Ayuda al Estudiante

Ayuda al Estudiante

El ecosistema educativo tiene un triángulo esencial: estudiantes, padres y profesores. Lo demás es contexto. Si este se sitúa en el centro de gravedad, algo va mal. Los análisis sobre educación tienen un peligro casi invisible: la paralización fascinada por lo mal que estamos. Descalificar sin analizar es injusto y analizar sin proponer alternativas, estéril. Así que el propósito de este blog es claro: ayudar a estudiantes, padres y profesores a encontrar alternativas de mejora.

Nada motiva más a los alumnos que la pasión por lo que enseñas

Por: | 24 de agosto de 2013

Post número 17 de la serie El mejor profesor de mi vida, escrita por los lectores del blog como homenaje a la profesión docente.

 

Autora invitada: SARA GÁMEZ (Alicante)

La mejor profesora de mi vida fue María Ángeles Casado. La tuve en el instituto, concretamente en 2º de Bachillerato, año de mucho estudio y de mucho estrés, y en el que también fue nuestra tutora.

María Ángeles Casado impartía la asignatura de Historia, y desde el primer momento supe que esa forma de enfocar la asignatura era distinta a la de otros años.

No se molestaba en leer y explicar los textos del libro, ni siquiera veíamos en clase la mayoría de temas (por falta de tiempo). Simplemente nos daba unas pincelaba sobre los aspectos más importantes del proceso histórico a estudiar y nosotros debíamos hacer el resto: realizar una síntesis del tema, la cual nos servía para estudiar el examen.

Esto implicaba un grado mayor de compromiso y responsabilidad por nuestra parte, ya que no solo se nos pedía que memorizáramos fechas y acontecimientos, sino que trabajáramos con mucha información y la resumiéramos en un numero determinado de hojas.

 Este nuevo método, que exigía un mayor esfuerzo y una mayor implicación por nuestra parte, pronto suscitó las primeras críticas, ya que en clase existía (a pesar de ser segundo de Bachillerato) el típico grupo de alumnos que se regía por la ley del mínimo esfuerzo.

Ante las críticas y los ya típicos “esto es muy difícil” o “yo me sabía todo el tema, pero he suspendido”, nuestra profesora no dio su brazo a torcer, y siguió con su metodología hasta final de curso.

 Cada vez que María Ángeles respondía con seguridad ante las críticas sobre su forma de hacer las cosas, más creía yo en él. Su convicción sobre el método y su pasión por la historia me transmitieron las ganas por leer sobre aquello que estábamos estudiando.

Por primera vez, me compré un libro de historia para complementar lo que en mi libro de texto aparecía, y así manejar más información.Todo esto fue acompañado de una cierta disciplina y cercanía en las tutorías individuales.

Actualmente estudio Magisterio en la Universidad de Alicante y de ella aprendí la importancia de creer en un método. Sea el que sea, pero debemos creer en él.

De ella aprendí que hay una forma distinta de aprender historia, más allá de fechas y lugares.

De ella aprendí la importancia de tener pasión por aquello que enseñas, ya que sin pasión los alumnos difícilmente se sentirán motivados para aprender.

Pero, sobre todo, de ella aprendí lo importante que es mantener las convicciones de uno mismo, sin dejarse arrugar por un grupo de alumnos con pocas ganas de estudiar.



Nota sobre la serie El mejor profesor de mi vida

La idea de pedir la participación de los lectores para publicar esta serie surgió a finales de abril, cuando estaba retocando precisamente el post El mejor profesor de mi vida. La primera selección de testimonios de los lectores de este blog es muy emocionante. Comenzó a publicarse el pasado 4 de julio (con El milagro de Miss Phillips con la Historia) y continuará publicándose hasta primeros de septiembre.

Sería estupendo que siguieran llegando textos y fuéramos capaces de establecer un día fijo para publicar esos testimonios más adelante. Por eso animo a todos los lectores, y también a los jóvenes que aún están a diario en el aula, a enviarme sus textos.

Las normas son muy simples:

- Identificar al autor y al profesor con nombres y apellidos.

- Extensión: 500-1.000 palabras.

- Ubicación: ciudad actual del autor y ciudad en la que se produjo el encuentro con el profesor.

Espero nuevos testimonios. Creo que el reconocimiento a los grandes profesores es nuestra deuda moral como estudiantes y nos ennoblece como sociedad. Que falta nos hace.

 

 

Hay 2 Comentarios

O todo son demasiadas casualidades y tú profesora de historia se llamba igual que la mía actualmente o hablamos dd la misma (conocida como Marian)

Gracias Sara, a María Ángeles le gustaría contactar contigo.

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

Sobre el autor

Carlos Arroyo

ha navegado profesionalmente entre las cuatro paredes de un aula, la redacción de EL PAÍS y la dirección del Instituto Universitario de Posgrado. Esa travesía le ha convencido de que educar bien a los hijos es saldar buena parte de la deuda con la vida. Es autor de Libro de Estilo Universitario y diversos libros de ayuda al estudiante.

Web: www.ayudaalestudiante.com
Correo: arroyocarlos@ayudaalestudiante.com

Libros

Soy estudiante y necesito ayuda

Soy estudiante y necesito ayuda

El éxito en los estudios no es solo cuestión de inteligencia, sino que está al alcance de la mano con apertura personal al cambio, hábitos adecuados, una mejora organizativa, una adecuada actitud en el aula, un buen método de trabajo intelectual y una elevada dosis de motivación. Más información.

100 cosas que debes hacer para mejorar como estudiante

100 cosas que debes hacer para mejorar como estudiante

Una guía rápida con consejos concretos, claros y ordenados sobre cómo aprovechar lo que te empuja y evitar lo qué te frena para alcanzar el éxito académico. Perfeccionarás tus técnicas, aprenderás a manejar actitudes y motivación para aprovechar las clases, y mejorarás tus habilidades de organización y planificación. Más información.

Archivo

junio 2014

Lun. Mar. Mie. Jue. Vie. Sáb. Dom.
            1
2 3 4 5 6 7 8
9 10 11 12 13 14 15
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30            

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal