David Alandete

Ajustes de personal militar

Por: | 03 de enero de 2012

Recortes. No sólo afectan a España. El Pentágono se enfrenta estos días a uno de las mayores reducciones presupuestarias de su historia. En la ley de presupuestos de defensa que Barack Obama ratificó el último día del año se le conceden al Departamento de Defensa 662.000 millones de dólares  (511.000 millones de euros) para el gasto militar en el año 2012 (sin incluir los gastos centrales de mantener la guerra de Afganistán). Son 26.000 millones de dólares (20.000 millones de euros) menos de los que solicitó inicialmente la Casa Blanca, y reflejan el clima de austeridad imperante, que afecta a una institución, como es el Pentágono, que hasta hace poco se consideraba intocable. 

  Pete Souza

(Obama, en una visita a las tropas en Irak en 2'009 / FOTO: Pete Souza, Casa Blanca)

Y eso es sólo el inicio. El pasado verano, el Pentágono y la Casa Blanca acordaron efectuar recortes de 450.000 millones de dólares (347.000 millones de euros) en la próxima década. Y a ellos hay que añadir los 500.000 millones de dólares (386.000 millones de euros) que se tendrán que aplicar por la incapacidad del Congreso de llegar a un acuerdo sobre futuros recortes en otras partidas. (Legisladores demócratas y republicanos se han propuesto impedir esa segunda tanda de reducciones, que deberían comenzar a efectuarse en 2013. Si no cumplen ese propósito, el tijeretazo total en el Pentágono será de casi un billón). 

Las fuerzas armadas han comenzado a prepararse para lo que ha de venir, y lo han hecho con recortes de personal. Y no de soldados rasos, precisamente. Según reveló el Pentágono con el nuevo año, hay 23 generales y cuatro almirantes menos trabajando en el ejército norteamericano. Es la primera reducción de ese tipo desde las postrimerías de la Guerra Fría. El plan es más ambicioso: reducir el número de altos mandos castrenses en un 10% en cinco años, para dejarlo en los niveles de 2001, antes de los atentados del 11-S. Ese recorte de personal lo ideó y comenzó a implementar el anterior Secretario de Defensa, el republicano Robert Gates, que dejó el Pentágono en verano. Seguirá con los planes previstos el demócrata Leon Panetta. 

Don Wagner(Soldados ante el Capitolio de Washington, en 2008 / FOTO: Don Wagner)

De 952, la cúpula militar pasará a tener 850 generales. De ellos se han marchado de momento 23. ¿Se gana mucho eliminando a generales? Si son veteranos, sí. Dejando los pagos adicionales aparte, un general norteamericano cobra de sueldo básico mensual entre 15.400 y 18.936 dólares (entre 11.392 y 14.007 euros), dependiendo de sus años de servicio.Los generales de brigada, generales de división  y tenientes generales (de rango menor) ganan entre 7.919 y 16.709 dólares (5.858 y 12.360 euros) al mes, atendiendo al mismo criterio de veteranía. Los integrantes del Estado Mayor Conjunto y comandantes de cada rama castrense cobran 20.263 dólares mensuales (15.653 euros). Pueden descargarse la relación de sueldos en este documento. Corresponde a 2011, el último año del que se han publicado informes.

En comparación, un soldado raso de primer año, que se acabe de alistar, cobra 1.467 dólares (1.085 euros) al mes. Un oficial (debe tener nacionalidad norteamericana y una licenciatura universitaria) cobrará como mínimo 2.784 dólares  (2.032 euros) mensuales. Los cadetes (alumnos de academia militar) cobran 974 dólares (752 euros) al mes. Según datos de 2009, publicados por el Censo, hay en EE UU 1.088.465 soldados en activo. Otros 819.318 pertenecen a la Guardia Nacional o están en la reserva. Se trata del mayor ejército del mundo después de China. Y los gastos de personal son considerables. 

Aun así, no debe haber confusión: el gasto de personal no es el mayor del Pentágono. El pago de sueldos y beneficios adicionales al personal militar es el 4’16% del presupuesto anual del gobierno norteamericano, según cifras de la Casa Blanca. Dada esa proporcionalidad, puede que los recortes hayan empezado en la partida que menos necesita ser recortada (al fin y al cabo todavía hay una guerra en marcha y bases militares en todo el planeta). En comparación, el apoyo a las misiones bélicas supone un 7’89% del presupuesto total (Hay que recordar que la financiación central de la guerra va por fuera, ya que viene de otras partidas).

En general, los gastos de defensa de EE UU son un 19’29% de las inversiones públicas totales en este año fiscal. Los gastos en ayudas al extranjero y cooperación son, en comparación, del 1’65%. Pero con partidas de ayuda humanitaria no se ganan guerras, parece.

XXX

Esta entrada ha sido corregida para añadir este dato: El Ejército de EE UU es el segundo del mundo en número de tropas. El mayor es el de China, con más de dos millones de soldados. Este texto afirmaba de forma incorrecta que las fuerzas armadas norteamericanas eran las de mayor dimensión del planeta. 

Hay 7 Comentarios

En Irak y en Afganistán la posición imperial USA sólo tiene un nombre: ¡DEBACLE!: http://marat-asaltarloscielos.blogspot.com/2012/01/debacle.html

Y sobre el ejercito español: ¿Sabéis que el 80% de la preparación de los soldados españoles que parten a Afganistán este mes se centra en el combate y solo el 20% en tareas de estabilización? Lo tienes aquí, donde también se muestran preparándose para combatir a los talibanes en el "poblado afgano" de Almería en una secuencia íntegra tomada hace dos semanas. Atención sobre todo a los movimientos del helicóptero a partir del minuto cinco y medio:http://cort.as/1QFK

@Lestatz, tiene usted toda la razón. Es algo que me consta y que se me pasó en la edición. Gracias por su mensaje. Lo editaré pronto.

Otro artículo militar que falla en ciertas afirmaciones. El ejército de Estados Unidos no es el más grande del mundo, lo es el de China que supera los 2 millones de efectivos en activo.

Alandete, saludos. Me quedé esperando su respuesta, no se preocupe, la opinión pública mundial maneja bastante bien esa información. Gracias. A propósito de las políticas de austeridad del Sr. Presidente de los EU ,le comparto: “Barack Obama acaba de superar a W. Bush: no cerró Guantánamo, inaugurado por su antecesor; amplió a Pakistán las guerras en Irak y Afganistán y su política económica y social no cambió la dirección que le imprimiera W. Pero pocos días después de cumplirse, el 15 de diciembre, el 220º aniversario de la Carta de Derechos que los Padres Fundadores de EE.UU. erigieron en modelo democrático, Obama promulgó una ley que recorta las libertades civiles más, pero mucho más que la Patriot Act de su predecesor. La National Defense Authorization Act (NDAA), aprobada por el Congreso, faculta a las fuerzas armadas a encarcelar por tiempo indeterminado, sin cargos ni proceso y en prisiones militares, a todo estadounidense sospechado de terrorista, aunque viva en el extranjero. Adiós al derecho de defensa y a un juicio civil, adiós a la presunción de inocencia del acusado hasta que su culpabilidad se pruebe. Son conocidas las torturas y humillaciones propinadas a los presos en Guantánamo y aún padecen, los que quedan, exactamente la misma situación. Este hecho despertó protestas débiles en EE.UU., finalmente se trataba de extranjeros. La amenaza de que los estadounidenses mismos se vean sometidos a semejante trato provocó las reacciones más inesperadas, aun antes de que Obama diera su plácet al engendro. El New York Times publicó una columna de opinión de los generales (R) Charles C. Krulak y Joseph P. Hoar, del cuerpo de marines, nada avara en adjetivos (www.nytimes.com, 12–12–11). (La NDAA) “es equivocada e innecesaria: el presidente ya cuenta con el poder y la flexibilidad que requiere una lucha efectiva contra el terrorismo... las leyes en vigor facultan a los militares a detener a los capturados en el campo de batalla, pero esta disposición extendería el campo de batalla a EE.UU.”. Agregan que la disposición no sólo viola el espíritu de la legislación que limita el uso de las fuerzas armadas en cuestiones de seguridad interna, “sino también nuestra confianza en el personal de servicio, que se alistó pensando que nunca se le pediría que volviera sus armas contra nuestros compatriotas”. Subrayan que la medida “reduce, si no elimina, el papel de las cortes federales en los casos de terrorismo... desde el 11/9, las inciertas e inexpertas comisiones militares condenaron solamente a seis acusados de terrorismo, mientras que los tribunales civiles sentenciaron a más de 400”. Una consideración muy práctica. Forbes distrajo un poco de su permanente atención a los multimillonarios para titular así una de sus columnas: “La NDAA es la amenaza más grande a las libertades civiles que los estadounidenses enfrentan” (www.for bes.com, 5-12-11). “Y qué hay de la inocencia hasta que la culpabilidad se pruebe. Y qué hay de un gobierno con límites. Estamos afrontando el acabose. O mantenemos las libertades intrínsecas de nuestra república constitucional o rompemos ese proyecto entero en nombre de la seguridad librando sin término esa infructuosa, cara y en última instancia contraproducente Guerra contra el Terror.” Al parecer, juicios tan duros hicieron vacilar a la Casa Blanca y varios asesores sugirieron la posibilidad de que la ley fuera vetada. Pero Obama, citando vagos cambios introducidos en el texto, pegó la vuelta en U y descartó el veto incurriendo en lo que un editorial del New York Times calificó de “una rendición política completa, que refuerza la impresión de una presidencia que se mueve a tropezones” (www.nytimes.com, 15-12-11). A saber si fue realmente así. El patrón de la Casa Blanca agitó el fantasma del veto “pero no porque tuviera alguna objeción a la sustancia de la ley –señaló el Christian Science Monitor–. En realidad el presidente, que es un ex profesor de derecho constitucional, quería retener la facultad de aplicar sus disposiciones, es decir, el encarcelamiento militar por tiempo indeterminado, a los ciudadanos estadounidenses que, en virtud de la Constitución, tienen derecho a un juicio expeditivo y público y a la protección jurídica debida. El Congreso capituló” (www.csmonitor.com, 28–12-11). No fue Obama el que izó bandera blanca. El profesor de derecho Jonathan Turley, de la Universidad George Washington, trazó el historial de las violaciones de los derecho civiles y humanos cometidas por el gobierno Obama, desde el permiso para usar ese tormento llamado “submarino” hasta el bloqueo de la investigación y procesamiento de torturadores del ejército y la CIA (www.latimes.com, 29–11-11). “Con el tiempo, la elección de Barack Obama podrá considerarse como uno de los sucesos más devastadores en nuestra historia de las libertades civiles”, concluye Turley. La Carta de Derechos, primera enmienda de la Constitución de EE.UU., aprobada en 1791, garantiza, entre otras, la libertad de expresión y de reunión, entre otros, a no ser sometido a torturas y a un juicio rápido con un jurado imparcial. Pareciera que el ex profesor de derecho constitucional olvidó todo lo que sabía. JUAN GELMAN/PAGINA 12.

Alandete: nos puede facilitar usted, de su base de datos esta información: Cuántos Generales/Almirantes del Ejército de los EU cayeron en combate en las guerras de Vietnam, Irak y Afganistán?....Y cuántos soldados rasos y sargentos murieron en el frente de batalla en las mismas guerras? De estos soldados y sargentos muertos en el cumplimiento de su deber Alandete, sabe usted cuantos eran de origen hispano o afroamericano?.Gracias.sc

No es por nada Mon, pero hablas demasiados a la ligera de "copiar tus ideas", he visto tu entrada en tu blog y efectivamente se parece, pero porque de eso trata la serie. Además aquí esta mucho mas desarrollado todo.

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Sobre el autor

es corresponsal del diario El País en Washington. En Estados Unidos ha cubierto asuntos como las elecciones presidenciales de 2008, el ascenso del movimiento del Tea Party o la guerra de Afganistán. Llegó a Washington en 2006, con una beca Fulbright para periodistas, a través de la cual se especializó en relaciones internacionales, conflictos armados y políticas antiterroristas.

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