Apuntes científicos desde el MIT

Apuntes científicos desde el MIT

Este Blog empezó gracias a una beca para periodistas científicos en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) en Boston, donde pasé un año aprendiendo ciencia con el objetivo de contarla después. Ahora continúa desde Nueva York buscando reflexiones científicas en otras instituciones, laboratorios, conferencias, y conversando con cualquier investigador que se preste a compartir su conocimiento.

El Punto-G es el clítoris interno

Por: | 11 de mayo de 2013


Clit pene
El punto-G podría ser una zona del interior de la vagina desde donde se alcanza la estructura interna del clítoris, órgano que es mucho más similar al pene de lo que pensamos y que también crece internamente durante la excitación sexual

 

La búsqueda científica del punto-G tiene aspectos casi cómicos. En 2012 La revista Journal of Sexual Medicine publicó una revisión de 96 artículos peer-reviewed sobre el punto-G, la fisiología de los genitales femeninos, la eyaculación femenina y el orgasmo vaginal, y una de las conclusiones fue: “las encuestas demuestran que la mayoría de mujeres sí creen que el punto-G existe (…) pero medidas objetivas han fracasado en aportar evidencias fuertes y consistentes de la existencia de un lugar anatómico que pudiera estar relacionado con el punto-G. (…) Quizás el punto-G no se ha estado investigando correctamente”.

Es decir, que cuando más allá de conversaciones de bar o esa acientífica costumbre de referenciar siempre en función de experiencias personales, los investigadores realizan encuestas amplias y metodológicamente rigurosas, un porcentaje alto de mujeres dice tener un área en la parte frontal de la pared vaginal a unos 2-4 cm de la entrada que -cuando están excitadas y en diferente grado depende de la mujer- resulta más sensible que el resto de la vagina. Otra cosa es que los científicos se pongan de acuerdo en qué diantre es fisiológicamente el tan esquivo punto-G… 

La búsqueda científica del Punto-G

El médico alemán Ernst Grafenberg fue el primero quien en los años 50 sugirió la existencia de “una área erótica de 1-2 cm en el interior de la vagina que inducía orgasmos por estimulación mecánica directa”. Sus hipótesis pasaron desapercibidas hasta 1982 cuando tras varios estudios la sexóloga Beverly Whipple publicó con su colaborador John Perry el best seller “El punto-G y otros descubrimientos sobre la sexualidad humana”.

Desde entonces la ciencia occidental (en la India ya hacía siglos que hablaban de zonas más sensibles en el interior de los genitales femeninos) empezó a buscar qué podía haber en esa parte frontal de la vagina que ofreciera un placer más intenso.

Primero hicieron análisis anatómicos para ver si encontraban alguna especie de órgano o estructura interna específica que pudiera ser el punto-G. Pero no descubrieron nada.

Luego con estudios histológicos analizaron si esa área de la pared vaginal tenía más concentración de terminaciones nerviosas que pudieran ser responsables de la mayor sensibilidad. Tampoco.

Posteriormente algunos autores sugirieron que las glándulas de Skene (glándulas situadas cerca de la uretra de origen común con la próstata masculina e involucradas en la eyaculación femenina), podrían ser contactadas presionando desde el interior de la vagina y ser las causantes del placer. Pero estudios fisiológicos lo descartaron entre otras cosas por no tener suficientes receptores sensitivos.

Tal fue el fracaso el la búsqueda anatómica del punto-G, que algunos científicos empezaron a declarar que el punto-G era “un mito de la ginecología moderna” (Hines TM, 2001).

Entrevistada para el libro "S=EX2", Beverly Whipple reconoce que “quizás el problema haya sido el nombre de punto, que nos hace pensar en una especie de botón mágico cuyo contacto directo genera más placer. Nosotros nunca dijimos que fuera una unidad anatómica independiente, sino simplemente un área de la pared vaginal con más sensibilidad que el resto. Y eso es incontestable, por mucho que los investigadores no sepan identificarla.”

La ciencia iba un poco perdida, hasta que en 2009 la francesa Odile Buisson publicó una hipótesis realmente interesante: el punto-G no era más que una zona de la vagina desde donde contactar indirectamente con el clítoris interno.

Screen Shot 2013-05-11 at 5.25.24 PMEl clítoris de la mujer es mucho más grande y parecido al pene de lo que pensamos (ambos vienen de la misma estructura embrionaria, sólo que el pene crece y sale hacia fuera y el clítoris se desarrolla por dentro). La parte externa que vemos del clítoris es sólo su glande -equivalente al glande masculino-, y por dentro tiene un cuerpo mayor con cuerpos cavernosos y esponjosos que como el pene también se hinchan durante la excitación sexual. Mediante detallados sonogramas, Odile Buisson demostró que cuando el clítoris está erecto sus partes internas quedan muy cerca de la vagina, y sugirió que esto podría ser la explicación a la mayor sensibilidad.

Screen Shot 2013-05-11 at 12.16.01 AMOtros estudios con imágenes de ultrasonidos encontraron diferencias en el grosor del espacio uretrovaginal entre mujeres que tenían orgasmos por contacto en el punto-G y las que no. Uniendo todos estos datos, Buisson concluyó que el punto-G sería la zona de la vagina desde donde ejerciendo presión –y favorecido por un espacio uretrovaginal estrecho- se podrían alcanzar la parte interna del clítoris.

Los orgasmos exclusivamente vaginales son menos frecuentes, pero sí existen

La hipótesis de Buisson es la más aceptada hasta la fecha, y algunos la han interpretado asegurando que en realidad todos los orgasmos femeninos son clitorianos, ya sea por estimulación externa directa o interna a través del punto-G. No es del todo acertado.

Cierto que la mayoría de orgasmos “vaginales” durante la penetración lo son por contacto indirecto con el clítoris interno, pero hay varias evidencias de que el orgasmo exclusivamente vaginal sí existe.

La primera sería que muchas mujeres definen ambos tipos de orgasmos como muy diferentes. El clitoriano sería más localizado y el vaginal más “corporal”. Esto no invalida necesariamente la hipótesis anterior, puesto que las terminaciones nerviosas que llegan al glande y cuerpo de penes y clítoris son diferentes. A los glandes sólo llega el nervio pudendo mientras que al cuerpo lo hace también el pélvico, y eso podría explicar las diferentes sensaciones.

Sin embargo estudios recientes introduciendo sensores térmicos en las vaginas han observado mayor sensibilidad de la pared anterior que la posterior sin necesidad de realizar presión alguna, y también recientemente el italiano Emmanuelle Jannini ha sugerido la existencia de una zona más gruesa y con más terminaciones nerviosas en la pared vaginal anterior, que en lugar de punto-G él prefiere llamar complejo clito-uretro-vaginal (CUV). Además por otra parte sabemos que algunas mujeres tienen orgasmos “no genitales” por estimulación de pechos u otras áreas del cuerpo, sin que el clítoris esté involucrado.

Pero quizás los datos más concluyentes son los de Barry Komisaruk con escáneres de resonancia magnética funcional, mostrando que se activan dos zonas diferentes de la corteza sensorial del cerebro cuando una mujer estimula su clítoris o el interior de la vagina. Esto indica que hay diferentes nervios recibiendo la señal del clítoris y de la vagina, y que en algunas mujeres la estimulación sólo de estos últimos puede conducir al orgasmo.

Screen Shot 2013-05-11 at 11.51.58 AMDe hecho Barry Komisaruk ha investigado con mujeres con lesión medular sin sensibilidad en clítoris ni entrada de la vagina, debido a que la lesión es por encima de la salida del nervio pudendo y pélvico, pero que sí tienen sensibilidad en áreas vaginales más internas y en el fondo del cuello del útero. Allí llegan el nervio hipogástrico (que sale de la columna vertebral a una altura superior) y el nervio vago (que no pasa por la médula espinal y transmite información al cerebro de órganos internos como riñones, hígado, estómago, pulmón o útero). Según ha publicado Komisaruk algunas de estas mujeres discapacitadas sin sensibilidad clitorial han alcanzado orgasmos estimulando zonas más profundas de la vagina, siendo la evidencia más fuerte hacia la distinción entre ambos tipos de orgasmos.

Cierto que en realidad muchos de los orgasmos “vaginales” en realidad son “clitorianos internos”, pero varios estudios indican (además de las experiencias de millones de mujeres) que los exclusivamente vaginales también pueden existir.

 

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Contacto: pere@mit.edu / Twitter: @Perestupinya / Facebook Group

Web: www.pereestupinya.com / www.elladrondecerebros.com


Hay 22 Comentarios

Dos comentarios antes de este mío está justamente el enlace al programa de Documentos TV que nos habla de este tema, que repitieron anoche y me pareció muy interesante. Al final, no hay pruebas empíricas de su existencia y sin embargo es posible que exista... será en el cerebro? Estamos en pañales respecto a nuestros conocimientos acerca del cerebro, por lo que yo no lo dudaría.
El programa y este artículo me parecieron tan curiosos que hoy mismo escribiré un post en mi blog sobre el punto g del marketing online, que es a lo que me dedico. Gracias por la inspiración. :)
Esther http://coach2coach.es

Para las que queráis descubrir el punto G os hago un resumen de los distintos tipos de juguetes sexuales especializados en ese punto.
Los más comunes son los vibradores para el Punto G. Suelen tener la punta curvada para llegar mejor a ese punto: http://www.orgasmix.es/para-ella/11685-lovely-vibes-g-spot-vibrador-tacto-suave-rosa.html

Los hay con forma de “C” para estimular el punto G y el clítoris al mismo tiempo: http://www.orgasmix.es/punto-g/11661-vibrador-punto-g-7-velocidades-rojo-rock-chick.html

Últimamente se han popularizado los vibradores que se pueden usar en pareja. La mujer se lo introduce en la vagina y le estimula el clítoris y el punto G mientras el hombre la penetra: http://www.orgasmix.es/para-ella/10332-we-vibe-ii-masajeador-personal-usb-lila.html

Como ya sabréis, los orgasmos del punto G son MUUUUY intensos, por lo que os recomiendo ir probando hasta que deis con los juguetes que más os gusten.

El post habla del Punto G desde un punto de vista casi exclusivamente fisiológico y ciéntífico, cuando yo echaría en falta que se hablar a a su vez de cómo estimularlo.
Visita: http://sexomultiorgasmico.blogspot.com.es/

Siempre me ha gustado la teoria aplicada

A ver si lo encontramos, jeje

Qué no hay manera... Todo el día jugueteando y nada de nada.
¿¡¡ Donde dices que está !!?

http://elmejorhumorinteligente.blogspot.com/

En el culete tanto masculino como femenino hay también otro punto G... solo hay que tener ganas, pocas vergüenzas, calma y tiempo para encontrarlo... las mamadas con toque anal son de profesional jajajjaja
http://www.warrantsyquinielas.blogspot.com
http://cort.as/42WI

El de los hombres es anal .

por favor, para cuándo reconocer que lo que nos da placer es el clítoris y punto? Lo demás, como frotar el resto del pene, está muy bien, da mucho gusto y lo que se quiera pero a ver que tío se conforma solo con eso!

Y por casualidad

¡Buen libro!
Un trabajo excelente
En cuanto al tema de hoy, sigo inclinándome por la confluencia, pero frente a quienes opinan que se aprende natural, o espontáneamente no estoy de acuerdo. Si se siente natural o empíricamente. Incluso por causalidad. Pero se aprende a sentir mejor cuando el fundamento es científico, sin sesgos culturales, sociales o de otro tipo.
Enhorabuena.

Freud decia que mujeres que tienen orgasmos clitorianos son infantiles. Ela se cambia en una adulta cuando pasa a tener orgasmos vaginales. Cuantas abuelas/ neñas hay por aí!!!

G-spot was invented by Beverly Whipple et al. 30 years ago without scientific basis. The supposed G-spot must not be identified with Gräfenberg's name. The claims found in numerous articles that have been written by Frank Addiego, Beverly Whipple, Emmanuele Jannini, Odile Buisson, Helen O'Connell, Stuart Brody, Adam Ostrzenski, and others have no scientific basis. "Internal" clitoris, vaginal orgasm, and the G-spot, do not exist. Sexologists should define having sex/love making when orgasm occurs for both partners with or without vaginal intercourse.
- Vincenzo Puppo, Ilan Gruenwald. Does the G-spot exist? A review of the current literature. International Urogynecology Journal December 2012. 23:1665-1669.
- Vincenzo Puppo. Anatomy and Physiology of the Clitoris,Vestibular Bulbs, and Labia Minora With a Review of the Female Orgasm and the Prevention of Female Sexual Dysfunction. Clinical Anatomy Volume 26, Issue 1, pages 134-152, January 2013 (free full text with 21 figures and 1 video).
- Anatomy of the clitoris: revision and clarifications about the anatomical terms for the clitoris proposed (without scientific bases) by Helen O'Connell, Emmanuele Jannini and Odile Buisson. ISRN Obstet Gynecol 2011; Article ID 261464, 5 pp.

Muy interesante.....pero mientras sigamos comparando y queriendo equiparar el placer sexual femenino al masculino....por mal camino vamos!! Dejemos de compararnos y compartimentarnos!! ¿Vaginal o clitoriano? ay ay...se ve a que aun sigue dando vueltas a estas el fantasma de Freud....

El post está genial, aunque me ha quedado la sensación de que las respuestas siguen sin ser concluyentes. Yo abogo porque la búsqueda activa por parte de las mujeres de su punto-G, más que por buscar una explicación al mismo. En mis reuniones aquellas que lo han encontrado sugieren que ha habido un antes y un después en su sexualidad, cosa que confirmo con mi propia experiencia. Esto no quiere decir que la experienica sexual anterior fuese negativa o menos placentera, sino que su descubrimiento enriquece y facilita la consecución del orgasmo (siempre desde el punto de vista de la experiencia femenina, no del estudio científico).
Dicho esto, creo que el punto G no debe ser una obsesión. Lo importante es conocer tu propio cuerpo y conseguir placer, localizar las zonas más erógenas y saber cómo activarlas (esto en cada mujer es diferente), y después compartirlo con la pareja sexual (sea hombre o mujer) para enriquecer la experiencia sexual.

www.libelia.blogspot.com

www.libeliaerotica.es

Me sigue haciendo mucha gracia esos esfuerzos que hacen los científicos en explicar los mecanismos de placer femeninos comparando las partes de la vagina con las del pene, como si el placer de la mujer sólo pudiese ser explicado en comparación con el del hombre.
¿Por qué no prueban a preguntarnos a nosotras diréctamente qué nos da placer, dónde y cómo? Sería tan sencillo como eso, les explicaríamos por enésima vez lo del clítoris y el contacto físico y afectivo en general. No es tan complicado, creo...

¡¡Por fin lo he encontrado!!
Lo tenía mi mujer guardado en tu estante en la cocina, detrás del azucar.
¡¡Qué alegría nos hemos llevado toda la familia al comentarlo en el desayuno!!
Buen día a todos.
http://cuidadoconloshuevos.blogspot.com/

¿Y el punto G masculino, amigo Pere, cuando va a cobrar protagonismo en tu blog? Vale que a los varones pleistocénicos se nos inste a que tratemos de procurar a las féminas de nuestra especie el placer que con el oportuno manejo de su clítoris o de su punto G sean capaces de alcanzar (siguiendo al "dedillo" sus oportunas indicaciones...Pero, ¿por qué no se las alienta con el mismo énfasis a ellas para que a nosotros, los varones y por norma los malos de la película, se nos procure el mismo grado de satisfación?

Excelente post! Como siempre Pere! Felicitaciones tambien por tu nuevo libro!

Menudo descubrimiento. Era y es completamente obvio. Otra cosa es que al estudio de la fisiología de las mujeres se le hayan dedicado muy pocos recursos históricamente, en una sociedad , como la nuestra, en la que los incentivos eran y son casi son exclusivamente masculinos. Bueno, más vale tarde que nunca.

Pues yo llevo 30 años buscándome el punto G y sigo sin encontrarlo. ¿Me ayudan?: http://xurl.es/mlsxv

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Sobre el autor

Pere Estupinya

. Soy químico, bioquímico, y un omnívoro de la ciencia, que ya lleva cierto tiempo contándola como excusa para poder aprenderla.
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