Ayuda al Estudiante

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El ecosistema educativo tiene un triángulo esencial: estudiantes, padres y profesores. Lo demás es contexto. Si este se sitúa en el centro de gravedad, algo va mal. Los análisis sobre educación tienen un peligro casi invisible: la paralización fascinada por lo mal que estamos. Descalificar sin analizar es injusto y analizar sin proponer alternativas, estéril. Así que el propósito de este blog es claro: ayudar a estudiantes, padres y profesores a encontrar alternativas de mejora.

Por la superación de la ignorancia (a modo de posdata)

Por: | 10 de mayo de 2013

JUAN FRANCISCO MARTÍN CASTILLO, firma invitada de ayer en este blog, nos envía esta posdata, en la que comenta para los seguidores de este blog las reacciones suscitadas por su post.

 

He seguido con curiosidad los comentarios realizados en torno a la publicación de mi modesta contribución de ayer sobre La burbuja educativa: origen y necesidad de la reforma educativa y, como me creo en la deuda de dar una satisfacción, por breve que sea, a todos aquellos que se han tomado la molestia de leer el artículo de ayer y escribir sus opiniones, solicito de la amabilidad del autor del blog la inclusión de estas palabras que, a modo de mensaje final, dejo a la reflexión a los que buena de fe se han acercado a mis argumentos. 

En primer lugar, quiero expresar mi sincero agradecimiento a los que se han identificado con los planteamientos básicos de La burbuja educatica: origen y necesidad de una reforma; sin embargo, y sin perjuicio de lo anterior, me ha maravillado la sensibilidad que se tiene por las temáticas relacionadas con le mundo educativo. Esto me congratula porque me sigue demostrando  que la enseñanza y el progreso intelectual y moral de los individuos no ha dejado estar en lo alto del índice de preocupaciones de la sociedad.

Me ha parecido, por otra parte, digno de elogio, y así lo reconozco, que un medio como EL PAÍS, siempre distinguido por ser foco de renovación ideológica de la izquierda, haya asumido el papel de garante de la libertad de expresión, incluso en asunto tan complejo como la educación. Por supuesto, no ahorro en gratitud en brindar semejante reconocimiento a la persona que ha llevado adelante la iniciativa de editar un artículo como el mío en la plataforma digital del periódico. El buen talante de Carlos Arroyo, pese a disentir en bastantes puntos, sólo se ha agrandado con el paso de los días y las horas. Dos magníficos ejemplos, tanto el diario como el responsable material del blog, que me llevan a las consideraciones que intentaré exponer a la luz de los comentarios y las opiniones que, al margen del foro creado al efecto, me han llegado desde casi todos los extremos de la geografía nacional.

Soy liberal confeso, o, por mejor decir, porque los matices son importantes, liberal ilustrado o progresista, y sólo coincido con los integrantes de la izquierda española en una cosa, la defensa de la educación pública. Por esta razón, acepté, en su día, el reto presentado por Carlos Arroyo, aunque fuera en terriotorio hostil.

El problema, si se me permite expresarme de esta manera, es que la cerrazón ideológica de muchos ha impedido vislumbrar la deriva insostenible que llevaba y lleva la educación en España. Quiero decir que el ciego empeño por la igualdad, definitorio de la concepción de izquierdas, ha dejado por el camino bastantes valores que son constitutivos de la enseñanza, entre ellos, la libertad, la justicia, la autoridad, la responsabilidad y el respeto a la legítima diferencia entre los individuos.

Este abandono ha hecho aflorar una curiosa contradicción, en la que puede frustarse la ambición de una enseñanza pública, que, reitero, es también mi particular ideal. La gente, que no es una entelequia impersonal, sino que está compuesta por padres, profesores, alumnos y sindicatos, está contemplando como aquellos que vociferan por el mantenimiento de lo público en el sector niegan tozudamente que algo ocurra en las aulas. Cada vez es mayor el número de estudiantes que dejan los centros vinculados a la administración y se adentran en la esfera privada. ¿Por qué? Simple y llanamente, y con plena legitimidad, los padres quieren lo mejor para sus hijos y éstos, a su vez, no quieren ser despreciados por su talento, aunque, lo común entre unos y otros, es la necesidad de poder disfrutar de una enseñanza adecuada y con un nivel de conocimientos óptimo.

La postura cerril ante estas demandas, por ciertos sectores de la izquierda, está ahogando a la educación misma y conduciéndola a un punto sin retorno. Todavía estamos a tiempo. Y esta es mi recomendación.

Si la pretensión, repito, es hallar elementos que apuntalen la inserción de la enseñanza en lo público, lo que no cuadra es que, y ya me dirijo a los comentarios vertidos bajo el artículo de mi autoría, se fundamente tal apuesta en la irracionalidad. El primer interviniente cae en idéntico error al que detecto y detallo en el principio del escrito. Otra, quizás guiada por una tutela mal entendida, identifica la ignorancia con la creatividad. Si fuese así, desarrollando la idea expuesta, los informes PISA dejarían bien claro que en España hay mucha creatividad, casi rozando la genialidad.

No quiero emplear en demasía la ironía porque no persigo el escarnio ni de las personas ni de las ideas. Lo que sí está en el centro de mis inquietudes, en relación a la quiebra de la sensatez en el mundo de lo pedagógico, y no soy el único en este declarado esfuerzo, es que se debe llegar a un punto de encuentro y, por supuesto, dentro de los márgenes de lo racional. Cada uno podrá tener y exhibir su ideología, pero que esta marca de la personalidad no haga zozobrar los argumentos en pos del sostén de la educación.

Por una enseñanza pública, claro, pero evitando los errores del pasado, admitiendo una reforma -–o sé si será la de Wert, eso está por ver–, y, sobre todo, por el bien de los estudiantes y por la conquista de la "mayoría de edad" (Kant), que no es otra cosa que el abandono consciente de la ignorancia. No hay que temer a las palabras, sí: superación de la ignorancia.

Un saludo cordial.

Juan Francisco Martín Castillo.

 

Otros posts sobre la reforma educativa

En este blog se han publicado otros posts sobre la reforma educativa. Por si el lector se siente interesado en ellos, son los siguientes:

Necesitamos dos cosas: reconciliación educativa y reforma multipartidista.

Yo sospecho de ti y tú sospechas de mí: el colapso educativo.

La burbuja educativa: origen y necesidad de una reforma. Autor invitado: Juan Francisco Martín Castillo.

No necesitamos una contrarreforma educativa. Autor invitado: Oriol Prunés.

Qué enseñar y cómo aprender.

La educación traicionada.

Una reforma de cartón piedra.

 

Hay 29 Comentarios

Mis felicitaciones al autor por este artículo y el que le precede. Escasean mentes tan lúcidas como la suya. Además, este post es una muestra, no sólo de tolerancia hacia los que le critican sin fundamento, sino, como bien dice, de racionalidad, precisamente la que se echa en falta en este mundo educativo.

3. La escuela pública no va por buen camino. Si fuera así, todo el mundo se daría 'de tortas' por entrar en ella. Y los que más gritan en su favor, son justamente los que se la están cargando. Y no tiene que ver con que vayan más o menos inmigrantes, colectivos desfavorecidos o no, con que se meta más dinero o no, tiene que ver con que la mayor parte de los padres de alumnos la perciben como un lugar donde se favorece a los que menos se esfuerzan, donde se permite la indisciplina y se fomenta el mínimo esfuerzo. Yo no digo que sea o no sea así, yo sólo digo que es lo que se percibe.
Además, curiosamente los hijos de los políticos que tanto parecen defender la escuela pública suelen estar matriculados en centro superprivados...

1. Igualdad de oportunidades: SÍ, igualdad de resultados: es IMPOSIBLE.
Algo que se ve tan claro en el deporte, no sé cómo no se ve en el aula.
Qué le voy a decir a Nadal, por ejemplo? Que cuando juguemos al tenis, no me gane por favor? Con quién voy a jugar al tenis? Con alguien de mi nivel, el que sea, o con alguien mucho mejor o mucho peor?
Da la impresión de que se busca igualar a todos...por abajo! Y eso es una Injusticia. Una injusticia con los que pueden avanzar más y no les dejan.
Los planteamientos pedagógicos parece que están diseñados por personas que piensan que los padres de los alumnos tienen recursos, en tiempo, dinero y formación, que no son reales.
2. Efectivamente: debería ser el Ministerio de Instrucción Pública. No hace falta enseñar específicamente los valores y consumir horas lectivas en este menester. Porque los valores deben vivirse, no estudiarse. Y los profesores, al igual que todas las personas con las que de manera natural interaccionamos nos están enseñando los valores de la sociedad donde vivimos, sean mejores o peores, pero los de verdad, no los políticamente correctos.

Amiga Asunción. No me he quedado en la anécdota de los uniformes, si es que queremos simplificar. Pero entienda que es llamativo un uniforme en Harlem. ¿verdad? Dice mucho a quien quiera verlo. Además mire en su entorno. Seguro que es su ciudad hay algún barrio deprimido. Sabe qué me decia una profesora entregadísima (logsera hasta la muerte), que había conseguido en su instituto de barrio deprimido que los alumnos no escupieran en clase. Puede otra vez agarrarse a la anécdota. Pero lo que intento decir es que ese señor Canada algo de disciplina sí impone, aunque sea en el uniforme. El resto, pues no lo vemos. Y digo yo que todo lo que consiga en un medio tan hostil al aprendizaje ¡bienvenido sea! Solo tengo admiración por él. Saludos

sr tiemposdificiles. Conozco unos cuantos profesores que hablan como usted. Son los que duermen a los alumnos. Concretamente conozco a uno de Filosofía que en 25 años que lleva enseñando se cree que es el máster del universo. Suelta unas peroratas calcadas a las suyas. Le ha dado clase a hijos de amigos míos. Él cree que los alumnos lo adoran y nadie le saca de su engaño. Y así va corriendo el mundo. Pues bien, si se dedica a la docencia, haga lo más sano que hay en el mundo: oir a los alumnos que ya no tiene y procure indagar debajo de la capa de tópicos que le soltarán al comienzo. Escuche con atención a sus compañeros (que obviamente no le dicen a uno lo que piensan directamente, sino que hay que leer entre líneas. Pues bien, le dirán a usted con todas las letras "Vaya rollo macabeo que se ha marcado amigo". Y otra, permítame que le diga, de otras cosas sabrá usted, no me cabe duda, pero decCiencia (de ciencia experimental y sus métodos) ni pajolera idea. Por más que se escuche y mira que habla usted bonito...

Ud. identifica todo lo que no coincide con su ideario como irracional o fruto de la ignorancia. En mi opinión olvida un hecho fundamental: el conocimiento sólo puede partir de la ignorancia. Uno no sabe lo que ignora y tiene que aprender para llegar a conocer. Luego, el aprendizaje es ir incorporando lo que ignoro a mis conocimientos. Pero sabemos por la neurociencia dos cosas sobre el aprendizaje del cerebro: aprendo de lo que tiene sentido para mí (aprendizaje significativo) y lo hago realizando inferencias a partir de lo que sé que contrasto con la realidad para refutarlo o admitirlo. ¿Y no son estas premisas básicas del pensamiento racional? ¿No es entonces labor del profesor ayudar a construir ese pensamiento racional que le ayude a superar la ignorancia? ¿O es nuestra misión clasificar a los seres humanos entre ignorantes e ilustrados? Si esta es su premisa, será difícil ponerse de acuerdo en relación con la necesidad de una enseñanza pública, que, en su caso, más valdría denominar “instrucción pública”: le damos al alumno no lo que necesita, sino lo que yo creo que es lo mejor.

En el caso del ejemplo de la alumna que cita, que me recuerda más a ese escarnio que son los libros de disparates de los exámenes que a un ejemplo propuesto por un docente, claro que parte de la ignorancia, pero como ya le comenté anteriormente, no está muy desencaminada, aunque, probablemente, ha hecho una inferencia que tiene más que ver con la estética. Pero posiblemente subyace alguna percepción más, pues ha establecido una conexión moral entre ambas circunstancias que responde a la realidad histórica. Luego, mi misión será hacerle concretar el sentido de su afirmación y darle las herramientas y conocimientos necesarios para mantener o refutar su inferencia. De ese modo, aprenderá a seguir un razonamiento lógico, racional, para establecer sus opiniones y pensamientos.

¿O es que acaso el problema es que hirió su sensibilidad y sus creencias el establecimiento de esa similitud, insisto que no demasiado desencaminada? ¿Es, pues, una ignorante porque no ve la realidad como ud.? ¿O ignora la información que puede asentar o refutar su afirmación? Por tanto, la conclusión es que ud. ha partido de sus prejuicios para calificar la ignorancia de esa alumna y eso, permítame que lo diga, es irracional, no se atiene al principio racional de comprobar qué ha dicho, por qué lo ha dicho y que datos hay para afirmar o negar la veracidad de su información.

Y esa posición es exactamente la misma que mantiene respecto a quienes no piensan como ud., por lo que sitúa su discurso en un conjunto de afirmaciones irracionales (basadas en sus prejuicios), pero sin ofrecer ninguna argumentación científica que las sustente, por lo que estaría cayendo en el mismo error que ud. achaca a su alumna, pero con una diferencia: ella no posee aún las herramientas racionales de construcción del pensamiento científico, pues aún está aprendiendo para poder construir conocimiento. ¿He de deducir que sus prejuicios le sitúan en la misma posición?

¿Qué es la responsabilidad sino la autoconsciencia de actuar en función de lo que la sociedad necesita de uno mismo? Ser responsable no es ser sumiso, someterse a lo que se debe hacer porque otros me lo dicen, sino adecuarme a lo que la sociedad demanda de mí. Por poner un ejemplo simplista, lo reconozco, ser responsable no es llevar el pelo corto porque así lo dice la autoridad, sino tenerlo limpio para no contagiar enfermedades y no provocar desagrado en mis congéneres. Pero puedo llevar el pelo como me indique mi sentido común y mi gusto.

¿Ser responsable es hacer los deberes y estudiar? Puede, porque, ¿qué me ofrece esto a mí? ¿Me sirve para ser mejor persona? Y esta es una pregunta legítima que ud. parece obviar. Ya no sirve el que “porque lo digo yo”, sino que toda acción se convierte en responsable cuando somos conscientes de que me es necesario. Si lo que prendo no me resuelve mis dudas, ¿para qué sirve lo que aprendo? ¿Ya lo entenderá cuando sea mayor? ¿No es eso, en el fondo, considerar a los niños enanos mentales en vez de personas pequeñas? ¿Cómo se puede valorar lo que no tiene utilidad, excepto por motivos estéticos –lo que tiene utilidad, pues da respuesta a las necesidades de belleza y trascendencia que teneos los seres humanos? Debemos, pues, convencer a los alumnos de que es necesario esforzarse porque es útil para asentar lo que necesitan saber para ir conociendo el mundo y que son necesarias determinadas rutinas. Pero deberemos adaptarlas a sus necesidades y posibilidades so pena de que se conviertan en un castigo cuya realización se revela inútil para obtener lo que necesito.

Y el respeto a la legítima diferencia entre los individuos dentro de su argumentario parece una broma, sinceramente. ¿Respetar la legítima diferencia tiene que ver con la autoridad, premiar a los buenos y castigar a os malos? ¿No sabemos ya que cada ser humano tiene su propia forma de aprender, por lo que la pedagogía debe adaptarse a esa vía? ¿O ese respeto suyo se basa en “el que vale, vale, y si no para la mina? ¿Y cuándo le ha dado ud. la oportunidad a cada individuo de que demuestre sus capacidades? No es labor del profesor seleccionar a los “buenos”, sino posibilitar que todos lleguen a ser buenos, en función de sus posibilidades y dándoles, educativamente, lo que necesitan para alcanzarlo.

¿Quiere eso decir que no se reconoce el mérito particular? No. Pero no desde el punto de vista de los héroes a los que todos tienen que reverenciar, sino desde la perspectiva del reconocimiento del trabajo bien hecho. Si estudiaramos arte sólo con Picasso, es decir, con la perfección, nadie podría encontrar un referente para compararse y mejorar, sino que sólo podría existir la perfección, por lo que no merece la pena esforzarse. Y ese es uno de los grandes problemas de nuestra sociedad: o se hace perfecto o está mal. ¿Cuál es la respuesta de nuestros alumnos? Abandonar.

Una pegunta a este respecto. ¿El derecho a la legítima diferencia incluye, por ejemplo, el matrimonio entre personas del mismo sexo? Cómo persona de izquierda, ¿también tengo derecho a ese reconocimiento de la legítima diferencia? ¿O en este caso predomina el principio de autoridad: ud. decide qué es irracional y qué no? Luego hablamos de esto.

Aún más curiosa me parece la lista de valores que ud. niega a las posiciones de los demás y que voy a tratar de demostrarle su equivocación al respecto y que creo que simplemente descansa en un prejuicio: todos los que no piensan como yo no tienen razón.

La libertad es un sentimiento universal que a poco que se tome la molestia de analizar la literatura universal desde sus albores, está presente en la mente humana. Pero también podemos comprobar que existe la libertad del esclavista de hacer su voluntad con sus esclavos y la libertad del esclavo que aspira a dejar de serlo. ¿De qué libertad me habla ud.? La libertad necesita conciliación de intereses a través de la ley para que la libertad de uno no sea la esclavitud de otros. Y si los hombres no son iguales ante la ley, predomina la esclavitud.

Y es aquí donde encontramos la justicia, la posibilidad de reparar los agravios que se cometan en las relaciones entre los hombres dentro de un ámbito de libertad e igualdad ante la ley. La justicia ni es ciega ni es un remedo de la venganza, no es un talión que se aplica de forma ciega a cualquiera, sino un medio para aprender la mejor forma de comportarse sin dañar la libertad de los demás. Y si la justicia no persigue la reinserción de quien delinque, no es justicia, es dictamen, aplicación mecánica de una norma que es impuesta. Porque la justicia tampoco puede ser eterna, pues variará según lo hacen los seres humanos y se introducen nuevos principios que son aceptados por todos como universales para desarrollarla. ¿Cuál es su idea de la justicia? ¿La que sólo admite la punición o la que permite aprender del error y dar ocasión de rectificar?

La autoridad es un concepto discutible, pues en una sociedad democrática debe verse reflejado en las obras (uno actúa en función de unos principios que no pueden ser rígidos, sino adaptables para no lesionar los derechos de alguien, dado que los derechos son universales o inherentes a cada ser humano, a no ser que queramos retrotraernos a tiempos anteriores a la ilustración). La autoridad en democracia no viene por inspiración divina, sino por el trabajo bien hecho dentro del marco de los derechos universales y, por lo tanto, hay que ganársela. Ya no vale sólo con decir “Yo soy el profesor y lo que digo es lo que vale”, sino que serán nuestros actos los que nos den la autoridad moral para poder ser reconocidos dentro de la comunidad.

¿O es que acaso ud. entiende la autoridad en el sentido autoritario: premiar a los buenos y castigar a los malos? ¿Y quién decide quienes son los buenos y los malos? ¿No es más lógico hablar de malos comportamientos o de buenas actitudes y reconocer que ambos son cambiantes, por lo que se hace necesario enseñar a reflexionar sobre comportamientos y actitudes para ser mejores personas? Ya no existe un referente de diez mandamientos que sirva para todo en una sociedad compleja no dominada por un conjunto de patriarcas. La persona que actúa debe ser consciente de sus actos y contrastar la respuesta que recibe de la comunidad para adecuar su comportamiento a lo que se considera bueno para la convivencia, que no es inmutable, sino cambiante.

Quisiera decir, ya que se dirige a mí en particular, que algunas cosas ya las han dejado claras anteriormente los post de Mayte (10/05/2013 17:43:39) y Asunción (11/05/2013 0:35:08), a la que presto mi apoyo ante los comentarios, como poco, disparatados del tal manarji, y no voy a insistir en ellas. Me centraré en lo que considero el meollo central de su argumentario, el posicionamiento ideológico.
En su post utiliza un argumento que ya he escuchado múltiples veces y que tiene un principio falaz: la igualdad crea monstruos. A partir de este posicionamiento, cualquier debate es difícil de dirigir, pues en su razonamiento cualquier oposición a sus ideas se convierte en una monstruosidad. Y ese razonamiento es claramente falso e irracional. Tiene como única base sus ideas, que adquieren la categoría de verdades reveladas que no pueden ser contestadas.
Ayer citaba a Ferrer i Guardia, uno de los iniciadores de la reforma educativa en España, quien era, como ud., un liberal, cuyos principios pedagógicos están en la base del camino seguido por la pedagogía hasta llegar a la LOGSE. Por tanto, aunque no se puede discutir que hay ideología en lo que hacemos, se trata de partir de unos presupuestos científicos y es aquí donde considero que su argumentario carece de base absoluta.
No hay oposición entre igualdad y libertad. Como ha demostrado el último siglo de los países desarrollados, con la extensión del Estado del bienestar, nunca ha habido tales cotas de igualdad en la historia humana y, paralelamente, nunca los niveles de libertad que hemos conocido.
La igualación de condiciones de vida del periodo citado, hizo aparecer la individualidad en su plena expresión, es decir, la necesidad de todas las personas de alcanzar el máximo de su expresión, por lo que determinados valores sociales se han transformado: ya no se busca el héroe (que ud., creo, identifica con la excelencia), sino que cada persona intenta ser su propio héroe y que se le tenga en consideración en el contexto social. Y ello requiere una educación que le permita desarrollar sus capacidades al máximo. Y es obvio que el modelo que ud. defiende ya demostró sus límites, por no decir su fracaso, para lograr esto y que era necesario un cambio en el modelo educativo que permitiera este desarrollo. Y precisamente porque la gente de izquierda es consciente de la situación de las aulas y conoce el pensamiento científico contemporáneo, pretende modificar esa situación en la dirección que indican las ciencias actuales.

La condescendencia ni las frutas son formas de dialogo. Lamento que de la obra del Sr. Canada se quede con lo del uniforme. Por cierto, en algunos estados de loss Estados Unidos hay un fracaso escolar de hasta un 60%. Pero como ya se imaginara yo no entiendo mas q de frutas.

Perdón, pero el que ha leído mal he sido yo al confundir Mr Canada de Harlem con el país que tienen al norte. Pero al ver un video acerca de este colegio me ha llamado la atención una cosa ¡llevan uniforme! ¿Alguien puede imaginar lo que llamaríamos a quien se atrevera a recomendar uniforme en España?. Pues por ahí va una de las diferencias, si los niños de ese colegio aceptan el uniforme Y no digo que lo quiera para nosotros, pero es sintomático. No le parece?

No esperaba de usted Asunción que entendiera lo que quiero decir, pero por lo menos, que supiera leer. ¿Dónde digo que el nivel alcanzado por los finlandeses sea porque están encerrados. Se lo voy a explicar con manzanas. Quiero decir que si el tiempo es malo y las personas están en sus casas, colegios, etc no es lo mismo que es España donde hemos hecho de las ferias, fiestas y botellón nuestra razon de ser.
¿Dónde digo que me guste el sistema de Corea? Digo que si nos ponemos a ver resultados ¿por qué no mencionamos a Corea que tiene los mejores? Pues obviamente. porque no es oro todo lo que reluce.
Y por último. Canadá abunda en mi tesis. 20 millones de habitantes en un país que tiene que es 20 veces España, aunque habitable solo sea unas 5 veces. ¡ Y una riqueza que tira para atrás!. ¿No tiene mejores ejemplos? Italia, Grecia, quizás Francia, en cierto sentido y le dejo a sus conocimientos geográficos otras posibilidades.
Mi argumento nunca puede ser indigno, puede ser flojo, pero ¿indigno?. Ay, ay!. en cuanto a simplista es un calificativo que les cuadra perfectamente a todos los logseros que España son. Desgraciadamente tenemos al enemigo en casa.

Que los filandeses hayan alcanzado su nivel se deba a un clima que les obliga a pasar mucho tiempo "encerrados" es un topico indigno y simplista. Le recomiendo que consulte los indices de estres infantil y suicidios de adolescentes Corea, disculpe mi patrenalismo. Tambien podria consultar la labor de Geoffrey Canada en Harlem donde hace muy b
uen tiempo desde la primavera hasta el otoño. Yo tambien he tenido hasta32 alumnos en el aula.
Escrbi con el movil y la tecnologia tambien se me resiste por lo que no voy a corregir.

El corrector ortográfico me ha jugado malas pasadas en mi post anterior. pero basicamente se entiende. Donde dice crecedero casi al final debe decir "crece pelo" pero no me deja escribirlo junto. Y algunas otras cosas. En fin, gajes de la técnica
Un saludo

Trato de mantenerme racional a la hora de contestar a tantos post que le llueven al autor del artículo. Llevo unos cuantos años en esto y creo que tengo bastante experiencia. Pues bien, esa laya de pedagogos, psicólogos, sociólogos, parapsicólogos y otros gofos que han leído un sólo libro y en diagonal parece que son el paradigma de la ciencia. Tienen como lema es saber cómo se enseña ¡lo malo es que no tienen qué enseñar!. Díganme si no es un contradiós el proponer el sistema finlandés como la panacea. Ese solo argumento descalifica a quien lo usa. Veamos: Un pais frío y por tanto que lleva a la gente a estar en sitios cubiertos la mayor parte del año (contrasta radicalmente con el nuestro, donde la calle parece ser el hábitat natural). Paseen por cualquier ciudad de España hacia las 6 o las 7 desde Marzo en adelante). Un pais con poco más de 5 milones de habitantes con un nivel adquisitivo muy alto. Una homogeneidad en la población enorme. ¿Saben lo que significan muchos de los que escriben tener 30 alumnos en clase con una dispersión tan enorme como tenemos?. Finlandia apenas tiene inmigración y eso permite no distraer tantos esfuerzos como necesitamos aquí. (con todas las ventajas e inconvenientes, pero no es lo mismo "ni allá arrima o" como decía mi padre). Los brillantes "gogos" con sus orientadores como estandartes, pretenden que copiemos el sistema finlandés. Para morirse de risa. ¿Y el coreano, que ha desplazado al finlandés en resultado?. ¿Ese no les gusta? Está basado en unos presupuestos muy duros. Es conveniente que sepan algo de método científico para hacerse una idea de qué sistema deberíamos implantar o intentar emular. Y por favor. traten su disciplina, si es posible, como una ciencia, no como una charla de vendedor de crecedero subido en un cajón de fruta viejo.

¿Antes de la LOGSE no habia fracaso escolar o no habia PISA? ¿O puede que los que "fracasaban" se ponian a trabajar a los 14 años en la tienda de la esquina? ¡Que tiempos aquellos en las que nadie era ignorante! justo antes de la LOGSE parece ser.

Me sorprende la cantidad de lugares comunes y simplezas de este artículo. Creo que el problema de este país es el enchufismo y la dedocracia, si no no me explico como alguien con esos argumentos puede ser profesor.

Por la superción de la ignorancia de los que mantienen métodos arcaicos de educación, Aquéllos que se mantienen en las necesidades de formación/imposición de la educación autoritaria. A todos ellos que lean algo del modelo Finlandés, tan lejos de su ideal de educación.

Lo primero que sorprende del autor es que habla de ideología y después dice que no coincide con la izquierda en más que una sola cosa. Si esto no es darle cancha a la ideología, no sé entonces qué será. Cualquier debate sobre un tema concreto tendrá que basarse en el análisis de hechos, no en si en si es de izquierdas o de derechas. Yo soy de izquierdas, pero tengo muchas críticas con el modelo de enseñanza. Eso sí, si quiero discutir sobre ello, discuto cada cosa que está mal y digo como me parece que se podría arreglar. Y sí, estoy en desacuerdo con determinadas teorías pedagógicas muy en boga en este país, por mucho que sea de izquierdas. Su categorización indiscriminada me recuerda mucho a la alumna de su clase, que veía una relación entre el Ku-Klux-Klan y los nazarenos encapuchados. La diferencia es que a lo mejor su alumna no iba mal encaminada: de entrada comparten una simbología y una estética, ¿no? Y una religión, aunque no necesariamente la misma secta. También podrían considerarse como una heterotopía, en terminología de M. Foucault, o una fase liminar (Cf. C.Kottak Antropoligía Cultural 11ª edición p. 239) Puede que no haya defendido bien su opinión, no fui testigo, pero ¿seguro que el que se equivocaba no era usted?

Confieso,cada dia me cuesta mas leer y al primer disparate que encuentro en un texto,lo dejo.Que estudiantes dejan la escuela publica por la privada le sirve de apoyo para ver en esta una mayor calidad, me da hasta verguenza decirlo,no se estara haciendo lo posible para deshacerse de ella para que alguien pueda ganar una pasta gansa privatizandola? que esfuerzos se hacen en mejorarla?,quiza sea privatizarla mejor o no, no lo se, pero espero que sea a base de argumentos dignos.

Q alguien me diga q piensa un profesor titular de su puesto de funcionario con 10 años de antiguedad, sin vocacion, con alumnos discolos y poco interesados sin mas controles q los q el quiera, sin apoyos, sin interes....
Pues pasar la clase lo menos mal posible, acabar cuanto antes, suspender a los q le apetezca y nada mas. En nuestra situacion, en nuestro pais, con nuestras leyes jamas la enseñanza publica valdra para nada. Jamas. Yo estudie con curas, en los sesenta. Hice preu en instituto, con profes recien salidos , jovenes, duros pero profesionales. Años mas tarde lleve alli a mis hijos y vi lo q qedaba. Era penoso. Aprobaban 2 o 3 todas. Suspendian todas unos 20. Despues de la 2ª evaluacion con todas suspendidas el 80% quien puede dar clase? Quien puede estudiar?
Jamas se permite eso en la privada, de curas o no. Yo no soy creyente pero como profesionales estan a años luz de los funcionarios ( de este pais...)

Lo que dice es una pura demagogia. No conoce la educación por mucho profesor que sea.

Lo he repasado, claro, porque soy un producto de la educación pública y tengo, por lo visto, grandes posibilidades de ser víctima de una educación equivocada en los planteamientos (ironía off). Lo he repasado, digo, y no encuentro un solo argumento. Se dice que el empeño por la igualdad ha matado otros valores (se entiende que suman más que la igualdad) ¿Y eso por qué? Yo puedo afirmar, porque lo creo, que esos valores no han muerto. Muchos años de docencia no hacen que mi opinión valga más que la de nadie, pero tampoco menos. También puedo afirmar, pues, que el ciego empeño por figurar más arriba en PISA morena, PISA con garbo, hace olvidar que le educación de hoy atiende a todos, mientras que la que se añora expulsaba enseguida al distinto y al que menos podía. Afirmación por afirmación, sin más ironía ni escarnio, que a mí tampoco me gusta. Buenas tardes.

Yo creo que el problema parte de la LODE de hace 30 años que colocó a los padres y alumnos contra el profesor a través de los consejos escolares. La posicion del profesor quedo superdebilitada, y por eso la LOGSE (esta sí buena ley) ha tenido pocos efectos y los resultados son los que son. Los que hicieron la LODE estaban influidos por los métodos asamblearios de enseñanza que todavía estaban de moda por aquellos años, hoy desechados en los paises más desarrollados por sus consecuencias muy negativas en los resultados. Pero nada, aquí la enseñanza es otra batalla ideologica y no hay nada que hacer, los resultados no importan lo que importa es imponer los sistemas de cada uno (unos demasiado autoritarios y controladores y otros demasiado "comprensivos", en todo caso el demasiado no se le cae a ninguno)

Para empezar, un profesor que tilda de ignorante a una alumna me deja sin palabras. Esperemos que esta chica no lea este blog...Para seguir, para defender un posicionamiento hay que saber argumentarlo. Recurrir a la anécdota personal o a un hecho puntual, (las oposiciones madrileñas a maestro) no es lo que se dice rigor argumental. Si bien lo de las oposiciones son datos objetivos, ¿se pueden extrapolar a todos los alumnos en este país?
Sus otros argumentos tampoco son claros. Hablar de burbuja educativa, responsabilizando al conjunto del profesorado y exculpándose a sí mismo y a cuatro colegas más tampoco permite a estos profesores enseñar a sus alumnos lo que es la autocrítica ni el compañerismo. Por no decir que deberían repasar el dilema clásico libertad vs igualdad, para ver cuánto de complementario hay entre ambos.Y si como dice cada vez se demanda más la educación privada, debería analizar por qué. Si no se estuviera destruyendo a base de recortes y convirtiendo en gueto a la pública, igual eso no pasaba. Su posdata, lejos de aportar ideas que clarifiquen las que expuso en el artículo de ayer, solo destila una fuerte y descontextualizada carga ideológica, por no decir una actitud a la defensiva, ante los comentarios de los lectores. Usted cree estar a favor de la escuela pública, pero ni la defiende ni propone alternativas para su mejora. Espero que estas contradicciones en las que cae en sus artículos no las transmita a sus alumnos a la hora de dar clase.

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Sobre el autor

Carlos Arroyo

ha navegado profesionalmente entre las cuatro paredes de un aula, la redacción de EL PAÍS y la dirección del Instituto Universitario de Posgrado. Esa travesía le ha convencido de que educar bien a los hijos es saldar buena parte de la deuda con la vida. Es autor de Libro de Estilo Universitario y diversos libros de ayuda al estudiante.

Web: www.ayudaalestudiante.com
Correo: arroyocarlos@ayudaalestudiante.com

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