Pep, bajo la lupa crítica

Por: | 13 de abril de 2014

Pep

Más de media Alemania, y tal vez me quede corto, estaba deseando que el Bayern perdiera un partido de la Bundesliga. Uno por lo menos. Para que se le bajasen los humos, para que no se crea imbatible, para que haya un poco de competencia deportiva. Y sí, por fin perdió, 1-0 contra el FC Augsburgo, y numerosos aficionados al fútbol que anhelaban una derrota de los bávaros se han sentido punto menos que estafados. Ha transcurrido algo más de una semana y todavía humean las brasas de la polémica.

Con la Liga en el bolsillo, los únicos partidos trascendentales para el Bayern de aquí al final de la temporada son los que le queden en la Liga de Campeones y en la Copa. El resto es trámite, ocasión para probaturas, rotaciones. El sábado, el Borussia Dortmund le metió tres y todos tan tranquilos. Por el contrario, ciertos rumores sugieren que la derrota de la semana anterior con el Augsburgo dolió en el vestuario bávaro, donde había ilusión de perpetuarse en la historia de la Bundesliga como primer equipo que termina invicto el campeonato.

Aún resplandece con intensidad la imagen del actual entrenador. Los jugadores, otros años más contestones, más rebeldes, adoptan de costumbre, en sus intervenciones públicas, un tono de veneración al referirse a Guardiola. No obstante, por las comisuras de los labios de algunos hemos podido percibir estos días un leve tono de decepción.

Todo hace pensar que el asunto fue tratado en el vestuario durante el descanso del partido, cuando ya el Augsburgo había marcado su golito. Guardiola puso a bregar en la segunda parte a jugadores que tenía reservados para el inminente compromiso contra el Manchester United. Ni siquiera así (¿miedo a lesionarse?) se pudo evitar la derrota.

El Augsburgo es un equipo compacto y correoso. Guardiola lo recordó en vísperas del partido. No se olvida fácilmente el reñido encuentro de Copa contra los augsburgueses, ganado a duras penas, con aquellas imágenes de televisión en primer plano que mostraban la rodilla de Robben hecha un chorizo.
Sancionados para el partido de vuelta contra el Manchester Javi Martínez y Schweinsteiger, y con Thiago fuera de combate, el Bayern no se podía permitir nuevas bajas, por lo que todo el mundo entendió que Guardiola actuase con cautela y pusiera a jugar a un equipo B contra el Augsburgo.

Lo cierto es que alineó un equipo C, con jóvenes talentos (Höjbjerg, Weiser) aún en fase de maduración, los cuales nunca antes habían participado en un partido de la Bundesliga como titulares. Alineó asimismo a Ylli Sallahi, que celebró ese día su debut. La alineación de Starke, portero suplente, se truncó a última hora por lesión. A Guardiola le llovieron las críticas. Hay quien ha afirmado que los espectadores de Augsburgo apoquinaron sus buenos euros para presenciar un espectáculo que luego se les escatimó, a la manera de quien paga por asistir a un concierto y no se encuentra sobre el escenario al cantante anunciado. Este argumento se contradice con las imágenes de las gradas. El alborozo de los espectadores por la victoria de su equipo fue ostensible.

Los reproches más gruesos han salido de boca de directores deportivos y entrenadores, sin duda atemperados por la circunstancia de que el FC Augsburgo ocupa un puesto intermedio en la tabla; aunque, ojo, no sin ciertas posibilidades de clasificarse para la Europa League. De haber estado implicado en la lucha por evitar el descenso, se habría armado la marimorena, al considerar los perjudicados por el resultado del otro día, no sin cierta razón, que el Bayern había favorecido a un determinado equipo (de Baviera, además) poniendo a jugar a suplentes e incluso a suplentes de suplentes.

El presidente del Maguncia 05, equipo que rivaliza con el Augsburgo por una plaza para la Europa League, mostró educadamente su reprobación. Más directo fue Armin Veh, entrenador del Eintracht Fráncfort, que habló de falta de respeto y de puntos regalados. En parecidos términos se expresó el director deportivo del Schalke. Y a todos ellos ha seguido una larga estela de opinantes en contra o a favor de la decisión de Guardiola.

El delantero bávaro Thomas Müller zanjó el asunto con su habitual ironía. “Si ganamos al Manchester United”, dijo, “entonces la estrategia del entrenador no habrá sido equivocada”. El Bayern, en efecto, ganó. Juzgue quien sepa.

Hay 4 Comentarios

El fútbol va de ganar, como dijo el sabio, si les aburre lo de Guardiola, inventen una manera de ganarle que además sea divertida y con estilo... no hay más, el resto son ganas de criticar a alguien que hace las cosas bien y le salen bien las cosas... mal endémico de este país y de otros cuantos países por ahí fuera... Es que es la repanocha vamos, criticar a alguien porque gana partidos a manta y luego cuando experimenta y pierde, a por su pescuezo... la decepción en la comisura... eso cómo se observa, maestro?

Me he llevado una decepción, al leer el titular pensé que lo que estaría en entredicho es el bostezante sistema de juego de Guardiola, no sus últimas alineaciones. Comparto la opinión de Beckenbauer al respecto, de hecho no entiendo como muchos aficionados del equipo bávaro no se quejan como lo hace su presidente de honor al ver a los suyos jugar al anticlímax, cuando estaban acostumbrados a lo contrario.
Dicho lo cual, doy al Madrid 10 % de probabilidades en la próxima eliminatoria.

Muchos olvidan (o ni siquiera tienen en cuenta) que el fútbol tiene demasiadas componentes que convierten al fútbol-espectáculo en una verdadera timba o juego de azar. Aparte de las de cajón (calidad técnica, capacidad física, sistema de juego, calidad de entrenamiento, moral del grupo) están las 'coyunturales' (forma y ánimo del día, público, clima, árbitro, estado de la cancha), además de otras más que no tiene por qué conocer el gran público: apuestas secretas, futuros contratos, sobornos y diversas cuestiones estratégicas. ¿El fútbol un juego de azar? En muchos sentidos, sí. Partiendo, claro, de ciertas obviedades: como que los equipos con mejores jugadores tendrán más chances de ganar un campeonato y la mayoría de sus partidos. No de otra forma se explica la aparición de tantas agencias de apuestas. Por lo demás, quien apostó un milloncito de los de Hoeness por el Augsburgo debió llevarse unos 15 limpios, debo imaginarme. ¿Se me entiende?

un artículo interesantisimo eehhh, muy actual, hablar de la derrota de hace dos semanas dos dias despues del sorteo de Champions.... empezamos a agitar la coctelera de la critica a guardiola y al bayern a ver si se crea un poquito de polémica antes del partido contra el madrid... que todo suma no?? como huele...

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

Balón teutón

Sobre el blog

Crónicas de la Liga más alemana del mundo.

Sobre el autor

Fernando Aramburu

, donostiarra, es autor de cuentos y novelas. Desde 1985 reside en la República Federal de Alemania, donde se dedicó durante largo tiempo a la docencia. Entretanto cayó el muro, como caen tantas cosas. Y hoy pulsa las teclas y no precisamente las del piano. Lo que más le gusta del fútbol es la literatura, o sea, el barro y el gol en el último minuto, la épica y la lírica.

Archivo

mayo 2014

Lun. Mar. Mie. Jue. Vie. Sáb. Dom.
      1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30 31  

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal