Autopsia

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El blog “Autopsia” es una mirada. Sólo una mirada y las palabras que deja como rastro para volver.
No creo en la inocencia de la casualidad. Hoy es más fácil crear una nueva realidad a la que mirar que enfrentarse a la existente, por eso tenemos que “ver por los propios ojos”, aportar nuestra mirada y compartirla.

Síndrome de Alienación Parental (SAP)

Por: | 30 de marzo de 2013

SAP-Sombra“Los alienígenas han invadido el planeta…” podría parecer el comienzo de un relato de ciencia ficción con seres procedentes de otros mundos, pero la situación es más mundana. La invasión se ha realizado desde otro tiempo, desde el pasado arraigado en la desigualdad, y quienes lo han hecho nunca se han marchado del todo, siempre han utilizado el poder con sus argumentos e ideas. 

El posmachismo es la nueva versión del machismo tradicional que juega con las formas y el mensaje para defender lo mismo que hicieron sus antepasados sin formas ni mensaje, sólo con la violencia de palabra, obra y “misión”, pues todo se hacía en nombre del bien común y en defensa de las instituciones. Y entre esos nuevas estrategias está la del Síndrome de Alienación Parental, o lo que es lo mismo, la manipulación por parte de un progenitor de los hijos e hijas para indisponerlos y enfrentarlos contra el otro progenitor.

Si se han fijado, como buena estrategia posmachista, juega con dos elementos esenciales, la neutralidad y el cientificismo. Se trata de un “síndrome”, o lo que es lo mismo, de un “producto de la ciencia”, y lo puede ejercer tanto el padre como la madre. De este modo superan las críticas iniciales, aquellas que, por ejemplo, se levantaron contra un antecesor del SAP, otro “síndrome” que fue denominado con todo el descaro “Síndrome de la Madre Maliciosa”. Cuando todo se les puso en contra por la falacia científica y por la formas de plantearlo aprendieron que ya no podían utilizar el ataque directo a las mujeres, que la sociedad había cambiado y que tenían que revestirse de neutralidad. Eso ocurría a mediados de los 80, y desde entonces han ido trabajando en el SAP con más éxito social, aunque con las mismas dificultades nacidas de su naturaleza, de ser una construcción ideológica que pretende controlar a las mujeres tras la separación.

El SAP juega con los mitos y prejuicios que históricamente han impregnado la percepción social sobre la actitud y personalidad de las mujeres, y lo hace al poner en valor la perversidad y la malicia que son capaces de desarrollar por interés personal, sin considerar a nada ni a nadie. En definitiva, se trata de aplicar esa idea sobre la “maldad” de las mujeres a los casos prácticos de las relaciones de los hijos e hijas con sus padres tras la separación.

Por eso no es casual que se empezara a utilizar cuando las leyes de “divorcio no culpable” posibilitaron que las mujeres pudieran separarse y rehacer sus vidas, pues hasta entonces  para hacerlo tenía que demostrar la “culpa” del marido, algo prácticamente imposible cuando la prueba era su palabra frente a la de ellos. A partir de ese momento la situación cambio de forma significativa. Antes, tras la separación la mayoría de los hombres “entregaban” los hijos a las madres y no pasaba nada cuando no respondían con responsabilidad ante las obligaciones que tenían como padres, por eso no había SAP. Pero cuando todo cambió, y las mujeres no quedaban atrapadas en el cuidado de los hijos, ni dependientes en la distancia del exmarido porque la ley les obligaba a pasar la pensión por alimentos, muchos hombres sorprendidos empezaron a desarrollar otras tácticas para mantener ese control.

El SAP parte del hecho objetivo de que los hijos e hijas no quieren ver al padre tras la separación, y lo que hace es dar una explicación coherente con las referencias culturales a esa conducta. Y esa es la trampa. 

Es una trampa porque lo que hace el SAP es evitar que se investigue cuáles pueden ser las verdaderas razones para que los hijos e hijas muestren ese rechazo al padre. Desde el momento en que en sede judicial se comprueba esta actitud en los hijos, estos son separados de la madre “manipuladora” y entregados al padre “herido”, creándoles  un trauma que será difícil de superar. De manera que la propia estrategia del SAP conlleva no profundizar en lo ocurrido.

En todo este contexto hay un detalle que no suele tenerse en cuenta, y es que la mayoría de las mujeres que sufren violencia de género salen de ella a través de la separación, concretamente la Macroencuesta de 2011 indicó que el 73.4% lo hacían de este modo. La situación es clara. Todas estas mujeres acuden a un Juzgado de Familia para separarse sin decir que han sufrido violencia por parte de sus maridos, violencia que los niños han visto y sufrido y que genera una conducta de rechazo hacia el agresor (el padre), que sólo ponen de manifiesto cuando se sienten seguros, es decir, tras la separación.

Esta es la causa más frecuente del rechazo de los hijos hacia el padre, la violencia de género previa. Luego hay otras razones que han sido puestas de manifiesto por múltiples estudios, pero todo choca contra el muro del SAP.

El Síndrome de Alienación Parental es una trampa y es una manipulación interesada al amparo de la cultura de la desigualdad. El SAP no existe. No está aceptado por ninguna de las clasificaciones mundiales de trastornos y enfermedades mentales, ni por el DSM-IV-TR de la Asociación Americana de Psiquiatría, ni por la CIE-10 de la OMS, y por lo tanto no debería aceptarse como categoría diagnóstica en los Juzgados, como ahora se hace. Así lo ha recomendado el propio CGPJ, pero muchos Jueces y Juezas continúan aceptándolo. La independencia judicial se lo permite, pero también es exigible un papel más activo del Ministerio Fiscal y una respuesta profesional por parte de los equipos forenses (Medicina, Psicología y Trabajo Social).

El hecho de que haya científicos que lo defiendan no significa que sea una categoría científica, eso dependerá del cumplimiento de los criterios establecidos por la comunidad científica, no de las ideas u opiniones de unos cuantos científicos. Y hoy por hoy no se acepta.

A mi me parece perfecto que esos científicos continúen su trabajo para intentar que se admita el SAP, lo mismo que hay otros que intentan que se incorpore un nuevo fármaco que está en fase experimental. Pero del mismo modo que ese fármaco no se puede utilizar hasta que no sea aceptado, el SAP no debería ser utilizado en los Juzgados hasta su reconocimiento por la comunidad científica.

No es casualidad que se acepte y se tomen decisiones a partir de su diagnóstico, pues en definitiva viene reforzar la ideología de la desigualdad. Lo mismo que no es casualidad que quienes defienden y apoyan la existencia del SAP sean los mimos grupos de hombres y posiciones ideológicas que cuestionan la Ley Integral contra la Violencia de Género, que hablan de denuncias falsas, de custodia compartida impuesta, de discriminación de los hombres…  No deja de ser llamativo que quienes hablan de denuncias falsas utilicen la falacia del SAP como argumento para que se imparta Justicia.

Todo ello demuestra cómo el SAP forma parte de ese “paquete de medidas” desarrollado por el posmachismo para atacar a las mujeres tras la denuncia de violencia de género, y para mantener las referencias de la desigualdad.

Hay 95 Comentarios

Donde este señor dice "postmachista", ¿no quería decir "postsexista"? ¿O es que el lenguaje políticamente correcto funciona sólo en una dirección y no en la otra? Contradicciones, todo contradicciones...

No hay nada más triste que un posthombre convertido al feminazismo a ver si consigue chupar un poco del negocio de género.

No hay nada más triste que un posthombre convertido al feminazismo a ver si consigue chupar un poco del negocio de género.

No hay nada más triste que un posthombre convertido al feminazismo a ver si consigue chupar un poco del negocio de género.

¿El borrego que ha escrito esta columna realmente se cree lo que escribe, le gusta manipular, tiene algún trauma infantil que le hace escribir semejantes jilipolleces....? Sería bueno saber que le pasa a este individuo

Es increíble lo que un buen paniaguado puede llegar a escribir sin tener la más remota idea de lo que dice. Soy un padre divorciado que siempre ha tenido una excelente relación con sus hijas y antes y durante todo el proceso de separación, la madre se ha dedicado a inculcar en ellas el odio y la mentira hacia su padre. Además con violencia física y verbal hacia ellas, amenazas de todo tipo, etc. Por si fuera poco, ha intentado acusarme de violencia de género y, como es falso, se ha llevado un buen revolcón en la sentencia judicial que, para más INRI, la ha redactado una juez. Como dicen otros comentarios acertados a este pésimo y tendencioso artículo, también hay mujeres malísimas, manipuladoras y crueles que ponen sus intereses de venganza hacia el ex-marido, por encima del bien de sus hijos, caiga quién caiga. Entérese señor mamarracho.

Bueno, esque el firmante no es cientifico, sino politico. Y de los peores, porque el observatorio es responsable de haber hecho y defendido unaley que deja a la mujer altratada indefensa frente al maltrato (solo hay que ver las cifras de asesinatos, que no han bajado ni un apice) y a las que se atreven a denunciar indefensas, ya que se encuentran con los juzgados colapsados por ela luvion de denuncias exageradas o falsas. Es lo que pasa cuando, en lugar de poner recursos para solucionar la falta de eficiencia de los juzgados y la falta de medios de la policia y asistentes sociales, se hace una ley populista que culpabiliza a todos los denunciados y genera incentivos para las denuncias falsas. Una vez hecha la cagada, se crea un discurso de "todas honestas, todos culpables" para justifica lo que no es sino un error de malos legisladores. Y, mientras tanto, las victimas (las mujeres maltratadas y, ahora, los hijos/as de homres o mujeres maliciosas, sin defender). Es la espiral de la estulticia que, como la de la honestidad o la malicia, no tiene genero...

El feminazismo institucional con su marca comercial “Violencia de género” pretende imputar la responsabilidad de la comisión de un delito a todo un colectivo, lo que atenta contra los principios penales más elementales en cualquier Estado de Derecho. Siguiendo estas tesis tribales, cuando un hombre mata a una mujer se induce una especie de responsabilidad genérica masculina en la que todo macho tiene una cuota de culpa, basada en una especie de pecado original varonil y en la concepción del hombre como un sujeto intrinsecamente pérfido. Al igual que ciertos clanes tribales consideraban responsable a toda la tribu rival del ataque a uno de sus miembros por parte de un individuo de la otra tribu, o como pueden considerar hoy en día algunos clanes gitanos, las hembristas extienden la responsabilidad del individuo al colectivo.
Sorprendentemente estos primitivos principios no atienden a criterios de igualdad y reciprocidad, y no son de aplicación a la inversa. Si una mujer mata a un hombre no se habla de violencia hembrista ni se responsabiliza de la comisión del delito a todo el grupo femenino, es más en mucha ocasiones vemos como los medios de comunicación, controlados por el lobby hembrista, lo presentan como casos de “presunta legítima defensa”, en una llamativa doble moral. Si una mujer mata a su hijo o aborta tampoco se habla de infanticidio ni se organizan concentraciones de repulsa ni campañas de sensibilización.
Con esta insistente criminalización del varón lo que se pretende es desatar un estado de histeria colectiva en el que todas las medidas promovidas por estos grupúsculos contra el colectivo a discriminar sean bienvenidas y aclamadas por la masa.
Bajo estas maniobras subyacen oscuros intereses. Las ultras misándricas pretenden convertir la industria del maltrato en su particular y lucrativo medio de vida; para ello no dudan en mancillar la igualdad ante la ley, y han conseguido aprobar una normativa discriminatoria que permite que cualquier hombre pueda ser encerrado basándose simplemente en la palabra de una mujer, creando un auténtico Guantánamo andrófobo y provocando “miles de detenciones masivas sin indicios de malos tratos”, en palabras de la magistrada María Sanahuja. Se perpetran encarcelamientos injustos y arbitrarios basados unicamente en el despecho. Asimismo han reinstaurado el Derecho Penal de Autor, desterrado de Europa desde los tiempos del nazismo y el estalinismo, creando un Código Penal paralelo para hombres con penas más graves, más propio del apartheid o de la Alemania del Führer que de una democracia del siglo XXI. Yo no soy culpable. No te dejes discriminar.

Presuponer que todos los hombres son malos y todas las mujeres son buenas es un ejercicio de simplismo poco adecuado para una persona de ciencias. Eso hay que dejarlo para los dogmáticos.
Como han relatado alguna de la que ha dejado comentarios, no todas las mujeres son buenas.
En un párrafo dice:
"Si se han fijado, como buena estrategia posmachista, juega con dos elementos esenciales, la neutralidad y el cientificismo." Y justamente es lo que ha hecho Vd. Al decir que el SAP no existe está dando a indicar que realmente la manipulación de los hijos por parte de uno de los progenitores no es real. Y hay gente que dice que eso no es así. ¿Eso a Vd qué le dice?

Jamás vi un artículo, escrito por alguien que se dice miembro de la comunidad científica, escrito con tan poco rigor técnico y científico. Lleno de falacias y sesgos escritos con intención de generar una relación causal donde sólo se emite una concatenación de argumentos que pretenden mostrar esa causalidad por la mera sucesión sintáctica (si antes digo que existe violencia de género y luego digo que el SAP es sólo producto de lo anterior, ya tengo construida la demostración...wow..qué rigor!). Por supuesto que habrás cosas de rechazo derivados de esa relación con una violencia previa, pero convertir esto en generalidad y principio explicativo, es una falacia de tal calibre que deslegitima la calidad e incluso la intención del que la proclama desde la tribuna de un periódico que supuestamente debe defender la objetividad y la imparcialidad.

Ah! Se me olvidaba Sr. Lorente Acosta, yo no me llenaría tanto la boca ni estaría tan orgulloso de haber sido delegado del gobierno del Ministerio de Igualdad. Un Ministerio que lejos de solucionar el problema de la violencia de género, ha dejado indefensos a miles de padres honrados (que los hay, aunque usted no lo crea).
Otro enchufado, no importa en este país hay millones como usted

Y a este señor... cuánto le han pagado las feministas por hacerles propaganda?.... porque otra cosa no hace en todo el artículo.....

Cada día más cansado de que intenten obligarme a sentirme culpable por haber nacido hombre.

Y a este señor..... cuánto le han pagado las feministas para que les haga propaganda? porque otra cosa no está haciendo....

Francamente lamentable la opinión de este señor. No se puede generalizar de esta manera ni juzgar así. Hay miles de casos diferentes. Hay niños manipulados, padres manipuladores y madres manipuladoras. Inclusos padre y madres manipulados por sus hijos tras una situación de separación traumática. Lamentable que un periódico serio como me parecía este hasta hoy publique los comentarios de un tipo de estos.

Otro feminista titulado defendiendo a las mujeres que en el 99% de los casos se hacen con la custodia de los hijos, lo que provoca que sean ELLAS las mas propensas a realizar este sindrome de alienacion parental que este descerebrado califica de machita.
Se nota que no tiene ni ide ade que habla y que si ocupa el cargo que ocupa sera porque lo han metido a dedo por ser el amiguete de alguna feminista.
Un articulo pro feminismo sin ningun rigor cientifico.

El autor de este artículo no tiene ni la mas remota idea sobre este tema.

Nos sobra ideología para juzgar los comportamientos.
Creo que hemos perdido los papeles y la objetividad. Juzguemos a cada persona por sus actos, no por el sexo, la religión, la raza, etc. Y, desde luego no por sus ascendientes o antepasados. Del "pecado original" que respondan Adán y Eva, y en igualdad; aunque alguno le eche la culpa a la serpiente. Lo que tengo claro es que yo no me comí la manzana.

Si el Sr. Lorente creyera en lo que dice, expondría el dato del número de hijos que rechazan ver al padre tras una separación motivada por violencia machista, y lo contrapondría al número de hijos que rechazan ver al padre tras una separación de otro tipo. Si no aporta un dato que sería tan beneficioso a su tesis, por algo será.

Asimismo, si fuera un investigador neutral, se habría cuestionado si la razón por la que no existía el SAP antes de la existencia de las pensiones obligatorias no tendría algo o mucho que ver con que las mujeres no podían permitirse poner a los hijos en contra del padre.

Decir que no existe el SAP es como decir que no existe el síndrome de Estocolmo.
MI propia tía de sangre, de carácter manipulador y mentiroso (para con todo el mundo), amargó la existencia a mis primos y de su marido durante años, y después de divorciarse, envenenó las mentes de sus hijos de tal manera que no querían ni recibir regalos de cumpleaños de su padre. Por insistencia de nuestra abuela, madre de mi tía, iban a verle a escondidas para evitar ser castigados física y verbalmente ,descubriendo por sí mismos todas las mentiras que decía su madre acerca de él.
También he de recordar un caso de hace unos años, televisado a más no poder, de un hombre andaluz que fue acusado de abusar de su pequeña, y para cuando se descubrió que todo era manipulación de la madre hacia la niña, el joven (pues rondaba la treintena) había enfermado de cáncer (de los disgustos digo yo) y murió sin obtener la custodia de la cría. Gente mala hay por todas partes, y las malas madres existen.

Tengo dos hijos, diagnosticados de SAP por un forense. El motivo que por el que no queria verme el mayor (el otro tenia 2 años) era que "es demasiado tranquilo". Denuncias falsas, no contra mi, pero si contra mi pareja (mujer), y no una sola... y luego dice el tipo este que no hay mujeres maliciosas... Por cierto, este señor se subió al carro feminista del ultimo gobierno socialista, de donde llegó a ser director general, al amparo de la rama militante extremista. Y todos los extremos son malos

Sr. LLORENTE de quien cobraba en el observatorio?

Esa es la más sencilla pregunta.

Lo demás escrito por usted viene rodado.

Pero aún no se ha enterado que cualquier tiempo pasado fue peor y más injusto.

Se os va a acabar el chollo. La sociedad progresa y no es tonta

"La manipulación de hijos e hijas contra el otro progenitor es machista". Qué a gusto se queda uno haciendo este tipo de afirmaciones. "Tomarse una caña en un bar en el que hay cacahuetes en el suelo, un sábado a las siete de la tarde, es machista". Y punto. Diga usted que sí.

Después de leer este artículo creo que iré a presentarme en comisaría. ¿Mis delitos? Soy hombre. Y es obvio que soy un maltratador. Si un niño que después de escuchar lo malo que es su padre, verlo (si es que lo ve) en un entorno absolutamente hostil, lo rechaza, es obvio que el padre era un maltratador.

No sé por qué, es un discurso que me recuerda a la justificación de ciertos animales: "algo habrá hecho".

Pero en una cosa le tengo que reconocer la razón: es postmachismo en estado puro. El péndulo se ha ido al otro extremo. Ahora el que es castigado porque "algo habrá hecho" es el hombre.

PD: Es alucinante eso de que el 73% de las mujeres salgan del maltrato mediante la separación, ¿cómo salen el otro 26% sin separarse del animal que las pega? Y, por otro lado, REPUGNANTE intentar asociar esa cifra con el rechazo al padre. Sin ningún criterio. Solo porque él lo vale. Sí, parece mentira que sea médico.

Después de leer este artículo creo que iré a presentarme en comisaría. ¿Mis delitos? Soy hombre. Y es obvio que soy un maltratador. Si un niño que después de escuchar lo malo que es su padre, verlo (si es que lo ve) en un entorno absolutamente hostil, lo rechaza, es obvio que el padre era un maltratador.

No sé por qué, es un discurso que me recuerda a la justificación de ciertos animales: "algo habrá hecho".

Pero en una cosa le tengo que reconocer la razón: es postmachismo en estado puro. El péndulo se ha ido al otro extremo. Ahora el que es castigado porque "algo habrá hecho" es el hombre.

PD: Es alucinante eso de que el 73% de las mujeres salgan del maltrato mediante la separación, ¿cómo salen el otro 26% sin separarse del animal que las pega? Y, por otro lado, REPUGNANTE intentar asociar esa cifra con el rechazo al padre. Sin ningún criterio. Solo porque él lo vale. Sí, parece mentira que sea médico.

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Sobre el autor

Miguel Lorente

Miguel Lorente Acosta . Aunque parezca extraño, soy Médico Forense, también Profesor de Medicina Legal de la Universidad de Granada, Especialista en Medicina Legal y Forense, y Máster en Bioética y Derecho Médico.
He trabajado en el análisis del ADN en identificación humana, el análisis forense de la Sábana Santa, y en el estudio de la violencia, de manera muy especial de la violencia de género, circunstancia que llevó a que me nombraran Delegado del Gobierno para la Violencia de Género en el Ministerio de Igualdad.

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