Apuntes científicos desde el MIT

Apuntes científicos desde el MIT

Este Blog empezó gracias a una beca para periodistas científicos en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) en Boston, donde pasé un año aprendiendo ciencia con el objetivo de contarla después. Ahora continúa desde Nueva York buscando reflexiones científicas en otras instituciones, laboratorios, conferencias, y conversando con cualquier investigador que se preste a compartir su conocimiento.

Somos monógamos infieles y celosos

Por: | 30 de julio de 2013

 

Post primates
Un mono araña y las primatólogas Amy y Sara en la selva amazónica del Yasuní (Ecuador, Mayo 2011)

Recuerdo en mayo 2011 visitar la estación científica Tiputini en pleno Amazonas ecuatoriano, y allí conocer a dos primatólogas con un profundo dilema.

La madrileña Sara Álvarez investigaba los monos araña que, entre otras conductas, tenían relaciones multimacho-multihembra (todos con todos) y nunca formaban parejas estables. 

Sin embargo en el mismo ambiente y con tamaños de grupos parecidos, la estadounidense Amy Porter estudiaba el comportamiento de monos titís y sakis, ambas especies monógamas que formaban unidades familiares estables en las que se cuidaba, alimentaban y compartían el cuidado de las crías. Y no era un acuerdo sociocultural sino que les salía de bien adentro: todas las comunidades de titis o sakis viviendo en diferentes selvas del resto del mundo eran monógamas, y todos los monos araña polígamos. Era un instinto grabado en su ADN.

Un detalle importante antes de encariñarse con los amorosos titis o sakis es que, hablando con Amy, me dijo bien claro: “son monógamos sociales pero no sexuales, eh!”. ¿Qué quería decir amy? Pues que si el macho monógamo se iba a buscar comida y encontraba una hembra en celo, no dudaba un instante en intentar dejar descendencia con ella antes de regresar con su querida. Y que si mientras él estaba despistado por la selva, a su pareja monógama se le presentaba otro macho exhibiendo mejores genes que su compañero, estando ovulando ella tampoco se resistía demasiado en acompañar sus cromosomas con la mejor carga genética posible. El mandato evolutivo de maximizar la cantidad y calidad de la descendencia continuaba bien presente.

Monogamia social vs monogamia sexual

Monogamia no es equivalente a fidelidad (error en titular de este artículo). La monogamia social (formar parejas estables) existe en muchas especies animales, pero la monogamia sexual (fidelidad) es extrañísima en la naturaleza.

Piensa en los pájaros por ejemplo. Dentro del reino de las aves existen muchas especies que forman parejas monógamas, algunas secuenciales y otras de por vida. Pero cuando se analiza el ADN de los polluelos en un nido, a menudo se observa que proceden de padres diferentes. ¿Por qué la monogamia social entonces? 

En las aves se sabe que la monogamia es una adaptación necesaria debido a la fragilidad de la descendencia: como el cuidado de las crías requiere la colaboración de ambos progenitores (uno debe ir a buscar comida mientras el otro vigila que ningún otro pájaro o roedor se coma los huevos o polluelos), es más eficiente que el macho invierta esfuerzos en cuidar a sus crías y pareja.

Los biólogos evolutivos extendieron esta hipótesis al mundo de los primates, argumentando que en especies cuyas crías nacían indefensas y requerían la colaboración parental para sobrevivir, la monogamia estaba favorecida. En el caso de los humanos nuestros bebés tardan mucho más a campar a sus anchas que los de una gacela, y por eso se justifica que en nuestro ADN hayan codificadas unas instrucciones monógamas sociales (no necesariamente sexuales) que nos predispongan a amar y querer proteger a la madre de nuestros hijos.

Otras peculiaridades como la ovulación oculta en mujeres (las hembras humanas son de las pocas que no muestran señales visibles, olfativas, o comportamentales claras de estar ovulando), junto con que seamos también de las poquísimas especies en que las hembras sienten deseo sexual durante todo el ciclo menstrual (una gata o una chimpancé pasa olímpicamente de tener sexo si no está fértil), se interpretan como adaptaciones monógamas para mantener al macho cerca motivado a reproducirse porque no sabe cuando la hembra está fértil o no, y temeroso que si se va por ahí algún otro la fertilice. Evolutivamente hablando lo peor que le puede pasar a un macho es cuidar unos hijos que no llevan sus genes.

Siguiendo esta coña de la psicología evolucionista, la opinión mayoritaria entre los expertos es que en lo más íntimo de nuestra naturaleza somos monógamos secuenciales infieles y celosos. Claro que nuestro aprendizaje y cultura nos permite –por suerte- actuar guiados por la razón y el autocontrol y no sólo el instinto animal, pero tanto hombres como mujeres nacemos con las instrucciones que generar parejas estables de manera secuencial, ser infieles si tenemos la oportunidad, e intentar evitar de manera celosa que nuestra pareja lo sea.

Matizar que de ninguna manera esto debe ser utilizado como criterio moral. En términos filosóficos se denomina “naturalistic fallacy” a la falacia de que “lo natural” es más justificable. La “naturalistic fallacy” se utiliza siempre de manera interesada, y si fuera cierta también justificaría la violencia, la xenofobia o la destrucción de la biodiversidad. Controlar nuestros instintos nos hace más evolucionados evolutiva y culturalmente.  

Monogamia social por celos o para evitar infanticidio

En psicología evolucionista suele haber más opiniones (hipótesis) guiadas la lógica evolutiva que evidencias empíricas. Sin embargo esta semana las revistas Science y PNAS han publicado dos artículos científicos diferentes y muy amplios explorando con datos las causas del origen de la monogamia social.

Los de Science analizaron 2545 especies de mamíferos para rastrear la evolución de sus estrategias reproductivas a lo largo de los últimos millones de años. Vieron que en 61 ocasiones algunas especies habían pasado de promiscuidad a monogamia, y que eso coincidía en momentos en que los grupos empezaban a ocupar espacios mucho más amplios y las hembras se distanciaban entre sí. La conclusión de los investigadores es que en dichas condiciones los machos no podían vigilar que otros machos no cortejaran y fecundaran a sus hembras, y se desarrolló la monogamia para tener la descendencia garantizada. Según estos autores el cuidado parental de las crías fue una adaptación secundaria, pero no la fuerza evolutiva desencadenante de la monogamia. Los celos fue lo principal.

El estudio de PNAS se centró sólo en primates (analizando un alto número de 230 especies) y llegó a conclusiones diferentes: en algunas especies de primates es habitual que cuando un macho empiece a cortejar a una hembra que tenga crías muy jóvenes, las asesine despiadadamente a todas para que la hembra esté en celo y receptiva a la reproducción más pronto. Lo observado por los investigadores es que cuanto más frecuente es el infanticidio, más conductas monógamas se observan. En este sentido la monogamia habría evolucionado para que el macho proteja a su descendencia de sus propios compañeros de grupo. Si esto fuera así, quizás se podría extrapolar que los cariñosos y monógamos titis y sakis son unos infanticidas en potencia.

Ambos artículos salieron a la luz pública ayer, y ya están despertando suculentos debates y discrepancias entre los biólogos evolutivos. Son sin duda los trabajos científicos más amplios y rigurosos publicados hasta la fecha sobre el origen de la monogamia social en mamíferos y primates, pero quedan incertidumbres todavía. Además ninguno se atreve a extrapolar directamente a humanos. Quizás porque a pesar de asumir que en cuanto a instintos innatos no somos tan diferentes del resto de primates, lo cierto es que nuestro comportamiento adulto está absolutamente modulado por la cultura y el aprendizaje. Somos monógamos sociales, sexuales o poliamorosos principalmente por influencias externas y lo que aprendemos de nuestras experiencias. Interpretar el comportamiento de un madrileño de 45 años a la luz de la teoría evolutiva suele ser pseudociencia barata, y es una falacia argumentar que un modelo sea mejor que otro en función de la coherencia con la naturaleza. Es posible que nazcamos monógamos infieles y celosos, pero no sirve como excusa…

  Screen Shot 2013-04-13 at 4.47.21 PM*********

Contacto: pere@mit.edu / Twitter: @Perestupinya / Facebook Group

Web: www.pereestupinya.com / www.elladrondecerebros.com


Números cuánticos para casinos virtuales

Por: | 26 de junio de 2013

Info solar cellsLo que veis a vuestra derecha son dos células fotovoltaicas transparentes. Me las mostraron en el Instituto de Ciencias Fotónicas (ICFO) en Barcelona; un impresionante centro cuyo objetivo es comprender (ciencia) y aprovechar (tecnología) todos los aspectos relacionados con la luz que podáis imaginar. 

De momento estas células fotovoltaicas transparentes resultan menos eficientes que las convencionales, y son todavía bastante costosas. Pero no dudéis ni un minuto que algún día dejarán de serlo, las tendréis recubriendo vuestro coche o filtrando luz de manera inteligente en las ventanas de los edificios, y la energía solar contribuirá a sustituir esta salvajada de ir quemando combustibles fósiles a discreción.

De verdad; no sé decirte si esto ocurrirá en 10, 20 o 40 años. Pero ten por seguro que en un futuro no tan lejano explotaremos los recursos naturales de manera absolutamente sostenible, habremos erradicado la pobreza extrema, trabajaremos muchas menos horas (esto ya deberíamos empezar a pensarlo ya), y curaremos enfermedades que ahora generan enorme sufrimiento. Sucederá. No pierdas la perspectiva del avance científico, ni el impacto del cambio exponencial.

Nanopartículas para quemar cánceres

Icfo nanoparticleRomain Quidant me habla de sus nanopartículas de oro que potencialmente podrían identificar células cancerígenas y quemarlas.

El proceso es conceptualmente sencillo: a nanopartículas inertes (de oro por ejemplo) se les añade un anticuerpo capaz de reconocer estructuras específicas de las membranas de células cancerígenas, de manera que al distribuirse por el organismo se enganchen sólo a ellas. Pero estas nanopartículas llevarán algo más: “algo” que reaccione y las caliente mucho cuando les llegue una luz (radiación) determinada.

Resumiendo, el concepto es así de simple: se inyectan las nanopartículas al torrente sanguíneo, al cabo de un tiempo quedan enganchadas sólo a las células cancerígenas, y enviándoles radiación podremos hacer que se calienten hasta destruirlas.

Obvio que además de limitaciones técnicas habrá preocupación por su toxicidad, pero Quidant dice que no serán más tóxicas que la agresiva y contradictoriamente tan asumida quimioterapia. Y no es ciencia ficción; su grupo del ICFO ya ha diseñado nanopartículas, están trabajando con modelos animales y oncólogos de Barcelona, y explica que una experta de Texas ha empezado estudios clínicos con humanos. Comenta que la nanomedicina (enviar cosas a sitios del cuerpo para que realicen funciones específicas) está avanzando mucho, pero que no todo se publica en revistas científicas por los asuntos de propiedad intelectual y patentes que conlleva. 

La lenta Europa intenta recuperar terreno en el grafeno

Algo parecido ocurre con el grafeno. El holandés Frank Koppens es uno de los grandes líderes del momento en este asombroso material que permite construir capas tremendamente resistentes (un elefante sobre una aguja de grafeno no la rompería), súper-conductoras, y al mismo tiempo ligerísimas y finísimas de sólo un átomo de grosor. Las propiedades de los materiales bidimensionales como el espectacular grafeno son únicas, y sus posibles aplicaciones en baterías, técnicas de imagen, salud, energía, estructuras ligeras y resistentes, detectores, pantallas, y todo tipo de aparatejos electrónicos, interminables. Es parte del futuro.

La Comunidad Europea ha diseñado una hoja de ruta y dedicado 1000 millones de euros a su estudio, quizás por darse cuenta que a pesar de ser descubierto en Europa y empezado a desarrollar por investigadores europeos, en estos momentos en cuanto a patentes está muy por detrás de EEUU o Asia.

Icfo frankAsia and US have many more patents. Actually, it’s embarrassing” (vergonzante) dice Frank. “I think it’s a matter of mentality”, responde cuando le pregunto porqué Europa se quedó atrás.

Científicos españoles tan reivindicativos de la investigación básica, tomad nota también de esto. Para generar verdadero valor en la ciencia debemos recorrer el camino completo, empezando evidentemente por el principio, pero avanzando hasta el final.

La bomba atómica desde dentro de Los Álamos

Seguro que el grafeno tendrá aplicaciones militares también. No olvidemos que el presupuesto de investigación científica del departamento de defensa estadounidense (DARPA) es mayor que el de la NASA, el National Institutes of Health (NIH) y la National Science Foundation (NSF) juntos.

Info glauber 2De hecho mi visita al ICFO coincidió con una charla del premio Nobel de Física Roy Glauber, quien hace más de 60 años trabajó en Los Álamos en el proyecto Manhattan que generó la bomba atómica. Glauber explicó que unos años antes, físicos teóricos haciendo ciencia básica totalmente inocente habían descubierto que los átomos de Uranio desprendían bastante energía al fisionarse. Vieron luego que si se les bombardeaba con átomos de Bario lo hacían con mayor facilidad, y que curiosamente había un isótopo del Uranio (el U235) que era menos abundante pero podía fisionarse todavía más fácilmente con neutrones. Además, también descubrieron que al desintegrarse el propio U235 liberaba neutrones que –en caso de estar muy concentrado- podían empezar una peculiar reacción en cadena. Todo era muy interesante, se presentaba en conferencias científicas, salía en los medios… hasta que de repente dejó de hacerlo y pareció caer en el olvido.

El gobierno estadounidense reclutó científicos en absoluto secreto y construyó los laboratorios de Los Álamos que iban a explorar las posibilidades de esta tan energética y potencialmente destructiva reacción en cadena de fisión nuclear.

Glauber explicó que cuando le propusieron el trabajo no le explicaron dónde sería ni de qué trataría, que los jefes hablaban en código entre ellos, o que Niels Bohr utilizaba el nombre falso de Nicholas Baker. Sus comentarios sobre el ciclotrón desaparecido de Harvard, conferencias con títulos “The theory and practice of bombing”, y los relatos sobre las personalidades de Feymann, Teller, Fermi u Oppenheimer fueron historia viva de la ciencia. Fascinante.

Estoy viendo que el post va a ser largo, descansemos con este video donde Miriam Martí del ICFO nos habla de polarizaciones de luz y gafas 3D:

  

Números cuánticos para casinos virtuales

Antonio Acín estudia información cuántica pero reconoce que los lejanos ordenadores cuánticos no son su primer interés. Él está metido de lleno en la criptografía cuántica, viendo nuevas maneras de codificar la información sin que ni los mejores hackers puedan interceptarla (algo que ya ocurrió con los primeros dispositivos comerciales). 

Icfo labonachip3Antonio me habla también de sensibilidad y de detectar ondas gravitacionales gracias a fluctuaciones cuánticas, pero lo que me resulta más curioso es la utilización de cálculos cuánticos para crear números aleatorios. Pone como ejemplo que los programas informáticos de un casino virtual generan números aleatorios con complejísimos algoritmos que resultan prácticamente indetectables. Pero no es del todo imposible hackearlos. Al final se trata de un sistema clásico guiado por reglas complejas, pero establecidas. No son 100% aleatorios ni impredecibles.

En cambio si los números se generaran utilizando propiedades como la indeterminación cuántica, sí serían absolutamente aleatorios. Ya se está haciendo, y casinos, bancos, militares o empresas podrían tener gran interés en comprar paquetes de ellos. Vender números aleatorios, un negocio en alza ;)  

Las bacterias utilizan la cuántica mejor que nosotros

Icfo fotosintesisLa visita termina con Niek van Hulst, quien acaba de publicar un Science explicando que las plantas y bacterias utilizan la coherencia cuántica para extraer energía solar. Lo que Niek ha descubierto tiene un punto rompedor: en coherencia cuántica un sistema formado por varios átomos se comporta como un único sistema cuántico. Eso se ha logrado en condiciones muy restringidas de laboratorio, pero se suponía que en la naturaleza estos sistemas no eran estables. Pues se ve que en ciertos complejos proteínicos involucrados en la fotosíntesis sí lo son, y además utilizan estas propiedades cuánticas para almacenar y transportar energía de manera más eficiente. Algo a estudiar e intentar imitar tecnológicamente, desde luego. La naturaleza demuestra que todavía nos lleva mucha ventaja. 

La ciencia es la gran apuesta

Almorcé con Lluís Torner, el director y alma de este fabuloso instituto de ciencias fotónicas que nada tiene que envidiar a grandes centros de EEUU o Europa. Lluís explica que de momento a ellos no les está afectando tanto la crisis porque cuentan con mecenazgo y gran parte de su financiación proviene de fondos europeos. Pero a pesar de eso, se muestra preocupadísimo por la situación de la ciencia en España. Percibe que algunas pérdidas causadas por los recortes son irreparables. Esto no es como un edificio que puedes detener su construcción unos meses y retomarla desde el punto que la has dejado.

No lo dice Torner sino yo: un país que exporta inteligencia se vuelve menos inteligente. Sin eludir la autocrítica que el sistema de investigación español debería hacer y no hace (de puertas adentro bien que rajan de instituciones y modelos), observar las posibilidades que nos ofrece la ciencia y decidir quedarse al margen es lamentable. “No hay momento malo para hacer algo bueno”, decía el ladrón de cerebros. Ayer en su discurso presentando el plan de cambio climático Obama fue muy contundente: ¿sostenibilidad ambiental vs crecimiento económico? Esta dicotomía es falta y propia de personajillos cortoplacistas poco visionarios. Gracias a la ciencia y la tecnología podemos tener ambos. Si apostamos por ella, claro.

  Screen Shot 2013-04-13 at 4.47.21 PM*********

Contacto: pere@mit.edu / Twitter: @Perestupinya / Facebook Group

Web: www.pereestupinya.com / www.elladrondecerebros.com


 

Cómo ser un hombre multiorgásmico

Por: | 08 de junio de 2013

Os prometo que hace unos meses eso de tener orgasmos sin eyacular me podía sonar tan extraño como a la mayoría de vosotros.

No ayudaba que los practicantes de tantra me hablaran de chakras, energías o kundalinis, en unos términos que a mi vocabulario científico le parecían demasiado esotéricos. Entonces me di cuenta que en parte (y sólo en parte) el no entendimiento llegaba por utilizar un lenguaje diferente. Donde ellos decían energía otro podría decir dopamina, y cuando hablaban de concentrarse en los chakras se podía interpretar como aumentar el flujo sanguíneo o la sensibilidad nerviosa.

Mover la energía cósmica de un chakra a otro para evitar la eyaculación me continuaba desconcertando, pero cuando leyendo sobre fisiología de la respuesta sexual vi que “el orgasmo es la activación de unos nervios y la eyaculación la activación de unos músculos”, y que “los dos fenómenos suelen suceder juntos pero en realidad son fisiológicamente diferentes”, la capacidad de controlar tu cuerpo y tener orgasmos sin eyaculación empezó a parecerme mucho más plausible. 

Multiorgasm fisiol 2La clave empieza por asumir que en última instancia la instrucción de tener un orgasmo ocurre en el cerebro. Piensa en la diferencia entre los nervios sensitivos y los motores. Los nervios sensitivos “reciben” la información (el pudendo por ejemplo, del pene). Esa información viaja a la médula y el cerebro, y allí en un momento determinado se activan nervios simpáticos que “emiten” una respuesta orgasmática.

Esta sensación orgasmática la sientes mucho más intensa en los genitales, pero en realidad ocurre en todo tu cuerpo: la activación del sistema simpático hace que se liberen sustancias químicas, activen más áreas cerebrales, incremente drásticamente la presión y ritmo cardíaco, dilaten bronquios y pupilas, haya contracciones pélvicas, active el reflejo eyaculatorio… todo ocurre en conjunto, pero en realidad son reacciones independientes y no es descabellado imaginar que puedan separarse. De hecho una masturbación rápida puede provocar eyaculación pero una reacción corporal y sensación placentera mucho menos intensa. Hay muchos estudios (material para otro post) comparando efectos como liberación de prolactina, satisfacción o relajación, entre coito y masturbación.

A lo que íbamos; ¿se podría tener un orgasmo y sentir todas las reacciones corporales y placenteros neurotransmisores sin que se activaran los músculos de la eyaculación? Sí rotundo. Y es más; resulta más sencillo de lo que podemos imaginar. Los tántricos lo explican de manera demasiado complicada. De hecho quizás ya has sido (como pensé yo) multiorgásmico sin saberlo.

Aprender a controlar la eyaculación

Sobre todo de jovencitos, muchos hombres se han encontrado en la tesitura de estar en medio de un coito y notar que el final se acerca mucho más pronto de lo deseado. Se suele recurrir a la táctica de pensar en la nevera para intentar reducir la excitación (por poner un ejemplo suave), o buscar un casi infalible cambio de postura con el que disimuladamente enfriar un poco y ganar unos minutos más. Pues bien; seguro que si apurasteis demasiado, en medio de este cambio de postura algunos habréis sentido como unas pulsaciones preorgásmicas y apretasteis con fuerza los músculos para evitar el final. Si os fijáis, habiendo sentido y superado esas contracciones, después tardasteis mucho más en llegar al punto de no retorno.

Eso es porque en realidad experimentasteis algo muy cercano al orgasmo sin eyaculación. Físicamente hicisteis fue parecido a lo que practican los tántricos. La gran diferencia es que ellos saber erotizar el momento y potenciar el resto de sensaciones corporales, mientras que vosotros estabais concentrados en reducir la excitación y sentir lo menos posible. Pero físicamente has tenido un pequeño orgasmo, y de repetirlo podrías considerarte multiorgásmico.

A nivel muy básico (los tántricos expertos dominan muchas otras técnicas), se trata simplemente de estar en un coito normal, pero empezar a acercarse muy pero que muy lento hacia el momento del orgasmo. Cuando crees que estás cerca, haz movimientos pausados e intenta mantenerte un buen rato en ese punto fronterizo cercano al no retorno. Debes ir muy lento, porque cualquier movimiento violento provocará una eyaculación inmediata. Entonces, cuando te sientas preparado, muy poco a poco ve permitiendo que se acerque el orgasmo. Pero respira muy hondo al mismo tiempo, intenta tensar los músculos de la zona pélvica, y haz como si quisieras retirar toda la atención nerviosa (o energía) hacia detrás del pene y enviarla hacia dentro del cuerpo.

En esas condiciones puede suceder que tu sistema nervioso simpático empiece a activarse, tu cerebro libere los neurotransmisores del placer, notes unas rampas en los brazos parecidas a cuando las mujeres dicen que han tenido un orgasmo “más corporal”, sientas todo lo parecido a un orgasmo (quizás menos intenso y no tan localizado en el área genital), experimentes incluso el bienestar y la relajación posterior, pero sin la eyaculación y la pérdida de erección que comporta. Tras unos segundos, si quieres, podrás seguir con el coito hasta volver a alcanzar ese punto de no retorno y repetir el “orgasmo seco”. Te habrás convertido en multiorgásmico.

En realidad son orgasmos menos intensos. Si tu única intención era tener uno convencional, pues la experiencia no te habrá servido de mucho aparte de dejarte “energizado (hay taoístas que evitan constantemente la eyaculación con este objetivo). Pero si estás planeando una sesión extensa de sexo, puede ser una experiencia muy especial. Tanto para ti como para tu pareja. A ella (como te ocurre a ti) le encantará verte disfrutar tantas veces, y tu es muy posible que entres en un estado de mayor sensitividad. 

Sé que para practicantes de tantra esto es muy básico. Ellos utilizan técnicas de yoga, meditación e infinidad de ejercicios para acumular energía sexual y situar la experiencia en otra dimensión. Pero yo prefiero dejarlo aquí. Durante las entrevistas del libro mucha gente me ha preguntado por la multiorgasmia masculina, a menudo con bastante escepticismo sobre la posibilidad de tener orgasmos sin eyaculación. Sólo pretendía confirmar que sí es algo que la fisiología puede explicar, y  me pareció un bonito ejemplo de fusión entre conocimientos científicos con experiencias ancestrales.

 Screen Shot 2013-04-13 at 4.47.21 PM*********

Contacto: pere@mit.edu / Twitter: @Perestupinya / Facebook Group

Web: www.pereestupinya.com / www.elladrondecerebros.com


 

 

Mente fría genitales calientes

Por: | 06 de junio de 2013

Fotopletism kinsey
La investigadora Kathryn Macapagal mostrando el fotopletismógrafo vaginal con el que mide la excitación de los genitales femeninos (Imagen: P. Estupinyà. Kinsey Institute - Indiana University)


Lo que en su mano derecha sostiene Kathryn Macapagal es una especie de tampón que introducido en la vagina de las voluntarias de sus estudios, emite un pulso de luz que rebota en las paredes vaginales y es recogido por una camarita que el mismo tampón lleva en su interior. Así detecta si la irrigación sanguínea de los genitales aumenta cuando les muestra un tipo de imágenes u otras, en diferentes condiciones, o ante las circunstancias más inverosímiles que te puedas imaginar. Medir, comparar y testar hipótesis es básico para el proceso científico.

FotopletismSeguro pensarás: ¿y no puede preguntarles y ya está? Pues no. En ocasiones tus genitales no dicen lo mismo que tu mente. De hecho este es uno de los últimos descubrimientos/confirmaciones en fisiología de la sexualidad, sobre todo a partir del trabajo y metanálisis de Meredith Chivers en “sexual concordance” (concordancia sexual): en ocasiones puedes tener la mente fría y no sentirte subjetivamente excitada, pero estar los genitales lubricados, irrigados y más sensibles.

Kathryn puede mostrar una escena lésbica o una práctica sexual que genera rechazo, la voluntaria decir no sentir deseo subjetivo alguno, pero sus genitales estimularse por instrucciones de su inconsciente. También te puede mostrar diferentes hombres y que tu mente y tus genitales no estén de acuerdo con “quien les gusta más”. O haberte pedido que bebas alcohol antes del experimento y declarar que subjetivamente te sientes más excitada, pero tu vagina no haberse enterado. Y es más: algunas mujeres pueden identificar mejor su excitación física pero otras no percatarse de que sus genitales han reaccionado. De nuevo, a esta conexión entre deseo subjetivo y excitación física lo que llaman “sexual concordance”, y lo que están viendo es que algunas mujeres tienen mucha y otras poca. Obvio que debes hacer caso a tu mente y a lo que tú decidas, no a tus genitales. Desde luego. Pero también es bueno conocerlos a “ellos” (o a tu inconsciente).

En los hombres identificar cuando estamos físicamente excitados es más sencillo porque la erección resulta bastante bien obvia, pero tampoco tenemos tan claro como nos pensamos qué puede hacer reaccionar a nuestros genitales y qué no.

Pere penile pletism 3

Aquí estoy yo con cara de susto (fijaos en el diámetro de la anillita) en el laboratorio se fisiología sexual masculina de Erick Janssen en el Kinsey Institute. Lo que tengo por el momento en mis manos es un pletismógrafo de pene formado por una “anillita”, que colocada en el miembro viril y conectada a un aparato electrónico es capaz de distinguir los más ligeros cambios de tamaño del pene. El tipo de experimentos son similares: mostrar diferentes imágenes a ver qué ocurre, variar escenas y circunstancias, comparar con personas con problemas… claro que mentalmente puedes frenar o potenciar la respuesta física, pero no del todo. De hecho esto también se estudia, mostrando a voluntarios imágenes y pidiéndoles que se intenten excitar o inhibir. En ocasiones se observan efectos contradictorios, como que intentar inhibir puede excitar más. Incluso se ha utilizado para identificar posibles deseos pedófilos. No sólo en sexo, uno puede decidir lo que hace, pero no lo que siente.

Otro efecto interesante es que, más en los hombres pero también en mujeres, una erección/lubricación imprevista puede desembocar en deseo. En el fondo esto responde al cambio conceptual que supuso pasar del modelo lineal de respuesta sexual planteada por Masters & Johnson en los 70 (ampliada por Helen Kaplan con la fase de deseo) en la que primero había una excitación mental y luego física, al modelo circular propuesto en 2001 por Rosemary Basson según el cual en ocasiones puede haber una excitación física espontánea y eso generar deseo mental. En hombres es más obvio, pero cuando hacen encuestas con mujeres, aproximadamente la mitad de las mujeres se sienten identificadas sólo con el modelo lineal, y la otra mitad con ambos.

Biniks lab

Quizás estás pensando que estos métodos de medir excitación sexual son muy rudimentarios. Sí lo son. En el Kinsey están testando un aparato para medir la excitación del clítoris, y aquí me tenéis en el laboratorio de Irv Binik en La Mc Gill University de Montreal, con una cámara de infrarrojos apuntando a mis partes íntimas mientras por las gafas pasaban imágenes que nunca confesaré. Binik defiende que es un método mucho menos intrusivo y sensible.

Admito que esto no es rocket science y puede no pasar de lo anecdótico. Pero fijaros en esta aplicación que me contaron el pasado junio durante mi visita a una clínica de sexualidad masculina en NY. Allí el Dr. Michael Werner me explicó que cuando aparece un hombre joven con problemas de erección, mediante una entrevista inicial suele ser fácil identificar si se trata de algún bloqueo mental o ansiedad (performance anxiety), o hay causas físicas ocultas. Pero cuando hay dudas, le envían a casa con el RigidScan de la imagen.

RigiscanEl paciente debe atar el RigiScan a su pierna y poner la anillita en su pene durante tres noches seguidas, y dejar que el aparatito vaya registrando los cambios de tamaño. En principio un individuo sano debe pasar como mínimo tres momentos de sueño profundo en los que el sistema nervioso simpático está totalmente inhibido y tenga un muy notable engrandecimiento del pene (o erección completa). Si a los tres días regresa a la clínica y ven que no se ha movido, es que realmente hay algún problema físico. Pero si ha habido erecciones nocturnas, el gatillazo tiene un origen en la mente y no las arterias. 

Me apetecía explicaros cómo los investigadores miden la excitación genital. Lo comenté anoche entre amigos y a todos les pareció curioso. De verdad; hay tantas curiosidades e historias interesantes en la investigación científica del sexo como en los libros eróticos. O más. Y reflexiones mucho más serias, desde luego. Si quisierais descubrir algunas, estaré este fin de semana en las casetas de la feria del libro de Madrid. Pasad a saludar! ;)

 **Screen Shot 2013-04-13 at 4.47.21 PM******

Contacto: pere@mit.edu / Twitter: @Perestupinya / Facebook Group

Web: www.pereestupinya.com / www.elladrondecerebros.com

 

 

Excitación Genital Permanente

Por: | 31 de mayo de 2013

 

Pgad cysts
Pequeños quistes benignos en la zona sacra de la columna podrían provocar el enigmático y tormentoso Síndrome de Excitación Genital Permanente (PGAD). Imagen: Resonancias magnéticas de mujeres afectadas por PGDA (Komisaruk et al)

Una mujer me acaba de explicar que muy a menudo siente excitación genital espontánea sin estar viviendo ninguna situación morbosa ni pensamientos eróticos. Dice que su libido despierta fácilmente ante fantasías o la mínima caricia de su pareja, pero que más allá de este “origen normal”, varias veces durante el día y especialmente si está enfadada o tensa en el trabajo, empieza a notar como un “calor” muy localizado en la zona genital que le provoca necesidad de satisfacción física. De hecho asegura que en ocasiones debe ir al baño a tocarse.

Ella se define como hipersexual pero no lo ve como ningún problema. Dicha excitación repentina no es constante, lo puede controlar fácilmente, y tampoco le genera mayores inconvenientes más allá de algún que otro imprevisto.

No es el primer caso de chica que me explica algo parecido, y no puedo evitar pensar que podría ser un grado menor (y de ninguna manera patológico) del misterioso Desorden de Excitación Genital Permanente o Persistent Genital Arousal Disorder (PGAD), que el investigador Barry Komisaruk está quizás a punto de comprender.

Excitadas por un quiste en la columna

La Excitación Genital Permanente es un desorden muy poco frecuente, pero de efectos tormentosos. Las mujeres que lo sufren notan una excitación constante en los genitales, casi al borde del orgasmo, que sólo pueden aplacar durante algunos minutos mediante la masturbación. En realidad es una sensación absolutamente molesta y nada placentera que puede durar horas, días, semanas o años en los casos más extremos, y que ha llegado a provocar suicidios entre las desesperadas afectadas.

Komisaruk
Barry Komisaruk analizando imágenes de fMRI en la Rutgers University
No es ninguna broma ni desde luego un mito. Su existencia está muy bien demostrada, pero aunque se ha estudiado bastante, la etiología del PGAD continúa sin conocerse. Se han propuesto causas psicológicas, consumo de fármacos, hipersensibilidad nerviosa… sin embargo se han bloqueado los nervios sensoriales del clítoris y la excitación genital se mantiene. Era un completo enigma, hasta el reciente trabajo de Komisaruk.

 

Cuando el pasado febrero visité a Barry en su laboratorio de la Rutgers University me explicó que meses antes había conocido un mujer con PGDA que tenía unos quistes benignos llamados de Tarlov en la zona sacra de la espina dorsal, justo desde donde sale el nervio pudendo, que es el nervio que recibe la sensibilidad de los genitales.

“Inmediatamente pensé que estos quistes podrían irritar o pinzar la raíz del nervio pudendo, y estar hiper-activándolo de manera que estuviera enviando información constante al cerebro”, me dijo Barry.

Pgad paperKomisaruk contactó con una asociación de afectadas por PGAD, les explicó su hipótesis, y les pidió que quienes pudieran le enviaran resonancias magnéticas de esa área de la columna vertebral. 18 de ellas respondieron, y para gran sorpresa de Barry, 12 tenían ente 1 y 3 de estos quistes benignos.

Los quistes de Tarlov son relativamente comunes. Generalmente no causan ningún problema, y se calcula que los tienen entre un 1-9% de la población. Sin embargo entre las mujeres con PGAD analizadas por Komisaruk la presencia de quistes era del 66.7%. La muestra del estudio es pequeña y no se puede obviar que había 6 mujeres con PGAD sin ningún rastro de quistes de Tarlov. Pero los resultados son muy notables y sí refuerzan la hipótesis de Barry, que fue publicada el pasado setiembre en la revista científica Journal of Sexual Medicine.

Pgad posterBarry me explicó que en estos momentos algunas de estas mujeres se están sometiendo a una operación para quitar sus quistes, y que si tras la cirugía desaparece la excitación sexual permanente, será la prueba definitiva de que en realidad sí estaban asociados al trastorno.

Eso no querrá decir que los quistes sean la única causa del PGAD, pero sí dará mucho peso a la hipótesis de que la Excitación Genital Permanente se produce por una hiperactivación de nervios en la zona genital, que puede tener diferentes orígenes, pero que poco tendrá que ver con causas “psicológicas”.

Quien sabe si la mujer hipersexual que cuando está tensa o enfadada siente excitación genital involuntaria, tiene también un pequeño quiste de Tarlov o simplemente la alteración nerviosa general le hace sobre-activar este nervio pudendo. Y quien sabe si algo contrario ocurre en algunas personas anorgásmicas o con problemas de excitación física. Quizás en algunos pocos casos, las diferencias podrían tener un origen más físico que psicosocial.

No hay la más mínima duda de que la mente y factores socioculturales influyen de manera determinante sobre nuestra sexualidad. Muchísimo. Lo que más. Por descontado. Pero quizás se ha abusado un poco en esto de que “en el sexo todo está en la mente”. No sólo, y por suerte la nueva medicina sexual está ampliando su visión hacia una perspectiva biopsicosociológica, que de ninguna manera subestima los aspectos psicológicos y emocionales, pero contempla también la fisiología de nuestro cuerpo e intenta por fin utilizar una aproximción científica al estudio de algo tan importante y complejo como es la sexualidad humana. La ciencia no está aquí para sustituir (nunca lo lograría), sino para complementar. El conocimiento siempre suma, nunca resta.

 **Screen Shot 2013-04-13 at 4.47.21 PM******

Contacto: pere@mit.edu / Twitter: @Perestupinya / Facebook Group

Web: www.pereestupinya.com / www.elladrondecerebros.com


 

Sobre el autor

Pere Estupinya

. Soy químico, bioquímico, y un omnívoro de la ciencia, que ya lleva cierto tiempo contándola como excusa para poder aprenderla.
Sígueme en Facebook o a través de mi web pereestupinya.com.

Libros

S=EX2 S=EX2
En esta nueva aventura científica que recorre desde laboratorios y congresos de medicina sexual hasta clubs de sadomasoquismo o de swingers, Pere Estupinyà nos ofrece la obra más original y completa que ningún autor hispanohablante haya escrito nunca sobre la ciencia de la sexualidad humana.

El ladrón de cerebros La ciencia es la aventura más apasionante que puedas emprender.
En El Ladrón de Cerebros, Pere Estupinyà se infiltra en los principales laboratorios y centros de investigación del mundo con el objetivo de robar el conocimiento de los verdaderos héroes del siglo XXI —los científicos— y compartirlo con sus lectores. El Ladrón de Cerebros

Facebook

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal