El Palomero

Día 5. !Jo que noche!

Por: EL PAÍS

31 ago 2010

Mira que llevo viendo y comentando partidos desde hace años. Mira que he visto, como cualquier aficionado, cosas de difícil explicación. Sin ir más lejos, el 3-0 del Caja Laboral al imparable Barça hace pocos meses. Pero lo ocurrido hoy me ha dejado sin habla. Bueno, más que sin habla, sin discurso que no fuese una sucesión encadenada de tacos y maldiciones que no son de recibo en una televisión generalista a las nueve y media de la noche. En el partido clave que marcaba de forma clara y concisa cómo iba a ser nuestro futuro, cuando todo estaba (o parecía) atado y bien atado, ha ocurrido lo que nunca tenía que haber ocurrido. Del buen partido, de la recuperación de sensaciones, de la esperanza hacia un camino si no despejado sí accesible con la recuperación de una buena versión de los jugadores más importantes del colectivo, hemos pasado una pesadilla. Grecia en octavos, Estados Unidos en cuartos. Pero esto no es lo peor. Lo decía al principio de la retransmisión. Lo que hace fácil o difícil el futuro, lo que convierte a nuestros rivales en pequeños, medianos o grandes no son sus nombres, sino nuestro propio estado de ánimo y juego. Hace unas horas y durante más de veinticinco minutos, cuadraban ambas cosas. Al terminar el partido, poco recuerdo quedaba de ello. Ante un hecho como el ocurrido, siempre existe la tentación de darle a todo y a todos. Ir desde “sin Pau somos la mitad” a “Scariolo no se entera” pasando por minusvalorar a aquellos a los que hasta hace poco teníamos en un pedestal. Me vais a permitir que eso lo deje para foros más radicales. Me niego a simplificar la situación con dos o tres frases rotundas, por lo que me limitaré por ahora, que creo que ya es bastante, a centrarme en donde creo que el partido se ha dado la vuelta como un calcetín: los minutos en los que la segunda unidad en pleno han compartido cancha.

Por diversas circunstancias y a pesar de las apariencias y cierta costumbre en decirlo, la famosa y profunda rotación de España no obedece a la realidad. La separación en minutos y rendimiento entre los siete habituales y los cinco no tan utilizados se ha agrandado. Lesiones, recuperaciones aceleradas, falta de madurez, puede que falta de confianza por parte del técnico, falta de más jugadores que marquen diferencias u otras circunstancias como por ejemplo la llegada urgente de Raúl son algunas de las razones que han terminado por dibujar un panorama muy desigual entre los que juegan mucho y los que lo hacen menos. Esto primero nos acerca a la realidad de la mayoría de selecciones, por lo que perdemos un ventaja hasta ahora habitual, y que nos decía que cuando comenzaban los cambios, España se despegaba. Y segundo, alerta de los peligros de, cómo ocurrió ayer, prescindir a la vez de toda la primera línea. Creo sinceramente que Scariolo se equivocó al mantener, sobre todo al principio del último cuarto a un quinteto que ya al final del tercero daba muestras de no tener la consistencia adecuada y estaba posibilitando que Lituania se fuese animando. Sí que es verdad que luego los titulares tampoco estuvieron muy acertados, pero es que para entonces la moribunda Lituania había entrado en ebullición al ver factible lo que pocos minutos antes era sólo un sueño. Horas han pasado y todavía no logro comprender el porqué estando entonados como estaban Rudy, Navarro, Garbajosa y Marc, no se optó por mantener en cancha siempre a un par de ellos. Primero para mantener las consistencia y segundo para facilitar a los que entraban su integración en el juego por la confianza que da siempre el estar arropados por jugadores principales y totalmente metidos en harina. España, la España del 2010, no se puede permitir estos lujos y menos en un partido tan importante.
No fue lo único que ocurrió, ni mucho menos. Pero creo que fue el detonante de un cambio de panorama hasta ese momento difícil de imaginar. Como hasta el partido de octavos (lunes) quedan unos cuantos días, ya no son horas (tres de la mañana en Esmirna) y el cansancio y ciertas dosis de negatividad no son buenas consejeras para los análisis, lo voy a dejar hasta mañana. Donde por cierto y lo recuerdo a todos, la tierra seguirá girando
!Jo que noche!

Día 4. EEUU se lleva un buen susto

Por: EL PAÍS

30 ago 2010

El día iba de lo más tranquilo. Jornada de descanso para España, conferencia de prensa por la mañana y entrenamiento de la selección por la tarde. ¿Algo que destacar? Más bien poco. Declaraciones de manual, concentración ante el importante partido frente a Lituania, alguna que otra vuelta (todavía) a la derrota ante Francia y poco más. La verdad es que admiro a los periodistas que cubren un mundial de futbol, por ejemplo. Entre partido y partido, cuatro o cinco días. No me extraña que al final hasta se debata sobre el sexo de los ángeles. Dado que en mi artículo de ayer en el periódico he opinado todo lo que tenía que opinar (por ahora) sobre el traspié inaugural, tenía idea de darme una licencia y hablar de otros temas que no tienen que ver con que si Ricky está más o menos maduro, Rudy más o menos centrado, Marc más o menos mariscal de campo, Scariolo más o menos acertado, Garbajosa más o menos mayor, Claver más o menos utilizable, Llull más o menos ansioso de recuperar su golpe de pedal, la defensa más o menos agresiva, el contraataque más o menos olvidado y el futuro más o menos negro. Que anda que no nos quedan días para darle unas trescientas vueltas a todos y cada uno de estos asuntos que con tanto tino se discuten en el probablemente mejor y más educado foro (esto seguro) que hay en toda la red. Pero resulta que en el último partido de la jornada, Brasil ha estado a punto de ganar a EEUU y esto hay que comentarlo.
De entrada, un 10 para Brasil. Bueno, un 9,5, pues pudo ganar y no lo hizo. Pero por primera vez en este campeonato un equipo ha sido capaz de someter al hasta ahora intratable equipo norteamericano. Existe cierta unanimidad en señalar la cuestión física como una de las claves que convierten a EEUU en un equipo difícilmente accesible. Son tan fuertes, ágiles, rápidos y potentes que terminan apabullándote. No les hace falta una conjunción especial, ni grandes sistemas donde puedan racionalizar el juego. Defienden en todo el campo, tardan entre dos y cuatro segundos en ir de un lado a otro de la cancha y tienen a una joyita como Kevin Durant para lo que haga falta. Te someten a tal exigencia física que los contrarios terminan por sacar la bandera blanca. Brasil no lo hizo, sino que se enfrentó con las mismas armas. Si unos corrían, los otros tambien, si empujaban en defensa, los otros también, si Durant las metía de todos los colores, allí estaban Barbosa, Vinicius o Splitter para replicar. El resto lo ponía Marcelinho, un regalo para los amantes del baloncesto imaginativo.
Sin poder sacar provecho a su poderío físico, el partido fue de los de sin pausa y como no se produjo la rendición temprana, EEUU se vio exigido a jugar incómodo, a rachas y sin mucha armonía. Mantengo la teoría que el tiempo corre en su contra durante los campeonatos. Me explico. Vivimos en una época donde los equipos cuentan con un buen número de analistas que diseccionan lo que hacen sus rivales. Día a día y en cada una de sus actuaciones, a los norteamericanos se les va conociendo mejor y van apareciendo sus puntos débiles, que tenerlos los tienen. Ocurrió en Japón, donde en aquella famosa semifinal EEUU-Grecia, los de Iannakis les sacaron los colores haciendo todo aquello que en los anteriores encuentros supieron que les incomodaba. Brasil tuvo paciencia, no se dejó intimidar, movió el balón lo suficiente como para que la defensa norteamericana perdiese la compostura y terminó por tener a mano la victoria. No lo consiguió por los pelos, pero dio pistas para los que vengan. Eso no significa que sea fácil, pues para ponerlo en práctica tienes que saber y poder y a pesar de saber lo que hacían, al final no pudieron rematar la faena. Lo ocurrido hasta ahora confirma también la inutilidad de toda la cháchara sobre los posibles cruces. Cualquier derrota inesperada trastoca los diferentes caminos hacia la final, por lo que las cábalas, al menos en las primeras jornadas resultan bastante inútiles.

Dejando a un lado el que por ahora ha sido el partido del campeonato permitirme tres comentarios extradeportivos, que no sólo de baloncesto vive el enviado especial.
Acertados Emmys.

El profesor convertido en productor de metaanfetamina (Bryan Cranston) en Breaking Bad y su entrañable y a veces descerebrado ayudante (Aaron Paul). El incomparable Sheldon Cooper (Jim Parsons) de The Big Bang Theory y la inquietante enfermera Jackie (Edie Falco). El más que divertido Cameron (Eric Stonestreet) de Modern Family, esta serie en el apartado de comedia y Mad Men (¡imposible darsela a otra!) en drama. Actores, actrices y series de las que soy seguidor total se han llevado la mayoría de los Emmys, lo que por un lado me alegra y por otro me inquieta al saber que tengo el mismo gusto que los que votan. La verdad es que ser original cada día se está poniendo más difícil. ¿Qué se ve en Turquía? Pues lo mismo que en todos los lados. Globalización a saco que está bien hasta que te asaltan los Jonas Brothers hablando en turco. Y esto ya es una crueldad, pues ya que no entiendes lo que dices, te fijas en sus dotes actorales y concluyes que la civilización se encuentra en peligro.

Nota folclórica/cultural
Hoy es fiesta nacional en Turquía y se han celebrado sus ciudades más importantes desfiles y exhibiciones militares de todo tipo conmemorando y aclamando al héroe nacional Atatürk (así se llama el aeropuerto de Estambul). El fundador de la Republica Turca combatió a diversas potencias extranjeras—Italia y Grecia por ejemplo— que se habían abalanzado sobre los despojos del Imperio hasta llegar al interior de la península de Anatolia. En esta guerra, Atatürk, con su demostrada capacidad de liderazgo—no en vano fue el artífice de la victoria en la Batalla de los Dardanelos durante la Primera Guerra Mundial frente a Gran Bretaña, Australia y Nueva Zelanda—expulsó a las potencias invasoras, delimitando así la extensión territorial de lo que hoy conocemos como Turquía. Esta fecha histórica del 30 de agosto conmemora la trascendental victoria del ejército republicano turco sobre el ejército invasor griego en la Batalla de Dumlupınar—entre el 26 y el 30 de agosto de 1922— cerca de Afyon y la posterior retirada de las tropas helenas hasta el puerto de Esmirna (más información en este blog ). Lo que son las coincidencias. Hoy 31 de Agosto, juegan en Ankara ¡Turquía contra Grecia!. ¡Que retiren todas las sillas!
La tarta sin tarjeta
Ayer fue el cumpleaños de esa gran profesional y mejor persona que es Carlota Reig, nuestra avezada reportera y jugadora numero 13 de España. Bien, pues recibió en su habitación una tarta sin una tarjeta, como el ramito de violetas de Cecilia. No sabemos quien ha podido ser y la tarea de investigación resulta complicada pues de todos es conocido la legión de admiradores que tiene Carlota. Yo, por si acaso, si ha sido alguno de los lectores y comentadores de este blog, ¡que lo diga! que la pobre está en un sinvivir
Hoy jugamos contra Lituania. Que la fuerza nos acompañe.

Dicen que los primeros partidos de cada campeonato son como la apertura de un melón. Hasta ese momento no tienes otro remedio que dejarte llevar por su apariencia, el peso y esa pequeña presión que ejerces sobre sus polos para así conseguir algún que otro indicio de lo que te puedes encontrar cuando lo abras. Pero sólo cuando metes el cuchillo y sacas la primera rodaja eres capaz de descubrir su verdadero estado y si tu compra ha sido acertada o no. El melón español tenía buena pinta. La exitosa gira y el buen comportamiento ante Estados Unidos le mostraban con un buen punto de madurez, consistencia y dulzura. Pero resulta que una vez que la competición ha obligado a abrirlo e hincarle el diente, el primer bocado no ha sido nada satisfactorio. Puede que con el paso de los días vaya ganando, cosa que le ocurre a muchos alimentos, incluso que dentro de quince días llegue a la excelencia, pero eso no deja para que el primer bocado haya sido todo menos agradable.

Dejémonos de metáforas meloneras. ¡Vaya partido!. Creo sinceramente que ha sido el peor de la selección desde el encuentro por el tercer y cuarto puesto del Europeo de 2005, también contra Francia precisamente. Sin ritmo, sin frescura de ideas, sin continuidad más allá de dos, tres buenas acciones consecutivas. Ningún jugador ha podido echarse al equipo a la espalda y la columna vertebral Ricky-Navarro-Marc Gasol ha sido cortocircuitada. Ricky se ha diluido a partir del golpe donde se ha lastimado el cuello y los constantes (e injustos) abucheos que le ha dirigido el público cada vez que cogía el balón han terminado por sacarle del partido. Navarro, hasta el intento desesperado de remontar lo casi irremontable no ha tenido mucha incidencia en el juego y la aportación de Marc ha sido muy discreta en lo tangible y también en lo intangible. Rudy, mejorando anteriores actuaciones, sigue sin emitir las mejores señales y tampoco Felipe ha tenido su mejor día. La segunda línea, poco trascendente. Raúl López con evidente falta de rodaje competitivo, Llull ofuscado y Fran Vázquez, Garbajosa y Mumbrú dejando no más allá de un par de aciertos por cabeza.

Salvo buenos momentos defensivos, que los ha habido, el resto ha sido tan trabajoso, tan espeso que por momentos parecíamos más peleados con nosotros mismos que con los franceses. Qué decir de los tiros libres, en muchas ocasiones un buen termómetro para saber la templanza y confianza de un equipo, y que resultó una tortura toda la noche. “En los momentos decisivos no hemos estado a la altura” ha dicho Felipe Reyes. “Nosotros mismos hemos perdido el partido” ha declarado Alex Mumbrú. Muchas formas de decir lo mismo, un muy mal estreno.

A efectos prácticos esta derrota no supone nada. Incluso quien sabe si al final no nos vendrá bien al llevarnos por el otro lado del cuadro y evitar a EEUU. Los optimistas se han encargado de recordar que algo parecido ocurrió en Polonia el año pasado y ya sabemos cómo terminó todo. Incluso ha habido referencias al Mundial futbolero, donde España también perdió el primer partido para terminar levantando la ansiada copa. Mi amigo Alfonso, siempre dispuesto a ver la botella medio llena, no ha tardado ni un minuto en mandarme un mensaje desde Madrid: “Se cumple la tradición. Vamos a ganar el Mundial”. No seré yo quien contradiga esta positiva visión de los hechos y ni siquiera objetaré que en Polonia perdimos contra Serbia, un equipazo y con Pau Gasol saliendo de una lesión o que en el caso de la selección de fútbol, España perdió con Suiza después de tener 25 oportunidades de empatar y ganar. Cada cual que se agarre a los clavos que quiera y como dice mi siquiatra, cuando piensas de forma optimista, las posibilidades de que te ocurran cosas buenas aumenta. Pero todo esto no dejan de ser conjeturas que pueden ir cambiando al ritmo de nuestro estado de ánimo. Lo que nos ha deja el partido es un regusto amargo, un equipo muy lejos de lo que acostumbra en casi todo, con déficit de liderazgo en los momentos claves y demasiados jugadores desenfocados. Un encuentro donde nos ha ganado una discreta Francia, agresiva sin exagerar en defensa y con Gelabale y Albicy de figuras (me apuesto algo a que Lituania le gana).
Nadie sabe cómo se irá desarrollando la película a partir de ahora y si como ha ocurrido en los últimos años, los nuestros (los buenos) terminaran ganando y saldremos del cine más contentos que unas pascuas. Pero esta claro que el primer acto no ha dejado satisfecho a nadie. Eso sí, la esperanza que el melón madure y mejore, eso que no nos lo quite nadie hasta la última rodaja.
Joder, con tanto melón para arriba y para abajo, me ha entrado el antojo. Pero a ver donde encuentro yo uno en Izmir a estas horas de la madrugada
Hasta mañana a todos

Día 3. Baño y masaje

Por: EL PAÍS

29 ago 2010

1.29 de la mañana en Esmirna, Izmir para los amigos. Hay dos tipos en la tele que llevan más de una hora hablando de los partidos de futbol jugados hoy de la liga turca (por cierto, el Besitkas ha ganado 1-4. ¡Larga vida a Gutierrez!) Hasta ahí no suena raro. Salvo que toda la cháchara la llevan sin mostrar una sola imagen que echarse a la vista. Dos tipos sentados en una mesa y en medio una pantalla de videowall donde lo único que sale es medio campo de futbol dibujado con una alineación insertada en él. Uno de los tipos se levanta y se pasa más de un cuarto de hora hablando y señalando nombres de jugadores para finalmente sentarse, cambiar de equipo y sobre la nueva alineación ¡hala! otra vez de pie dándole a la húmeda. Es impresionante, tanto que no he cambiado el canal para ver hasta donde llega su verborrea. ¿Quién dijo que la televisión es el reino de la imagen?
Hablando de futbol, observo que la vida sigue igual por nuestra liga en algunas cuestiones. El Barça deslumbra y el Madrid se encalla (momentáneamente) en su enésima reencarnación, ahora con el nuevo dios (momentáneo) del Marca y del As y demonio del Sport y Mundo Deportivo llamado Mou en la banda. Pero bueno, dejemos estos temas para la vuelta, que aquí bastante tenemos con lo que tenemos.
Tras la tempestad, llegó la calma. Alterada en sus biorritmos por una derrota que no entraba en los planes, Nueva Zelanda se presentaba ideal para ofrecer la posibilidad al equipo español de recuperar la compostura y darse una jornada de baño y masaje cerebral que le mejorase el maltrecho cuerpo que los ahora eufóricos franceses les había dejado. Al final, sin llegar a la excelencia, se cumplió el objetivo principal: Dejar de mirar hacia atrás (Francia) para comenzar a mirar hacia delante (Lituania). Además gente como Ricky se dio unas cuantas alegrías en forma de asistencias (hasta 11) que le vendrán muy bien después de la complicada noche inicial, la gran actividad de Rudy permitió atisbar una progresiva mejora y Garbajosa clavó cuatro triples consecutivos, que los celebró rabiosamente, síntoma del cierto desazón en el que vive últimamente. Navarro las enchufó desde el principio, Marc Gasol fue el abusón del patio del colegio y Raúl López dejó tres detalles de lo talentoso que puede llegar a ser. Vale, vale, ya sé, era Nueva Zelanda y no vayamos a hacer un tratado concluyente frente a un rival así. Sí, era Nueva Zelanda, pero en cambio Llull sigue ansiosamente en busca de su juego y tampoco lo encontró, pecamos sobre todo el primer tiempo de la misma arritmia que ante Francia, haciendo la goma una y otra vez y también sufrimos lapsus defensivos hasta permitir 40 puntos a un equipo como el neozelandés. Quiero decir que cualquier partido, incluso uno de trámite como este, si sirve para detectar deficiencias también debe servir para apreciar mejoras. Que si no nos convertimos en “siempre negativo, nunca positivo” que diría Van Gal.
Increíble, el de la tele sigue hablando.
Mientras España se estiraba un poco las piernas y dejaba en suspenso unas cuantas cuestiones a la espera del partido del martes ante Lituania, el Mundial ha sufrido una jornada bastante convulsa. Serbia (sin Teodosic y el pegón lanzasillas Krstic) ha perdido frente a Alemania en la segunda prórroga, Grecia (sin mi amigo Schorchianitis) las ha pasado canutas ante Puerto Rico, que se ha suicidado en los últimos dos minutos con Barea al frente y Argentina ha bordeado el desastre ante Australia. Tanto que en el twiter de Ginobili este fue su comentario final: "Noooooooooooooooooooooooo!!!! Casi me muerooooooooo!!! Ganamos de pedo! Pero suma también". Grande Manu.
Mientras unos sufren, los yanquis van de 30 en 30. Perfecto. Que sigan así, ganando confianza hasta que piensen que son invencibles. Entonces será el momento de que alguien haga de Grecia en el Mundial de Japón. Tambien puede pasar que no se relajen. Entonces la cosa estará muy cruda y casi mejor si no nos vemos hasta la final. Ufff, qué lejos queda todo esto….
104 minutos después, el programa de futbol sin imágenes se ha terminado. ¿Y qué habrán dicho?
Noche más que cerrada en Esmirna. Hoy 30 de Agosto se celebra El Día de la Victoria. Se cumplen 88 años de su independencia y hay un desfile al lado de nuestro hotel que promete aviones, barcos, tanques y lo que haga falta. A mí estas cosas no me van ni media, pero bueno, si me levanto a tiempo (me han dicho que el desfile es !a las nueve de la mañana!) me acerco y luego os lo cuento, que mañana es día de descanso y de algo habrá que hablar
Ah, un recuerdo solidario a todos los que hoy volvéis a trabajar después de las vacaciones. Y enhorabuena a aquellos que han evitado decir “qué rápido se pasa el tiempo”, “aquí estamos otra vez” o “si parece que me fui ayer” al llegar a su lugar de curro. Yo les daría una semana más de asueto por su originalidad.
Hasta mañana

Día 1. Palomero en posición

Por: EL PAÍS

27 ago 2010

27 de Mayo Agosto del año 2010 de nuestro señor, que decía mi abuela. Izmir. Swisshotel. 23.48. Escuchando Beatles Radio 1 London, muy relajante después un viaje que calificaría de agradable y sin apenas incidencias. Salvo que hemos estado a punto de quedarnos en Madrid al confundir la cola de embarque de nuestro vuelo a Estambul con la de otro a Punta Cana y para cuando nos hemos dado cuenta y hemos ido a la puerta ya estaban buscando nuestros equipajes para sacarlos del avión. Y que el vuelo ha tenido retraso (qué raro) por lo que hemos aterrizado 15 minutos antes de la salida del enlace a Izmir y encima había que cambiar de terminal, por lo que nos hemos pegado una carrera que ni el jamaicano Bolt. Y que para terminar, las maletas no han llegado con nosotros y nos hemos tenido que quedar una hora más en el aeropuerto de Izmir (donde no sé si no se han dado cuenta que en la zona de recogida de equipajes no hay una puñetera silla para sentarte) hasta que ha aterrizado el siguiente vuelo desde la capital turca y que esta vez sí, traía nuestras maletas. Lo dicho, un viaje muy común hoy en día. Pero todo se me ha pasado cuando por fin hemos salido a la calle y una agradable temperatura de 38 grados me ha recibido con los brazos abiertos y ha provocado de forma inmediata que rompiera a sudar, reacción del cuerpo que siempre resulta sumamente agradable, sobre todo después de 10 horitas metido en aviones y aeropuertos.
La primera impresión de Izmir ….. es que no ha habido. Era ya de noche cuando he dejado de sudar en la camioneta que nos ha recogido en el aeropuerto y no se veía un carajo. Eso sí, estamos hablando de una ciudad de entre cuatro y cinco millones de habitantes, o sea, que grande, es. A partir de mañana (si consigo que me quede algo de tiempo libre entre las dos horas que quiere Epi que entrenemos en el gimnasio del hotel, las otras dos de piscina para mantener el insultante moreno que tengo, lo que tardemos en acreditarnos, la comida, la siesta, una grabación que tenemos que hacer y prepararnos para el partido) podré comentar algo más sobre esta ciudad que nos va a acoger durante los próximos siete días.
Pero eso será mañana. Hoy aquí estoy, en mi suite penthouse (es broma, es una suite normalita) con los Beatles cantando Lucy in the sky with diamonds y expectante por lo que pueda pasar a partir de unas pocas horas. Estos últimos días han sido más movidos de lo habitual, con la resaca del partido frente a EEUU, la lesión de Calderón, la llegada de Raúl López, el viaje y las mil y el habitual juego de ping pong que se traen las mejores selecciones con el favoritismo de pelota. He de reconocer que lo del domingo en la sauna de la Caja Mágica me dejó sensaciones contrapuestas, unas buenas y otras no tanto, pero ya les hemos dado (con la inestimable ayuda de vuestros comentarios) tantas vueltas que creo que es momento que el campeonato confirme o desmienta asuntos para colocar a cada uno en su justo lugar.
A menos de 24 horas de su inicio, cinco cosas que me dan tranquilidad: 1. La fortaleza colectiva del equipo. 2. Su experiencia testada un montón de veces en los últimos años en los que siempre hemos salido bien parados. 3. Como es siempre Navarro y lo bien que llega Felipe. 4. Tenemos una buena rotación en número y calidad. 5. La ascendencia que tenemos sobre casi todos los equipos, que nos temen mucho más que nosotros a ellos.
Pero también hay cosas que me producen el razonable ejercicio de la duda. Elijo también cinco. 1. Creo que el equipo está bien, pero sólo me fío de lo visto ante Estados Unidos, y sólo fue un partido, insuficiente para un diagnóstico sólido. 2. Rudy. 3. Ricky con mando absoluto en plazo. 4. Tener sólo tres pivots. 5 La vida en el alambre sin el recurso Pau.

Como nos vamos a ver todos los días por aquí si tenéis a bien, tiempo habrá para estas y otras muchas cuestiones. Hasta entonces disfrutemos de la ilusión que nos produce el inicio de un campeonato al que llegamos con un grupo que se ha ganado de sobra nuestra confianza.
Otros asuntos. Para todos aquellos que quieran echarme un pulso sobre asuntos relacionados con la videncia, os animo a participar en el jueguecito de acertar los resultados de los partidos. Sólo tenéis que meteros en esta dirección , apostar y ver si sois capaces de superarme. Os recuerdo que el año pasado quedé sexto entre casi cuatro mil, o sea, que el reto de ganarme es como el de escalar el Everest.
La recomendación del día. Durante el vuelo de Madrid a Estambul he visto el documental que hizo la HBO sobre Magic y Bird. Ya me imaginaba que iba a estar bien, pero después de tragármelo casi sin pestañear he de decir que es una auténtica pasada. Me ha hecho recordar, reir y al final, hasta me ha emocionado. Aquí tenéis un enlace (hay más, no es difícil conseguirlo)
Pues eso, hasta mañana y que la fuerza les/nos acompañe.



El ensayo perfecto (hasta lo de Calderón)

Por: EL PAÍS

23 ago 2010

Nada mejor que un partido como el de anoche para poner las cosas en su sitio. La selección lo necesitaba y también la afición, tan dados como somos en los buenos tiempos a excesos de optimismo. Después de una nueva gira triunfal, jugando en casa, con árbitros amistosos y los mejores equipos (Argentina, Brasil) diezmados, el encuentro ante USA dio una medida mucho más real de la situación en la que se encuentra nuestra equipo y jugadores a una semana del Mundial. Hasta ahora España no había sido exigida al máximo, ni jugado con el marcador mostrando una mala cara, ni sentido cierta exigencia (la necesidad sólo llegará en Turquía) por la victoria. A la vista de lo que ocurrió, lo primero que hay que decir, pues fue un debate previo, es que al equipo dirigido por Scariolo le vino de perlas este último chequeo, mucho más real que los ocho anteriores.
Como siempre hubo buenas y malas noticias (la peor, la lesión de Calderón, crucemos los dedos) Sorprendentemente, España salió totalmente fuera de foco. Inquietos, acelerados, ansiosos, más como meritorios que como campeones del mundo. Si a Estados Unidos la lógica excitación que provocaba el partido les estimuló al máximo sin descentrarles lo más mínimo, a los jugadores españoles les ocurrió todo lo contrario. Ni paciencia, ni acierto, ni clarividencia. La lista de hombres alejados de sus habituales prestaciones fue demasiado extensa. La lesión de Calderón completó una noche aciaga, donde casi todo le salió al revés y terminamos la gira sin ver al Calde que conocemos todos. Rudy lo intentó pero se le vio con el espíritu demasiado inquieto y Garbajosa, Mumbrú, Llull, San Emeterio y Claver pasaron sin dejar casi rastro. Para un equipo coral, 7 de 12 se antojan demasiados.
Durante los dos primeros cuartos España estuvo sin norte ni faro, luchando tanto contra sus contrarios como contra su propia destemplanza, a la espera de alguien que desatascase la situación. Nadie mejor ni con mayor ascendencia que Navarro para hacerlo. En el segundo cuarto le hizo el boca a boca al partido para que no se muriese antes de tiempo y ya en la segunda parte y con la ayuda de Ricky nos llevaron en volandas hacia un final cardíaco. Lo de Rubio tiene su aquel. Por encima de otras consideraciones, este chaval está tocado por los dioses. Tiene una habilidad inigualable para en los grandes escaparates ofrecer lo mejor de su repertorio. Antes del partido Kevin Love, supuesto futuro compañero suyo en Minesotta y un entrenador de los Wolves estuvieron departiendo en mitad del campo con él. Si tenían ganas de tenerlo el año que viene, después de verle ayer se les va a hacer enorme la espera. Eso sí, la actuación de Ricky hubiese sido de diez si no llega a ser por ese (innecesario) pase por detrás de la espalda en el último minuto que pareció temerario.
Tema Marc. 17 puntos. 6 rebotes. 2 asistencias. 5 faltas recibidas. 17 de valoración. ¿Por qué tengo la sensación que su partido estuvo por debajo de sus números? Tengo una teoría. El éxito de España en el Mundial pasa por un Marc dominador, agresivo siempre en ataque, referencia del juego y soporte en los peores momentos. Ayer, sobre todo en los peores momentos, les ví con poca presencia, sin castigar como podría haber hecho el punto más débil de los estadounidenses, su juego interior. Creo que en esos momentos debe buscar y ofrecerse más, hacerse visible, convertirse en vértice. España pecó de mucho movimiento por fuera y poco por dentro. Cuando lo hizo en la segunda parte, cuando equilibró las maniobras exteriores/interiores, el partido se dio la vuelta como un calcetín.

LLEGA UNA MUY MALA NOTICIA
Joder, ni cruce de dedos ni nada. Calde no va al Mundial. Mierda. Acabo de recibir la noticia mientras escribía este post. ¡Qué putada para Jose!. Estaba tan ilusionado con su vuelta a la selección.
Pues quería hablar de Felipe Reyes, imperial y que se ha ganado creo que con creces ser pareja de baile de Marc Gasol. Y de Kevin Durant, que me volvió a fascinar. Y de Estados Unidos, que sin ser un equipo tampoco es una banda ni mucho menos. Y de la última jugada del partido, una genialidad del entrenador K. que resultó decisiva por inesperada y trastocó lo suficiente los planes españoles para perder esos segundos que luego resultaron fatales. En definitiva, que había mucha tela que cortar en un ensayo perfecto para el futuro que ya está aquí al lado. Pero esta pésima noticia me ha dejado el cuerpo chungo, por lo que dejamos todo esto y la nueva problemática que se abre para otro momento. Retiro lo dicho. Este ensayo nos ha salido extremadamente caro.

Americanos, os recibimos con alegria

Por: EL PAÍS

19 ago 2010


Americanos, os recibimos con alegría….. Grande Berlanga, grande Pepe Isbert, pena de país aquel nuestro de los principios de los 50. Afortunadamente poco o nada nos parecemos ya aunque desembarcos como el que desde el lunes protagoniza su selección de baloncesto me siguen chirriando un poco. Será que todavía queda un poco del mundo de Pepe Isbert (la visita de la mujer de Obama y todo lo que se montó lo demuestra) o por el aroma de “somos la primera potencia del mundo” que destilan los estadounidenses en cualquiera de sus movilizaciones. Pero reconozcámoslo, vivimos con un ojo aquí y otro allí. Para lo bueno y también para ponerles a parir en cuanto tenemos ocasión. El caso es que a partir de la observación, siempre llega la comparación. Goyo Jiménez lo explica bien explicado en este monólogo (a partir del 2.45 comienza el tema americano)

Vale, reconozcámoslo, Estados Unidos es un gran país, tienen de casi todo y en muchas cosas nos superan. Han llegado a la Luna, salvaron a Europa entrando en la segunda guerra mundial (los japoneses les empujaron un poquito) parieron a Bird, Magic y Jordan y muchas cosas más, pero lo que nunca tendrán será un personaje tan singular, tan nuestro como El Macho Español. Agustín Jimenez, un estudioso del tema, diserta sobre este espécimen en uno de mis monólogos favoritos de siempre.

Dejemos un poco el tema y vayamos con lo deportivo, que no todo va a ser reír y reír. A seis días del comienzo del Mundial los dos grandes favoritos para ganarlo se van a enfrentar en un partido que por mucho que se quiera pintar de amistoso trae de la mano suficientes connotaciones como para pensar que trasciende a esa consideración para alojarse en los del tipo “cuestiones de honor”. En uno de los últimos comentarios se planteaba la idoneidad de enfrentarnos con EEUU antes del Mundial. La verdad es que no lo tengo muy claro. Sí que es verdad que hasta hace bien poco los equipos de USA venían un poco con el bolo colgando, con un conocimiento mínimo de donde iban y con quien se iban a jugar los cuartos, todo basado en su natural prepotencia. Por eso era mejor que siguiesen en su limbo hasta que llegase el momento de darles un colleja de la que no pudiesen recuperarse. Pero creo que esos tiempos han pasado y jugadores y técnicos norteamericanos saben lo difícil de su empresa. Un montón de sus futuros adversarios lo son también en la NBA y el ya considerable número de reveses que se han llevado en los últimos tiempos les han alertado suficientemente. O así debería ser.
Por eso voy a optar por no darle muchas vueltas al tema y aprovechar la oportunidad de disfrutar sin condicionantes de un partido que se presenta rebosante de atractivo. A un equipo como España, ávido de retos, estoy seguro que le pone mucho un encuentro con mayúsculas después de tanto rutinario enfrentamiento en su enésima gira ÑBA. A Estados Unidos, portadores genéticamente del orgullo de los que se sienten y proclaman como los mejores del mundo, el equipo español supone un reto al que seguro no le van a volver la cara. Todas sus declaraciones de estos últimos días han sido todo un compendio de alabanzas hacia el equipo dirigido por Scariolo y galanterías de visitante aparte, si son sinceras esconden un soterrado “sois buenos pero os vamos a demostrar quienes son los mejores”.
Reconozco mi incapacidad hasta no verles en acción para poder calibrar en su justa medida el potencial del equipo estadounidense. Hasta ahora no dejan de ser elucubraciones alrededor de unos cuantos nombres que en algunos casos como los de Durant, Rondo, Billups, Rose o Odom, no dejan duda acerca de su talento. Pero si algo ha demostrado España es que tan importante como los mimbres es la capacidad para transformarlos en una sólida cesta. Y eso es lo primero que tengo ganas de ver. Si como hasta Pekin, EEUU presenta 12 jugadores o un equipo. Observar la química entre ellos, su compenetración, solidaridad y falta de individualismo que les lleve a sumar sus talentos en vez de restarlos con comportamientos no adecuados. Como siempre que se forma una selección en EEUU, es imposible que no te venga a la memoria a estos chicos. A la mayor concentración de talento y jugadores inolvidables que deporte alguno ha visto. El único, incomparable, mítico y estelar Dream Team (ya están todos sus componentes en el Hall of Fame)


Pues no, estos ya no vienen, y es una pena, pero conjunciones astrales como la del 92 ocurren una vez en la vida.
Domingo 21.00. España-Estados Unidos. Caja Mágica de Madrid, lo que se conoce como un marco incomparable. Para los que no puedan ir, siempre les queda la posibilidad de verlo en la Sexta y soportar a Epi y a Blas. El lunes lo comentamos como se merece.

Ese no era yo (De Mari Trini a Benzemá)

Por: EL PAÍS

17 ago 2010

Aquí sigo, en el Norte. Estoy en Liendo, Cantabria, donde luce un espléndido sol desde ayer, lo que siempre me sorprende y alegra a la vez. Ya, ya sé que ese mito del mal tiempo del norte es eso, un mito, y que no se corresponde con la realidad (de hecho el mejor tiempo en España ahora mismo lo tenemos por aquí) pero me sigue produciendo alborozo un buen día de sol y playa cantábrica. Verde, montaña y sol, una mezcla insuperable. Pero bueno, yo no venía hoy aquí a hablar de esto, ni siquiera de mi libro, que se encuentra en la versión 2.0, con ocho mentes preclaras de diferentes ámbitos y condición leyéndolo para que a través de sus críticas (constructivas por supuesto) me ayuden en la última corrección. Yo quería hablar de varias cosas y la primera me la trae de la mano Benzema, futbolero del Real Madrid y que ayer declaró públicamente que el jugador que vimos la temporada pasada “No era yo”. Eso ya lo dijo Mari Trini hace casi 40 años.

¿Quién no ha utilizado esta sencilla frase alguna vez en alguna circunstancia de su vida? Una clásica ¿Aquel que anoche se pasó tres pueblos, te soltó un par de groserías o acabó provocando una pelea en un bar? Ese no era yo, era el alcohol. Dijo sin decirlo Benzema: ¿Ese que el año pasado se ha mostrado al menos públicamente y deportivamente bastante ausente, como pasota e indolente? Ese no era yo, sino mis circunstancias. Hace unos meses debatíamos en este pacífico y sugerente foro que formamos un palomero y unos cuantos fieles seguidores (un poco de peloteo por la mañana) sobre el fondo y las formas. Venía a cuento de una frase que me había llamado la atención y con la que coincidía plenamente que aseguraba que “las formas son fondo”. Bien, señor Benzema (o por extensión todos los que han/hemos utilizado este recurso). No hay un Benzema sin problemas y otro con ellos. No hay un Fulanito de Tal con dos copas y otro sin ellas. Ni tampoco un Menganito animado y otro desanimado. Nuestro comportamiento en las diferentes circunstancias de la vida forman parte de un solo yo, el de cada uno. Y si nos tomamos dos copas y nos ponemos agresivos, no es otro el que aparece allí, sigue siendo el mismo, que algún asunto tendrá por dentro (que se lo mire) para que un par de gin tonics le abran puertas cerradas hasta esos dos tragos. Si un jugador tiene una movida oscura como la de los jugadores franceses y su reacción le lleva a algo cercano a la indolencia, habla de una persona que no es de las que se crecen precisamente ante las adversidades. Vale, es un jugador joven y todas las justificaciones que queramos ponerle, pero la de volcar la responsabilidad de su comportamiento en otra persona, su yo alternativo, no deja de ser una excusa barata. Nos gustemos o no, somos nuestros yos 24 horas al día. Que sería de la justicia si ante cada delito, el acusado le podría decir al juez: “Mire usted, ese que se ve en esa grabación robando en una joyería, ese que se parece tanto a mí en la cara, ese no soy yo”

> Ante este ataque filosófico que me ha dado tan temprano, relajémonos con el humor, que vale para todo. Este mes estoy haciendo un repaso alrededor de mis héroes de humor y era mi intención limitarlo a los compatriotas, pero en los comentarios del anterior post me tocaron la fibra con Les Luthiers, responsables de haberme llevado cerca de la defunción por agotamiento de carcajada en alguno de sus legendarios espectáculos. Agradezco alguna recomendación que me habéis hecho, pero dejarme que cuelgue algo de sus inicios. Su sorprendente e imprescindible “Mastropiero que nunca”. Fue la primera vez que les vi en directo, y a partir de esta historia del Adelantado D. Rodrigo me hice fan inquebrantable hasta hoy en día.

Hablando de argentinos (fíjese el lector la destacada habilidad palomeril para enlazar temas) España volvió a sufrir el domingo esa innata capacidad de los deportistas argentinos, sean del deporte que sea, para competir y complicarte la vida por encima de las circunstancias puntuales. Sin Ginobili, sin Oberto, con Prigioni castigado por sus constantes protestas, siguieron dale que te pego hasta convertir el amistoso en una nueva cuestión de honor. España se encuentra en estos momentos a una buena distancia por encima de Argentina, y que esta aumentará cada año que pase, pero eso no deja que planteen peligros cada vez que se juntan en una cancha. Por lo civil o por lo militar, los veteranos argentinos se las arreglan para llevar los partidos donde más les convienen y que se juegue a lo que ellos proponen, sabedores que ya no están para otro tipo de ritmos. Eso sí, con España tienen un hueso y la estadística resulta impactante. Desde hace 16 años no nos ganan ni una sola vez. Estamos hablando de un equipo hasta hace bien poco superlativo, campeón olímpico y subcampeón mundial. Seguro que las ganas que tienen de pillarnos son igual de superlativas. Como son estas jugadas de bailarín de Luis Scola, todo un lujazo de jugador.

Por último quería prolongar el debate y contestar a unos cuantos comentarios que discrepaban de mi opinión respecto al futuro de Carlos Suárez. Empiezo con una pregunta al hilo de algunos de los jugadores que han sido nombrados en vuestras reflexiones. Ricky, Rudy y Marc Gasol, por ejemplo. En los tres casos, los dos primeros en el Joventut y el tercero en el Akasvayu, ¿no teníais la sensación en sus últimas temporadas con sus estos equipos que necesitaban cambiar de aires en busca de nuevos retos y exigencias? Lo mismo que un equipo le puede venir grande a un jugador, a un jugador se le puede quedar pequeño un equipo. Y lo mismo se puede decir de una competición o un continente. Yo no sé si como apuntaba alguno luego el remedio es peor que la enfermedad y Carlos ficha por el Barça por ejemplo y se convierte en otro Trías. Podría ser, pero al menos esto aclararía su potencial y nos enseñaría el verdadero valor del jugador. Se ha mentado también a gente como Chichi Creus (el que en un momento dado se fue de Manresa a Barcelona) o el de Vidal (poco comparable un jugador en la primera parte de su carrera que en la última). El Estudiantes, equipo siempre respetable, ya le ha dado a Suárez lo que puede. Y no es cuestión de equipos grandes o pequeños. Al Barça le va a ocurrir lo mismo con Ricky en breve. Estamos hablando de desarrollos profesionales individuales y de exprimir al máximo capacidades y talentos. Para ello y en cada momento se necesita un determinado habitat. En el punto en el que se encuentra su carrera, teniendo en cuenta las razones por las que dos años seguidos ha sido cortado en la selección, sigo pensando que Suárez necesita elevar su exigencia, madurar algo más rápidamente y vivir en unas alturas competitivas que Estudiantes no le puede ofrecer para así descubrir su verdadero y máximo potencial. Y esto no minusvalora a Estudiantes ni a otros equipos en su misma tesitura, lo mismo que tener a cinco jugadores en la NBA no hace feo al baloncesto europeo. Son simplemente mundos diferentes para jugadores y situaciones diferentes.
Hoy Brasil. Ya queda menos para el domingo a las 21.00

Cuestión de madurez

Por: EL PAÍS

12 ago 2010

Finalmente y con algo de retraso sobre el horario previsto hubo fumata blanca en la selección española de baloncesto y ya tenemos los doce que van a intentar el doblete mundial en Turquía. San Emeterio dentro, Carlos Suárez fuera. Mi intuición de días atrás fue correcta (tampoco es para que me pongan una medalla, contaba con el 50% de posibilidades de acierto) y a falta que Scariolo me contradiga, sigo sospechando que el factor decisivo a la hora de elegir, más allá de cualidades baloncestísticas que son sobradamente conocidas en ambos, ha sido el grado de madurez. San Emeterio, además de dos años más en el carnet de identidad, está más bragado. Ha sido protagonista de una historia preciosa de superación (él lo decía ayer mismo, “hace unos meses tenía pie y medio fuera del Caja Laboral y ahora estoy en la selección) que sin duda le habrá curtido y su experiencia competitiva también presenta una hoja de servicios más rica que su rival para ese duodécimo puesto. Ha jugado en un equipo que ha sabido ganar la liga con él como protagonista destacado y ha participado en Euroliga dentro de un equipo aspirante al título. Mientras tanto, Carlos Suárez ha batallado en asuntos de menor enjundia con su Estudiantes. Esto me lleva a otra consideración que espero que los aficionados del Estu (o de cualquier equipo parecido) no se me rebelen. Para esa maduración de la que incluso Scariolo ha hablado, necesita dar un paso hacia arriba en su carrera, porque no la va a encontrar en su equipo actual.
Carlos Suárez ha llegado al punto donde si quiere dar un salto de calidad a su desarrollo profesional necesita integrarse en un equipo de máxima exigencia, de esos donde no hay partido intrascendente, que miran siempre hacia arriba y cuya competencia y ritmo competitivo en entrenamientos y partidos no baja un ápice durante casi toda la temporada ni permite despiste alguno. Por no hablar de la presión mediática que sufren, muy diferente al resto y que también curte. Guste o no, no es lo mismo un Estudiantes que un Madrid, un Joventut que un Barça, un BBK a un Caja Laboral.
Comparto la decisión de Scariolo. Entre los dos, yo también hubiese elegido a San Emeterio, aunque considero a Suárez un jugador más talentoso.

Un poco de relax
Después de este sesudo análisis y antes de tocar un tema recomendado por Federico en uno de los comentarios del anterior post, un poco de desengrase. Ya que estamos con el mes de los cómicos, vamos con los que encabezan mi lista. Los inigualables Faemino y Cansado. Mil veces vistos, mil veces capaces de volverme a tronchar de risa. Este es un momento legendario de unos de sus shows. En su caracterización clásica de Arroyito y Pozuelón, cuentan la historia del Budista. Os dejo la primera parte, el resto es fácil encontrarla en Youtube.

Sobre la normalización.

Lo que os decía. Al hilo del torneo de Vitoria, Federico me pide que comente sobre el hecho singular que la selección española de baloncesto jugase un torneo en el Pais Vasco, cosa que no ocurría hace un porrón de años. Lo primero decir que me da una pereza enorme el tema. Será porque seguramente para mí es un asunto tannnnnn superado hace muchos años, que ingenuamente me sorprendo de que resulte tan noticiable. En líneas generales tengo la sensación que el supuesto conflicto es más periodístico y político que social.
Estoy convencido que la gran mayoría de la sociedad vasca lo tiene totalmente superado y que en su seno conviven pacíficamente y en suficiente armonía las dos sensibilidades presentes.Pero por otro lado es un tema tan goloso para todos aquellos que se alimentan de la confrontación, que no dudan en aprovecharlo en su conveniencia. O simplemente se enredan en ella sin tener necesidad. Hoy venía en el Correo las dudas que tiene el Athletic en homenajear a sus dos jugadores campeones del mundo por temor a que haya una pita de San Mamés. Me parece flipante. Lo primero que tendrían que pensar es que es un honor que por primera vez en la historia, en nuestra plantilla haya dos campeones del Mundo, sean del equipo que sean. Segundo que los chavales se merecen un reconocimiento. Y tercero que cuando eres presidente o directivo del Athletic, lo eres de todos sus socios y seguidores, en los que existen muchas maneras de pensar. Y buena parte de ellos hemos sacado pecho al tener a Llorente y Javi Martínez en el grupo de Sudáfrica. Habrá otros que no, creo que una minoría y están en su pleno derecho. Pero dejar de celebrar un hecho totalmente celebrable por el temor a una reacción por parte de los menos tolerantes me parece perder un poco el norte.
Una de las palabras más escuchadas en ese fin de semana fue la de la “normalización”. Creo que en esa normalización ya vivimos y habitamos la mayoría de los vascos, todos aquellos que respetamos pensamientos dispares y que no convertimos al que opina o ve las cosas de forma distinta en un enemigo a batir. Por eso estos temas que ocupan tanto espacio en los medios de comunicación y en los debates políticos no corresponden con nuestras verdaderas preocupaciones.
Uf, qué serio me he puesto. Y eso que no quería hablar del tema.
Pues hasta aquí hemos llegado. Buen fin de semana a todos y recomiendo el España-Argentina del domingo y el España-Brasil del martes. Partidazos.

A la espera

Por: EL PAÍS

09 ago 2010

Como estamos en Agosto, comencemos algo ligero, un video de uno de mis héroes. Pedro Reyes. ¿Que por qué? ¿Y por qué no?

Llevo varios días con la sensación de encontrarme a la espera y tampoco sé muy bien de qué. Miro a mi alrededor y todo me parece casi en silencio. Salvo el Europeo de Natación al que he de reconocer, no estoy prestando mucha atención (lo que no deja para felicitar a las de sincro, que han superado la Mengualdependencia con creces) tengo la impresión que el deporte está atravesando un momento de stand-by, como cuando apagas un aparato con el mando a distancia y se queda una lucecita encendida, normalmente roja, que te cuenta que bueno, no emito, pero apagado del todo no estoy. Y me imagino dentro de los aparatos a todas sus mini piezas entrenando y preparándose para cuando el rojo da paso al verde, funcionar a la perfección. El fútbol con su interminable y aburridísimo carrusel de partidos amistosos, los periódicos deportivos con sus portadas intercambiables con las de otros años por estas fechas, la selección de baloncesto con una gira de preparación que hasta ahora parece repetición de la de todos los veranos, Nadal afinando para el Open USA, Lorenzo para no sé que gran premio, Alonso otro tanto, la NBA parada, el atletismo de bajón después del Europeo y un montón de equipos y deportistas sudando la gota gorda y deseando que termine la pretemporada. Y me parece bien, pues estamos en agosto y es tiempo para que el aficionado también descanse y que nadie le altere más de lo necesario, que con lo de Sudáfrica, Wimbledon ya hemos tenido suficiente.
Como escasean los temas, corres el riesgo de terminar girando en redondo sobre alguno de ellos. Lo que se llama el pensamiento circular, que no te lleva a ninguna parte. Por ejemplo, el asunto San Emeterio-Carlos Suárez. ¿Queda algo por decir? No. ¿Algo que se haya visto en este fin de semana que pueda aclarar el panorama? Nada, todo lo que se diga, pura especulación. Le toca mover ficha a Scariolo y mientras no lo haga o pase algo fuera de lo normal, a esperar. ¿De la selección en general y este fin de semana en Vitoria en particular? 99% nada nuevo. Contrastar por enésima vez el talento de Marc y su incalculable valor para este equipo y por milésima lo buena y complementaria que resulta la pareja de bases Calderón-Ricky. Que veo a Rudy enchufadísimo, que Vázquez se ha integrado con absoluta normalidad y que tenemos selección con todas las garantías para ir a Turquía a por el Mundial. Que luego lo ganemos es otra cosa, pero la ilusión y un buen puñado de posibilidades no nos lo quita nadie.
Por aportar alguna opinión nueva, me gusta cómo dirige los partidos Scariolo. Su tono, sus explicaciones grupales e individuales y algunos detalles que pudimos apreciar con el micro que le colocamos me dieron a entender que anda muy atento no sólo al juego y sus mecanismos, sino a cuestiones más personales y necesidades individuales. Por eso no duda en pedir a sus bases tal o cual movimiento para lograr que todo el mundo tenga su dosis de confianza e implicación. La forma de dirigirse a los jugadores es siempre correcta aunque enérgica si hace falta y nunca da la sensación de perder el hilo.

Pues nada, con la selección ya he terminado, que quedan muchos días hasta que comience el campeonato y no quiero repetirme como el ajo.

Siempre nos quedarán las series
Afortunadamente, en estos tiempos de sequía siempre hay alguna serie que viene a rescatarte. Ha comenzado la cuarta temporada de Mad Men con Don Draper y su troupe comenzando de cero, la sexta de Weeds con más movidas mejicanas, la séptima de Entourage con Vincent Chase liándose con una actriz porno. Todo no van a ser buenas noticias y se ha hecho público que la cuarta temporada de la mejor serie en la actualidad, de nombre Breaking Bad, no irá hasta Julio de 2011. Por favor, si alguien no la ha visto todavía, que se deje de otras tareas. Cuando creíamos que con eso era suficiente, ¡el epílogo de Perdidos! Supuestamente robado, yo creo que todo es una operación de marketing para alimentar la salida del DVD de la última temporada. No es que aporte grandes cosas, sino todo lo contrario, se centra en un par de temas secundarios. Yo no fui de los que pidió que le devolviesen seis años de su vida después de ver el último capítulo, pero como hagan más chorradas como esta, van a terminar cabreándome. !Que dejen en paz la serie de una vez!. .



Tema de Julio a recuperar. Hoy, la salida de Raúl del Real Madrid
De verdad, ¿no hay forma de hacer las cosas algo mejor?. ¿No se podía evitar esa imagen de uno de los mejores jugadores de la historia del Real Madrid despidiéndose de un Bernabeu vacío?. Un montón de años, un montón de goles, un montón de títulos ¿se liquidan en un par de discursos, un video y unos cuantos abrazos? Viendo la foto de ese Raúl solitario en el césped no podía olvidar la algarabía del verano pasado recibiendo a Ronaldos, Benzemás o Kakás. No sé si la culpa habrá sido de Raúl, poco dado siempre a todo lo que no sea perseguir un balón con la portería entre ceja y ceja, del Real Madrid o de los dos. El caso es que la despedida de un mito del madridismo me pareció poco calurosa, poco emotiva, mucho directivo, mucho periodista, pocos jugadores, poco publico, algo artificial como para cubrir un necesario expediente que por momentos me recordó las ruedas de prensa del arrepentido (si hay alguien que se lo crea) Tiger Woods donde se fuerza lo sentimental a traves de lo ornamental. No sé, deben de ser difíciles estas cosas, porque de cada una que se hace bien, se pincha en otras diez.

Os dejo con una foto que me hizo mucha ilusión de un fan que estuvo en Vitoria. Bueno, EL fan. Antes de que lo digáis, lleva el 11 porque la camiseta se la regalaron con ese número y luego él puso mi nombre.


Sobre el blog

El palomerismo es toda una filosofía de vida que se basa, como la termodinámica, en tres principios. El de la eficiencia: “Mínimo esfuerzo, máximo rendimiento”. El del aprovechamiento. “Si alguien quiere hacer tu trabajo, hacerte un regalo o invitarte a comer, dejale”. Y el de la duda: “Desconfía de los que no dudan. La certeza es el principio de la tiranía”. A partir de ahí, a divertirse, que la seriedad es algo que ahora mismo, no nos podemos permitir.

Sobre el autor

Juanma López Iturriaga

Básicamente me considero un impostor. Engañé durante 14 años haciendo creer que era un buen jugador de baloncesto y llevo más de 30 años logrando que este periódico piense que merece la pena que escriba sobre lo que me dé la gana. Canales de televisión, emisoras de radio y publicaciones varias se cuentan entre mis víctimas, he logrado convencer a muchos lectores para que comprasen mis libros y a un montón de empresas que me llaman para impartir conferencias. Sé que algún día me descubrirán, pero mientras tanto, ¡que siga la fiesta!

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