El Palomero

No es lo mismo

Por: Juanma Iturriaga

08 abr 2016

  1. No es lo mismo jugar con red que al borde del abismo

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Llegados a ciertas alturas, las diferencias competitivas hay que buscarlas en el sistema nervioso. Evidentemente, el talento sigue teniendo cosas que decir, pero alcanzados los terrenos donde lo que está en juego pesa toneladas, el funcionamiento del ordenador central, la capacidad para que la descomunal presión a la que te enfrentas sea metabolizada adecuadamente se convierte en asunto diferenciador entre deportistas y equipos. En este país nuestro, por ejemplo, cargamos durante años con aquel sambenito de los cuartos de final. Lucíamos hasta entonces, pero nos estrellábamos cuando el asunto era de vida o para casa. Poco queda ya de aquello. Más bien ahora ocurre lo contrario. O hay motivos para disparar la adrenalina, o no esperes grandes cosas. Esta realidad, fundamentada por casos como el de la selección española de baloncesto de los últimos años, está llegando a su máxima expresión con el Real Madrid de Laso y compañía. Desde hace tiempo no están para otra cosa que para jugar al filo de la navaja, como si fuese un trapecista capaz de dar sus mejores piruetas sólo cuando le quitas la red de abajo. El jueves lo volvió a demostrar, en su enésimo match ball de la temporada. Rozando el desastre desde octubre, va quemando etapas y se presta al más difícil todavía: jugar unos cuartos de final de Euroliga con el factor cancha en contra frente a uno de los mejores equipos del continente. Me da que esta desventaja, a priori, en las mentes de sus jugadores actúa justo de forma contraria.

 

  1. No es lo mismo acción que reacción

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El lunes escribía sobre el supuesto vuelco que muchos auguraban en el devenir del Real Madrid futbolero y mostraba algunas dudas. Una de ellas se basaba en uno de los problemas ya casi enraizados en su juego. Pese a la solvencia cuando se trata de esperar y contraatacar, los blancos llevan ya mucho tiempo sufriendo cuando el asunto tiene que ver más con la construcción que con la explosión. Cuando te enfrentas a equipos como el Barça, egoístas con la posesión de la pelota, la espera puede estar justificada. Pero cuando tienes delante equipos como el Wolfsburgo (y más si se encuentra con ventaja) te requieren otras soluciones. Hay que proponer, saber qué hacer con el balón, tener paciencia, explotar debilidades. El Madrid, desde hace una eternidad, se empeña en ser reactivo más que activo, y por eso sufre como un condenado cuando las circunstancias le obligan a un plan B. En esos momentos saltan todas las alarmas, se escenifican cuestiones estructurales, muchas de ellas originadas en la falta de una idea troncal a partir de la cual fichar y construir un equipo consistente y capaz de navegar en diferentes tipos de condiciones. 

 

  1. No es lo mismo ganar un trofeo que un lugar en la historia

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Mientras tanto, los Golden State Warriors siguen persiguiendo una gloria que ha generado debate. Restan tres partidos para el final de la temporada regular y el superar el mítico 72-10 sigue a su alcance. La controversia surge en la evaluación de lo que podrían conseguir y el precio que igual podrían terminar pagando. Mientras la mayoría de equipos aspirantes al anillo llevan un tiempo dosificando esfuerzos, los Warriors siguen peleando noche tras noche. ¿Merece la pena? Mi contestación a esta pregunta es doble y ambas se resumen en un sí rotundo. Por un lado, no hay ningún dato consistente que haga incompatible una cosa con la otra. Aquellos Bulls también tuvieron que esforzarse 82 partidos y luego pasaron como un ciclón por los playoffs hasta alzarse con el título. Y sobre todo, veo mucha más gloria en hacer algo que no ha hecho nunca nadie que en conseguir lo que un equipo (el que finalmente se proclama campeón) logra todos los años. La vigencia de un anillo dura 365 días. La permanencia de una marca estratosférica como esta es casi eterna.

Postdata apostadora.- Como normalmente no doy pie con bola en mis pronósticos, dejadme alardear de casi un pleno. Entre lo que me mostró mi bola de cristal la semana pasada y la realidad sólo me he equivocado en un triple en el último segundo (y al que sobraron un par de pasos). Esto me anima a volver a consultarla para los cuartos de final de la Euroliga. Pero eso será el lunes. Mientras tanto, buen fin de semana a todos.

Hay 4 Comentarios

Es un placer leerte, por el contenido, por la sensatez de tus comentarios, y por la forma en que escribes. Soy admirador tuyo desde tus tiempos de palomero y ahora, como analista, eres el único que comulga con mi sentimiento madridista, pero reflexivo, crítico y sincero. ¡Enhorabuena!

Así es Palomero - casi haces pleno con los resultados de las dos últimas jornadas del top 16 y clavaste la clasificación del grupo para cuartos. Esperamos tus pronósticos para los cruces, y de paso, ya que estás mójate también con la vuelta del Madrid-Wolfsburgo en el Bernabéu.
Lo de los Warriors, mucho van a tener que afinar para superar el récord y alcanzar las 73 victorias. Sobre todo ganar en San Antonio como visitante por primera vez en la temporada se antoja ardua tarea. Partidazo nos espera el domingo por la noche.

La clave está en la confianza: al Madrid de baloncesto le pueden ir muy mal las cosas, pero tiene fe en si mismo. Al de fútbol le pasa lo contrario: por muy bien que le vayan las cosas, al partido siguiente todo lo que estaba claro deja de estarlo. De ahí que espere a ver qué hace el rival. El mayor problema para ellos es que el entrenador o el esquema se pueden cambiar de un año a otro, pero la confianza se consigue con los años, ganando. Por eso al Barça de Luis Enrique, que empezó muy mal, no le costó nada remontar en cuanto tuvieron dos semanas de normalidad. Por contra, al "imbatible" Madrid de Ancelotti le bastaron dos partidos malos para caer en el abismo. Esta dinámica antiguamente era al revés, y que se haya invertido es el síntoma más claro del cambio de poder en el fútbol español.

Pues los Warriors no son los únicos que están obsesionados con el record de victorias. Ayer los Spurs jugaron con todo pese a que en los finales de temporada suelen dar descanso a sus jugadores. Y yo creo que Popovich quiere que suden tinta para conseguirla, y si no la consiguen por su culpa, tendrán eso en la cabeza cuando jueguen la más que probable final del Oeste. Yo creo que al final la van a empatar, pero porque no van a ganar los dos que les quedan contra Memphis (qué pena lo de Marc, por cierto)

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Sobre el blog

El palomerismo es toda una filosofía de vida que se basa, como la termodinámica, en tres principios. El de la eficiencia: “Mínimo esfuerzo, máximo rendimiento”. El del aprovechamiento. “Si alguien quiere hacer tu trabajo, hacerte un regalo o invitarte a comer, dejale”. Y el de la duda: “Desconfía de los que no dudan. La certeza es el principio de la tiranía”. A partir de ahí, a divertirse, que la seriedad es algo que ahora mismo, no nos podemos permitir.

Sobre el autor

Juanma López Iturriaga

Básicamente me considero un impostor. Engañé durante 14 años haciendo creer que era un buen jugador de baloncesto y llevo más de 30 años logrando que este periódico piense que merece la pena que escriba sobre lo que me dé la gana. Canales de televisión, emisoras de radio y publicaciones varias se cuentan entre mis víctimas, he logrado convencer a muchos lectores para que comprasen mis libros y a un montón de empresas que me llaman para impartir conferencias. Sé que algún día me descubrirán, pero mientras tanto, ¡que siga la fiesta!

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