El Palomero

Así compite el Madrid

Por: Juanma Iturriaga

23 jun 2016

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El deporte no es una ciencia exacta, pues nada te asegura el éxito. Afortunadamente. Puedes hacerlo muy bien y terminar en la lona de la misma manera que en otras ocasiones y con rendimientos menos lucidos, alcanzar tus objetivos. En un momento puntual, la diferencia entre las risas y los llantos puede quedar depositada en un lanzamiento, un balón que escupe el aro, tropieza en un poste o termina besando las redes. Ahora bien, siendo imposible cualquier ecuación que garantice los títulos, también es comprobable que existen algunos caminos por los que las posibilidades de tocar cima se acrecientan.

Para distinguir la casualidad de la consecuencia, la prueba del algodón es la continuidad. A lo largo de la historia ha habido campeones producto de un trabajo bien hecho pero también otros más ocasionales, que basaron sus triunfos en conjunciones planetarias puntuales. Lo difícil no es llegar sino mantenerse, por eso estos últimos aparecieron para seguidamente no saber de ellos en un tiempo. En cambio, los primeros, para los que el triunfo no es un fin sino una consecuencia, suelen llegar para quedarse un rato.

El Madrid es de nuevo campeón de liga y ha completado un lustro, coincidente con la llegada de Pablo Laso al banquillo, donde la cosecha ha sido tal que para encontrar algo parecido en la casa blanca hay que remontarse a cuando Internet era cosa de películas de ciencia ficción. En estos cinco años ha habido de todo. En el primero se empezó a construir el edificio poco a poco. Se intuyeron ideas e intenciones y del pesimismo almacenado en años y años de decepciones se pasó a ver la luz al final del túnel. El saldo en títulos fue escaso, una Copa del Rey, pero el ambiente había cambiado por completo. En el segundo dio un paso más hacia delante, apuntalando su estilo e incorporando jugadores acordes con la filosofía que se quería imponer. Resultados, final de la Euroliga y primer título de Liga.

En el tercer curso de la era Laso se tocó el cielo en cuanto a juego. El Palacio de los Deportes se convirtió en un parque de atracciones donde cada partido era una fiesta. Pocas veces antes un equipo había llegado a combinar de una manera tan atractiva estética, velocidad y eficacia. Las victorias iban cayendo una a una hasta batir records. Pero llegó la final de la Euroliga después de apabullar al Barcelona en semifinales y el Maccabi le dio un portazo en todas narices. El daño fue descomunal, tan grande que dejó al equipo sonado para los restos, que fueron que el Barça se hiciese con la liga. Llegamos al año 4, y todo encaja a la perfección. El juego, los fichajes, el ánimo y las victorias. Se gana cuando se tiene que ganar, el equipo llega fresco a los momentos álgidos de la temporada y uno por uno aterrizan en el salón a Madrid todos los títulos posibles, incluido la ansiada Euroliga. En la quinta temporada, desde el principio el Madrid va con el agua al cuello, lo que no le permite tomarse ni un respiro. La Euroliga es una agonía constante y aunque se reivindica en la Copa, no alcanza ni siquiera la Final a Cuatro. Esta vez el varapalo no pasa de ser lógico y el equipo se rearma una vez más para pasar como un ciclón por los playoffs y entonar de nuevo lo de Campeones, Campeones.

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Expuestos los datos, vayamos con las conclusiones. Y la más importante es que por encima de que en unos años la recogida de galardones haya sido mayor que en otros, que en determinados momentos se haya jugado mejor o menos bien, lo que sí ha hecho el Madrid siempre ha sido competir de forma extraordinaria. Y para ello ha tenido que construir, pulir, restaurar y completar para no perder nunca nervio competitivo. Eso sí, siempre sin renunciar a aquellas ideas que se empezaron a poner en práctica hace cinco años. Entonces se apostó por un determinado estilo de juego, españolizar en todo lo posible al equipo, divertir al público a partir del divertimento de los propios jugadores, recuperar la irreductibilidad que ha anidado siempre en el ADN de este club. Ideas, paciencia, mejora, colmillo.

Hasta el comienzo de esta nueva era, la historia de la sección del Real Madrid era una sucesión de chispazos. Se ganó una Liga con Maljkovic, otra con Scariolo, otra con Plaza…. Pero se apagaban rápidamente. La gran lección del Madrid dirigido por Juan Carlos Sánchez y Alberto Herreros en los despachos y Pablo Laso en el banquillo es que cuando las cosas están bien hechas, cuando detrás de las decisiones no hay caprichos ni ventoleras sino coherencia, cuando se comprende que la derrota no es una enmienda a la totalidad y la victoria tampoco lo valida todo, cuando se asume que Zamora no se ganó en una hora, el resultado suele tener una solidez y vigencia que va más allá de un éxito puntual. Estos últimos cinco años pueden dar fe de ello.

Hay 6 Comentarios

Era un equipo que creía en su entrenador y su juego Vs un equipo desquiciado y con ganas de irse de vacaciones

Yo creo que se han juntado varias cosas que antes no habían ocurrido: Florentino decide poner más pasta en la sección y deja que manden de verdad Juan Carlos Sánchez y Herreros, éstos se traen a un ex jugador que conoce la casa y le dejan hacer un equipo acorde con las ideas que trae y, lo más importante, con paciencia y confianza en él como para permitirle largar a Tomic, equivocarse en algunos fichajes, mantenerle en el cargo tras decepciones como el final de la temporada 13-14 o rachas malas a mitad de temporada... Además se consigue hacer (y mantener, eso es algo fundamental) un núcleo de jugadores muy buenos, españoles en su mayoría, que creen en lo que hacen y aceptan cada uno su papel sin choques de egos ni individualismos. Y ¡ta-cháan! No es solamente que el Madrid gane y juegue muy bien, es que nunca había visto una comunión entre los aficionados y el equipo como la de ahora, no recuerdo nada igual a la ovación del Palacio del día del 3-0 del Fenerbahçe.


Otra cosa, además de las flores al primer equipo, me parece que también se las merece Alberto Angulo, que está haciendo un trabajo espectacular con la cantera. Los que hemos sufrido la Edad Oscura del Madrid de baloncesto, todo esto no lo podíamos ni imaginar ni siquiera en nuestros sueños más húmedos. Pase lo que pase en el futuro, agradecimiento eterno a Juan Carlos Sánchez, Hererros, Laso, Angulo... Que nos quiten lo bailao.

Por favor, exijo una respuesta rápida y contundente del Palomero al comentario de Tadeu, que en mi opinión ha puesto el dedo en la llaga. Lo que pasa es que no sé en cuál.

CARO SENHOR DIRETOR NACIONAL DA PSP.
boa tarde,
saudo cordialmente.
em data recente,enviei o pedido de revisao de um processo,que envolve cidadaos de elvas.
faz tempo que venho,afirmando que a esquadra local dessa força,nao tem sentido nem razao de existir,tendo-se tornado esse s agentes em sujeitos toxicos.
como exemplo,coloca a relaçao que existe na area onde trabalho desporto.
a PSP na minha opinaio esta associada ao CASO CASA PIA,REDE PORNO,,REDE PEDOFILIA E INCENTIVO AO CONSUMO DE ESTUPEFACIENTES,em sede de desporto infanto-juvenil.
hoje nesta manobra,permanente de perseguiçao o agente antonio germano do orgao de policia criminal,notificou-me para entregar o PROCESSO 22/13.1 PCELV,no qual em clara manobra de agiotagem exigem-me 750 euros de multa e 850 euros em conceito de custos processuais.
ACUSAM-ME DE PARTIR O VIDRO DA INSTANCIA LOCAL DO MINISTERIO PUBLICO DE ELVAS,FEITO QUE DESMINTO CATEGORICAMENTE.
segunda feira,envio por correio uma copia da notificaçao entregue pelo mesmo agente germano.
                                                           sem outro particular,despeço-me aguardando a revisao dos processos.
​Tadeu

Estoy de acuerdo con yayu. Por ejemplo, no creo que la ética de trabajo de Joan Plaza fuera muy distinta a la actual, pero los cambios que hizo en la plantilla no le salieron bien. ahora hemos tenido la suerte de españolizar el equipo en un momento oportuno para reunir a los dos Sergios, Rudy y Felipe. En cambio, el Barça no ha tenido tanta fortuna con Abrines o Ribas, y Navarro ya no es el que era, pero su apuesta era buena también. Lo que está claro es que el sistema de Messina sólo vale para un Khimki o así, que quiere un éxito europeo rápido aunque sea con mercenarios de 35 años y sin tener en cuenta la propia tradición. Pero intentar asociar el éxito y el fracaso a los que trabajan "bien" o "mal" (y a veces, a los que nos caen mejor o peor) me parece peligroso.

Siempre comentas esta teoría de que el trabajo bien hecho lleva no sólo a ganar sino a ganar continuamente. Yo le veo una incongruencia: en el deporte sólo puede ganar uno y sin embargo el trabajo bien hecho lo pueden hacer muchos (bueno, trabajo bien hecho con suficiente dinero, en España sólo lo pueden hacer dos) ¿Crees que el trabajo de estos últimos años en el Barça ha sido malo? Yo creo que no

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Sobre el blog

El palomerismo es toda una filosofía de vida que se basa, como la termodinámica, en tres principios. El de la eficiencia: “Mínimo esfuerzo, máximo rendimiento”. El del aprovechamiento. “Si alguien quiere hacer tu trabajo, hacerte un regalo o invitarte a comer, dejale”. Y el de la duda: “Desconfía de los que no dudan. La certeza es el principio de la tiranía”. A partir de ahí, a divertirse, que la seriedad es algo que ahora mismo, no nos podemos permitir.

Sobre el autor

Juanma López Iturriaga

Básicamente me considero un impostor. Engañé durante 14 años haciendo creer que era un buen jugador de baloncesto y llevo más de 30 años logrando que este periódico piense que merece la pena que escriba sobre lo que me dé la gana. Canales de televisión, emisoras de radio y publicaciones varias se cuentan entre mis víctimas, he logrado convencer a muchos lectores para que comprasen mis libros y a un montón de empresas que me llaman para impartir conferencias. Sé que algún día me descubrirán, pero mientras tanto, ¡que siga la fiesta!

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