definir y sin qure haya testigos directos.

James Bradley:Mi comentario en nada contradice a la Ciencia. Hasta ahora la Ciencia no ha desmentido a Baruch Spinoza. Concuerdo en 100% con él.Más aún, tengo la esperanza que finalmente los Físicos me confirmen mis mas que intuiciones. Cordiales saludos.

Ya. Pero solo valen las respuestas basadas en la especulación en un método matemático o científico para poder conjeturar, especular y hacer ciencia, Deborita y Beatriz.

Ya. Pero solo valen las respuestas basadas en la especulación en un método matemático o científico para poder conjeturar, especular y hacer ciencia, Deborita y Beatriz.

Hola P! Como siempre me ha gustado mucho tu entrada. Saludos desde Madrid, Ed.

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

TrackBack

URL del Trackback para esta entrada:
https://www.typepad.com/services/trackback/6a00d8341bfb1653ef0162fef6543f970d

Listed below are links to weblogs that reference Antes del Big Bang - ¿Cuánto pesa el alma?:

Sobre el autor

Pere Estupinya

. Soy químico, bioquímico, y un omnívoro de la ciencia, que ya lleva cierto tiempo contándola como excusa para poder aprenderla.
Sígueme en Facebook o a través de mi web pereestupinya.com.

Libros

S=EX2 S=EX2
En esta nueva aventura científica que recorre desde laboratorios y congresos de medicina sexual hasta clubs de sadomasoquismo o de swingers, Pere Estupinyà nos ofrece la obra más original y completa que ningún autor hispanohablante haya escrito nunca sobre la ciencia de la sexualidad humana.

El ladrón de cerebros La ciencia es la aventura más apasionante que puedas emprender.
En El Ladrón de Cerebros, Pere Estupinyà se infiltra en los principales laboratorios y centros de investigación del mundo con el objetivo de robar el conocimiento de los verdaderos héroes del siglo XXI —los científicos— y compartirlo con sus lectores. El Ladrón de Cerebros

Facebook

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal